CAPITULO IV. PRIMER PRINCIPIO DEL MERCADO EFICIENTE VS PRIMER PRINCIPIO DE LOS ISDH
1. CARACTERIZACIÓN DEL PRIMER PRINCIPIO
1.1 EL MARCO INSTITUCIONAL Y EL PRIMER PRINCIPIO COMO SU PILAR FUNDANTE
1.1.1 Marco institucional y primer principio
“Antes de aprender a com er de un m odo elegante, ya sabemos comer. Las regl as de urbanidad determinan que el cuchillo se coge con la m ano derecha (...) Estas reglas de urbanidad tratan de regular de un modo determinado esa actividad que es el comer. Si no l as seguimos al comer, quedaremos m al en determ inados am bientes, ( ...) pero de todos m odos com eremos (...) Las reglas de urbanidad no constituyen la acción de com er, sólo trat an de regularlas, son reglas regulativas.
Las reglas del ajedrez son de t ipo distinto. No oc urre que ya sepam os jugar al ajedrez antes de conocer sus reglas. No podem os jugar al ajedrez si no es siguiendo las reglas del ajedrez. (...) Puedo mover la torre en diagonal y ese movimiento puede formar parte de un juego, pero no del ajedrez. Las reglas del ajedrez constituyen el juego del ajedrez, son reglas constitutivas.
Una institución es un conjunto de convenciones o reglas constitutivas que definen y determinan posiciones y relaciones en un área determinada de un modo convencional. Las convenciones o
reglas de una institución determinan derechos y d eberes, permisos y p rohibiciones, premios y castigos, etc.” (Mosterin 1978, p.92)
Entendemos por m arco institucional un c onjunto de norm as, valores, leyes, tradiciones, creencias que tiene un gr upo de Personas (asociación, pueblo, nación, estado, planeta) que define y delim ita el espacio de acciones/actividades que son permitidas en los respectivos grupos -en un determinado tiempo106.
En palabras de North las instituciones son “(...) las reglas del juego en una
sociedad o, más formalmente, son las limitaciones ideadas por el hombre que dan forma a la interacción humana” (North 1993, p.13)
El marco institucional establece el límite entre lo permitido y lo no permitido.
106 Con el paso del tiempo el marco institucional va cambiando, por lo que los marcos institucionales son,
“Las instituciones son uno de los com ponentes pr incipales de una cultura. Una m oral es una institución. Un sistem a leg al, u na ley o u na leg islación, es u na in stitución. La p ropiedad, la familia, el gobierno, el parlamento, la escuela y la promesa son instituciones107.
Las instituciones dan lugar a una serie de relaciones (convencionales) que sólo existen en virtud de las convenciones que las constitu yen a diferencia de las relaci ones naturales, que se dan o no se dan con independencia de las convenciones de las instituciones de nuestra cultura.” (Mosterin 1978, pp.93-94)
No hemos de olvidar que una de la caracterís ticas que define las instituciones concretas (y las estructuras constitucionales que señala Mosterin), lo que hem os denom inado marco institucional, es que no son por natura leza; por el contrario han sido creadas, diseñadas, imaginadas (lo que perm itirá que podamos en posteriores epígrafes discutir sobre los primeros principios de distintas instituciones)
“Las relaciones naturales form an parte de la naturaleza y no pueden ser variadas mediante decisiones nuestras. El que alguien sea o no m adre de otro, o más viejo o alto que él, no es algo susceptible de ser variado por c onvención. Pero las instituciones forman parte de la cultura, son conjuntos de convenci ones y pueden, por t anto, ser vari adas por convención” (Mosterin 1978, p.94)
Siguiendo con la definición, el ejem plo del deporte nos sirve para acercarnos al concepto del m arco institucional. Hay una se rie de norm as, reglas, valores, que rigen cualquier deporte. Antes de com enzar un partido, entre los participantes existe un acuerdo implícito por el que se com prometen a respetar las norm as generales, así como aquellas otras que puedan pactar librem ente siem pre que no contradigan las norm as genéricas. En un partido de fútbol am istoso, se pueden pactar el núm ero de cam bios pero por el contrario no se puede pactar que los jugadores, que no sean los dos porteros, puedan tocar el balón con la mano, porque entonces se violaría uno de las características esenciales que hacen que el fútbol sea fú tbol, que los jugadores de cam po salvo el portero sólo pueden tocar el balón con el pie (balompié).
“El fútbol es una institución que define una serie de posiciones (dos equipos de once jugadores: portero, delantero centro, etc., un arbitro, las características del campo, del balón y de l os dos tiempos), deberes (acatar las órdenes del árbitr o), perm isos (chutar el balón con el pie), prohibiciones (to car el b alón co n la m ano) castig os (co rner, p enalti), p remios (goles), etc.” (Mosterin 1978, p.91)
107 “Si quisiéramos hilar más fino tendríamos que distinguir entre estructuras institucionales –conjunto de
reglas co nstitutivas q ue d efinen, p or ej emplo, lo q ue es (u n d eterminado tip o d e) familia o escuela- e
instituciones concretas –por ejemplo, una familia determinada o una escuela determ inada-. Cuando aquí
hablamos de instituciones nos referim os casi siempre a las estructuras institucionales.” (Mosterin 1978, Nota nº4, p.93)
Pero adem ás, junto a esas reglas form ales que difieren de un deporte a otro, existen otras reglas que son com unes a un am plio conjunto de deportes, son reglas que tienen que ver con el respeto de la integrid ad del contrario. Las reglas del fútbol no tienen nada que ver con las del baloncesto y éstas con las del ciclism o o voleibol, pero en todos estos deportes no se perm ite la agresión del contrario. En función de la intención e intensidad de acciones que violen este precepto las acciones son penalizadas, hasta el punto que si la integridad de un equipo en su conjunto se ve
condicionada el partido puede suspende rse sin que haya term inado el tiem po reglamentario.
Cuando el partido es oficial, para la interpretación del reglam ento se crea la figura de un árbitro que interpreta cada una de las acciones y determ ina la validez de cada una de ellas de acuerdo al reglam ento previam ente establecido. El conjunto de normas y reglas crean un entram ado de límites para la acción de cada uno de los participantes. Pero este entram ado de nor mas, de exigido cum plimiento, adem ás de limitar las acciones de los participantes da sentido a cada acción.
Cada una de las acciones que llevam os a cabo en la vida cotidiana (incluida las acciones que se proponen a partir de una propuesta teórica de un informe de desarrollo o la m isma actividad económ ica), siem pre tienen una serie de lim ites m ás o m enos formalmente establecidos, m ás o m enos explícitos que lim itan y dan sentido a nuestra actividad y que pertenecen -son implícitos- al marco institucional en el que se está.
Pues bien, para intentar entender cu alquier actividad hum ana es necesario conocer esas norm as, reglas, leyes, valores que lim itan y al m ismo tiem po guían y definen nuestras conductas frente a otras posibles.
Volviendo al ejem plo del deporte: Cua ndo alguien observa o participa por primera vez en un deporte para él desconocido se siente perplejo o im potente para entender o actuar hasta que no descubre las distintas reglas.
Algo parecido ocurre cuando alguien intent a estudiar cualquier otra actividad humana o propuesta de acción. Conocer el m arco institucional en que se m ueve es un requisito imprescindible para entender no sólo las limitaciones que tienen los que actúan sino también el sentido de sus acciones. Algunas de ellas sólo se realizarán por tem or a la posible represalia por su incum plimiento, aunque no se esté de acuerdo. Otras muchas, al no ser explicitadas, de tanto repetir se se llega a interiorizar de tal m odo que
finalmente parecen invisibles. Son aquella s que parecen tan de sentido com ún (para aquel que se ha socializado en ellas), que no tienen ni que mencionarse -alcanzan casi la categoría de “naturales”- y el consenso entre los que participan es unánime.
Si en un partido de fútbol, baloncesto, voleibol, etc. alguno de los jugadores da un puñetazo a otro jugador, será expulsa do del juego, independientem ente de los motivos que lo llevaron a hacerlo. Aficiona dos de uno y otro equipo, incluso desde su posición m ás pasional, estarán de acuerdo en que sea expulsado. Incluso el agresor, pasado el m omento, norm almente pedirá disc ulpas por su acción. El consenso entre todos los jugadores y sus respectivas aficione s, incluso del agresor, es una m uestra de que el hecho no se presta a m ayor interp retación y que el castigo, en este caso la expulsión, ha de realizarse puesto que se tr ata de un valor inviolable. El valor m ás inviolable de todos los que com pone el m arco es el que llam amos primer principio de ese marco institucional.
Nadie recuerda a los jugadores antes de un partido que no se pueden pegar puñetazos al contrario, es sabido, conoc ido, e interiorizado por cada uno los participantes hasta considerarlo natural. Ta mpoco en la definición que cualquiera haría sobre un deporte com o el fútbol recogerí a este extrem o, aunque en caso de ser preguntado indicaría que es obvio, y que qui zá por esa obviedad no ha sido explicitada, incluso porque no le diferencia de otros deportes “amistosos”.108
Con todo esto se consigue un hecho curioso: com o el respeto a estas instituciones ha de salvaguardase, ha de permanecer, durante todo el proceso. Desde que se inicia la acción hasta que se concluye, en nuestro ejem plo el partido, los valores y normas comprendidos en este m arco son instituciones que se respetan por construcción del propio m arco, al constituir ellas m ismas los lím ites, las constricciones, para cualquier acción.
Este hecho, el que no se puedan violar o infringir las instituciones es m uy relevante, puesto que es lo único que por definición y construcción se consigue seguro con las acciones que se ponen en m archa en el proceso, puesto que los objetivos finales que se persiguen (ganar el partido) se obtendrán o no dependiendo de otras circunstancias y variables externas.
Lo que se consigue por definición en un partido de baloncesto (salvo contadas excepciones) es que los dos equipos respet en la integridad f ísica del contrario109. El
resultado del proceso puede ser el que ga ne uno u otro equipo, pero por definición siempre se respetará tanto en el proceso com o en el resultado la integridad f ísica del contrario.
Los valores y creencias que com ponen el m arco institucional suponen los principios más respetados por el grupo de Pe rsonas, de lo contrario no form arían parte del marco. Definen, representan y lim itan los principios fundantes de toda acción en un grupo, puesto que no se pueden dejar de respet ar en ese marco. Ese actuar de acuerdo a esas instituciones lo diferencia de otras realidades que respeten otro marco diferente.
Los distintos elem entos que conf orman el m arco institucional -al entrar en contacto unos con otros- han de buscar su encaje, estableciéndose todo tipo de relaciones entre los elem entos (de condicionalid ad y jerarquía de unos sobre otros). Se establecen relaciones de prioridad y tam bién de complementariedad. La jerarquía y la coherencia entre los valores, reglas, normas, leyes que conform an cada m arco institucional son condiciones necesarias pa ra que éste adquiera sentido y pueda funcionar.