CAPITULO II. APROXIMACIÓN A LA PROPUESTA GENERAL DE LOS ISDH: LAS PERSONAS COMO
1. APROXIMACIÓN HISTÓRICA
1.7. DE NUEVO EL MERCADO: LA GL OBALIZACION NEOLIBERAL, EL AJUSTE ESTRUCTURAL Y LA ESTABILIDAD
La línea de entender el problem a del desarrollo com o un problema básicamente interno de economía (monoeconomía) siempre se mantuvo. La teoría conservadora de la modernización proponía sustituir la organización social tradicional por otra m oderna que consiguiera restablecer la estabilidad y el orden, que –desde su perspectiva- las medidas desarrollistas y el caos político habían generado. En definitiva, crear
instituciones fuertes y eficaces aunque no fueran del todo dem ocráticas24. Sin embargo, todas estas teorías fueron eclipsadas desde finales de los años sesenta por la llam ada contrarrevolución neoclásica o neoliberal que con el fracaso de las políticas keynesianas y también el fracaso de la im portación por sustitución de im portaciones, relegaron la intervención del estado en la economía a un lugar secundario, erigiéndose hasta nuestros días el m ercado como actor protagonista y de terminante en todo intento de alcanzar el desarrollo.
Esta perspectiva partía de las siguientes reflexiones. Cuando en los países (según su terminología) “en vías de desarrollo” existe un gran déficit público, déficit abultados con el exterior y alta inflación en su interior, se producen unas condiciones de inestabilidad en las que resulta com plicado pa ra el inversor particular arriesgar su dinero, puesto que en esas condiciones económ icas resulta muy difícil cualquier tipo de previsión de futuro. En estos casos se r ecurriría al propio estado, sino fuese por su elevado déficit público25. Por lo tanto, para que los países en vías de desarrollo puedan
24 Véase (Bustelo 1998, pp. 139-140).
25 El inversor no es un apostador de caballos, sino que a la hora de depositar su dinero quiere unas ciertas
mantener sus inversiones e incluso aum entarlas (para con ello hacer crecer sus economías), necesitan que se den ciertas condi ciones de seguridad y de estabilidad que hagan calculable para el posible inversor sus riesgos.
La estabilidad económ ica (determinada por variables m acroeconómicas) es por tanto una condición necesaria para el crecim iento. Pero adem ás de la estabilidad, un país que pretenda m ejorar su desarrollo necesita em prender una serie de cam bios institucionales que modifiquen las causas que provocaron esa situación de inestabilidad. Cambios institucionales, ajustes estructura les -donde cualquier intervención del estado deje paso al m ercado tanto en el interior de los países com o en las relaciones con el exterior-, presentándose el m ercado de nue vo com o el único y gran solucionador de todos los problemas.
Por lo tanto, la estabilidad de precios de bienes, del dinero, del tipo de cam bio, estabilidad con el exterior y de los gast os-ingresos públicos aparecen como condiciones necesarias que hay que alcanzar y m antener a cualquier precio si se quiere conseguir el crecimiento de la economía.
Desde esta perspectiva la estabilidad económ ica y “sus” cinco variables universales son defendidas con los siguientes argumentos:
- Estabilidad entre los ingresos y gastos del estado (tender al déficit 0), haciendo que el estado reduzca sus gastos y con ello su papel en la economía. Con ello además no perjudicará al resto de la econom ía del pa ís al detraer fondos para financiar sus continuos endeudamientos que podrían utilizarse en nuevas inversiones productivas. - La reducción del déf icit com ercial exterior quitará lastre a las ya deterioradas
economías de los países subdesarrollados. Para conseguir que los productos sean más baratos que en el exterior se reducir án derechos de los trabajadores en el proceso productivo.
- La estabilidad del precio de los bienes y servicios es básica a la hora de calcular el rendim iento de cada negocio. El aumento continuo y descontrolado de los precios de los factores y bienes utilizados en la producción, y del precio de los bienes o servicios producidos, provocara serias dificultades para saber si la posible inversión es o no rentable26.
26 Para com batir est a i nflación se pl antean m edidas para reduci r l a dem anda reduci endo l a ofert a
- Si el precio del dinero (reflejado por el tipo de interés) cam bia continuamente, no se puede calcular a cuanto ascenderán las deudas de los préstamos contraídos lo que también imposibilita el hacer cualquier tipo de cálculo de rentabilidad en las inversiones que no sean a muy corto plazo27.
- El tipo de cam bio, el precio relativo de la moneda de un país frente a las del exterior, afecta a las operaciones que se realicen con otros países: si los inputs son comprados en el exterior o los outputs son ve ndidos en el exterior. El que no se tengan previsiones fiables sobre com o variará el tipo de cam bio conduce a una situación de imprevisibilidad, donde las inversiones tampoco les gusta quedarse o aumentar28.
Puestos los objetivos de estabilidad que adem ás son claramente cuantificables y medibles, falta por poner las m edidas estr ucturales que hagan m antenerse tales situaciones en el m edio y largo plazo. Reducir la intervención del estado y perm itir el buen hacer del m ercado era en síntesis la reform a institucional que se proponía. Liberalización y flexibilización fueron y sigue n siendo las palabras m ágicas para conseguir la m ayor “com petencia”, pretendi do rem edio universal de todos los m ales económicos.
“Pronto, sin em bargo, paso a hacer hincapié en el "ajuste" a largo plazo, una realineación fundamental de l as economías de l os países en de sarrollo con arregl o a l os principios del libre mercado. Esto entrañaría reducir la función del Estado, eliminarlos subsidios, dejar en libertad los precios y abrir las economías a las corrientes internacionales del comercio y las finanzas. Que esto fuera o no efectivam ente "estructural" er a otra cuestión; excluía m uchas m edidas que anteriormente se habí an det erminado que eran criticas para cam biar las estructuras sociales y económicas, com o l a reform a agrari a o una redi stribución radi cal de l as instancias de poder.”(ISDH 1996, p. 54)
Para esta teoría la intervención del estado era tan perjudicial para la econom ía que ante los fallos que se reconocían del m ercado era mejor no intentar corregirlos por parte del estado, puesto que tal intervenci ón conducía a una situación aún peor. Los problemas que se achacaban al estado no eran nuevos: ineficiencia, distorsión de las señales que em ite el m ercado en form a de precios, corruptelas, déficit público que
27 Cuanta m ayor inestabilidad exista en una economía los préstam os tendrán unos tipos de interés m ás
altos (para compensar posibles subidas del precio del dinero, y también porque existirá un mayor riesgo de no devolución del préstamo).
28 El tener diferentes tipos de cambio en función del tipo de bien que se trate añade nuevas dificultades,
por lo que la unificación del tipo de cambio, al tiem po que se abre la economía al exterior, aum enta la estabilidad d e lo s tip os d e cambio al tiem po q ue red uce u na moneda so brevalorada lo q ue facilita las exportaciones.
conducían a altas tasas de inflación, sostenim iento de tipos de cam bio ficticios. Desde esta perspectiva el estado, en el ámbito interno, debía reducir al mínimo sus funciones.
Las tareas de producción y distribución debía cederlas a m anos privadas (privatizaciones) en pro de la eficiencia y de la com petitividad; al tiempo que tenía que reducir al mínimo sus gastos para equilibrar el presupuesto, recortando en la mayoría de los casos del eslabón más débil, - los gastos sociales. En relación con el exterior, el país debía abrirse m ás reduciendo las trabas al com ercio y financiación externa. Las importaciones y la inversión extranjera directa -desde esta perspectiva- f acilitaban la eliminación de ineficiencias de la pr oducción interna, generándose un clim a de competitividad con los productos y empresas del interior que beneficiaría a la economía al expulsar a las producciones ineficientes. En definitiva, los gobiernos debían elim inar todas las reglas que impidiesen la libre entrada o restringieran la competencia.
Todas estas medidas de estabilización y liberalización forman parte de un mismo paquete de m edidas: los llam ados program as de ajuste estructural prom ovidos por el FMI y el Banco Mundial desde los años oche nta. Cuando el país entra en crisis, y requiere ayuda del exterior, la com unidad internacional en boca de los m andatarios del FMI presenta una línea de financiación si el país en cuestión se pliega a las condiciones que se exigen en los program as de ajuste estructural. La devolución de esa financiación acarreará en el futuro problem as irresolubles de deuda que se arrastran y se agravan hasta nuestros días29.
La década de los ochenta vio como nacía y se extendía por todo el Tercer Mundo la aplicación de estos planes de estabilidad y ajuste. El resultado fue que durante los ochenta se redujo el crecim iento de la renta per cápita real para el conjunto del Tercer Mundo, respecto de la década anterior, e incl uso se decreció en Oriente Medio, África (tanto del Norte com o Subsahariana), y Am érica Latina y Caribe. Fue en estos países donde se aplicaron con más intensidad estas políticas de liberalización.
“Inicialmente, el objetivo de esos program as del B anco M undial y el Fondo M onetario Internacional (FMI) consistió en ayudar a los países en desarrollo a responder a las convulsiones externas: el aum ento del preci o del pet róleo, l a mengua del crecimiento en los países industrializados, el aumento de las tasas de interés y la reducción de las aportaciones de capital. Las medidas de "estabilización" propuestas por el FMI y el Banco Mundial estaban encaminadas a reduci r t anto l os défi cit presupuest arios com o los défi cit com erciales y sol ían i nvolucrar l a
29 Los programas son de aplicación universal, independientemente de las r azones de la crisis, o el área o
reducción del gasto público y los salarios y el aumento de las tasas de interés. La restauración del proceso de crecimiento económico, que era el objetivo nominal, rara vez se l ogró en la práctica. Aunque esas políticas redujeron los déficit de algunos países, generalmente lo hicieron a costa de inducir una recesión. En sum a, con frecuenci a las políticas de ajuste equilibraron los presupuestos pero desequilibraron la vida de la gente.”(ISDH 1996, p. 54)
Desde dentro de esta concepción y en es os mismos años aparecieron sus propias críticas promoviendo el ajuste pero con rostro humano.
“El ajuste con rostro hum ano combina los elementos básicos del ajuste con la protección de los grupos vul nerables y l a prom oción del creci miento. Pretende que t oda l a pobl ación vea satisfecha sus necesidades básicas de nutrición, salud y educación.”(Cornia, Jolly, Stewart 1987, p.180)
La sanidad y la educación públicas en é pocas de recorte de gastos habían desaparecido en muchos casos. Los bajos ni veles de salud y educación de la población ponían en peligro las capacidades de los trab ajadores y con ello la producción de los países.
“Durante todo este proceso de liberalización, ajuste y privatización, se dejo de lado la preocupación por los pobres. Los dirigentes políticos presum ieron que, aunque la pobreza aumentara en el corto plazo, era un precio que había que pagar por la estabilidad a largo plazo y el creci miento económ ico. Se l evantaron m uchas voces de prot esta, incluidas las de los sindicatos, las iglesias, las organizaciones no gubernamentales, la Organización Internacional del Trabajo y el Fondo de l as Naci ones Uni das para l a Infanci a (UNIC EF), que publicó el documento "Ajuste con Rostro Hum ano". Si bien no dudaba de la necesidad de cierto tipo de ajuste, el UNICEF exhorto al FMI y al Banco Mundial prestar más atención a la pobreza y a los Seres hum anos. Ent re di versas propuestas, sugirió que se m antuvieran l os servi cios bási cos mínimos, especialmente para los más vulnerables, y que se di stribuyera la carga del ajuste de manera más equitativa. Pero el principio básico consistía en que las preocupaciones por los seres humanos no debían ser "elementos adicionales" de un mismo conjunto de políticas de ajuste; en cambio, debían incorporarse en un marco nuevo e integrado de desarrollo a largo plazo, centrado en los seres humanos.” (ISDH 1996, p. 55)
En una línea parecida se m ovía la teoría de las necesidades básicas en la que se defendía como objetivo el elim inar la pobr eza con vistas a que toda Persona alcanzase una vida plena. La perspectiva de aum entar sólo el ingreso la consideraban insuficiente, por lo que se tendría que añadir el acceso a servicios públicos de educación, salud, agua
y saneam ientos, e incluso tam bién tenía que haber avances en la participación 30.
Algunos indicadores de desarrollo em pezaron a reflejar parte de estas ideas com o el ICV.
“La distribución del ingreso y la equidad adquirieron importancia como objetivos adicionales del desarrollo. Este ultim o comenzó a concentrar su atención en el alivio de la pobreza, un cam bio que condujo a l a reeval uación del concept o de i ngreso y su sufi ciencia com o m edida de desarrollo.” (ISDH 1990, p.224)
Ante tal situación, la propia teoría neoliberal m iró hacia los exitosos nuevos tigres del Pacífico, e intentó durante un tiem po presentarlos com o bandera de que sus planes de apertura com ercial y financiera eran eficaces, en definitiva del éxito de una economía sin la intervención del estado. Numerosas investigaciones sobre dichos países fueron negando tales afirm aciones y el propi o Banco Mundial aceptó en sus inform es que la intervención del estado com o dinamizador y catalizador de dicha econom ías no sólo existió sino que fue pieza fundamental de los éxitos del modelo.
Desde los años noventa hasta nuestros días apenas si varía el modelo neoclásico en lo fundam ental, presentándose a sí m ismo al caer el m uro de Berlín com o modelo único y definitivo de la historia, sin alternativas. Los papeles que se le otorgan al estado son: participar de form a subsidiaria en la econom ía en aquellos sectores considerados estratégicos en los que el sector privado no obtiene suficientes beneficios empresariales. Por ejemplo la salud y educación, y en la promulgación de normativas que sostienen y desarrollan la labor de los m ercados. El estado se convierte en facilitador de la extensión del mercado a todos los ámbitos de lo económico.
Las críticas m ás comunes que viene recibi endo en los últim os veinte años este modelo son las siguientes:
- Ante situaciones diferentes no es posible que la m ejor solución sea siempre la m isma. Los planes de ajuste estructural son siem pre el m ismo aunque las circunstancias y causas del problema difieran.
- Salvo en m omentos de hiperinflaci ón (tasas de inflación m uy elevadas), las m edidas de choque para alcanzar la estabilidad son desm esuradas provocando estrangulamientos y recesiones en el crecimiento.
30 Streeten (1981) recoge la discusión sobre las necesidades básicas . El prólogo corre a cargo de uno de
los precursores del ISDH, Mahbud ul Haq –por aquel en tonces director del departam ento de políticas y programas del BM.
- La pretendida eficiencia del m ercado se basa en una serie de postulados que no son ciertos. Por ejem plo, la fijación de los precios no es el resultado de confluir un gran núm ero de oferentes y dem andantes de un producto sin capacidad de condicionar el precio, sino que la presión de grandes empresas condiciona el precio del producto que com pran o venden. Tam poco es cierta la pretendida racionalidad instrumental por la que las Personas buscan alcanzar el m áximo beneficio en el corto plazo31.
- Todavía no se conoce el caso de que alguien propugne la com petencia si no sabe que tiene m uchas posibilidades de ganar. El plantear la libre com petencia sabiendo o pronosticando que se va a perder sería visto en el m ejor de los casos com o un acto de locura. Toda econom ía hasta ser com petitiva con el exterior intenta ser proteccionista, de lo contrario se enfrenta a una muerte segura en esos primeros pasos.
- La concentración de riqueza aum enta y con ella la pobreza extrem a y la exclusión. Aumentar la pobreza en situaciones de difícil acceso a sanidad, agua potable, alimentos y educación (cuando se reducen los ga stos sociales por parte de los gobiernos para alcanzar equilibrios presupuestarios), supone la m uerte para m illones de Personas en el m undo. El m ercado sólo producirá aquello que le reporte beneficio y el
sostenimiento de la vida hum ana no siempre arroja beneficios. Si el estado no se ocupa por el conjunto, el mercado sin duda no lo hará.
- Si bien se consideran im portantes para el crecim iento los equilibrios macroeconómicos, no se justifica la rigidez de los objetivos a conseguir. Un ejem plo es el caso del déficit 0: que un estado esté endeudado no tiene por qué significar algo necesariamente malo para la economía, al igual que ocurre si se endeuda una econom ía doméstica o una empresa endeudada. Es clave el saber para qué y cómo se endeuda para enjuiciar la situación32.
- Para conseguir el desarrollo de los países y con ello el de sus habitantes es necesario el crecim iento económico. Para ello la teoría neoclásica dice necesitar una estricta estabilidad m acroeconómica, y unas reform as institucionales que perm itan al mercado actuar con plena libertad dentro y fuera de las fronteras nacionales. Para
31 Sin estos dos supuestos, como veremos en los capítulos que siguen, el modelo de mercado simplemente
se desmorona.
32Si es para comprar bienes de lujo o desperdiciarlo sin más, entonces será reprobable pero si se realiza en
inversiones productivas de l as que se esperan beneficios en el futuro será pl ausible por lo que posturas como el déficit 0 habla más de la cerrazón e intransigencia que de cualquier argumento económico.
conseguir esta estabilidad y las reform as institucionales es necesario aplicar unos exigentes programas de ajuste estructural33.
El impulso del mercado para alcanzar el desarrollo, a través de la liberalización interior y exterior, y teniendo com o obje tivo a corto plazo el m aximizar el m edio necesario (pero no suficiente) de la esta bilidad m acroeconómica, nos devuelve a un estudio en el que es tan im portante recalcar lo que se estudia com o lo que se deja de estudiar al considerarlo como dado o inamovible.
El exterior pasa de ser una variable independiente del desarrollo / subdesarrollo (que lo explica en los diferentes ám bitos económico-político-socio-cultural en función de la relación entre países), a ser una oportunidad global estrictam ente económica que hay que liberalizar para que la oportunidad potencial se convierta en real34.
Además es un estudio “sesgado” del desarrollo porque los ám bitos políticos, sociales, y culturales no son variables fundam entales sino datos con los que se ha de enfrentar la única dim ensión aparentemente existente: la económ ica. Ya en el cam po estrictamente económ ico esta propuesta no m ostrará interés alguno por la estructura económica ni por las peculiaridades de cad a país, sino que estas visiones quedarán eclipsadas por una fórm ula única para cual quier tiem po y lugar basada en cam bios institucionales-normativos profundos pero revestidos de un aparente tecnicism o económico centrado, esta vez, en la estabilidad macroeconómica.