La Pedagogía Social es considerada por H.NOHL; “como un sector de la Pedagogía, configurada como teoría y praxis del conjunto de actividades educativas realizadas fuera de la escuela. Es un nuevo sistema, con nuevos entes, espacios e instituciones responsables. Donde se le asigna la formación de los jóvenes a cargo de la familia, la sociedad y el Estado” .
Así que es necesario tener presente la Pedagogía So- cial, para tratar de dar solución a los problemas que tiene la sociedad y dejar una reflexión desde la educa- ción social. Saliéndonos del contexto escolar dirigido a la población vulnerable. Involucrándolo así como actor fundamental en esta pedagogía.
Es inminente que la pedagogía Social no solo se puede definir con estas palabras, sino que comprende lo social conjuntamente con la educación. Partiendo desde la acción social del individuo
Así pues, la educación debe adaptarse a una sociedad cambiante y debe estar en la capacidad de transmitir los saberes adquiridos y los principios, tomando en cuenta una sociedad como la nuestra, donde la deser- ción escolar y los malos hábitos de enseñanza/estudio son los mayores problemas que afronta la comunidad educativa.
La pedagogía hospitalaria nace a partir de la segunda guerra mundial a principio del siglo XX, donde se imple- mentaron prácticas educativas.
En Europa (Barcelona – España) comienza la pedago- gía hospitalaria dada por la congregación de San Juan de Dios, quienes trabajaron la educación basándose en una práctica social, fundamentada en formar a los su- jetos acorde con los principios de la cultura en que se encuentra.
¿Qué es? Es una parte de la pedagogía cuyo objeto de estudio, investigación y dedicación es el individuo hospitalizado, con el objetivo de que continúe con su aprendizaje cultural y formativo.
Esta forma de hacer pedagogía comprende la forma- ción integral y sistemática de niño enfermo y convale- ciente, cualquiera que sean las circunstancias de su en- fermedad, en edad escolar obligatoria, a lo largo de su proceso de hospitalización.
La Pedagogía Hospitalaria surge en los contextos hos- pitalarios ante las siguientes necesidades:
• Necesidades pedagógicas: de aprendizaje de ma- teriales y contenidos escolares.
• Necesidades psicológicas: de acogida y adapta- ción del paciente al hospital y atención durante la estancia.
Historia de la pedagogía hospitalaria en Colombia
En nuestro país la Fundación Universitaria Monserra- te es pionera con su labor pedagógica hace más de 20 años en la Fundación Hospital de la Misericordia HOMI, anteriormente llamada (Fundación Hospital de la Mi- sericordia), fundamentando su labor asistiendo a las enfermeras y acompañando a los niños, con lectura de cuentos, poco a poco se comenzó a ejecutar proyectos como el correo hospitalario, la ludoteca, estimulación adecuada, entre otras, ampliándose la labor a varios pabellones como:
* Oncología.
OPI Observatorio Pedagógico de la Infancia - No. 14 / 2014
Institución Universitaria Los Libertadores
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* Urgencias.
* Pre y pos operatorio.
* Pediatría.
El fin de la pedagogía hospitalaria y el papel realizado por las docentes en formación es:
Busca el bienestar y la continuidad escolar, buscan que el niño por medio de las actividades, se sienta bien a nivel emocional y social.
* Genera un conjunto de acciones necesarias para que los niños no se desconecten de su entorno ni se vea mermado su desarrollo afectivo y social.
* Trabajo en aulas más dinámicas, ya que tienen que adaptarlas a las necesidades de los niños que no se pue- den mover de la cama (habitación) y a los que sí pueden trasladarse fuera de ella.
* La pedagogía Hospitalaria pretende dar respuesta a las necesidades específicas del alumno, tanto en lo emocional como en lo educativo, normalizando al niño como escolar, y mejorando la calidad educativa en pe- riodos largos de convalecencia en el hospital y domici- lio familiar.
* Tiene el fin de atender las necesidades de aprendizaje y la problemática específica de situación en la que se encuentra el niño.
* Promueve los derechos educativos de los niños en situación de enfermedad, brindado una atención psico- educativa gratuita a los niños hospitalizados y a los que se encuentran en su domicilio.
* Es flexible y se adapta a las necesidades de los niños, destacando que la idea es permitir que el niño se me- jore y que pueda continuar con una vida lo más normal posible.
Se plantea como un complemento de la acción médi- ca para prevenir los eventuales efectos negativos de la hospitalización en los niños, ya que se ha visto que constituye a ser un apoyo social y psicológico esencial para su recuperación. Además es una educación com- pensatoria a escolares hospitalizados o en tratamiento
ambulatorio que tiene como objetivo subsanar la des- igualdad educativa.
Aula hospitalaria
Este término es utilizado, cuando el aula es llevada al hospital con el objetivo de permitir que los niños y ado- lescentes internados en una institución médica puedan continuar con sus estudios y cuenten con un espacio de recreación. El rol del docente es realizar acompaña- miento académico en hospitales y en ciertos casos en la casa del paciente.
Por esto nuestra práctica se enfocó en el desarrollo de actividades en diferentes ejes: sin olvidar las dificulta- des que al trascurrir de estas se fueran presentando ya sea por el agravamiento de la condición del menor o consecuencia de los diferentes tratamientos a los que se ve expuesto. Se trabajó fortaleciendo áreas como Lecto-escritura, lógico-matemática, ciencias, sociales, inglés; todas estas relacionadas con el arte para desa- rrollar en el niño la imaginación y creatividad haciendo los momentos de hospitalización más agradables y me- nos dolorosos y monotonos..
Se empieza a hablar de aula hospitalaria domiciliaria a partir de la creación de los derechos del niño hospitali- zado que se mencionan a continuación:
Carta europea sobre los derechos de los niños hospitalizados
Resolución del Parlamento Europeo, Doc. A 2-25/86, 13 de mayo de 1986. Enuncia entre otros los siguientes de- rechos referidos a la educación:
1. Derecho a recibir educación mientras se encuentra hospitalizado, en tratamiento ambulatorio o en situa- ción de enfermedad, durante toda la línea de vida des- de su nacimiento.
2. Derecho a ser educados por profesionales de la edu- cación especializados, conforme a proyectos educati- vos que atiendan sus necesidades especiales, con con- tenidos, metodología y evaluación que consideren su situación médica y de salud.
3. Derecho a recibir un servicio educativo integral, que tenga en cuenta la persona, sus aspectos físicos, psico- sociales, espirituales, familiares, afectivos, cognitivos,
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hincapié en los aspectos sanos sobre el déficit.
4. Derecho a recibir educación en los establecimientos de salud, en espacios propios definidos para desarrollar actividades pedagógicas, en lugares adecuados, acce- sibles, debidamente implementados, que respondan a las tendencias educativas vigentes.
5. Derecho a recibir educación en el lugar donde éste se encuentre, cuando no sea posible su traslado al Aula y/o Escuela Hospitalaria.
6. Derecho a ser educados en sus domicilios por edu- cadores capacitados cuando su condición de salud lo justifique.
7. Derecho a que su familia sea informada de la exis- tencia de las Aulas y/o Escuelas Hospitalarias y Domi- ciliarias y de su posibilidad de continuar su proceso de aprendizaje.
8. Derecho a que los estudios cursados en el Aula y/o Escuela Hospitalaria o en su domicilio sean reco- nocidos por los organismos públicos educacionales y posibiliten la promoción escolar.
9. Derecho a que los adultos no interpongan ningún tipo de interés o conveniencia personal, sea político, religioso, social, económico, o de cualquier naturaleza, que impidan, perturben, menoscaben u obstaculicen su legítimo acceso a la Educación durante su hospitaliza- ción o tratamiento médico ambulatorio.
Educación Domiciliaria
A todos los niños, niñas y jóvenes que atraviesan por una situación de enfermedad, se le hace más que per- tinente necesario la creación de proyectos y políticas que se ajusten a sus necesidades educativas que for- talezcan su desarrollo que se ha visto afectado por la enfermedad a la que se encuentran sometidos. Por tal razón surge la Educación domiciliaria que se refiere a “…la atención educativa de los sujetos que no han ini- ciado y/o completado los niveles de la escolaridad obli- gatoria por atravesar una situación de enfermedad que les impide concurrir a su escuela de origen, debiendo guardar reposo domiciliario. El hogar de cada alumno, se constituye en un aula escolar domiciliaria”. Dentro de esta aula escolar domiciliaria el docente debe reali-
zar actividades de todas las áreas con el fin que el estu- diante no sea un individuo más, aislado de la sociedad debido a una condición de salud, y que cuando supere esta condición pueda regresar a la institución educati- va en las condiciones cognitivas apropiadas y que este tiempo que estuvo sometido a tratamientos médicos hallan entorpecido de una manera más severa su desa- rrollo académico.
La intervención educativa debe ser flexible frente a las condiciones físicas y emocionales que presenta el estu- diante, puesto que está sometido a diversos procedi- mientos que le generan miedo, angustia, dolor, rechazo y este debe ser un espacio del que el docente recurra a estrategias que permitan que el estudiante tenga una mayor y mejor adaptación a la situación por la que está atravesando. La mayor parte de los niños, niñas y jóve- nes presentan una afectación en cuanto a la dimensión socio-afectiva y por esta razón se hace necesario forta- lecer este aspecto del desarrollo.