En un trabajo por resaltar la situación de desventaja educativa de algunos estudiantes con base a circuns- tancias de carácter personal o sociocultural, asociadas con frecuencia a situaciones de riesgo o marginación en el entorno en el que viven, surge el apoyo y el refuerzo académico como una estrategia para lograr una educa- ción de calidad, que requiere el esfuerzo tanto de los miembros de la comunidad educativa como del entor- no social en el que se desarrolla la persona. Así pues, la educación es cada vez más una responsabilidad colec- tiva, desarrollada a lo largo de toda la vida y con una fuerte influencia del contexto territorial y social en el que se vive.
Los refuerzos académicos ofrecen recursos a los cen- tros educativos para contribuir a fortalecer los factores generadores de la desigualdad y garantizar la atención a los colectivos más vulnerables, para mejorar su for- mación y prevenir los riesgos de exclusión social. Los objetivos estratégicos que se persiguen frente a las niñas de Casa Hogar es precisamente, lograr el acceso a una educación de calidad para todos y enriquecer el entorno educativo implicando a toda la comunidad, no solo estudiantes y docentes sino también familia, com-
OPI Observatorio Pedagógico de la Infancia - No. 14 / 2014
Institución Universitaria Los Libertadores
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pañeros y amigos que contribuyan a mejorar las pers- pectivas escolares de los estudiantes con dificultades, a través del refuerzo en distintos ámbitos: orientación, apoyo y asesoría en asignaturas y, en caso necesario, técnicas de estudio, formas de organización del traba- jo, etc.
Lo que se pretende en Casa Hogar, es desarrollar en cada niña sus competencias básicas, mejorar sus hábi- tos de estudio, promover su autonomía en el aprendi- zaje, incrementar sus expectativas ante la posibilidad de éxito, y mejorar sus resultados académicos o rendi- miento escolar. También se espera mejorar la autoes- tima de cada una (confianza y seguridad en sí mismas) y por ultimo fortalecer sus procesos de socialización positiva enfocada a la formación en valores y la partici- pación democrática.
En varias ocasiones, se contó con la oportunidad de establecer contacto con la mayoría de las niñas que se encuentran en Casa Hogar. El motivo principal, bajo el cual rondaban dichos encuentros, era para realizar el respectivo apoyo escolar, frente a sus responsabilida- des académicas.
El reto es especialmente relevante en un colectivo habi- tualmente caracterizado por carencias en motivación, autoestima y bajas expectativas que, con frecuencia, expresa en resistencia ante el trabajo académico y des- valorización del esfuerzo y la cultura escolar. Por este motivo, a través de actividades y recursos pedagógicos diversos, se busca la adquisición de aprendizajes úti- les para la consecución de sus objetivos escolares. La variedad de recursos didácticos y la diversidad de es- trategias son la base para llegar a una transformación colectiva; así lo reitera Torres (s.f.): “toda actividad educativa popular debe estar planteada rigurosamente (definir propósitos formativos, contenidos educativos, actividades, recursos, evaluación)” (p.51). La educación no es sólo información, sino participación dirigida a un cambio, lo que supone enfocar la participación como un agente de transformación social significativo para todos y todas, donde la planeación es la base de toda actividad académica.
Asimismo y al iniciar con los acompañamientos reque- ridos, se logró evidenciar casos de diferente necesidad académica, los cuales giran sobre áreas del conocimien-
to específicas como Matemáticas y Lengua Castellana. Cada una de las niñas, poseen diferentes problemáticas, al abordar sus labores académicas, las cuales en deter- minados momentos hacían de las mismas, un trabajo un poco forzoso, pues de inmediato surgían conductas de rechazo frente a ello. De acuerdo a lo anterior, y confir- mando que no todos los conocimientos brindados a un niño deben estar en contra de lo que el ya posee, sino que es necesaria una configuración con su pensamiento previo, que le permita un mejor aprendizaje, siendo esta la razón del porqué, muchas de las niñas, encontraban problemas al relacionar la nueva información proporcio- nada por sus docentes en el colegio, con la que ya tenían en su mente. Así, se afirma que:
El alumno cuenta con una estructura cognitiva par- ticular, una idiosincrasia y una capacidad intelectual propias, una serie de conocimientos previos (algunas veces, limitados y confusos), y una motivación y actitud para el aprendizaje propiciadas por experiencias previas en la institución escolar y por las condiciones actuales imperantes en esta (Díaz & Hernández, 2010, p. 32). Sin embargo, había momentos en los cuales, alguna de las niñas sentía tal frustración, que simplemente su apren- dizaje se convertía en un momento de angustia. De ahí la importancia de poder brindar un apoyo no solo desde la Casa Hogar, sino desde la misma institución educati- va, de la cual reciben la gran mayoría de conocimientos, y a partir de los cuales construirá nuevos saberes, que necesariamente, al no contar con una base sólida, le propiciaran más de un sufrimiento escolar futuro. De esta forma, se idearon sesiones en la cuales se rea- lizaron actividades a fin de reforzar aquellos conoci- mientos que generaban duda en las niñas al momento de realizar sus tareas. En las mismas, siempre se tomó como base la importancia de contar con las ideas y co- nocimientos previos con los cuales contaban las niñas, sin necesidad de obligarlas a generar algo que simple- mente no comprenden. Tomando así como referencia lo propuesto anteriormente frente al posicionamiento de poder brindar un aprendizaje que vaya de acuerdo a las estructuras cognitivas, intereses y saberes previos de las niñas, confirmado por Torres (s.f.) cuando dice que “un individuo “aprende” cuando se incorpora a su ser algo que va más allá de la experiencia. Hay aprendizaje cuan- do hay modificación de las formas de comprender y ac- tuar de los sujetos, cuando se afecta su estructura previa
115 de saberes” (p.38). Es por esto, que el objetivo inicial de
las propuestas, giraba en torno a que las niñas hicieran uso de todos los conocimientos que ya poseían. Es allí, donde las niñas logran contextualizar y conectar los conocimientos previos con los aprendizajes nue- vos, al respecto Ausubel (Citado por Díaz & Hernández, 2010) postula: “El aprendizaje implica una reestructu- ración activa de las percepciones, ideas, conceptos y esquemas que el aprendiz posee en su estructura cog- nitiva” (p.28). De acuerdo a lo anterior podemos decir que las niñas en la medida en que pueden relacionar lo que ya saben, con los nuevos aprendizajes, activan un proceso de construcción de conocimiento donde, desde una actitud dinámica e interactiva, es posible elaborar nuevos conocimientos. En esa línea es como el refuerzo quiere alejarse de los métodos más acumu- lativos, memorísticos o de baja comprensión para esti- mular aprendizajes auténticos, activos y dinámicos; el deseo de aprender es innato en cada persona, si el niño vincula el aprendizaje a la respuesta de sus necesidades de conocer, aseguramos la motivación que devendrá, motor de aprendizaje y garantía de su protagonismo. Bien cabe mencionar una frase de Chamberlain (cita- do en Torres, sin año), en la cual se enfoca gran parte de la práctica en la que nos encontramos: “la práctica del acompañamiento no puede limitarse a un simple caminar con la gente a riesgo de degenerar en un se- guidismo ineficaz. El buen acompañamiento es el que también empuja y provoca, el que camina y a la vez abre el camino” (p. 39). Diciendo con esto que no basta con intentar una sola estrategia con las niñas, no basta realizar refuerzo tras refuerzo, sino que al contrario de ello, brindarles un apoyo con el cual puedan construir verdaderos saberes, que les proporcionen herramien- tas para su vida.