PARTE PRÁCTICA
6. DIFICULTADES DE TRADUCCIÓN RELACIONADAS CON EL CONTEXTO COMUNICATIVO
6.2. El registro coloquial
6.2.2. Miguel Delibes, Cinco horas con Mario
Mira Encarna, tu cuñada es, ya lo sé, pero desde que murió Elviro ella andaba tras de ti, eso no hay quién me lo saque de la cabeza. Encarna tiene unas ideas muy particulares sobre los deberes de los demás, cariño, ella se piensa que el hermano menor está obligado a ocupar el puesto del hermano mayor y cosas por el estilo, que aquí, sin que salga de entre nosotros, te diré que, de novios, cada vez que íbamos al cine y la oía cuchichear contigo en la penumbra me llevaban los demonios. Y tú, dale, que era tu cuñada, valiente novedad, a ver quién lo niega, que tú siempre sales por peteneras, con tal de justificar lo injustificable, que para todos encontrabas disculpas menos para mí, ésta es la derecha” (Delibes, 1993: 38).
“Prendi Encarna, è tua cognata, lo so benissimo, ma dopo la morte di Elviro lei veniva dietro a te, questo non me lo leva dalla testa nessuno. Encarna ha certe idee molto personali sui doveri degli altri, tesoro, e s’è messa in testa che il fratello minore sia obbligato ad occupare il posto del fratello maggiore e cose del genere, ché qui, e che resti tra noi, ti dirò che, da fidanzati, ogni volta che andavamo al cinema e la sentivo bisbigliare con te nella penombra mi veniva un diavolo per capello. E tu, dàgli, a dire che era tua cognata, bella novità, vediamo chi dice di no, ché tu tireresti fuori anche la storia dell’orso, pur di giustificare l’ingiustificabile, e per tutti trovavi la scusa buona eccetto che per me, questa è quella giusta” (Delibes, 1983: 44).
Comentario
Nos hallamos ante un texto innovador en el panorama de la literatura española de posguerra, y ello es debido sobre todo a su particular planteamiento textual. Publicado en 1966, está compuesto en su mayor parte por el monólogo interior de una mujer, Menchu, que está velando a su marido muerto, Mario. En esa larga noche Menchu recuerda lo que ha sido su vida en común y pasa revista a sus desavenencias conyugales, que provienen principalmente de la diferente visión de la vida que ambos tienen. Efectivamente, su forma de pensar tradicional choca con el carácter progresista de Mario, poco amigo de las convenciones sociales. La paradoja es que el lector acaba conociendo muy bien a Mario, el personaje ausente, mientras que la obra se convierte en una crítica velada pero eficaz de Menchu y el tipo de mentalidad que ésta representa: la de la sociedad conformista de los años sesenta que, en plena dictadura, aspira a poseer cierto estatus social, aunque solo sea en apariencia. En el presente fragmento la queja de la mujer proviene de la frecuentación de su marido y su cuñada Encarna, viuda del hermano de éste.
La mayor dificultad para el traductor es, sin duda, la reproducción del registro coloquial en que Menchu se dirige a su marido, con continuas alusiones directas y vocativos (“cariño”), como si éste siguiese en vida y pudiera escucharla. Aunque el lenguaje coloquial es siempre deíctico (ya que debe dejar claro cuál es el contexto en que se produce la comunicación: quiénes son los participantes, cuál el espacio físico y el tiempo en que se desarrolla) y egocéntrico (pues apela constantemente a la atención del interlocutor) (Vigara, 1980), tales características deben ser especialmente destacadas en esta ocasión para que el lector tenga presente en todo momento la singular situación de la que Delibes nos hace cómplices. Es decir, el traductor deberá recrear el modo oral de Menchu y asegurar la ficción dialogal por medio de los correspondientes recursos del lenguaje coloquial, muy abundantes al faltar un narrador que pueda matizar las intervenciones del hablante. Todo ello sin olvidar, como ya hemos señalado, que tal registro en italiano tiene un uso mucho más restringido que en español. El traductor deberá alcanzar un resultado que resulte natural también en la lengua de
llegada, lo cual será verdaderamente difícil. Analicemos separadamente los diferentes recursos:
- Imperativos sensoriales y de estímulo88: “mira”/ “prendi”, “dale”/ “dàgli”89; ambos conservan su fuerza ilocutiva.
- Topicalización: el hipérbaton que coloca en posición marcada el sintagma nominal “tu cuñada” no es posible en italiano estándar (“è tua cognata”); sería visto como un regionalismo.
- El apreciativo tan usado por Menchu, “cariño”, se ha sustituido por un equivalente funcional: “tesoro”.
- Deícticos: se conservan, aún a costa de forzar el TT. “que aquí”/ “ché90 qui”. La continua referencia al oyente tiende a permanecer: “dietro a te”, “ti dirò”, “e tu”, etc.
- Enlaces coloquiales, sin carga significativa alguna. El “que” con valor ilativo o continuativo (“que era tu cuñada”/ “a dire che era tua cognata”; “que tú siempre sales por peteneras”/ “ché tu tireresti anche fuori la storia dell’orso”) se conserva, haciéndolo depender del régimen verbal en el primer caso (“a dire che”). De nuevo, el resultado es forzado.
- Expresiones autorreafirmativas, ya sean en primera persona (“ya lo sé”/ “lo so benissimo”: el adverbio “ya” es compensado por medio del superlativo) o buscando la complicidad del oyente (“sin que salga de entre nosotros”/ “e che resti tra di noi”: se usa un equivalente funcional). Las autorreafirmativas encubiertas, que buscan un sujeto anónimo o genérico que dé validez a la afirmación, poco frecuentes en italiano, se traducen por expresiones literales que mantienen el sentido pero no la fuerza pragmática: “a ver quién lo niega”/ “vediamo chi dice di no”; “ésta es la derecha”/ “questa e quella giusta”.
- Fórmulas inespecificativas de cierre, que evitan al hablante concretar el sentido de un determinado enunciado. Muy usadas en
88
La terminología está tomada de Vigara (1980) y Cascón (2000).
89
“Dagli esprime impazienza, insofferenza, fastidio per l’insistenza di qualcuno”
(Zingarelli, 1988).
90
Nótese que “ché” va acentuado, y tiene por tanto valor causal. Lo mismo en “ché tu tireresti anche fuori la storia dell’orso”.
italiano en modalidad oral: “y cosas por el estilo”/ “e cose del genere”.
- Intensificadores: “valiente novedad”/ “bella novità”; el adjetivo “valiente”, empleado fuera de su contexto habitual, intensifica el sustantivo. El italiano elige el adjetivo “bella”, que en un registro coloquial hace las veces del adverbio “molto” (“bella pulita”). - Unidades fraseológicas. Se resuelven por medio de equivalentes
funcionales: “no hay quien me lo saque de la cabeza”/ “questo non me lo leva dalla testa nessuno”; “me llevaban los demonios”/ “mi veniva un diavolo per capello” - la expresión italiana significa “essere molto irritati, di malumore, o addirittura furibondi; come se si avesse in testa una serie di diavoli che tirano i capelli” (B. M. Quartu, 1993) -. “Che tu tireresti anche fuori la storia dell’orso” no se refiere, en cambio, a ninguna unidad fraseológica italiana concreta.
En resumen: el traductor consigue que no se pierda información, y siempre que puede usa equivalentes funcionales que son familiares al registro coloquial italiano: de hecho, creemos, están mejor resueltas las expresiones autorreafirmativas y demás unidades fraseológicas que elementos estructurales como enlaces coloquiales o deícticos. Lo que cabe preguntarse es si el efecto pragmático del texto se mantiene, y si el lector del TT no se sentirá sobrepasado por el exceso de información coloquial.