Pretenden contestar a la siguiente pregunta: ¿cuál es la mejor forma de tomar una decisión vocacional?
Gelatt (1962), sugirió que el tomar una decisión debería incluir la recogida y la utilización de la información pertinente y fiable, dado que el sujeto que decide necesita abundante información para establecer un plan de acción que puede ser definitivo o demandante de mayor información. La calidad de la toma de decisiones depende de la adquisición de información.
El comienzo de toma de decisiones comienza con:
1.- OBJETIVO: el sujeto es consciente de que debe tomar una decisión y de que necesita información que le permita reunir datos.
2.-ESTRATEGIA DE UTILIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN: se estructura en 3 sistemas.
- Sistema de predicción - Sistema de valores - Criterio
Evaluación de los modelos prescriptivos
Los criterios para valorar la habilidad que un sujeto posee a la hora de tomar decisiones vocacionales están en las formulaciones sobre cómo se ha de realizar el proceso de toma de decisiones y en la identificación de aquellos componentes del comportamiento que son pertinentes al proceso. Por tanto, el comportamiento por medio del cual un sujeto busca información, es un indicador de competencia.
La evaluación que se genera a partir de los modelos descriptivos es limitada por su propia naturaleza (se limitan a describir o categorizar a quienes han de tomar una decisión). La que se obtiene de los modelos que prescriben es potencialmente más útil, ya que se detallan los factores necesarios para tomar una decisión de forma competente.
•MODELOS DESCRIPTIVOS CON IMPLICACIONES QUE PRESCRIBEN
Existen algunos estudios que tienen que ver tanto con los desarrollos generales del proceso de toma de decisiones vocacionales, como con la búsqueda de las mejores formas de proceder al tener que tomar una decisión vocacional. El primero de estos es el de Krumboltz, Mitchell y Jomes (1976). Su modelo deriva de la Teoría del Aprendizaje Social de Bandura y, a través del mismo, describen el proceso de toma de decisiones como un proceso en el cual se adquieren determinadas habilidades por medio de la observación de modelos y con refuerzo directo por la práctica de ciertos comportamientos.
Krumboltz y Hamel (1977), elaboraron el Decides Model, en el cual se propugna el uso de un proceso racional para tomar decisiones, compuesto por varias destrezas (definición del problema, establecimiento de un plan de acción, clarificación de valores identificación de alternativas,...)
Diferencias individuales y toma de decisiones vocacionales
A medida que los modelos y sus instrumentos de evaluación se fueron aplicando, resultó fácil percibir las desviaciones de los procesos, tanto de los descriptivos como de los que prescribían, generándose un movimiento de crítica ya que éstos no se detienen a profundizar en las diferencias individuales en los sujetos que toman decisiones, ocupándose más bien, en definir la estructura del proceso.
El estudio y la comprensión de cómo se toman las decisiones vocacionales se encaminó por las posibles respuestas a preguntas como:
∗¿Cuáles son las causas de las diferencias observadas en el comportamiento de los sujetos al tomar una decisión?
∗¿Por qué tienen algunos sujetos más dificultades que otros para tomar una decisión?
La consideración de las diferencias individuales en el proceso de toma de decisiones vocacionales se ha orientado desde 3 perspectivas:
1) Estilos y estrategias para tomar una decisión vocacional
En principio, el estudio sobre las diferencias individuales en la forma de tomar decisiones fue descriptivo, produciéndose diversas clasificaciones de los
estilos o estrategias expuestas por los sujetos sometidos a la situación de tener que tomar una decisión. Estas clasificaciones están basadas en 2 perspectivas teóricas distintas:
1.-La que supone que la gente tiende a resolver los problemas con esquemas estables.
2.-La que afirma que el comportamiento de un sujeto viene determinado por la situación.
Existen algunos estudios muy significativos en cuanto a la primera teoría. Es de destacar el estudio de Dinklage (1968), en el que esta autora basándose en los datos recogidos de entrevistas, clasificó los tipos de conducta en ocho formas peculiares de actuar:
1)Estilo planificado
2)Estilo ansioso: el sujeto gasta mucho tiempo recogiendo información,
3)Estilo diferido: el sujeto sabe que tiene que tomar una decisión, pero no sabe como hacerlo, “retrasa “ la decisión,
4)Estilo paralizante: el sujeto debe tomar una decisión pero sufre un fuerte bloqueo que le impide llevarla a cabo,
5)Estilo impulsivo: tiende a elegir la primera alternativa que se le propone,
6)Estilo intuitivo,
7)Estilo fatalista: el sujeto confía su elección a la fortuna o a la suerte; y
8)Estilo sumiso: el sujeto deja que otros decidan por él.
Jespen, Jhonson, y Harren son otros autores que también han elaborado clasificaciones de los estilos de toma de decisiones vocacionales.
Las formas por las cuales se piensa que los sujetos se diferencian en su conducta decisional son muy coincidentes en todos los estudios realizados. Se destaca un estilo activo e implicado frente a un estilo más dependiente y pasivo, así como, un estilo lógico y con un propósito definido contra un estilo impulsivo y emocional.
2) Fuentes y tipos de dificultades para tomar una decisión vocacional
La presencia o ausencia de habilidades para tomar decisiones es un tema ampliamente investigado. Los resultados de diversas investigaciones sugieren, por ejemplo, que los sujetos motivados por el éxito tienden a ser más realistas en sus decisiones vocacionales, a hacer elecciones hacia profesiones de mayor prestigio, a asumir riesgos razonables y a obtener mayor rendimiento en los cursos académicos. Por el contrario, los sujetos motivados por el temor al
vocacional y la competencia profesional, a preferir trabajos rutinarios y estables, y a lograr menos rendimiento en los cursos académicos
Así pues, la importancia de las variables personales en la decisión vocacional no puede ponerse en duda, al igual que la consideración de los factores ambientales.
3) Rasgos de personalidad y toma de decisiones vocacionales
Las investigaciones empíricas sobre las diferencias individuales en el campo vocacional han seguido dos vías:
−La de aquellos trabajos que han buscado “perfiles de personalidad” para las ocupaciones (personalidad ocupacional). Estas partieron del presupuesto de que cada profesión exigiría un determinado tipo de personalidad (Teoría de los Rasgos Característicos).
−La de aquellos que han intentado descubrir los rasgos definidores del éxito en cualquier tipo de profesión (personalidad eficiente).
La indecisión vocacional
Las primeras investigaciones que encontramos sobre la indecisión vocacional proceden de Norteamérica y en ellas se tiende, por lo general, a clasificar a los sujetos en decididos o indecisos, de acuerdo con sus preferencias sobre estudios universitarios. Más tarde, la investigación se ha dirigido hacia una cuestión más comprometida: “ ¿en qué se diferencian los sujetos decididos de los indecisos?”
Williamson hizo un estudio en el que vino a demostrar la ausencia de diferencias entre los sujetos decididos por una carrera y los indecisos.
En concreto, parece ser, que los primeros estudios que se hicieron, comparando a los estudiantes decididos con los indecisos, no proporcionan un cuerpo de descubrimientos coherentes, más bien se dividen en dos posturas enfrentadas. Una, la que sostiene que no existen diferencias entre los estudiantes decididos y los indecisos, y, otra, la que sostiene que si las hay, sobre todo, diferencias de personalidad que favorecen a los estudiantes decididos.
*Indecisión vocacional y desarrollo
Se consideró la indecisión vocacional como un momento evolutivo en el desarrollo normal de todo sujeto. Según esto, para la mayoría de los estudiantes, el estar indecisos sobre la elección de la carrera no es una señal de problemas de personalidad, y resuelven su indecisión con relativa facilidad, bien por sí mismos o con alguna ayuda profesional. Así todo, algunos sujetos no logran resolver su indecisión, y para ellos si existe un problema.
Un gran número de estudios defienden la existencia de dos tipos de problemas a la hora de tomar una decisión. El primero es la “indecisión vocacional simple o de desarrollo”, que se resuelve con el paso del tiempo o como respuestas a intervenciones apropiadas (información, asesoramiento, etc.). El segundo es la “indecisión vocacional compleja” (“indecisividad”), y normalmente ha sido descrito como un problema de larga duración y difícil tratamiento.
*Estado y rasgo de indecisión
Van Matre y Cooper (1984), sugieren que la “indecisión vocacional
simple” debería ser considerada como un ESTADO, mientras que la “indecisión vocacional compleja”(“indecisividad”) debería ser considerada como un RASGO.
Mediante un cuadrante diagnóstico de 4 categorías (decisión/indecisión, indecisividad/decisividad), describen las características de los sujetos y los tratamientos apropiados. Decisión (-,+) (+,+) Indecisividad Decisividad (-,-) (+,-) Indecisión
1) Primer cuadrante (+,+) Decisividad-Decisión. -Los sujetos no suelen solicitar asesoramiento, si lo hacen es tan sólo para confirmar una elección ya determinada de antemano.
2) Segundo cuadrante (+,-) Decisividad- Indecisión.- Los sujetos necesitan información sobre sí mismos y sobre oportunidades profesionales. Los test y estrategias habituales suelen ser suficientes para clarificar su problema vocacional.
3) Tercer cuadrante (-,+) Indecisividad- Decisión.- Estos sujetos suelen presentar características como: ansiedad y baja satisfacción con las elecciones que realizan. El asesoramiento deberá enfocarse sobre la discusión y revisión
del proceso de desarrollo vocacional que ha tenido el sujeto, y trabajar sobre las destrezas de toma de decisión.
4) Cuarto cuadrante (-,-) Indecisividad- Indecisión.- Estos sujetos son los casos más difíciles. Manifiestan gran cantidad de ansiedad, confusión reactividad y alta percepción de la necesidad de encontrar una solución. Las intervenciones deberán programarse a largo plazo y dirigirse a adquirir y analizar la mayor cantidad de información sobre el sujeto, a la vez que se entrenará en la adquisición de destrezas de toma de decisiones.
En la última década lo que se busca son las diferencias ente el estado de indecisión y el rasgo de indecisividad, es decir, categorías y tipos psicológicos de indecisión vocacional.
El problema de la indecisión vocacional se ha definido y evaluado en muestras de estudiantes, casi todos universitarios, pero hay muy poca investigación con otro tipo de muestras.
El trabajo de Callanad y Greenhaus (1990) representa una buena excepción ya que examinaron la indecisión vocacional en una muestra de directivos y empleados de una entidad bancaria. Estos autores elaboraron una prueba para medir la indecisión que incluye dos componentes: el estatus de indecisión (incapacidad de un sujeto para seleccionar un objetivo), y las fuentes de indecisión (factores subyacentes que explican por qué la gente es indecisa a la hora de tomar una decisiones). Las fuentes de indecisión relevantes para una muestra de empleados adultos son:
1) La falta de información sobre uno mismo
2) La falta de información sobre el ambiente de trabajo 3) La falta de autoconfianza en la decisión tomada 4) La presencia de conflictos psicológicos
*Variables de personalidad relacionadas con la indecisión vocacional
-Ansiedad
-Otros constructos psicológicos: .autoeficacia
. locus de control .identidad
.complejidad cognitiva
*Operacionalización de la indecisión vocacional
Los trabajos realizados con el Sistema de Asesoramiento Vocacional (SAV-90), ha aportado a la literatura científica sobre el tema psicológico de la indecisión vocacional el hallazgo de una puntuación compuesta que expresa la dificultad para tomar decisiones vocacionales.
La fórmula resultante es la siguiente:
ICV={(.48 A)+(.16 EE)+(.12 C)}-{(.42 ED)+(.34 PE)+(.02 BI)}.
Indecisión vocacional compleja = determinación y convencimiento del sujeto – búsqueda de apoyo .
Variables vocacionales de la fórmula: Autoconfianza (A), Eficacia en el estudio (EE), Certeza (C), Estilo Dependiente (ED), Factor Psico-Emocional (PE) y Búsqueda de Información (BI).
Las puntuaciones más bajas representan la Indecisión Compleja y son alcanzadas por los Grupos Psicopedagógico, Artístico y Humanístico.
Las puntuaciones más altas representan la Decisión Vocacional, y son alcanzadas por los grupos Económico-Social y Científico-Tecnológico.
*Formulación de un programa de intervención (Programa de Intervención en Orientación Vocacional y profesional)
1.-Justificación metodológica del programa.
El programa debe favorecer la “autoformación” de los sujetos.
--Es necesario que el sujeto solicite el asesoramiento vocacional libremente
--Orientar para motivar la búsqueda de asesoramiento
--Estructurar la relación de ayuda, fijando los objetivos más apropiados a cada situación
--El diagnóstico personal ayuda a los sujetos a fundamentar sus tomas de decisión vocacional
--Promover el uso de apoyos externos
--El proceso seguido por el estudiante termina con la evaluación del mismo
2.-Finalidad del programa - Motivar a los alumnos
- Favorecer el conocimiento personal, los estudios universitarios y otras posibles alternativas de formación para el trabajo.
- Acercar a los alumnos al mundo profesional.
- Ayudar a los alumnos a la toma de decisión vocacional respecto a la universidad u otra salida laboral.
3.-Planificación de actividades
4.-Desarrollo del programa a través de un taller de asesoramiento vocacional
Se propone como opcional a los alumnos y las sesiones de trabajo de desarrollan en horario de tutorías.
3. La terapia de resolución de conflictos de D´Zurilla y Nezu (1982) 3.1. Introducción
Siendo mucha y rica la oferta de programas existentes, nuestra opción personal se inclina de forma muy preferente por la oferta de D´Zurilla y Nezu (1982) cuando sistematiza y desarrolla un modelo re resolución de conflicto y de toma de decisiones muy completo y pormenorizado. Su modelo contiene las siguientes fases:
Orientación del conflicto: ello implica las subfases de percepción, atribución, valoración control del conflicto y necesidad de esfuerzo y tiempo para resolverlo
Formulación y definición del conflicto que implica: recogida de información, comprensión del conflicto; establecimiento de metas: descubrimiento del conflicto real; tratamiento de conflictos complejos; y finalmente replanteamiento del conflicto.
Elaboración de soluciones alternativas guiadas siempre por los principios de cantidad, dilación de juicio y variedad.
Toma de decisiones basada en los dos modelos teóricos de decisión: la teoría de la utilidad esperada: la elección de la conducta se basa en el análisis racional de los beneficios y costes; y en la teoría prospectiva: considera los efectos de los factores perceptivos y subjetivos de la conducta a escoger.
Implementación de la solución y verificación consistente en asesorar la obtención de las soluciones y verificar la afectividad de la estrategia resolutiva adoptada en la situación conflictiva real.
Es evidente que estos programas de entrenamiento en la resolución de conflicto y toma de decisiones empiezan con un análisis previo del estilo de la persona frente al conflicto.
Dinklage (1968) señala nada menos que ocho: planificador, ansioso, diferido, paralizante, impulsivo, intuitivo, fatalista y sumiso.
Jepsen (1974) los reduce a dos: planificador y fatalista.
Harren (1979) señala tres tipos clásicos: racional,
intuitivo y dependiente.
D· Zurilla y Novo (1993) señala dos tipos genéricos antagónicos y los caracteriza de la siguiente forma:
El tipo evitativo y El tipo resolutivo.