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1.2. Mortalidad por cáncer colorrectal

El CCR es también uno de los tumores que mayor mortalidad ocasiona. Así, los datos del proyecto GLOBOCAN estiman que durante el año 2012 se registraron alrededor de 694.000 muertes por CCR en todo el mundo, 333.000 corresponden a países desarrollados y 361.000 a aquellos en vías de desarrollo o subdesarrollados, un 52% del total de fallecidos (1, 2). Estos fallecimientos representan el 8,5% de las muertes causadas por tumores malignos, convirtiéndose así en la cuarta causa más frecuente de muerte por cáncer a nivel mundial, después del cáncer de pulmón, cáncer gástrico y los tumores hepáticos. Las tasas más altas de mortalidad en ambos sexos están en Europa central y del Este (20,3 por 100.000 para varones y 11,7 por 100.000 para mujeres) y las más bajas al oeste del continente africano (3,5 y 3,0 por 100.000 respectivamente) (1, 2) (Figura 6).

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Figura 6. Tasas de mortalidad estandarizadas por edad por 100.000. Mundo: ambos sexos, todas las edades

Fuente: Globocan 2012. International Agency for Research on Cancer; 2013. Available from: http://globocan.iarc.fr (3).

En Europa, en el año 2012 se registraron un total de 214.866 muertes por CCR, representando el 12,5% de los fallecimientos por tumores malignos (1, 2). Así, en este continente, el CCR es la segunda causa de muerte más frecuente por cáncer tanto en varones (después del cáncer de pulmón), como en mujeres (después del cáncer de mama). La tasa de mortalidad ajustada por edad (utilizando la población mundial estándar) fue de 8,3 por 100.000 (10 por 100.000 en varones y 6,9 por 100.000 en mujeres) (1, 2). Las proyecciones realizadas por la IARC (International Agency for Research on Cancer) para el año 2015 de las tasas de mortalidad por cáncer en Europa proporcionan datos similares (10) (Figura 7).

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Figura 7. Tasas de mortalidad estandarizadas por edad por 100.000. Europa: ambos sexos, todas las edades

Fuente: Globocan 2012. International Agency for Research on Cancer; 2013. Available from: http://globocan.iarc.fr (3).

En España, los datos GLOBOCAN cifran el número de muertes por CCR en el año 2012 en 14.700, 8.742 en varones (el 17,1% del total de muertes por cáncer) y 5.958 en mujeres (un 8,4% del total). Las cifras para la población mundial, fueron de 693.933 para ambos sexos (10% en varones y 6,9% en mujeres). Estas cifras sitúan a España por encima de la media europea en cuanto a mortalidad por CCR en varones y por debajo de la media en cuanto a la mortalidad en mujeres (1, 2).

Los datos oficiales proporcionados por el Área de Epidemiología Ambiental y Cáncer del Centro Nacional de Epidemiología para el año 2012 permiten analizar de forma independiente la mortalidad por cáncer de colon y cáncer de recto (11). En varones, el cáncer de colon fue responsable en 2012 de 6.924 muertes, con una tasa ajustada de mortalidad (utilizando la población mundial estándar) de 13,6 por 100.000, mientras que el cáncer de recto causó 2.424 fallecimientos, con una tasa ajustada de 5 por 100.000. En mujeres, las tasas ajustadas de mortalidad fueron de 6,9 por 100.000 para el cáncer de colon (4.824 muertes) y de 2,2 por 100.000 para el cáncer de recto (1.410 muertes), respectivamente. Según estos datos, el CCR sería en España la

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segunda causa de muerte por cáncer en varones (después del cáncer de pulmón) y la segunda en mujeres (después del cáncer de mama), frente a lo que sucedía en 2011 en que los fallecimientos por CCR superaban a los producidos por cáncer de mama (11).

Se aprecian importantes diferencias geográficas en la mortalidad por cáncer colorrectal (1, 2). En España, durante el quinquenio 2002-2006, en varones las tasas de mortalidad por CCR más bajas se registraron en Melilla (13,9 por 100.000), Ceuta (21,25 por 100.000) y Castilla la Mancha (22,36 por 100.000), mientras que las más altas correspondieron a comunidades del norte del país, como Asturias (32,61 por 100.000), País Vasco (32,08 por 100.000) y Galicia (30,24 por 100.000) (12). En mujeres, para ese mismo periodo, las tasas de mortalidad más bajas se objetivaron en Ceuta (9,48 por 100.000), La Rioja (12,66 por 100.000) y Cantabria (12,88 por 100.000), mientras que las más altas correspondieron a Galicia (15,57 por 100.000), Castilla y León (15,46 por 100.000), Melilla (15,26 por 100.000) y Cataluña (15,19 por 100.000) (12).

Galicia es así una de las Comunidades Autónomas con tasas más elevadas de mortalidad por cáncer colorrectal. Según datos de la Dirección Xeral de Innovación e Xestión da Saúde Pública de la Xunta de Galicia (13), en el año 2010 el CCR fue la causa de un total de 1.208 fallecimientos en la comunidad gallega.

Un estudio retrospectivo llevado a cabo en el CHUAC entre 1980-2010 registró en Galicia 23.685 muertes por cáncer de colon y recto (12.856 -54,3%- en varones y 10.829 -45,7%- en mujeres). Durante este tiempo, la tasa cruda de mortalidad por cáncer de colon y recto se incrementó de 13,59 por 100.000 habitantes en el año 1980 a 43,18 por 100.000 habitantes en 2010. La tasa de mortalidad ajustada por edad aumentó de 11,95 por 100.000 en 1980 a 21,53 por 100.000 en 2010. Durante ese mismo período, la mortalidad por cáncer colorrectal fue superior en varones que en mujeres, aumentando esta diferencia en los últimos años. Así, mientras que en el año 1980 la tasa de mortalidad ajustada por edad era de 15,17 por 100.000 en varones y de 9,98 por 100.000 en mujeres, en el año 2010 pasó a ser de 29,77 por 100.000 en varones y de 15,01 por 100.000 en mujeres (14).

En contraste con lo que ocurría con la incidencia, las tasas de mortalidad por CCR han ido descendiendo a lo largo de los últimos años en varios lugares del mundo.

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Esto se puede atribuir en parte a la mejora en los tratamientos y también a la prevención y al diagnóstico precoz (4, 7).

En Europa, se ha registrado en los últimos años un descenso de las tasas de mortalidad por cáncer colorrectal en la mayoría de países (8). Junto con Polonia, España es el único país en el que se ha registrado un aumento significativo de las tasas de mortalidad por cáncer colorrectal en varones durante el periodo estudiado, que se estima en un incremento del 0,9% anual entre 1994 y 2002. En mujeres, en cambio, se ha registrado un descenso significativo en las tasas de mortalidad, del 1% anual durante el periodo de estudio (8).

Estudios más recientes han podido comprobar un cambio de tendencia en las tasas de mortalidad por cáncer colorrectal en España en torno a 1997-1998. Se estima que a partir de 1997-1998 las tasas de mortalidad por cáncer colorrectal en hombres se incrementan a un ritmo de un 1,20% anual, mientras que la mortalidad en mujeres desciende un 1,51% cada año (9). Otros autores ya habían reportado resultados similares, estimando que estas mismas tendencias se van a mantener en los próximos años (15).

Un estudio de 2013 refiere que los patrones geográficos de mortalidad en 2012 a nivel europeo, prácticamente siguen los de incidencia, aunque la mortalidad sigue siendo elevada en algunos países con tasas relativamente bajas de incidencia (Moldavia, Rusia, Montenegro, Polonia y Lituania). La dieta baja en frutas, vegetales y por el contrario alta en carne roja, alimentos procesados y grasas aumenta el riesgo de CCR. Existe evidencia que una dieta saludable y vida no sedentaria puedan reducir el riesgo (10, 16).

En Galicia, en las tasas brutas, se observan dos períodos con tendencias diferentes: un primer período desde 1980 a 1997, con un incremento porcentual en las tasas crudas de mortalidad por cáncer colorrectal del 6,1% por año (p<0,05) y un segundo período entre 1997 y 2010 con un incremento del 1,7% anual (p<0,05). Tanto en hombres como en mujeres las tasas crudas de mortalidad han mantenido una tendencia creciente durante todo el período de estudio, aumentando de forma más acusada entre 1980 y finales de la década de los 90 (entre 1996 y 2000) y de forma más paulatina a partir de ese momento hasta 2010. Analizando ambos sexos

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separadamente, en varones se observa una tendencia ascendente en las tasas ajustadas de mortalidad entre 1980 y 1997 (incremento porcentual del 4,4%, p<0,05), con tasas estables a partir de ese año (PCA=0,4%, p>0,05). En mujeres, tras un periodo en el que las tasas estandarizadas se incrementaron hasta 1996 (incremento porcentual del 3,3%, p<0,05), en el periodo 1996-2010 se detecta una tendencia descendente significativa (descenso porcentual del 1,0%, p<0,05) (14).