Capítulo III Marco contextual
IV.11. Las mujeres y los medios de comunicación Recomendaciones Internacionales
Los medios de comunicación han sido señalados como una institución central en la erradicación de la violencia contra las mujeres y niñas y, en consecuencia, en la promoción de sus derechos. Al constituirse como una fuente de educación, sea formal o no, al lado de la familia y la escuela, tienen una tarea central en la promoción de una vida libre de violencia para las mujeres.
En este marco, los convenios y tratados internacionales emitieron recomendaciones a los medios de comunicación, a fin de que examinen las consecuencias de la reproducción de estereotipos sexistas y de representaciones no adecuadas que promuevan la exclusión y discriminación de las mujeres, principalmente, cuestionando aspectos que hacen al poder, al dominio y a la hegemonía. Se les ha instado a informar y educar acerca de las causas y los efectos de la violencia, así como a promover en el debate público las consecuencias de este flagelo que cobra la vida de cientos de mujeres a nivel mundial.
Las recomendaciones más importantes realizadas al respecto son las de la Plataforma de Acción de Beijing y la Convención Belem Do Pará114, instancias que señalan que los medios de comunicación tienen el deber de, por un lado, adoptar todas las medidas necesarias para eliminar los prejuicios, las prácticas consuetudinarias y de otro tipo basadas en la idea de inferioridad o superioridad de uno u otro sexo, y por el otro, elaborar directrices adecuadas de difusión que contribuyan a erradicar la violencia contra las mujeres.
La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer realizada en Beijing en el año 1995, supuso un paso significativo para llamar la atención a nivel internacional, en torno a la comunicación y el género, específicamente sobre cómo los medios de comunicación pueden perpetuar la desigualdad entre mujeres y hombres en detrimento de los derechos humanos de las primeras. A partir de entonces, el ámbito de la comunicación adquirió el mismo nivel de importancia otorgado a la economía, la participación política, la violencia o la salud,
114 La Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer “Convención de Belem do Para”, en su artículo 8, inciso “G” establece que los Estados Parte deben “alentar a los medios de comunicación a elaborar directrices adecuadas de difusión que contribuyan a erradicar la violencia contra la mujer en todas sus formas y a realzar el respeto a la dignidad de la mujer”.
143 convirtiéndose en una de las doce áreas de especial interés de cara a lograr el adelanto de la mujer.115
La Conferencia de Beijing recogió la inquietud de las comunidades científicas y organizaciones sociales por la forma en que los medios de comunicación representan a las mujeres, por su acceso desigual a la propiedad y a la producción de los medios de comunicación. Por primera vez en la historia, se hizo referencia a la necesidad de incrementar la participación de las mujeres en la propiedad, en la producción y la decisión sobre los contenidos; al tiempo de hablar sobre estrategias para impulsar el acceso y participación de las mismas en los medios tradicionales, así como en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Específicamente, a través de dos objetivos concretos, el capítulo “J” de la Plataforma, hace mención de lo señalado:
Objetivo estratégico 1. Aumentar el grado de participación y de acceso de las mujeres a los
espacios de toma de decisiones, de debate y exposición de ideas en los medios de comunicación, y a través de ellos, a las nuevas tecnologías de la información.
Objetivo Estratégico 2. Fomentar una imagen de las mujeres equilibrada y sin estereotipos.
De los dos objetivos mencionados116, se ahonda a los efectos del presente estudio, en el objetivo estratégico 2, específicamente en el inciso 244 y 245 que hacen referencia explícita a las medidas que han de adoptar los medios y las organizaciones de publicidad:
Inciso 244
Medidas que han de adoptar los medios de información de masas y las organizaciones de publicidad:
115 A parte de la Conferencia de Beijing y de la Convención de Belém Do Pará, varios encuentros regionales han tratado la relación entre medios de comunicación y género, entro los más importantes se cita:
X Conferencia sobre la Mujer de América Latina y El Caribe de la CEPAL. Consenso de Quito (2007) Apartado 12: Adoptar políticas públicas, incluyendo leyes cuando sea posible para erradicar contenidos sexistas, estereotipados, discriminatorios y racistas en los medios de comunicación y estimular su función como promotores de relaciones y responsabilidades igualitarias entre mujeres y hombres. XI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y El Caribe. Consenso de Brasilia (2010)
Artículo 5: Facilitar el acceso de las mujeres a las nuevas tecnologías y promover medios de comunicación igualitarios, democráticos y no discriminatorios.
116 Tanto el objetivo estratégico 1 como el 2, cuenta con una serie de medidas a ser adoptadas por los medios de comunicación, los gobierno, los sistemas de difusión nacionales e internacionales, los mecanismos nacionales para el adelanto de la mujer, las organizaciones no gubernamentales, las asociaciones profesionales de difusión, las organizaciones internacionales, y el sector privado. Para cada uno de ellos se establecen diferentes medidas específicas.
144 Elaborar, en la medida en que ello no atente contra la libertad de expresión, directrices profesionales y códigos de conducta y otras formas de autorregulación para fomentar la presentación de imágenes no estereotipadas de la mujer;
a) Establecer, en la medida en que ello no atente contra la libertad de expresión, directrices profesionales y códigos de conducta respecto de los materiales de contenido violento, degradante o pornográfico sobre la mujer en los medios de información, incluso en la publicidad;
b) Introducir una perspectiva de género en todas las cuestiones de interés para las comunidades, los consumidores y la sociedad civil;
c) Establecer, en la medida en que ello no atente contra la libertad de expresión, directrices profesionales y códigos de conducta respecto de los materiales de contenido violento, degradante o pornográfico sobre la mujer en los medios de información, incluso en la publicidad117;
d) Introducir una perspectiva de género en todas las cuestiones de interés para las comunidades, los consumidores y la sociedad civil;
e) Aumentar la participación de la mujer en la adopción de decisiones en los medios de información en todos los niveles
Inciso 245
Medidas que han de adoptar los medios de información, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, en colaboración, cuando corresponda, con los mecanismos nacionales encargados de la promoción de la mujer:
- Fomentar la participación en pie de igualdad en las responsabilidades familiares, mediante campañas en los medios de difusión que hagan hincapié en la igualdad de género y en la exclusión de los estereotipos basados en el género de los papeles que desempeñan las mujeres y los hombres dentro de la familia, y que difundan información tendiente a eliminar el abuso doméstico de cónyuges y niños, y todas las formas de violencia contra la mujer, incluso la violencia en el hogar;
117 En Paraguay aún existen falencias en cuanto a mecanismos de monitoreo del contenido transmitido en los medios de comunicación, así como canales posibles de denuncia y sanción. La reciente aprobación de la Ley de Protección Integral a las Mujeres contra toda forma de violencia contempla este aspecto.
145 - Producir y/o difundir materiales en los medios de difusión sobre las mujeres dirigentes, entre otras cosas, como líderes que asumen sus posiciones de liderazgo con experiencias muy diversas que incluyen, sin limitarse a ellas, sus experiencias respecto del logro de un equilibrio entre sus responsabilidades en el trabajo y en la familia, como madres, profesionales, administradoras y empresarias, para servir de modelos, particularmente para las jóvenes;
- Fomentar campañas de amplio alcance que utilicen los programas de educación pública y privada para difundir información y fomentar la conciencia acerca de los derechos humanos de la mujer;
- Apoyar el desarrollo de nuevos medios optativos y la utilización de todas las formas de comunicación, y proporcionar financiación, según proceda, para difundir la información dirigida a la mujer y sobre la mujer y sus intereses.
En el 2015, el Gobierno de Paraguay y las organizaciones de la sociedad civil presentaron informes sobre los avances alcanzados a los 20 años de la implementación de la Plataforma de Acción de Beijing. Al respecto, el informe de la sociedad civil evidencia que los medios de comunicación no solo han desconocido las recomendaciones y compromisos, sino que, en general, se han ocupado de promover estereotipos de género e información sexista; siendo las mujeres interpeladas como objeto del deseo masculino, desde una matriz que no solo mercantiliza el cuerpo de las mismas, sino que además asienta el rol reproductivo y doméstico de las mujeres. Asimismo, se destaca que las mujeres se encuentran subrepresentadas en las coberturas de las noticias, y en caso de que éstas aparezcan lo hacen como educadoras, artistas, testigos de las noticias, mientras que los hombres como activistas, profesionales, políticos y trabajadores asalariados.
El monitoreo sobre Sensibilidad de género en los medios de comunicación llevado adelante en el 2015 por Global infancia, con apoyo de la UNESCO y de ONU Mujeres, refrenda lo anteriormente expuesto. De 1.151 notas periodísticas publicadas del 21 al 25 de julio del 2014 en dos diarios impresos (ABC Color y Última Hora) y en dos portales digitales (Hoy y Paraguay.com) solo el 15% de toda la información hace referencia a las mujeres, frente a un 41,88% que se enfoca en los hombres. La presencia de las mujeres es escasa, por no decir nula, en editoriales, entrevistas y artículos de opinión, géneros periodísticos que permiten
146 por sus características mayor profundidad, en el análisis, posturas o en el planteo de propuestas.
En lo que respecta a la cobertura de violencia contra las mujeres, tema que ocupa a esta investigación, el monitoreo realizado en el lapso de una semana señala que el 11,82% de las noticias en los principales medios gráficos aborda crímenes de mujeres, sin embargo, ninguna hace referencia explícita al término “feminicidio”. Estas noticias, de conformidad a lo señalado en el monitoreo “Abordaje en la violencia de género en la prensa escrita en
Paraguay”, realizado en el 2010, aparecen en un 90% en la sección “sucesos”, y se
desarrollan en una octava parte de la página de los diarios (77,41%). Tan solo en un 3,23% de los casos, la información ocupa una página completa, lo cual evidencia la banalidad de la violencia de género como problema social, reduciendo la posibilidad de un tratamiento adecuado que aporte a su transformación y superación.
En definitiva, las notas informativas sobre violencia contra las mujeres aún son expuestas como hechos aislados, relacionados al ámbito privado. No se las aborda desde el enfoque de derecho, evidenciando sus causas; las cuales subyacen de una cultura ideológica patriarcal. Las noticias, por lo general, se limitan a presentar el hecho en sí, sin contextualizarla como una violación de derechos humanos, ni exponer canales de denuncia o posibles alternativas de solución.
En cuanto a las medidas adoptadas por el mecanismo nacional encargado de la promoción de la mujer, se vienen promoviendo campañas de sensibilización respecto a la violencia contra las mujeres, específicamente, en lo que respecta a las denuncias para contrarrestar el flagelo. Éstas han sido impulsadas en el marco del III Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres (2008-2017) cuyo objetivo fundamental es promover la concienciación sobre la importancia de introducir políticas públicas de género en el Estado. Articuladamente con el Ministerio de la Mujer, otras instituciones públicas se sumaron en la promoción de los derechos de las mujeres como el Ministerio del Interior, la Secretaría de Género del Poder Judicial, la Secretaria de la Función Pública, las cuales abordaron temas como violencia de género, trata, empoderamiento, trabajo doméstico y acoso. Sin embargo, conforme lo señala el informe de la sociedad civil antes mencionado, por lo general, estás campañas se orientaron a la información y denuncia, y no a la concienciación sobre los
147 estereotipos de género, igualdad de género, redistribución de las tareas domésticas, conciliación laboral, participación política y los derechos de las mujeres etc.
Entre las campañas realizadas se destacan: “Basta de complicidad, la violencia mata” (2009); “Responsabilizate Ya” (2010) en coordinación con el Viceministerio de la Juventud “Tenés Derechos” (2012), en coordinación con el Ministerio de Justicia y Trabajo “Derechos laborales de trabajadoras/es domésticas/os” y “Participación Política para la Igualdad de Género” (2012), en coordinación con el Tribunal Superior de Justicia Electoral, ONU Mujeres y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), “Violencia Cero”, “Noviazgo sin violencia”, “Más candidatas, mejor democracia”, “Mujeres líderes, la política nuestro lugar” llevado adelante con el apoyo de agencias de Naciones Unidas. Es importante recalcar que aún existen desafíos, pues a nivel local y mundial, los avances hacia la igualdad entre hombres y mujeres en los medios de comunicación se han estancado, según el quinto y mayor estudio sobre la imagen y representación de las mujeres en los medios informativos. Los resultados relevados por el Proyecto de Monitoreo Global de Medios (GMMP, por sus siglas en inglés) publicados en el 2015 muestran que, en todo el mundo, solo el 24% de las personas que se ven en las noticias, sobre las que se lee en los periódicos, o se escucha en la radio y la televisión son mujeres. Las conclusiones detalladas resaltan que las relaciones de poder desiguales entre los hombres y las mujeres se afianzan y validan, siendo reproducidos y reforzados por los medios de comunicación a nivel mundial, aspectos que, sin lugar a dudas, promueven la violencia de género.
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Capítulo V
El Análisis crítico del Discurso es un tipo de investigación que estudia primariamente el modo en que el abuso del poder social, el dominio y la desigualdad son practicados, reproducidos, y ocasionalmente combatidos, por los textos y el habla en el contexto social y político. El análisis crítico del discurso toma explícitamente partido, y espera contribuir a la resistencia contra la desigualdad social”.
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