En la biblioteca de la Facultad de Bellas Artes se encuentra depositada una copia de seguridad en un
LOS MUSEOS COMPLUTENSES Y SUS FONDOS El primer paso que hubo que dar fue elegir, de entre los mu-
seos complutenses, aquellos que, de manera más eviden- te, pudiesen contener imágenes u objetos relacionados con nuestra propuesta. La inmensa variedad y riqueza de los fondos patrimoniales de la UCM es indiscutible, como tam- bién lo es su, a veces, escasa difusión y conocimiento por parte de, no sólo de nuestra propia comunidad universitaria, sino también del público en general. Nuestra pretensión era triple: primero dar a conocer una pequeña parte de estos valiosos fondos, fundamentalmente los vinculados con la imagen del animal; segundo, ser lo más estrictos posible en la elección de las piezas atendiendo a su curiosidad y belleza, pero también sirviendo a la causa final del proyecto; esto es, establecer un diálogo entre las piezas museísticas y las obras artísticas a las que servían de inspiración; y, por último, dejar la puerta abierta a nuevos proyectos que nos permitiesen trabajar con otros museos y nuevos fondos.
Entre los museos finalmente elegidos nos centramos es- pecialmente en el Museo de Veterinaria, el Museo de Ana- tomía Comparada de Vertebrados (MACV) de la Facultad de Ciencias Biológicas y en la Colección de entomología de esta misma facultad, principalmente porque el resto de los museos seleccionados no albergan específicamente colec- ciones zoológicas —como los anteriores— sino piezas que hacen referencia a este ámbito de estudio. Por eso escogi- mos piezas sueltas del museo Pedagógico Textil en donde aparecen representaciones animales en diversos tejidos, la Biblioteca Marqués de Valdecilla donde hay magníficos tra- tados de zoología o nuestra propia biblioteca de la facultad de Bellas Artes que alberga, dentro de la colección de libros y grabados japoneses, algunos ejemplares dedicados a la representación del animal con bellísimas ilustraciones de aves, peces y mamíferos de los siglos XVIII y XIX.
La Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla —con más de cinco siglos de antigüedad— cuenta con una colección bibliográfica que está compuesta por más de 6.000 manus- critos, 728 incunables, y más de 100.000 impresos de los siglos XVI al XVIII. Para esta exposición se seleccionaron títulos de los libros de los naturalistas y científicos más destacados de los siglos XVI al XVIII destacando obras del italiano Ulisse Aldrovandi (1522-1605) con varias de sus obras. También obras del farmacéutico francés Moyse Charas (1619-1698), del prestigioso Konrad Gesner (1516-
1565) u otras muchas como las de Cesare Casserio, del botánico Pietro Andrea Mattioli, Athanasius Kircher,George Louis Lecrec o Giovan Battista Della Porta (VV.AA. 2012: 157-167).
Del Museo Veterinario Complutense se hizo una selección con los tres tipos de materiales que componen su museo: las ceroplástias, las esculturas clásticas y los preparados vivos. Las piezas elegidas forman parte, principalmente, de la colección realizada por el Vicecatedrático de Anatomía de la Escuela de Veterinaria de Madrid Cristóbal Garrigó de la que, a pesar de los expolios y pérdidas se conservan aún 38 fantásticas piezas. Otras piezas elegidas son las de anatomía clástica del taller del Dr. Auzoux realizadas en pa- pel maché, complicadas de trasladar y exponer debido a su delicado estado de conservación. Se expusieron un modelo de pavo doméstico y de un cerdo, así como las estructuras anatómicas de sistemas cardio-respiratorios de diversas es- pecies (de dugong, de tortuga, de peces, de invertebrados diversos). (VV.AA. 2012: 19-28)También fueron expuestas piezas de otro ámbito como diversas transparentizaciones de pato y de conejo que permiten evidenciar el tejido óseo y cartilaginoso a lo largo del desarrollo o dos ejemplares de arácnidos venenosos procedentes de una donación del Museo de Antropología Forense de la Complutense.
De la colección de libros y grabados japoneses [3] de la Facultad de Bellas Artes que proviene de la donación del mecenas y bibliófilo Juan Carlos Cebrián (1848-1935), se seleccionaron aquellos libros que contienen escenas de ani- males. De los treinta libros que se conservan, de variadas escuelas y amplia cronología, once tienen imágenes de ani- males. Se enmarcan, sobre todo, en los géneros kachôga (pájaros y flores) o libros gafu (métodos de dibujo). De Kôno Bairei, uno de los ilustradores modernos más famosos de Japón, se conservan varios volúmenes de kachôga, dos de los cuales forman parte de su obra “Cien dibujos de pájaros de Bairei”, editada en 1881. El libro de Katsushika Tsunesai titulado Kâcho sansui zushiki, “Colección de imágenes de paisaje: flor, pájaro, montaña, río”, es un repertorio de dibu- jos pensados como herramientas de diseño para artesanos y comerciantes. Entre los libros gafu de esta colección debe- mos destacar como más valiosos los cuatro ejemplares de Hokusai Manga (1876), tres de los cuales están dedicados a la representación de animales (VV.AA. 2012: 109-117).
Don Manuel Bartolomé Cossío fue el artífice del naci- miento de la colección de encajes y bordados del Museo Pedagógico Nacional que hoy podemos disfrutar en la Uni- versidad Complutense. Una colección que surgió amparada por la Institución Libre de Enseñanza y formada a partir de adquisiciones y donaciones nacionales e internacionales. Entre los donantes de la primera época merece destacar Emilia Pardo Bazán. De esta colección seleccionamos piezas que representan algunos animales como faisanes, mariposas o lobos y también escenas de caza. La pieza más
antigua mostrada fueron unos tirantes bordados en seda del siglo XVIII que representa algunos animales exóticos como tigres, monos y loros entre otros (VV.AA. 2012: 59-63).
Los orígenes del Museo de Anatomía Comparada de Ver- tebrados (MACV) se remontan a los últimos años del siglo XIX, cuando la Cátedra de Vertebrados (antigua Cátedra de Cordados) adquiere una pequeña colección de ejemplares naturalizados, huesos, cráneos, esqueletos y preparados anatómicos, (Fig.2) a diversos proveedores centroeuropeos con fines docentes. Curiosamente, todo el material de este museo tiene su origen en donaciones de alumnos, profe- sores y colaboradores, así como de organismos públicos y privados. Destaca especialmente su soberbia colección de esqueletos montados, así como casi 1000 cráneos, más de 800 preparados anatómicos, casi 200 adaptaciones te- gumentarias, 400 pieles de mamíferos, 300 mandíbulas de condríctios (peces cartilaginosos), una colección de peces (casi 900 ejemplares), anfibios (más de 200), reptiles (casi 600), huevos de aves (103) y otolitos de peces (359) (VV. AA. 2012: 121-126).
De estos fondos se seleccionaron para la exposición piezas como el proteus anguinus (Proteus anguinus), un pangolín chino, un rorcual común (Balaenoptera physalus) o ballena de aleta, un casuario, un cráneo del mono aullador (Alouatta), una salamandra gigante del Japón (Andrias ja- ponicus) y un cráneo de elefante así como diversas vitrinas con preparaciones del plumaje y huevos de diversas aves y algunos carteles de biología de gran interés.
Y, por último, del Museo de Entomología del Departamento de Zoología y Antropología Física de la Facultad de Ciencias Biológicas (UCM), que alberga más de 4 millones de espe- címenes de insectos y artrópodos procedentes, de la fauna
ibérica y europea, con una amplia representación de espe- cies tropicales de tamaños y aspecto más vistoso. Algunos, a ser series tipo (sobre los que se han descrito las especies), son de importancia mundial. Allí se seleccionaron diversas cajas con especímenes entomológicos de diferentes proce- dencias, principalmente mariposas (VV.AA. 2012: 69-74). DIáLOgO ENTRE ARTE Y CIENCIA
Los doce miembros del grupo de investigación que parti- cipamos en el proyecto, realizamos una serie de visitas técnicas a los museos acompañados por sus directores o responsables en ese momento (4). No sólo quedamos des- lumbrados por los tesoros en ellos contenidos; sino también con su patrimonio humano, es decir, con los profesores que nos sirvieron de guía. Gracias a ellos pudimos contextuali- zar contenido y continente dentro del ámbito universitario y científico, y también seleccionar con mayor rigor las piezas por su valor, no sólo artístico, sino también científico, mu- seístico y pedagógico.
En estas visitas cada uno de nosotros se dedicó a buscar conexiones históricas, formales, estéticas y de contenido entre algunas de las piezas de los museos y su propia trayectoria como investigador y creador. Sirvieron como punto inicial de inspiración para bocetar nuestras obras, a situarnos conceptualmente y nos ayudaron a acotar los contenidos sobre los que versaría nuestro trabajo. De esta manera cada miembro del grupo centró su objeto de estudio para trabajar en dos direcciones: produciendo obra inspira- da en las piezas seleccionadas e investigando acerca de diferentes aspectos de las representaciones científicas y Fig.2 Exposición Zoologías. Centro de Arte Complutense. Madrid. 2012. Esqueletos de vertebrados. Fotografía © Victoria Legido, 2012.
artísticas. Estos procesos de trabajo quedaron plasmados, a modo de ensayos, en el libro que se publicó con motivo de la exposición y que hizo las veces de catálogo.
Almudena Armenta trabajó la simbología de las arañas asociadas a las representaciones femeninas. Planteando a través de su análisis el binomio: mujeres tejedoras, mujeres manipuladoras.
Manuel Barbero, en su larga trayectoria como investigador de tratados de zoología y botánica, ha dedicado gran parte de su obra a crear en la línea que separa lo real y lo ficticio. En sus obras pone de manifiesto tanto la insostenibilidad de algunas clasificaciones científicas publicadas en el pasado como las quimeras de sus antiguas representaciones.
Elena Blanch se centró en las mariposas y otros insectos para desarrollar, a partir de ellas, un estudio sobre la tridi- mensionalidad, el movimiento o el color.
Sonia Cabello nos muestra réplicas de animales mixtos, híbridos reales, seres ambiguos que por sus características morfológicas nos parecen más cercanos a la ficción que a la realidad.
Luis Castelo seleccionó los modelos clásticos del museo de veterinaria para trabajar, a través del escaneo de las pie- zas, sobre el concepto de la copia y la réplica. Mediante la creación de escanografías el autor cuestionaba el concepto de hiperrealismo en las representaciones científicas. (Fig.3)
Consuelo de la Cuadra nos presenta un camaleón ca- muflado, mimetizado con un histórico ejemplar zoológico, un bajorrelieve que nos hace preguntarnos acerca de los sistemas de representación, de lo que aparece y de lo que se extingue.
Xana Kahle nos plantea algunas relaciones entre la ciencia y la moda. La singularidad de su obra radica en la construc-
ción de una iconografía que pertenece a la representación científica de animales enfrentada a prácticas estéticas de los humanos, como la serie de cefalópodos mutantes.
Paris Matía se decantó por las transparentizaciones, cen- trando su objeto de estudio y de creación en el análisis de lo invisible como material para la producción de arte y sus conexiones con la naturaleza.
Jaime Munárriz se centró en los insectos, artrópodos y arañas pero con el fin de estudiar su anatomía y su exoes- queleto. Desde su trabajo como creador digital y multimedia le interesaba estudiar su morfología segmentada para su desarrollo posterior en imagen virtual. El resultado final fue la construcción de una aplicación interactiva sobre vida artificial en la que los insectos virtuales se “combinan ge- néticamente”.
Toya Legido seleccionó piezas de las colecciones ento- mológicas, para estudiar el concepto de arte y ciencia a través del análisis de “las naturalezas muertas con insecto”, género que aparece en la historia de pintura gracias a la difusión de representaciones científicas y que viene a poner de manifiesto la inconsistente línea divisoria que separa ambas disciplinas.
Joaquín Perea poetizó con las alas de las mariposas, a modo de metáfora nos las plantea como las velas de los barcos que le llevan a pasear por la memoria animalística de otros tiempos.
María Jesús Romero seleccionó piezas de anatomía com- parada de vertebrados para investigar las relaciones entre lo humano y lo animal, jugando con la ironía. Nos explicó las sinergias entre la historia del arte y de la ciencia que con- vergen cuando se animaliza a los humanos y se humaniza a los animales. Fig.3 Exposición Zoologías. Centro de Arte Complutense. Madrid. 2012. Modelos clásticos. Fotografía © Luis Castelo, 2012.
Al mismo tiempo que todos los componentes del grupo tra- bajaban en la producción de sus obras y ensayos, Manuel, Luis y Toya iniciamos la compleja labor del comisariado.
Primero completamos la selección de las piezas de los museos. Esta labor la realizamos en estrecha colaboración con los directores de los mismos.
Su asesoramiento, como ya hemos dicho, fue fundamen- tal, especialmente para saber si determinadas piezas po- dían trasladarse o no. En este momento, iniciamos también una extensa labor de documentación gráfica en torno a las piezas de los museos. Fuimos fotografiando en cada uno de ellos las piezas que íbamos seleccionando y aquellas que consideramos más representativas. Se siguió un estilo de imagen similar al de la fotografía publicitaria: fondos limpios y lisos poniendo de relevancia el objeto o espécimen de la misma. Estas imágenes nos sirvieron para dejar constancia del objetivo de la muestra en el catálogo de la exposición.
Después diseñamos la imagen de la exposición: un logoti- po conformado con retazos de piezas de varios museos. Un híbrido de museos que reflejaba muy claramente nuestra intención de mostrar una imagen moderna sin perder las referencias culturales, históricas y científicas.
A partir de aquí comenzamos a trabajar en paralelo en la selección de contenidos: las ilustraciones, las fotografías, el diseño y la maquetación del catálogo-libro. En éste se pre- sentaban los museos y bibliotecas UCM a través de los textos realizados por los responsables de los mismosque nos intro- ducen en sus orígenes y nos refieren las especiales particula-
ridades de los objetos en ellas contenidos, dedicando especial atención a la parte zoológica de las mismas. Nuestras apor- taciones unas veces cuestionaban los modelos científicos, y otras, servían para evidenciar las pocas diferencias estéticas y formales que separan el arte de la ciencia, remarcando los nexos de unión entre disciplinas aparentemente tan alejadas. En el libro quedan recogidos estos diferentes enfoques tanto en su vertiente teórica como plástica.
Nuestra intención a la hora de trabajar en el diseño expositivo era recordar, y en cierta manera homenajear, a los antiguos gabinetes de curiosidades del siglo XVI donde objetos de muy diversa procedencia compartían espacio de exhibición. Estas cámaras de las maravillas estaban, como nuestra propuesta, a caballo entre la documentación científica y el arte.
También pretendimos hacer un homenaje a las expedi- ciones científicas de finales del siglo XIX. Gracias al diseño expositivo [5] separamos por áreas el enorme espacio del C-Arte-C en cinco zonas menores y ocultas a la vista, obli- gando al espectador a seguir un recorrido en el que podía ir descubriendo los tesoros de la UCM. Todo ello estuvo potenciado con un diseño de iluminación que apoyaba la idea de que las piezas que allí mostrábamos eran joyas, objetos mágicos o cajas cargadas con contenidos maravi- llosos. Esto lo conseguimos con un nivel lumínico general tenue combinado con iluminaciones muy puntuales, que, en muchos casos, provenían de la parte inferior de las vitrinas. Los expositores, consistían en unas vitrinas de madera que
Fig.4
Portada del catálogo de la exposición Zoologías. Universidad Complutense de Madrid. Diseño de: Alessia Pederzoli, Manuel Barbero y Victoria Legido. 2012.
se apoyaban en unas enormes cajas con apariencia de antiguos embalajes industriales.
La idea general fue conseguir que los visitantes se aden- traran a través de un recorrido científico en una reflexión sobre el concepto de lo museable en el siglo XXI.
Completamos la exposición con una serie de aplicaciones gráficas: imagen, ilustraciones y textos; que ya habían sido utilizadas en el catálogo (Fig.4) y que nos sirvieron para completar la información.
Todo el diseño expositivo lo realizamos trabajando en estrecha colaboración con el Vicerrectorado de Atención a la Comunidad Universitaria, su Vicerrectora Cristina Veláz- quez Vidal y su eficiente equipo técnico. Sin su colaboración hubiera sido imposible conseguir el aspecto general de la exposición con el mínimo presupuesto del que disponíamos.
En el recorrido, las piezas extraídas de los fondos de los museos, convivían con las obras realizadas por los artistas;
“confundiendo” a los espectadores, haciéndoles preguntar- se sobre lo que era arte o ciencia, arrancando sonrisas iróni- cas y críticas estéticas, dialogando con ellos y haciéndoles redescubrir ambas disciplinas.
El arte como la ciencia poseen funciones similares, nos educan la mirada, nos ayudan a desarrollar estrategias de significación y a valorar críticamente sus premisas. La unión de ambos mundos, desde el Renacimiento hasta la Ilustración ha sido patente; sin embargo, en el pasado siglo XX comenzaron a perderse las conexiones que nos ayudaban a entender el mundo a través de su unión, de la comprensión compartida de sus procesos, herramientas y metodologías. Creemos que si desaprovechamos los vínculos existentes entre ambos mundos perderemos la capacidad de analizar, mirar y crear, y potenciando su unión evolucionaremos.
Notas
[1] Certámenes como FOTCIENCIA —certamen de fotografía científica convocado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)— son claro ejemplo de ello.
[2] Resonancias magnéticas, radiografías, gammagrafías, tomografía computarizada, algoritmos de segmentación de imágenes, escáneres 3d, etc. [3] Colección que incluye: las estampas (791 grabados xilográficos sobre madera de cerezo) abarcan el periodo comprendido entre mediados del
siglo XIX y principios del periodo Meiji (1868-1912). Pertenecen a la escuela de ukiyo-e (“imágenes del mundo flotante”), denominada así por cultivar un género profano y realista que describe la vida diaria y mundana de las ciudades, de los barrios. Los libros (29 japoneses y 1 chino) se enmarcan desde finales del siglo XVII a finales del s. XIX y pertenecen a diversas escuelas.
[4] Joaquín Sánchez de Lollano director del museo Veterinario Complutense, María Teresa León-Sotelo directora del museo Pedagógico Textil Complutense, M. Ángeles Vázquez directora del museo de Entomología de la Facultad de Ciencias Biológicas, Ángeles Vian directora de la Biblioteca de la Facultad de Bellas Artes, Mariano Padilla director del museo de Anatomía Comparada de la Facultad de Ciencias Biológicas y Marta Torres directora de la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla.
[5] Que pudimos realizar gracias a la ayuda de Alejandra Gómez Martín
bIbLIOgRAFíA
VV.AA. (2012), Zoologías. La imagen del animal en los fondos históricos de la UCM y su reinterpretación artística por el grupo de investigación arte, ciencia y naturaleza. Madrid: Universidad Complutense de Madrid. También disponible en: http://issuu.com/ arteciencianaturaleza/docs/zoologias_acn
CURRíCULUM VITAE
Toya Legido garcía es Doctora en Bellas Artes. Profesora Titular de Universidad. Universidad Complutense de Madrid. Compagina el
trabajo profesional como fotógrafa y editora gráfica con la investigación en el área de la fotografía contemporánea y la representación de objetos.
Manuel barbero Richart es Doctor en Bellas Artes. Profesor Titular de Universidad. Universidad Complutense de Madrid. Compagina la
docencia con el dibujo y la pintura y la investigación en el terreno de la imagen, fundamentalmente la científica.
Luis Castelo Sardina es Doctor en Bellas Artes. Profesor Titular de Universidad. Universidad Complutense de Madrid. Realiza