En la mayoría de los países no se contará hasta finales de 2012, como mínimo, con estimaciones robustas de los principales agregados del gasto para el PCI 2011. No obstante, la estimación de
los gastos detallados no puede posponerse hasta entonces. Los países participantes deben iniciar de inmediato la estimación de los gastos a nivel de encabezado básico para el último año para el que tengan estimaciones robustas del PIB. Éste puede ser cualquier año desde 2005 a la fecha, aunque claramente es preferible que sea lo más reciente posible.
Idealmente los países participantes deben proporcionar, tan pronto sea posible, un conjunto completo de gastos para el último año disponible y posteriormente recalcular estos gastos, al mismo nivel de detalle, para el año de referencia 2011 una vez que la estimación del PIB de ese año esté concluida. En la práctica, pocos países tendrán los recursos necesarios para hacer dos estimaciones exhaustivas separadas de los gastos a nivel de encabezado básico. En este caso, el siguiente atajo puede ser aceptado: • En primer lugar, los gastos para los encabezados básicos calculados para un año anterior se actualizan con cualquier información que esté disponible sobre variaciones en los patrones de gasto. El patrón de FBKF puede variar significativamente en el corto plazo, de manera que la actualización de los encabezados básicos bajo FBKF deberá hacerse con cierto nivel de detalle. Los patrones de gasto dentro del consumo de los hogares y el gobierno, por otro lado, tienden a ser relativamente estables en periodos de tres o cuatro años, por lo que sólo se necesitarían ajustes menores a las ponderaciones de un año previo.
• Los encabezados básicos del gasto se ajustan entonces en forma mecánica (es decir, pro rata) para hacerlos coincidir con los gastos de los principales agregados en el año de referencia. Puede haber cambios significativos en los gastos relativos de los principales agregados debido al nivel de formación bruta de capital; particularmente la FBKF y la variación de existencias pueden tener una alta volatilidad entre un año y otro. Por lo tanto, debe ponerse especial atención para asegurar que los gastos de los principales agregados sean correctos para el año de referencia.
Capítulo 12: Exhaustividad de las cuentas nacionales
Introducción
El principal objetivo del PCI es comparar el PIB real (y el PIB por habitante) de los países participantes. El punto de partida es contar con estimaciones confiables y consistentes del nivel del PIB en moneda nacional para cada país participante. Los coordinadores regionales deberán actuar junto con los contadores nacionales de cada país para asegurar que las cuentas de la región sean aptas para el PCI. El marco conceptual para el PCI 2011 será el SCN 1993.
La comparabilidad de las estimaciones de cuentas nacionales es de máxima importancia para el PCI, de manera que las estimaciones del PIB deben ser “exhaustivas”, lo que significa que todas las actividades económicas deben incluirse, independientemente de si son legales o no. Para asegurar que las estimaciones del PIB son exhaustivas, los contadores nacionales deben analizar detenidamente las siguientes áreas, las que por experiencia pueden ser sub‐estimadas (o incluso omitidas) de las cuentas de los países: • El consumo de cultivos y productos ganaderos que los hogares han producido para su propio uso; • alimentos, ropa y bienes domésticos vendidos por comerciantes ambulantes o en mercados locales;
• bienes y servicios ofrecidos a los hogares por productores “informales” o “no registrados”, tales como:
• alimentos y bebidas vendidas en la calle por vendedores ambulantes; • servicios de conductores de taxi no registrados;
• servicios de plomería, electricistas, reparación de vehículos y otros servicios de mantenimiento de los hogares; • limpieza de los hogares y cuidado de niños; • lecciones privadas; y • servicios personales tales como corte de cabello y lustrado de zapatos. • bienes ingresados al país en forma de contrabando sin pagar aranceles ni ser registrados en las estadísticas de comercio internacional; • todos los gastos del gobierno, incluyendo el gasto militar, gastos de autoridades municipales y locales, y gastos de la jefatura del estado;
• viviendas construidas por sus propios habitantes; estas pueden ser construidas con materiales tradicionales tales como adobes, hojas de palma y materiales similares, y sin embargo constituyen formación bruta de capital fijo y proporcionan servicios de vivienda para sus dueños/habitantes, lo que se incluye en el gasto de consumo final de los hogares; • actividades ilegales que contribuyen significativamente a la producción, tales como
prostitución y narcotráfico.
No todos estos rubros son necesariamente importantes en todos los países, pero los contadores nacionales deben revisar cuidadosamente sus datos básicos para asegurar que, en caso de que alguno sea importante, éste sea cubierto en forma adecuada en las estimaciones del PIB por gasto final.
Varios años atrás, un grupo de agencias internacionales colaboró en la preparación de un manual de la medición de las actividades “informales”, Measuring the Non‐Observed Economy: A Handbook. Éste provee recomendaciones prácticas sobre cómo asegurar la cobertura plena de los bienes y servicios que se incluyen en la frontera de producción del SCN pero que a veces se omiten debido a dificultades en su medición. Este Manual está disponible en el sitio Web de la OCDE en: http://www.oecd.org/document/49/0,3343,en\_2649\_34253\_2463473\ _1\_1\_1\_1,00.html.
Enfoque tabular de Eurostat para asegurar la exhaustividad
A fines de los 90s, Eurostat desarrolló un método sistemático (el “enfoque tabular de Eurostat para asegurar la exhaustividad”) diseñado para identificar fuentes potenciales de sub‐ estimación en las cuentas nacionales debido a omisiones en los datos estadísticos de base utilizados en la compilación de las cuentas. Este enfoque proporciona un marco conceptual consistente y completo para clasificar los ajuste en siete tipos de “no exhaustividad” (listados de N1 a N7 en el Cuadro 12.1). También vincula los métodos actuales de elaboración (tales como el método del empleo, auditorías fiscales, comparaciones de IVA, etc.) a los tipos de no exhaustividad. La distinción entre los siete “tipos N” no es importante en el sentido de que algunas cosas podrían clasificarse bajo un encabezado u otro. Lo importante es asegurar que todas las fuentes potenciales de omisiones en las cuentas queden identificadas y se incluyan en una de las categorías, sin que haya duplicación entre categorías.