El marco de cuentas nacionales para el
Programa de Comparación Internacional (PCI)
ÍNDICE El marco de cuentas nacionales para el Programa de Comparación Internacional (PCI) ...4 Capítulo 1: Introducción...4 Antecedentes ... 6 Capítulo 2: Las cuentas económicas integradas...7 Capítulo 3: El PIB y sus principales agregados...9 Enfoques de medición del PIB ... 9 Los requerimientos del PCI... 10 Capítulo 4: Producción de mercado, producción para uso propio y otra producción no de mercado ...11 Producción de mercado ... 11 Producción para uso final propio ... 11 Otra producción no de mercado ... 12 Capítulo 5: Gastos imputados ...13 Introducción ... 13 Consumo de bienes producidos por cuenta propia ... 13 Ingreso en especie... 14 Alquileres de propietarios ocupantes ... 14 Servicios de intermediación financiera medidos indirectamente... 16 Asignación de los SIFMI ... 18 Transacciones de trueque ... 18 Capítulo 6: Gastos y consumo final efectivo ...18 Gastos ... 18 Consumo de bienes o servicios ... 19 Gasto de consumo individual vs. colectivo ... 20 Gasto de consumo individual de los hogares... 20 Gasto de consumo final vs. consumo final efectivo ... 21 Capítulo 7: Principales agregados y valoración...22 Introducción ... 22 Gasto de consumo final de los hogares... 23 Conceptos... 23 Valoración... 23 Gasto de consumo final de las ISFLSH y del gobierno ... 25 Estimación de los valores para servicios no de mercado ... 25 Gasto de consumo individual de las ISFLSH ... 26 Conceptos... 26 Valoración... 27 Gasto de consumo del gobierno ... 27 Gasto de consumo individual del gobierno: conceptos ... 27 Gasto de consumo individual del gobierno: valoración ... 28 Gasto de consumo colectivo del gobierno: conceptos ... 28 Gasto de consumo colectivo del gobierno: valoración ... 28 Formación bruta de capital ... 28 Formación bruta de capital fijo: conceptos... 28 Formación bruta de capital fijo: valoración ... 30 Variación de existencias: conceptos... 30 Variación de existencias: valoración ... 31
Adquisición menos disposición de objetos valiosos... 34 Conceptos... 34 Valoración... 35 Comercio exterior neto ... 35 Conceptos... 35 Valoración... 35 Momento de registro ... 36 El PCI en países con alta inflación... 36 Capítulo 8: Encabezados básicos...38 Introducción ... 38 Uso de los encabezados básicos... 39 Distribución de los encabezados básicos ... 41 Capítulo 9: Clasificaciones utilizadas en el SCN...41 La clasificación del gasto ... 43 Capítulo 10: Precios utilizados como base para la valoración ...44 Precios básicos y precios de productor ... 44 Capítulo 11: Fuentes de datos...47 Introducción ... 47 Gasto de consumo individual de los hogares... 48 Actualización por variaciones en los precios... 50 Gasto de consumo individual y colectivo del gobierno... 52 Gasto de consumo individual de las ISFLSH ... 52 Formación bruta de capital fijo ... 52 Variaciones de existencias... 53 Procedimientos alternativos ... 53 Necesidad de datos oportunos sobre el gasto para calcular PPAs... 53 Capítulo 12: Exhaustividad de las cuentas nacionales ...54 Introducción ... 54 Enfoque tabular de Eurostat para asegurar la exhaustividad ... 55 Capítulo 13: Validación de datos...58 Capítulo 14: Otros aspectos importantes sobre los datos ...59 Revisiones de datos ... 59 Bienes duraderos... 59 Estadísticas de finanzas públicas ... 60 Instituciones sin fines de lucro (ISFL) ... 60 Producción agrícola ... 61 Gastos netos en el exterior ... 61 Capítulo 15: Algunas áreas problemáticas ...63 Bienes y servicios de difícil comparación ... 63 Capítulo 16: Actividades de cuentas nacionales ...65 Capítulo 17: Entrega de datos de cuentas nacionales ...67 Introducción ... 67 Proceso de recolección... 67 Resumen del calendario ... 68 Capítulo 18: Implicaciones de extrapolar una PPA utilizando series de tiempo de cuentas nacionales...70 Capítulo 19: Cuentas nacionales y PPAs sobre pobreza...73
El marco de cuentas nacionales para el Programa de
Comparación Internacional (PCI)
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Capítulo 1: Introducción
El PCI es un ejercicio estadístico de gran dimensión que requiere una elevada cooperación y coordinación entre estadísticos de precios y contables nacionales. Inevitablemente, gran parte de su programa general de trabajo está orientado a la identificación de los productos representativos y comparables cuyos precios deben ser recolectados, así como a la recolección misma de los precios necesarios para producir paridades de poder adquisitivo (PPAs). Sin embargo, las cuentas nacionales son una parte crítica del PCI en general. Las PPAs no tienen ninguna utilidad a menos que otros datos relevantes también estén disponibles. Por ejemplo, las PPAs se combinan con datos de cuentas nacionales para producir niveles de gasto real expresados en una moneda común, lo cual puede ser utilizado para comparar el tamaño relativo de dos o más países. Las PPAs también pueden ser combinadas con tipos de cambio para producir índices de niveles de precios (INPs), los cuales muestran los niveles relativos de precios en diferentes países, permitiendo así que los países sean comparados bajo el criterio de si es “caro” o “barato” vivir en ellos o visitarlos.
Queda claro que las cuentas nacionales tienen un gran impacto sobre los resultados globales del PCI, y uno de los objetivos en la ronda 2011 es mejorar la calidad de las cuentas nacionales. Cualquier error en los datos de cuentas nacionales tendrá un impacto directo sobre los gastos reales que se derivan de la aplicación de las PPAs a los valores de las cuentas nacionales.
Los países que participan en la ronda 2011 del PCI tienen que proporcionar un desglose muy detallado de las categorías del gasto final en el producto interno bruto (PIB). Esto implica 155 sub‐clases detalladas del gasto, o encabezados básicos, los cuales se definen en la clasificación del gasto del PCI. Se requiere un desglose detallado de los agregados de cuentas nacionales para obtener los valores que se convierten en gastos reales a nivel de encabezados básicos. Estos valores también constituyen las ponderaciones que se utilizan para calcular las PPAs a niveles más agregados, hasta llegar al nivel del PIB. Tal como es generalmente el caso con los índices de precios, en el cálculo de las PPAs para agregados más amplios, los precios de bienes y servicios que tienen una alta participación en el gasto final reciben mayor ponderación que los precios de bienes y servicios que tienen participaciones relativamente pequeñas.
El propósito de este capítulo es definir el marco de cuentas nacionales que se utilizará en la ronda 2011 del PCI. Cabe preguntarse porqué hay que definir un marco de cuentas nacionales para el PCI cuando el Sistema de Cuentas Nacionales de 1993 (SCN 1993) ya constituye un marco internacional para las cuentas nacionales. Es verdad que el SCN 1993 enfoca principalmente las cuentas nacionales como series de tiempo, mientras que el PCI está diseñado para comparar los niveles de actividad entre países (es decir, comparaciones espaciales) en un mismo año. No
1 El presente documento es una traducción no oficial del borrador presentado por la Oficina Global del PCI
en la 2a. reunión de coordinadores regionales celebrada en Washington, D.C. del 14 al 16 de abril de 2010.
obstante, el punto de partida de los datos de series de tiempo es el nivel del PIB en diferentes periodos (años y trimestres). Para fines del PCI, el nivel del PIB y sus principales agregados en un solo año son el principal requerimiento de las cuentas nacionales, aunque el uso de los datos de series de tiempo de cuentas nacionales es también de gran interés para producir comparaciones basadas en las PPAs en años diferentes al año de referencia. De hecho, el principal producto del PCI es un conjunto de estimados comparables del PIB expresados en una moneda común para la mayoría de los países del mundo, con una definición del PIB que es consistente con el SCN 1993. Por lo tanto, el PCI utiliza el SCN 1993 como el marco de contabilidad nacional, aunque existan algunos requerimientos específicos que obligan a realizar algunas modificaciones y aclaraciones. Por ejemplo, el PCI utiliza una clasificación especial de productos, la cual constituye el punto de partida para especificar las listas de productos cuyos precios deben ser recopilados para el PCI. Además, el número de componentes del PIB genera problemas especiales para el PCI—problemas que son menos pronunciados en las series de tiempo—y por lo tanto ésta debe ser considerada de manera especial para fines del PCI. Sería muy útil si los precios sobre los que se basan los deflactores que se utilizan en las series de tiempo pudieran ser utilizados directamente en el PCI. En algunos casos, es posible utilizar los precios recolectados para otros fines, tales como el IPC. En la práctica, se trata de un ejercicio difícil, ya que en las series de tiempo el principal requerimiento es la consistencia a través del tiempo entre los productos cuyos precios son recopilados, mientras que el tema crítico en el PCI es la recopilación de precios de productos que son comparables entre países. No obstante, una de las metas del PCI es incluir, en la medida de lo posible, productos definidos en el IPC de cada país.
Algunos países no tienen conjuntos completos de cuentas nacionales y por tanto requieren alguna consideración especial. Por ejemplo, varios países no compilan estimaciones del PIB con base en el gasto. Algunos sólo cuentan con estimados basados en la producción, o bien su PIB por gasto es incompleto y por lo tanto el PIB estimado a través de la producción proporciona el nivel de referencia, de manera que la diferencia entre éste y el PIB por gasto se registra como un saldo o residuo. La experiencia adquirida en el PCI 2005 demuestra que es altamente probable que en algunos países los resultados del PCI sean la primera versión que se presente de las cuentas de 2011. Algunos de estos países posiblemente estarán pronosticando el PIB de 2011 utilizando métodos muy rudimentarios, ya que las fuentes de datos subyacentes no estarán disponibles a tiempo para cumplir con los plazos para obtener estimaciones del PIB de 2011. En estos casos será necesario desarrollar un método para desglosar el PIB en las categorías detalladas del gasto que se requieren para el PCI (es decir, encabezados básicos—véase la sección “encabezados básicos” más abajo). Si no se cuenta con datos detallados, es posible que se requiera hacer uso de una versión actualizada del desglose de los encabezados básicos del 2005, con algunas enmiendas para tomar en cuenta cambios sustanciales en la economía de los que se tenga conocimiento entre 2005 y 2011. En todos estos casos, se requerirán procedimientos especiales de validación para asegurarse de que las estimaciones del PIB ofrezcan una imagen razonable de las economías de estos países y de que los precios recolectados para el PCI sean tan consistentes como sea posible con los valores de cuentas nacionales. Algunos de estos temas se mencionan en este capítulo, pero el siguiente capítulo (“Estimación de cuentas nacionales en el PCI”) presenta detalles más específicos, particularmente en relación con los temas que los expertos
en cuentas nacionales deberán considerar al producir y validar las estimaciones de cuentas nacionales.
Antecedentes
Es necesario conocer algunos antecedentes del PCI para apreciar en su totalidad el uso que éste hace de las cuentas nacionales. Hay cada vez un mayor interés en la realización de comparaciones internacionales basadas en el tamaño de las economías, para lo que se requieren valores de agregados tales como el PIB (o PIB por habitante) expresados en una moneda común. Muchos analistas todavía utilizan tipos de cambio para convertir valores expresados en monedas nacionales a una moneda internacional común (típicamente el dólar estadounidense). Sin embargo, el mayor defecto del uso de tipos de cambio es que no se hace ningún ajuste para tomar en cuenta las diferencias en los niveles de precios entre países, lo cual puede llevar a resultados engañosos. El principal motivo por el que los tipos de cambio todavía se utilizan, a pesar de sus deficiencias, es que éstos constituyen información fácilmente accesible y actualizada que puede consultarse para prácticamente cualquier par de países en el mundo. El PCI 2005 logró un gran avance al proporcionar a los analistas comparaciones basadas en PPAs para casi 150 países, aunque algunos analistas todavía no aprecian los problemas que implica el uso de tipos de cambio para la realización de comparaciones internacionales. Los tipos de cambio pueden tener fluctuaciones muy pronunciadas y por ende generar comparaciones basadas en tipos de cambio que no son plausibles. Por ejemplo, entre el momento de su introducción en 1999 y el fin de 2009, el euro tuvo un valor inicial de 1.19 US$, cayó por abajo del nivel de paridad a principios de 2000, alcanzó fondo en $0.83 a fines de 2000, y posteriormente no recuperó la paridad con el dólar hasta fines de 2002. Desde entonces su valor ha fluctuado, aunque llegó a un máximo de $1.60 en abril de 2008 antes de caer a $1.44 a fines de 2009. Los tipos de cambio promedios para los años donde se registraron los tipos de cambio mínimo (2000) y máximo (2008) entre el euro y el dólar fueron 0.92 y 1.47, respectivamente. Utilizando tipos de cambio en lugar de PPAs para convertir a dólares estadounidenses el PIB de los países que utilizan el euro habría resultado en una caída de su PIB de casi 40% en relación con el PIB de Estados Unidos. Este tipo de resultado no es económicamente plausible dado que el crecimiento total del volumen del PIB entre 2000 y 2008 en los países de la zona del euro fue de 14.7%, en comparación con 18.6% para Estados Unidos. Claramente el uso de tipos de cambio para convertir valores expresados en monedas nacionales a una moneda común durante periodos en los que los tipos de cambio fluctúan tanto llevaría a resultados equívocos. Las PPAs hacen abstracción de este tipo de variaciones en los tipos de cambio y por lo tanto proporcionan comparaciones internacionales que tienen más significado.Al resultado de aplicar las PPAs a un valor en moneda nacional para convertirlo a una moneda común se le conoce como “volumen” o “gasto real”. Es importante no confundir los volúmenes basados en PPAs con las series de tiempo de volúmenes—más conocidas—que se obtienen en las cuentas nacionales. Si bien existen algunas similitudes entre ambas, también hay algunas diferencias significativas en las características de estos dos conjuntos de datos de volumen. El PCI busca comparar los niveles de actividad en diferentes países. Es diferente a la medida más comúnmente usada de variación en actividad, ya que las comparaciones basadas en datos del PCI son comparaciones entre países (o espaciales) y no comparaciones de series de tiempo, las cuales estiman cambios a través del tiempo (comparaciones temporales).
Los principales usos de los gastos reales que se derivan de las PPAs son:
• Los gastos reales del PIB basados en PPAs proporcionan una herramienta para comparar el tamaño relativo de diversas economías.
• En forma similar, las estimaciones de gasto de consumo final real de los hogares por habitante basados en PPAs pueden ser utilizados como un indicador del nivel de vida relativo entre países.
• Los datos ajustados por PPAs también pueden ser utilizados para agregar las cuentas nacionales de diversos países y así calcular niveles regionales (o globales) del PIB y sus principales componentes.
Las cuentas nacionales proporcionan directamente los valores subyacentes en los gastos reales del PCI (así como gastos por habitante), y por tanto cualquier defecto en los datos de cuentas nacionales se refleja en los gastos reales basados en PPAs y en las demás estimaciones asociadas. Un uso adicional de las cuentas nacionales es proporcionar las ponderaciones requeridas para combinar PPAs del nivel de desagregación más detallado (encabezado básico) en agregados más amplios hasta llegar al PIB total. El Sistema de Cuentas Nacionales 1993 (SCN 1993) constituirá el marco de contabilidad nacional dentro del que se compilará el PCI 2011, ya que en 2011 la gran mayoría de los países todavía estará utilizando en sus cuentas nacionales el SCN 1993 y no la versión 2008.
Capítulo 2: Las cuentas económicas integradas
SCN 1993, párrafos 2.85—2.96 y 2.188—2.209El SCN 1993 (párrafo 2.85) define una cuenta como una herramienta que registra, en relación con un aspecto dado de la vida económica en un periodo dado, los usos y recursos o los cambios en activos y pasivos y/o las existencias de activos y pasivos.
Las cuentas pueden construirse para unidades y sectores institucionales, transacciones dentro de la economía local y con el resto del mundo, y para activos y pasivos. Las cuentas corrientes de las cuentas económicas integradas se presentan en la siguiente tabla, la cual es una versión reducida de la Tabla 2.8 del SCN 1993. Las celdas en las que deben aparecer valores están marcadas con una “×”. Hay cinco sectores institucionales en la economía nacional, pero para mayor facilidad en la presentación, no se muestran en la siguiente tabla: • sociedades no financieras; • sociedades financieras; • gobierno general; • hogares; • instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH).
La importancia de los sectores institucionales consiste en que agrupan a las unidades cuyos patrones de comportamiento son afectados, con alta probabilidad, por factores similares.
CUADRO 2.1: SCN 1993: Cuentas económicas integradas: cuentas corrientes Empleos Recursos Cuentas TOTAL Bi enes y se rvicios Re st o del mundo Economía total Transacciones y saldos Economía total Re st o del mundo Bi enes y se rvicios TOTAL Cuentas × × Importaciones de bienes y servicios × × × × Exportaciones de bienes y servicios × × × × Producción × × × × Consumo intermedio × × × × Impuestos menos subvenciones sobre los productos × × Producción / Bienes y servicios con el exterior × × Valor agregado bruto / Producto interno bruto × × × × Consumo de capital fijo × × Valor agregado neto / Producto interno neto × × Producción / Bienes y servicios con el exterior × Saldo con el exterior de bienes y servicios × Generación del ingreso × × × Remuneración de los asalariados × × ×
× × × Impuestos menos subvenciones sobre la producción y las importaciones × × × × × × Impuestos menos subvenciones sobre los productos × × × × × × Otros impuestos menos subvenciones sobre la producción × × × × × Excedente bruto de explotación × × × × Ingreso bruto mixto × × × × Excedente neto de explotación × × Generación del ingreso × × Ingreso neto mixto × × × × × Renta de la propiedad × × × Asignación del ingreso primario × × Saldo de ingresos primarios bruto / Ingreso nacional bruto × × Asignación del ingreso primario × × Saldo de ingresos primarios neto / Ingreso nacional neto × × × × × Impuestos corrientes sobre el ingreso, la riqueza, etc. × × × × × × Contribuciones sociales × × × × × × Prestaciones sociales distintas de las transf. sociales en especie × × × × × × Otras transferencias corrientes × × × Distribución secundaria del ingreso × × Ingreso disponible, bruto × × Distribución secundaria del ingreso × × Ingreso disponible, neto × × × × Transferencias sociales en especie × × Redistribución del ingreso en especie × × Ingreso disponible ajustado bruto × × Redistribución del ingreso en especie × × Ingreso disponible ajustado neto × × Ingreso disponible bruto × × Ingreso disponible neto × × × × Consumo final efectivo × × × × Gasto de consumo final × × × × × Ajuste por la variación de la participación neta de los hogares en los fondos de pensiones × × × × × Ahorro bruto × × Ahorro neto Utilización del ingreso × × Saldo corriente con el exterior Utilización del ingreso
El Cuadro 2.1 presenta, en forma resumida, todas las cuentas corrientes del SCN 1993. Los vínculos entre ellas se muestran en la figura 2.1, que se basa en la Figura 2.4 del SCN 1993. Las cuentas y los flujos marcados en verde y naranja, respectivamente, son aquéllos que conforman el marco para el PCI 2011. FIGURA 2.1: Marco de cuentas nacionales para el PCI
Capítulo 3: El PIB y sus principales agregados
SCN 1993, párrafos 6.233—6.239Enfoques de medición del PIB
A grandes rasgos, el PIB es un concepto de valor agregado (producción bruta menos consumo intermedio) generado por toda la actividad económica dentro de una economía. Existen tres enfoques para medir el PIB, y el enfoque por el lado de la producción es el que más se acerca al concepto delineado en la frase anterior. Bienes y servicios Acumulación Distribución y utilización del ingreso Producción Producción Consumo intermedio Valor agregado Transacciones con el resto del mundo Importaciones Exportaciones Impuestos – Subvenciones sobre los productos Consumo final Consumo de capital fijo Ahorro neto Adquisiciones menos disposiciones de objetos valiosos Formación bruta de capital fijo Variación de existencias Ingreso primario Transferencias corrientes Variación en pasivos de pensiones Transferencias de capital Préstamos netos Otras variaciones de activos Revalorización de activos• La medición del PIB por el lado de la producción se deriva como el valor de la producción menos el consumo intermedio más los impuestos menos las subvenciones sobre los productos que no hayan sido ya incluidos en el valor de la producción.
• La medición del PIB por el lado del gasto se deriva como la suma del gasto en consumo final más el gasto en formación fruta de capital más las exportaciones menos las importaciones. • La medición del PIB por el lado del ingreso se deriva como la remuneración de asalariados más el excedente bruto de explotación más el ingreso mixto más los impuestos menos las subvenciones sobre la producción y las importaciones. De acuerdo con el uso que se hace de estos términos en las cuentas nacionales, la producción bruta de una economía consiste en dos tipos de bienes y servicios—intermedios y finales. Los primeros son bienes y servicios que se consumen, durante un solo periodo, en el proceso de producción. Los segundos son todos los demás bienes y servicios que se incluyen en la producción bruta. Una forma comúnmente utilizada para calcular el PIB es sustrayendo el valor de los bienes y servicios intermedios del valor de la producción bruta de cada productor, obteniendo así lo que se conoce en cuentas nacionales como valor agregado. El PIB se obtiene entonces sumando el valor agregado de todos los productores. Es claro que el valor agregado de todos los productores debe ser igual a los gastos finales, ya que cuando se restan los gastos intermedios de la producción bruta por definición sólo queda la producción de bienes y servicios finales. Asimismo, es evidente que otra forma de calcular el PIB es sumando estos gastos finales directamente, lo que se conoce como el “enfoque por el lado del gasto” para estimar el PIB.
El PCI requiere hacer uso del enfoque por el lado del gasto, debido a que los precios que son más fácilmente observables son los que se relacionan con el gasto final. Los principales agregados del gasto son:
• Gasto de consumo final de los hogares
• Gasto de consumo final de las instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH) • Gasto de consumo final del gobierno • Formación bruta de capital fijo • Variación de existencias • Adquisiciones netas de objetos valiosos • Exportaciones netas (de importaciones)
Para fines del PCI, se utiliza una clasificación ligeramente diferente; los detalles de ésta y la lógica que está detrás de su uso se encuentran en los párrafos 57 a 60.
Los requerimientos del PCI
Para el PCI se requieren estimaciones de cuentas nacionales obtenidas por el lado del gasto y expresadas en unidades de moneda local. Los precios que pueden ser observados con mayor facilidad son los que se relacionan con los gastos finales. Por ejemplo, el índice de precios al consumidor (IPC) recopila precios directamente relacionados con muchos componentes del gasto de consumo final de los hogares. No obstante, recolectar precios para productos y para insumos intermedios, tal como se requeriría si las estimaciones basadas en el enfoque de la
producción se utilizaran en el PCI, es un proceso mucho más difícil. Será necesario estimar los gastos para los países que sólo cuentan con PIB basado en la producción, o que sólo tienen estimados rudimentarios del PIB por objeto del gasto.
En la medida de lo posible, los vínculos entre los agregados del lado de la producción de las cuentas serán utilizados para estimar en forma sistemática los componentes del gasto. Las técnicas a utilizar serán el análisis de los flujos de bienes y cuadros oferta‐utilización (COU), descritos en el capítulo “Estimación de cuentas nacionales en el PCI”.
Capítulo 4: Producción de mercado, producción para uso propio
y otra producción no de mercado
SCN 1993, párrafos 6.44—6.51El SCN distingue entre la producción de mercado, la producción para uso propio, y otra producción no de mercado.
Producción de mercado
La producción de mercado es la producción que se vende a precios económicamente significativos o que es intercambiada en el mercado de alguna otra manera. Se dice que los precios son económicamente significativos cuando influyen en forma significativa en las cantidades que los productores están dispuestos a proveer y en las cantidades que los compradores desean comprar. Aparte de ciertas industrias de servicios para las que se adoptan convenciones especiales, el valor de la producción de mercado de un productor está dado por la suma de los valores de los siguientes rubros durante el periodo en cuestión: • el valor total de los bienes y servicios vendidos (a precios económicamente significativos); • el valor total de los bienes y servicios intercambiados en trueque; • el valor total de los bienes y servicios utilizados para hacer pagos en especie;
• el valor total de los bienes y servicios proporcionados por un establecimiento a otro establecimiento que pertenece a la misma empresa de mercado con el fin de ser empleados como insumos intermedios;
• el valor total de las variaciones en inventarios de bienes terminados y bienes en proceso destinadas para uno o más de los usos mencionados anteriormente.
Producción para uso final propio
La producción para uso final propio consiste en bienes o servicios que son retenidos para uso propio final por los dueños de empresas en que son producidos. Como las sociedades no tienen consumo final, la producción para consumo final propio sólo es producida por empresas no constituidas en sociedad (por ejemplo, bienes agropecuarios producidos y consumidos por miembros del mismo hogar). La producción de servicios domésticos y personales para propio consumo por los ocupantes‐dueños y los servicios producidos por cuenta propia mediante el pago de empleados domésticos se incluyen bajo este encabezado. Los bienes y servicios utilizados para fines de formación bruta de capital fijo por cuenta propia pueden ser producidos
por cualquier tipo de empresa, ya sea constituida en sociedad o no. Éstos incluyen, por ejemplo, herramientas especializadas que han sido producidas por los ingenieros de una empresa para su propio uso, o viviendas, o extensiones de vivienda, producidas por los hogares. Una amplia variedad de actividades de construcción pueden ser llevadas a cabo con fines de formación bruta de capital fijo por cuenta propia en las áreas rurales de algunos países, incluyendo actividades comunales de construcción realizadas por grupos de hogares. El valor de la producción para propio uso final es la suma de los valores de los siguientes rubros para el periodo en cuestión:
• El valor total de los bienes y servicios producidos por empresas de los hogares y consumidas por los mismos hogares;
• El valor total de los activos fijos producidos por un establecimiento y que son retenidos dentro de la misma empresa para ser usados en la producción futura (formación bruta de capital fijo por cuenta propia);
• El valor total de las variaciones en inventarios de bienes terminados y en proceso destinados a uno u otro de los usos mencionados arriba.
Adiciones al trabajo en proceso en estructuras destinadas para propio uso se tratan como adquisiciones de activos fijos por parte de sus productores. Los bienes o servicios producidos para uso final propio son valorados a precios básicos de productos similares vendidos en el mercado o por sus costos de producción si no existen precios básicos adecuados disponibles.
Otra producción no de mercado
Otra producción no de mercado consiste en bienes y servicios individuales o colectivos producidos por instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH) o por el gobierno, los cuales son ofrecidos gratuitamente, o a precios que no son económicamente significativos, a otras unidades institucionales o a la comunidad en su conjunto. Este tipo de producción puede producirse por dos motivos: • Puede ser técnicamente imposible hacer que los individuos paguen por servicios colectivos ya que su consumo no puede ser monitoreado o controlado, de manera que la producción de estos servicios tiene que ser organizada en forma colectiva por unidades de gobierno y financiada a través de fondos que no sean ingresos por venta, es decir, impuestos u otros ingresos gubernamentales. • Las unidades de gobierno y las ISFLSH pueden producir y ofrecer bienes y servicios a hogares individuales, y a pesar de que podrían cobrar optan por no hacerlo debido a razones de política social o económica.
• Los ejemplos más comunes son la provisión de servicios educativos y de salud, gratuitamente o a precios que no son económicamente significativos, aunque otros tipos de bienes y servicios también pueden ser provistos.
El valor de la producción no de mercado de un productor (distinto a la producción elaborada para propio consumo final) está dado por la suma de los valores de los siguientes rubros para el periodo en cuestión:
• El valor total de los bienes y servicios provistos gratuitamente, o a precios que no son económicamente significativos, a otras unidades institucionales, ya sea individual o colectivamente;
• El valor total de los bienes o servicios provistos por un establecimiento a otro que pertenece al mismo productor no de mercado, para ser utilizados como insumos intermedios; • El valor total de las variaciones en inventarios de bienes terminados y trabajo en proceso destinados para alguno de los usos mencionados arriba. El gasto de consumo final del gobierno se obtiene deduciendo el valor de cualquier ingreso por ventas de este valor de la producción.
Como los precios que no son económicamente significativos no pueden reflejar ni los costos relativos de producción ni las preferencias relativas de los consumidores, éstos no constituyen una base adecuada para valorar la producción de los bienes y servicios en cuestión. Por lo tanto, la producción no de mercado de bienes y servicios vendidos a estos precios se valora en la misma forma que los bienes y servicios ofrecidos gratuitamente, es decir, a través de los costos de producción.
El principal método utilizado para obtener PPAs para el gasto de consumo final del gobierno consiste en comparar los salarios pagados en diversas ocupaciones del sector gobierno (los salarios son el componente más importante de los costos totales). Pueden observarse diferencias significativas en los salarios relativos en varias regiones lo que generalmente refleja el diferente nivel de desarrollo económico entre distintos países y por lo tanto la cantidad de equipo de capital disponible. En algunas regiones podría ser necesario ajustar los estimados de salarios para tomar en cuenta las grandes diferencias en productividad que existen entre países.
Capítulo 5: Gastos imputados
Introducción
Algunos bienes y servicios son adquiridos sin que haya ningún pago de por medio. Para fines de contabilidad nacional, es necesario imputar valor a todos estos tipos de transacciones para asegurar que el PIB mida el valor de toda la producción en la economía y para mejorar la comparabilidad entre países. Las principales imputaciones son consumo de bienes producidos por cuenta propia, el ingreso en especie, el alquiler de los propietarios, los servicios de intermediación financiera medidos indirectamente (SIFMI), y transacciones de trueque. A estos bienes y servicios se les imputa valores con base en los precios de bienes o servicios similares que se venden en el mercado, o mediante el costo de producción cuando no se tengan disponibles precios adecuados. Para el PCI, es importante asegurarse de que los precios usados en el cálculo de las PPAs estén sobre la misma base que los precios subyacentes en los valores de las cuentas nacionales.Consumo de bienes producidos por cuenta propia
SCN 1993, párrafo 9.52La producción de bienes y servicios por cuenta propia puede dividirse en dos componentes— aquéllos que deben incluirse (mediante valores imputados) en las cuentas nacionales y aquéllos que deben ser excluidos. La producción de servicios domésticos consumidos dentro del hogar se excluye específicamente. Éstos comprenden servicios tales como preparación de alimentos (aunque el costo de los productos alimenticios mismos deba ser incluido), lavado, planchado,
etc. Los servicios domésticos provistos para los ocupantes‐propietarios de una vivienda, sin embargo, sí se incluyen en el PIB (a través de valores imputados) cuando se trata de servicios producidos por empleados domésticos remunerados (p.ej. alimentos producidos para autoconsumo por agricultores).
Ingreso en especie
SCN 1993, párrafo 9.52
Los empleadores algunas veces pagan a sus empleados parcialmente en forma indirecta, mediante ingreso en especie, lo cual significa que los empleados reciben bienes y servicios gratuitamente o a muy bajo precio como parte de su compensación. Por ejemplo, los trabajadores de los ferrocarriles pueden tener el derecho a viajar en forma gratuita; los mineros de carbón pueden tener el derecho a recibir raciones regulares de carbón; y miembros de las fuerzas armadas pueden recibir comidas gratuitas. En cuentas nacionales, los bienes y servicios provistos como ingreso en especia se registran como parte de la remuneración de asalariados y el mismo monto es incluido en el gasto de consumo individual de los hogares.
Alquileres de propietarios ocupantes
SCN 1993, párrafos 6.29, 6,89, 9.85 Las personas que viven en sus propias viviendas son consideradas en el SCN como vendedoras de servicios de vivienda a sí mismos. Por lo tanto, los gastos en alquiler son estimados tanto para aquéllos que realmente pagan alquiler a los dueños de sus viviendas, como para quienes son propietarios de sus propias casas o apartamentos.
La regla general es que los alquileres de viviendas ocupadas por sus dueños deben ser imputados haciendo referencia a los alquileres que en la realidad se pagan por viviendas similares. La “similitud” en el caso de las viviendas se juzga normalmente considerando el tipo de vivienda (uni‐familiar o multi‐familiar), su ubicación (en el centro de una ciudad, sub‐urbana o rural), y las instalaciones (área de piso, disponibilidad de agua potable, baños interiores, electricidad, calefacción central, etc.). El enfoque recomendado consiste en completar una matriz de precios que muestre los alquileres promedio pagados en la realidad por diversos tipos de vivienda. El número de viviendas ocupadas por sus dueños para cada tipo de vivienda se distribuye entonces sobre la misma matriz, para así obtener mediante multiplicación los alquileres imputados a ocupantes‐propietarios en cada tipo de vivienda, los cuales luego son agregados para obtener un total nacional. Los países que no cuentan con un sector de alquileres bien desarrollado y con una amplia base enfrentan problemas con este enfoque (p.ej., el sector de alquileres puede estar principalmente restringido al segmento más alto del mercado de alquileres, tal como alquileres para expatriados que trabajan en un país por un periodo relativamente breve). La experiencia en rondas previas del PCI ha mostrado grandes inconsistencias entre los precios subyacentes en los valores imputados de alquileres de ocupantes‐propietarios de viviendas y los precios proporcionados para el cálculo de las PPAs en el PCI. Como consecuencia, se intentó un enfoque diferente para la ronda 2005 del PCI, basado en el uso de un cuestionario para recopilar
detalles sobre un número de viviendas, clasificadas por tipo, tamaño, ubicación, región, e instalaciones disponibles (electricidad, agua corriente en su interior, baño privado), subyacentes en los valores de alquileres de viviendas ocupadas por sus dueños en las cuentas nacionales. Sin embargo, si bien este enfoque es útil para obtener mejores estimaciones de los gastos reales en vivienda, su costo es que las PPAs tienen que ser derivadas de manera implícita. En consecuencia, las PPAs preservan todos los errores que pudieran haber surgido debido a inconsistencias entre los precios y las cantidades subyacentes a los valores de las cuentas nacionales y debido a las diferencias entre estas cantidades y las cantidades reportadas en el cuestionario del PCI. CUADRO 5.1: Matriz ilustrativa para la imputación de alquileres en viviendas habitadas por sus dueños Viviendas modernas Casas separadas Casas semi‐ separadas (en fila) Departa‐ mentos, unidades, pisos Otras Viviendas tradicionales Áreas urbanas principales No. de habitaciones 1‐2 3‐4 5+ Total No. de estas viviendas con: Electricidad Agua interior Baño privado Áreas urbanas menores No. de habitaciones 1‐2 3‐4 5+ Total No. de estas viviendas con: Electricidad Agua interior Baño privado Áreas rurales No. de habitaciones 1‐2 3‐4 5+ Total No. de estas viviendas con: Electricidad Agua interior Baño privado
Cuadros como el 5.1 se necesitan tanto para las viviendas alquiladas como para las viviendas habitadas por sus dueños. Nótese que el cuadro 5.1 es sólo ilustrativo: Si se cuenta con detalles sobre área de piso en lugar de número de habitaciones, entonces estos datos pueden constituir una base apropiada para estimar los alquileres de viviendas ocupadas por sus dueños. Aparte del número de habitaciones, tres aspectos de “instalaciones” se muestran en el cuadro (electricidad, suministro interior de agua, y disponibilidad de baño privado). Otras instalaciones, tales como calefacción central, aire acondicionado, etc. podrían también ser incluidas como clasificadores cruzados. En muchos países es importante distinguir entre viviendas construidas a partir de materiales tradicionales (p.ej. ladrillos horneados). La clasificación por ubicación e instalaciones debe determinarse por el grado en que estos factores influyen en el nivel de alquileres, lo cual será diferente de un país a otro. La disponibilidad de datos es igualmente importante. Claramente la matriz no puede ser más detallada que la información disponible sobre las características de las viviendas habitadas por sus dueños o alquiladas.
Las estadísticas sobre alquileres promedio para este cuadro provienen de observaciones sobre alquilares pagados por viviendas que corresponden a las características definidas en cada celda del cuadro. Una alternativa sería utilizar alquileres estimados mediante técnicas de regresión hedónica. Una ventaja de estas técnicas es que pueden ofrecer estimaciones sobre los alquileres promedio que se observarían para viviendas que queden dentro de celdas para las cuales no existen observaciones reales. No obstante, los métodos hedónicos usualmente podrán ser aplicados sólo en países que cuenten con bases de datos extensas.
La imputación con base en los alquileres pagados en la realidad por viviendas similares no es práctica en algunos países, debido a que sólo pocas viviendas son alquiladas. En otros casos, el método pude ser aplicado en grandes ciudades pero no en el caso de viviendas ubicadas en otro tipo de áreas. Cuando no puede ser utilizado, la alternativa es valorar los alquileres de viviendas habitadas por sus dueños a partir del costo total (es decir, consumo de capital fijo, rendimiento neto sobre el capital del dueño, costo de reparaciones regulares y mantenimiento, y costo de seguros contra incendio y otros daños y catástrofes naturales). El consumo de capital fijo será el principal componente del costo. Éste debe ser calculado a partir del valor actual de mercado de la vivienda, y no del precio original o de “adquisición”. Para ello, usualmente será necesario utilizar el método de inventario perpetuo (MIP). El rendimiento neto sobre el capital de los dueños puede ser estimado aplicando una tasa de interés al valor estimado de la vivienda; la tasa de interés debe ser lo que los dueños podrían en forma realista ganar si, en lugar de haber comprado la vivienda, hubieran invertido en un activo financiero libre de riesgo, tal como una cuenta de ahorros o bonos del gobierno.
Servicios de intermediación financiera medidos indirectamente
SCN 1993, párrafos 6.124—6.131El SCN señala que la valoración de la producción del sector financiero presenta problemas particulares debido a que algunos intermediarios financieros pueden proveer servicios a cambio de los cuales no hacen un cobro explícito, sino que pagan o cobran tasas de interés diferentes a sus deudores y acreedores (y a diferentes categorías de sus deudores y acreedores). Pagan tasas de interés más bajas a sus acreedores, y cobran tasas de interés más altas a sus deudores. Los ingresos netos de intereses resultantes son utilizados para cubrir sus costos y generar un
excedente de operación. El sistema de tasas de interés diferenciadas evita la necesidad de cobrar a sus clientes de manera individual por los servicios que proveen, y lleva a las distribuciones de tasas de interés que se observa en la práctica. No obstante, en estas circunstancias, el SCN debe utilizar una medida indirecta (servicios de intermediación financiera medidos indirectamente, SIFMI) del valor de los servicios por los que los intermediarios no cobran en forma explícita. Los SIFMI se miden como la diferencia entre intereses recibidos sobre préstamos y los intereses pagados sobre depósitos.
El SCN 1993 recomienda que los SIFMI se registren como un gasto imputado al sector que se beneficia de los servicios financieros cobrados indirectamente, es decir, como consumo intermedio por parte de empresas, como consumo final por parte de hogares o gobierno, o como exportaciones a no residentes. También ofrece como alternativa la asignación de todos los SIFMI como el consumo intermedio de una “industria ficticia”. El tratamiento adoptado puede llevar a diferencias significativas en el nivel del PIB, donde la distribución de los SIFMI a los sectores usuarios podría llevar a que el PIB creciera hasta un 3% en comparación con el PIB obtenido si los SIFMI se tratasen como el consumo intermedio de una industria ficticia. Métodos nuevos y mejorados para calcular los SIFMI han sido desarrollados desde la publicación del SCN 1993. Las diferencias con respecto a la metodología del SCN 1993 se describen en el Anexo 3 del SCN 2008. Los párrafos relevantes se presentan a continuación, ya que la Oficina Global recomienda que los países que actualmente están desarrollando o mejorando sus estimaciones de los SIFMI tomen en cuenta estos desarrollos.
SIFMI ‐ Anexo 3, SCN 2008
• A3.24 El método para calcular los servicios de intermediación financiera medidos indirectamente, ampliamente conocidos como SIFMI, ha sido refinado a la luz de la experiencia en la implementación de las recomendaciones del SCN 1993. Por convención, el SCN 2008 recomienda que los SIFMI correspondan sólo a préstamos y depósitos y sólo cuando esos préstamos y depósitos sean provistos por instituciones financieras o depositados en ellas. El SCN 2008 calcula la producción de SIFMI sobre préstamos (yL) y depósitos (yD) solamente, utilizando una tasa de referencia (rr). Asumiendo que estos préstamos y depósitos atraen tasas de interés rL y rD, respectivamente, la producción de SIFMI se debe calcular de acuerdo con la siguiente fórmula: (rL − rr) yL + (rr − rD) yD.
• A3.25 El método recomendado en el SCN 2008 para calcular los SIFMI implica varios cambios con respecto a la fórmula del SCN 1993. Para los intermediarios financieros se incluyen todos los préstamos y depósitos, y no sólo los realizados a partir de fondos con intermediación. La tasa de interés de referencia no debe contener ningún elemento de servicio, y debe reflejar el riesgo y la estructura de madurez de los depósitos y los préstamos. La tasa prevaleciente para préstamos y depósitos interbancarios puede ser una opción adecuada como tasa de interés de referencia. No obstante, es posible que se necesiten diferentes tasas de interés para cada moneda en que los préstamos y depósitos estén denominados, especialmente cuando participa una institución financiera no residente. En el caso de los bancos dentro de la economía, frecuentemente es muy poco o nulo el volumen de servicios provistos en relación con bancos que prestan o piden prestado de otros bancos.
• A3.26 El SCN 2008 recomienda que el consumo de los SIFMI se asigne entre usuarios (tanto acreedores como deudores), tratando las cantidades asignadas ya sea como consumo intermedio de empresas o como consumo final o exportaciones.
• A3.27 El SCN 1993 calcula los SIFMI como la diferencia entre la renta de la propiedad por cobrar y los intereses por pagar. La renta de la propiedad por cobrar excluye la parte por cobrar sobre inversiones de fondos propios. El SCN 1993 reconoce que en la práctica es difícil encontrar un método de asignar los SIFMI entre los diferentes usuarios y, por lo tanto, aceptaba que algunos países podrían optar por seguir usando la convención en virtud de la cual todos los servicios se asignan al consumo intermedio de una industria ficticia. El SCN 2008 ha eliminado esta posibilidad. Para obtener las mejores comparaciones posibles entre países, la Oficina Global exhorta a todos los países a que asignen los SIFMI a los gastos finales (gasto de consumo final de los hogares y del gobierno y exportaciones netas) así como al consumo intermedio. Las Oficinas Regionales, junto con la Oficina Global, proporcionarán asistencia a los países para que asignen los SIFMI entre las diferentes categorías del gasto final. Una PPA de referencia será aplicada a los SIFMI en el PCI 2011, de manera que no se requieren precios explícitos.
Asignación de los SIFMI
Para fines del PCI, los SIFMI deberán ser asignados entre las diferentes categorías de la demanda final. Para ser consistentes, las asignaciones a consumo intermedio también deben ser estimadas. Los detalles sobre cómo asignar los SIFMI están contenidos en la sección “Asignación de los SIFMI” del capítulo “Estimación de cuentas nacionales en el PCI”.Transacciones de trueque
SCN 1993, párrafo 9.49 El trueque consiste en intercambio de bienes y servicios por otros bienes y servicios sin que haya ninguna transferencia de dinero involucrada. En principio, el gasto de consumo final de los hogares debe incluir el valor de las transacciones de truque, el cual debe ser valorado a precios de mercado de los bienes y servicios intercambiados. Si los bienes y servicios intercambiados no son del mismo valor, entonces se debe usar el valor de mercado promedio de los bienes o servicios involucrados.Capítulo 6: Gastos y consumo final efectivo
Gastos
SCN 1993, párrafos 9.22—9.26El SCN 1993 define los gastos como el valor de los montos que pagan los compradores, o aceptan pagar, a los vendedores a cambio de bienes y servicios que éstos les proveen a los compradores o a otras unidades institucionales designadas por ellos. El SCN indica que el comprador que incurre en un pasivo para pagar no tiene que ser la misma unidad que toma posesión del bien o servicio. Un ejemplo de esto es una unidad de gobierno (o una ISFLSH) que paga por los servicios de salud que un vendedor no gubernamental provee directamente a los hogares. El SCN 1993 continúa explicando que los gastos en bienes o servicios ocurren en el momento en que los compradores incurren en los pasivos frente a los vendedores. Estos son usualmente los momentos en que: • la propiedad de los bienes se transfiere de los vendedores a los nuevos poseedores; o • la entrega de un servicio por el productor se completa a satisfacción del consumidor.
El SCN 1993 considera que los bienes y servicios son adquiridos por unidades institucionales cuando éstos se convierten en los nuevos poseedores de los bienes o cuando concluye la entrega de los servicios. Los valores de los bienes o servicios recibidos son registrados en la práctica como gastos de las unidades o sectores institucionales que los adquieren. Los momentos en que los bienes y servicios son adquiridos son cuando ocurre el cambio de propiedad o cuando se termina la prestación del servicio. Las adquisiciones se valoran a precios pagados por las unidades que incurren en los gastos.
Consumo de bienes o servicios
SCN 1993, párrafos 9.41—9.44El SCN 1993 define un bien o servicio de consumo como uno que se utiliza (sin ulterior transformación en la producción) por los hogares, las ISFLSH o unidades de gobierno para la satisfacción directa de sus necesidades o deseos individuales o las necesidades colectivas de los miembros de la comunidad. Continúa con la distinción entre un bien o servicio de consumo individual (es decir, uno que es adquirido por un hogar y utilizado para satisfacer las necesidades y deseos de los miembros de ese hogar) y un servicio de consumo colectivo, el cual es un servicio provisto simultáneamente a todos los miembros de la comunidad o a todos los miembros de una sección particular de la comunidad, tal como los hogares que viven en una región particular. Los servicios colectivos son automáticamente adquiridos y consumidos por todos los miembros de la comunidad o del grupo de hogares en cuestión, sin que ellos emprendan alguna acción. Los ejemplos típicos son la administración pública y la provisión de seguridad, ya sea a nivel nacional o local. Por su naturaleza, los servicios colectivos no pueden ser vendidos a individuos en el mercado, y son financiados por unidades del gobierno general a partir de impuestos u otros ingresos. Para fines del PCI es importante considerar el caso especial de la adquisición para consumo final, el cual lleva al concepto de consumo final efectivo. El valor total de los bienes y servicios adquiridos por los hogares para fines de consumo final se describe como consumo final efectivo de los hogares; éste incluye bienes y servicios utilizados por los usuarios finales, aunque no hayan sido pagados por éstos. El SCN 1993 define el consumo final efectivo de los hogares como el valor de los bienes y servicio de consumo adquiridos por los hogares, ya sea mediante
su compra en general, o mediante transferencia de parte de unidades gubernamentales o ISFLSH, y utilizados por aquéllos para satisfacer sus necesidades y deseos; se deriva de sus gastos de consumo final sumándoles el valor de las transferencias sociales recibidas en especie. Las ISFLSH no tienen consumo final efectivo ya que la mayor parte de sus servicios son de naturaleza individual y, con fines de simplificación, todos los servicios provistos por las ISFLSH se tratan por convención como individuales (como transferencias sociales en especie). Por otra parte, las unidades de gobierno sí tienen gasto de consumo final efectivo. El SCN 1993 define el consumo final efectivo del gobierno general como el valor de los servicios de consumo colectivo (en contraste con los servicios de consumo individual) provistos a la comunidad, o grandes secciones de la comunidad, por el gobierno general; se deriva de su gasto de consumo final restando el valor de las transferencias sociales pagadas en especie.
Gasto de consumo individual vs. colectivo
SCN 1993, párrafos 9.42—9.44 y 9.80—9.89 El SCN 1993 define un bien o servicio de consumo individual como uno que es adquirido por un hogar y que es utilizado para satisfacer las necesidades y deseos de los miembros de ese hogar. Continúa señalando que los bienes y servicios de consumo individual siempre pueden ser adquiridos y vendidos en el mercado, aunque puedan también ser provistos gratuitamente o a precios económicamente no significativos como transferencias en especie. En la práctica, todos los bienes y la mayor parte de los servicios son de consumo individual.
Un servicio que no se clasifica como de “consumo individual” se denomina “de consumo colectivo”. El SCN 1993 define un servicio de consumo colectivo como uno que es provisto en forma simultánea a todos los miembros de una comunidad o a todos los miembros de una sección de la comunidad, tal como todos los hogares que viven en una región particular. Los servicios de consumo colectivo son automáticamente adquiridos y consumidos por todos los miembros de la comunidad, o grupo de hogares en cuestión, sin que éstos realicen alguna acción. Ejemplos típicos son la administración pública y la provisión de seguridad, ya sea a nivel nacional o local (por ejemplo, defensa o policía). Por su naturaleza, los servicios colectivos no pueden ser vendidos a individuos en el mercado, y son financiados por unidades de gobierno a partir de impuestos u otros ingresos. Todo el gasto de consumo de los hogares se considera individual y todo el gasto de consumo de las instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH) se trata como individual, ya que se asume que es para uso privado. Los gobiernos, sin embargo, tienen tanto gastos de consumo individual como colectivo. Así, por ejemplo, el gasto del gobierno en escuelas primarias es un gasto de consumo individual, ya que los servicios son provistos a niños individualmente, mientras que el gasto del gobierno en fuerza policial es colectivo, ya que es para beneficio de toda la comunidad.
Gasto de consumo individual de los hogares
SCN 1993, párrafo 9.42
En casi todos los países, el gasto de consumo individual de los hogares es el componente más grande del gasto final del PIB. Cubre lo siguiente:
• las compras de bienes y servicios que las personas necesitan en su vida diaria—alimentos, ropa, bienes de consumo duradero, arriendo, transporte, servicios personales, etc.;
• los pagos por bienes y servicios provistos por el gobierno o por ISFLSH a precios bajos (“económicamente no significativos”), y • salarios pagados a empleados domésticos, incluyendo alimentos y otros bienes otorgados como parte de su compensación.
Gasto de consumo final vs. consumo final efectivo
SCN 1993, párrafos 9.90—9.99La distinción entre quién consume (individuos o comunidad) y quién paga (hogares, ISFLSH o gobierno) se usa en el SCN 1993 para derivar un nuevo agregado denominado consumo final efectivo. El consumo individual efectivo de los hogares se obtiene sumando los gastos de consumo individual de las ISFLSH y el gobierno a los gastos de consumo individual de los hogares. Todos los gastos de consumo de las ISFLSH se definen como individuales, de manera que las ISFLSH no tienen consumo final efectivo. Los gobiernos, sin embargo, tienen tanto gastos de consumo colectivo como individual, y el primero se clasifica como consumo colectivo efectivo, el cual es completamente atribuible al gobierno. El cuadro 6.1 muestra la relación entre estos conceptos. CUADRO 6.1: Relación entre el gasto de consumo final y el consumo final efectivo Gasto de consumo final Gasto de consumo efectivo Hogares: Consumo individual efectivo: Gasto de consumo individual de los hogares Gasto de consumo individual de los hogares ISFLSH: Gasto de consumo final de las ISFLSH + Gasto de consumo individual de las ISFLSH Gobierno: Gasto de consumo individual del gobierno + Gasto de consumo individual del gobierno Consumo colectivo efectivo: + Gasto de consumo colectivo del gobierno Gasto de consumo colectivo del gobierno
El PCI usa el concepto de consumo final efectivo en lugar del gasto de consumo final para presentar los resultados para gastos de consumo, con el fin de mejorar la consistencia de las comparaciones entre países con diferentes marcos institucionales en relación con la oferta de servicios tales como salud y educación. En otras palabras, las PPAs y los gastos reales asociados y los índices de niveles de precios (INP) se calculan para los agregados que se muestran en la columna derecha del Cuadro 6.1. El resto de los agregados principales [que se emplean en el PCI] son los que se definen en el SCN 1993 (y se describen en el párrafo 18), de manera que el conjunto completo de agregados que se utilizan en el PCI es el siguiente: