Normas ético-morales
3.4 Normas profesionales del auditor
3.4.2 Normas de carácter social
El auditor, como todo profesional y cualquier ciudadano, vive en una sociedad en la cual desempeña su actividad profesional y a la cual sirve con su trabajo. Dicha socie- dad se rige por una serie de normas y obligaciones, muchas de ellas no escritas, pero sí aceptadas por los integrantes de esa comunidad.
Para entenderlo mejor, nos conviene identificar los conceptos que fundamentan estas normas.
Social
“Perteneciente o relativo a la sociedad humana, o las relaciones entre las clases socia- les [...]. Se dice del individuo perteneciente a ella.”41
Sociedad
“Del latínsocietas. Estado de los hombres o de los animales que viven sometidos a las leyes comunes [...]. Reunión de varias personas sometidas a una misma regla [...]. Asociación de varias personas con el fin de proporcionarles alguna utilidad [...].”42
Estas definiciones son las que regulan la actuación del auditor dentro de su am- biente social y laboral.
El análisis de estas normas se realizará de la manera siguiente.
Acatar las normas y obligaciones de carácter social
Con base en las definiciones anteriores, al convivir con un grupo de personas dentro de un núcleo de la sociedad, el auditor debe regir su conducta con las normas y linea- mientos que regulan la actuación de cualquier profesional. Estas normas y obligacio- nes sociales, que por lo general no están establecidas por escrito, son las que determinan la actuación de este tipo de profesionales y en general de toda la sociedad.
Respetar a las autoridades, leyes, normas y reglamentos
Dentro de las enseñanzas de carácter social que desde pequeños se nos inculcan en la familia y en la sociedad, se encuentra el aprendizaje del civismo, por medio del cual
se nos enseña a respetar y acatar, entre otras cosas, lo determinado por la normas, le- yes y reglamentos que regulan el comportamiento de las personas que cohabitan den- tro de un conglomerado social; también se nos inculca el respeto a las autoridades y disposiciones sociales.
Es requisito de carácter social que el auditor sepa respetar y hacer cumplir las dis- posiciones y normas emanadas de las autoridades que regulan su actividad profesio- nal, tanto en su actuación con las empresas que audita como con las personas que trata en la realización de una auditoría.
Evitar y prevenir sobornos, componendas y dádivas
Es requisito indispensable, sin admitir ninguna variación al respecto, que el auditor prevenga y evite cualquier tipo de soborno, componenda o dádiva que pudieran resul- tar de su actividad profesional; estos términos se definen como sigue.
Sobornar
“Corromper a alguien con dinero, regalos u otro medio para conseguir algo de él.”43
“Del latín Sobornare. Excitar, incitar, corromper. Corromper a uno con dádivas para conseguir de él una cosa.”44
Componenda
“[...] Chanchullo, solución indigna.”45
Ser leal con los auditados
Un requisito indispensable para el auditor, también de comportamiento social, ético, profesional y moral, es que debe ser leal con las empresas que audita y con el perso- nal que labora dentro de ellas. No es válido ni profesional ser desleal con quienes se audita. Además, cumplir con esta obligación, en mucho le ayuda a fundamentar sus re- laciones con las empresas, con sus colegas y con la sociedad en general.
Contar con una opinión profesional y defenderla
Al emitir el informe de una auditoría y plasmar su opinión en un dictamen, el audi- tor demuestra a la sociedad que tiene una opinión personal, la cual fundamenta en la aplicación de sus técnicas, métodos y procedimientos de auditoría, misma que de- fiende por medio de su opinión profesional, la cual está cimentada por las eviden- cias que obtiene al realizar su trabajo; eso es lo que espera la colectividad de este profesional.
Por esta razón, la comunidad le confiere al auditor una gran calidad moral, social y profesional, ya que da por hecho que su actuación está apegada a una estricta ética profesional y personal, la cual demuestra con la opinión que emite y defiende.
Emitir un dictamen con firma profesional
La sociedad, las autoridades y los responsables de las empresas auditadas reclaman que el informe que emite el auditor esté respaldado por una firma profesional, ya sea la de una empresa que avale su actuación o la del propio auditor. Este profesional de- be estar avalado y certificado por las autoridades y asociaciones de profesionales del ramo para ejercer esta actividad.
Contar con apoyo didáctico y normativo vigente
Para ejercer la profesión de auditor, también es requisito contar con el apoyo didácti- co y normativo que esté vigente en esta actividad, ya que la sociedad, las empresas y sus ejecutivos y empleados reclaman que al realizar esta actividad, el auditor cuente con la capacitación y conocimientos más adelantados y vigentes de su profesión.
3.4.3
Normas de comportamiento ético-moral
Aunque ya fueron señaladas como las obligaciones y responsabilidades de carácter ético y moral que debe cumplir el auditor, a continuación vamos a analizar, desde la óptica del aspecto profesional, la normas de conducta que como profesional debe acatar el auditor, dentro de un estricto sentido ético y moral; dichas normas son las siguientes.
Ser incorruptible e insobornable
Ya señalamos en las normas de carácter social que es requisito indispensable, sin ad- mitir ninguna variación al respecto, que el auditor sea insobornable e incorruptible y que no haya ninguna duda respecto a su actuación en la evaluación que está realizan- do. Esta cualidad moral, más que norma y obligación, es la que da la confianza en la actuación de un profesional de la auditoría.
Alterar en algo el informe de la auditoría para minimizar, no informar o modificar lo encontrado en una evaluación no es una actitud ética del auditor, mucho menos mo- ral ni profesional. Si esta actitud se deriva de sobornos, corruptelas y componendas pa- ra alterar su opinión, este pseudoauditor carece de calidad profesional. Igual si obedece a otro tipo de intereses ajenos a los fines de la auditoría.
Ser imparcial en los juicios que emite como auditor
Para ser un buen profesional en esta rama, entre otras muchas características, se de- be ser imparcial, esto con el propósito de poder emitir un juicio acertado y ecuánime respecto a lo que se está evaluando. El cumplimiento de esta cualidad o norma ético- moral es lo que le da validez y vigencia a la profesión de auditor, debido a que, al emi- tir un dictamen, éste se hace libre de cualquier presión e influencia y sin ningún sesgo ni parcialidad; el auditor sólo debe informar de lo que realmente observó. Además, de-
be fundamentar su opinión en las evidencias y pruebas que obtuvo con los métodos, técnicas y herramientas de auditoría que utilizó. Esto no sólo es una norma ético-mo- ral, sino profesional y laboral.
Contar con un juicio sereno, ético y moral
También fue señalado en los elementos de juicio que el objetivo final de una evalua- ción es emitir un dictamen sobre los aspectos que se están evaluando a la luz de las técnicas que utilice el auditor.
Por esta razón, es importante identificar los elementos señalados en ese punto y los criterios y obligaciones de carácter ético y moral que adquiere este profesional al emitir un dictamen, mismo que fundamenta en un juicio sereno, el cual apoya con las eviden- cias de que dispone y con las pruebas obtenidas con sus herramientas de evaluación..
Acatar y hacer cumplir las normas morales y éticas
Parece reiterativo decir que el auditor debe acatar y hacer cumplir las normas ético- morales que regulan su actuación como profesional, lo cual se aplica invariablemente a su actuación tanto en el ámbito profesional, como en el ámbito personal y social.
Esto es lo que esperan de su actuación los funcionarios y empleados de las empre- sas que audita, sus colegas, las asociaciones a las que pertenezca y la comunidad en general. Todos esperan que su actuación como auditor se apegue invariablemente a un estricto cumplimiento de las normas morales y éticas que regulan a la sociedad.