2. Delimitando el escenario de la práctica preprofesional
2.1. Descripción del ámbito institucional de intervención: La secretaria de
2.1.3 Nuestro espacio concreto de inserción: Residencia
La residencia preadolescentes se ubica en barrio Villa Cabrera, entre la intersección de las calles Caraffa y Domingo Zipoli, en la ciudad de Córdoba.
Remontándonos a sus orígenes, ésta surge con el nombre Hogar Hermanitos en tanto allí se alojaba a grupos de niños en relación de parentesco (hermanos). En julio del año 2010 se produce un cambio a nivel organizacional, que provocó el traslado de estos niños a la residencia Orrico. Así, desde ese año dicho hogar adquiere el nombre de residencia Preadolescentes, tal como se denomina actualmente, y está destinado a recibir varones de 8 a 14 años, que se encuentran bajo medida excepcional.
Desde el comienzo de nuestro proceso de inserción, el número de niños allí alojados ha variado en diversos momentos, aunque el número constante que permaneció en este lugar fue de aproximadamente diez.
En lo que respecta al personal se cuenta con veinte educadores sociales, cocineras, una encargada del comodato, un co-responsable de gestión y un responsable de gestión.
A este último le corresponde “mantener el encuadre de trabajo recordando el marco legal, ideológico y los lineamientos de gestión de Residencias” (Blasco y otros. 2009: 4); se encarga de la coordinación de las tareas que debe realizar el personal designado para cada tarea, y de la planificación y evaluación de la residencia. Refiriéndose a su función, quien hasta mediados de septiembre se desempeñó como responsable de gestión expresó: “Mi tarea es coordinar a los operadores, asegurar que haya un compromiso con la tarea que tienen que cumplir, darles una línea de trabajo”12. En relación a la tarea de la
responsable de gestión, un educador menciona que “la jefa ordena, dice”13.
Los educadores sociales, por su parte, tienen la función de ser cuidadores de los niños que permanecen en la residencia, teniendo como tarea principal transmitir al niño las rutinas, normas y los hábitos cotidianos de la residencia (levantarse, vestirse, higienizarse, desayunar, asistir a la escuela, etc.), para ello se organiza el plantel de educadores por turnos: mañana, tarde, noche y fin de semana.
12 Anexo. Registro de encuentro con responsable des gestión. 13 Anexo. Registro de encuentro con un educador social.
La atención que se les brinda a los niños debe estar orientada a “restituir, promover y ampliar sus derechos, como así también de acompañarlos en los procesos de vinculación escolar, familiar y comunitaria” (Blasco y otros. 2009: 6). En esta dirección, se le asigna a un educador la función de gestionar las articulaciones con las instituciones educativas que reciben a los niños, como así también de mantener la comunicación sobre su desempeño escolar. Del mismo modo, a otro educador se le encarga la articulación con instituciones de salud, como un medio que debe garantizar el derecho a la salud del niño sano, como así también de aquellos que se encuentran en tratamiento médico.
Al respecto de las funciones de los educadores, uno de ellos menciona “no somos ni policía, ni guardias, estamos para acompañar a los niños”14, a lo cual agrega: “compartimos el
día, un educador tiene que hacer todo lo que se debe hacer en una casa, tratamos de garantizar los derechos que fueron vulnerados”15.
Cabe destacar aquí que, los educadores sociales son empleados de la administración pública. En lo que reseña a su historia laboral, muchos de ellos han transitado por diferentes institutos de menores, como por ejemplo: Hipólito Irigoyen, Güemes, Hermanitos, entre otros, desempeñándose como “operadores”. Luego de la 14Ídem.
sanción de la ley 26.061 se produjo un cambio organizacional que implicó el cierre y/o la unificación de algunos institutos, como así también la modificación de la designación de los operados, ahora llamados educadores sociales.
Acerca del nivel de instrucción y formación con que cuentan los educadores que se desempeñan en la residencia preadolescentes, podemos decir que dos de ellos son profesionales, uno de educación inicial y otro de enfermería. Asimismo cuatro educadores se encuentran llevando adelante algún proceso de formación profesional, en carreras como: trabajo social, profesorado de educación especial, administración de empresas y sociopedagogía con orientación en niños y adolescentes en situación de riesgo. No obstante, a la hora de la selección del personal, por parte de la administración pública, para trabajar en las residencias del Estado no es un requisito excluyente la formación académica secundaria, terciaria y/o universitaria, como así tampoco algún tipo de capacitación en torno a la temática y/o abordaje de la niñez- adolescencia.
Por otra parte, el equipo técnico designado para esta residencia, se encuentra conformado por una trabajadora social y una psicóloga. La intervención del equipo técnico tiene como objetivo la restitución de los derechos de los niños, a través de la familia de origen y la familia extensa, por lo cual se debe promover la revinculación y la reintegración del niño a su
ámbito familiar. Por ello, la trabajadora social afirma que ellos trabajan “fundamentalmente el afuera”16, a partir de una “intervención
psicosocial con el grupo familiar”17.
En este marco, el rol del trabajo social es considerado fundamental en tanto está llamado a realizar la “determinación del riesgo”, para lo cual se llevan adelante procesos tales como:
“diagnóstico situacional, entrevistas con los chicos, después visita domiciliaria, averiguar donde estuvo antes de ingresar, visitas al juzgado, identificar redes, etc.”18.
También desde la SeNAF se cuenta con un psiquiatra que es quien lleva adelante un seguimiento de los niños cuando así se solicita, procediendo a la realización del diagnóstico y, en el caso que lo considere necesario, autorizar y recetar medicación psicofarmacológica. Sumado a ello, la Secretaria recibe estudiantes practicantes de Acompañante Terapéutico (A.T.) provenientes del Sanatorio Morra, los cuales cumplen la función de contener y acompañar a determinados niños actividades de la vida cotidiana. Mayoritariamente, esta asistencia se lleva adelante en el proceso escolar, es decir, el A.T. acompaña al niño en el desarrollo de la jornada escolar.
Por otro lado, existía un convenio con una organización de voluntarios extranjeros, los cuales 16Anexo. Registro de encuentro con trabajadora social.
17Ídem. 18Ídem.
iban a la residencia semanalmente y acompañaban a los niños durante la tarde, proponiendo la realización de juegos, mayoritariamente partidos de fútbol.
Del mismo modo, asistían al lugar voluntarios de una iglesia evangélica con propuestas recreativas y deportivas.
Igualmente, en la institución se cuenta con un vehículo particular que era utilizado como transporte para llevar a los niños que asisten a los establecimientos educativos públicos alejados del barrio Villa Cabrera, como así también cuando debían concurrir a las consultas médicas o a alguna actividad de tipo recreativa y para transportar a los niños cuando salían de permiso a sus hogares.
2.1.4. Acercándonos a la dinámica