En la primera escuela urbana se realizaron cuatro observaciones de cada maestro, pero al detectar la posibilidad de que no nos diera tiempo o no pudiéramos analizar adecuadamente todas las observaciones, decidimos reducir el número de ellas a dos por cada maestro y así poder centrar nuestra atención en las actividades que promueven comprensión lectora y analizar suficientemente cada una.
En las siguientes tres escuelas realizamos dos observaciones a cada profesor, sin embargo en la escuela restante, perteneciente a una localidad rural, nos fue difícil realizar dos observaciones porque durante nuestra estancia en campo los profesores no asistieron a laborar por razones familiares y por ello sólo pudimos observar una clase de Español de cada maestro.
Tabla 14. Número de observaciones por maestro y grado Número de observaciones realizadas
Grado # Maestro 1 2 4 1 X (urbana) 2 X (urbana) 3 X (rural) 4 X ( rural multigrado) 3º 5 X(rural) 1 X (urbana) 2 X (urbana) 3 X (rural) 4 X (rural multigrado) 6º 5 X (rural) Total 22 observaciones
A excepción de un maestro, todos los demás aceptaron ser filmados en una clase. En total se observaron 22 clases, diez de las cuales se grabaron en video. La tabla 14 sintetiza la información sobre el número de observaciones, según el grado y el ámbito.
Es importante recordar que únicamente se observaron clases de español porque en el programa de la misma se explicita la necesidad y el objetivo de promover la comprensión en los alumnos, aunque la actividad de comprensión de textos está presente en todas las materias.
Por otro lado, los elementos a observar fueron básicamente las actividades de lectura en las que el docente guía la comprensión lectora, considerando que en ella se pueden ver rasgos de la representación del maestro sobre ella. Sin embargo, aunque con anticipación se preparó el formato de registro de observación que fue muy flexible, se pidió la autorización de los docentes para grabar en audio todas las observaciones y video grabar la segunda clase. Por lo cual nuestra unidad de análisis fue la clase, que bien pudo desarrollarse en una o más sesiones. También se tomó el tiempo que los profesores le dedicaron a la discusión y tratamiento de los textos, es decir a las explicaciones, resolución de actividades en función del texto, la retroalimentación del mismo y/o la evaluación de dichas actividades.
En términos generales, la guía de observación de las clases de español contempló los siguientes puntos:
• Prácticas didácticas que promuevan la comprensión lectora a) Duración de la actividad
b) Actividad: Forma en que se lleva a cabo. c) Exigencias o énfasis que marca el docente.
d) Actividades del docente: antes, durante y después de la actividad didáctica e) Retroalimentación- aclaración de dudas y resolución de problemas
f) Recursos didácticos utilizados en la clase (fichas didácticas, libro de texto, diferentes textos, etc.)
Después de transcribir, se analizaron las omisiones del profesor, correcciones y explicaciones que daba, tomando paralelamente como eje el libro o material didáctico que utilizaron en las diferentes sesiones. Lo anterior permitió visualizar las formas en que abordaron las “lecciones” y los diferentes matices y énfasis que hicieron del contenido de los textos.
Para realizar las transcripciones de las observaciones se tomaron en cuenta los registros de observación que se hicieron de cada clase y las grabaciones tanto de audio como video. Se busco seguir “fielmente” la secuencia de las actividades, las palabras exactas de los alumnos y los profesores para interpretar e inferir los rasgos de la comprensión lectora que el profesor estaba trabajando. Tomando en cuenta la complejidad de la tarea, se decidió elegir una clase por cada profesor para profundizar en el análisis de la misma. Por otro lado, analizando las actividades que los maestros llevaron a cabo en las clases, fue necesario reflexionar sobre la pertinencia de algunas de ellas tomando en cuenta los objetivos de la investigación. Se seleccionó una clase por cada profesor tratando de que esta brindara información de mayor utilidad para identificar elementos que permitieran re-construir la representación de la comprensión lectora de los docentes.
En general, los criterios con que se fue seleccionando la clase que se analizaría giraron en torno a la mayor presencia de actividades que el docente llevara a cabo con la finalidad de promover la comprensión lectora, finalidad que muchas veces pudo ser explícita, pero en otras pudo ser implícita. Se tomó en cuenta que en las actividades didácticas estuvieran presentes
textos, de los cuales no importaba su tamaño ni si eran elaborados por los mismos niños o dados por los libros, ya que por ser un elemento central en la comprensión lectora, se buscó analizar cómo son abordados por los docentes y contrastar los usos que de ellos hacen para lograr que sus alumnos los comprendan.
Con base en lo anterior, no fue necesario tomar en cuenta aquellas clases en donde se presentó menos trabajo en el componente de lectura y que en consecuencia el trabajo didáctico se enfocó más a los otros componentes (expresión oral, escritura y reflexión sobre la lengua). Sin embargo cabe aclarar que la selección que se hizo fue por cuestiones metodológicas, porque en realidad, en todas las clases es visible el trabajo conjunto de varios componentes, es decir, el trabajo conjunto de dos o más componentes de manera simultánea porque no hay un aislamiento, pero las actividades y sobre todo el sentido que el docente les dio, marcó la diferencia entre clase y clase. Por ello, se consideró la cantidad de tiempo que el docente dedicó a ciertas actividades y sobre todo la naturaleza de la actividad.
Clases que se enfocaron la mayor parte del tiempo a la elaboración de trabajos como carteles o cartas o en la realización de juegos que el mismo libro sugería, no fueron tomadas en cuenta porque no permitían visualizar un número considerable de aspectos, referentes a la representación del docente sobre comprensión lectora.
Es importante reconocer que en las actividades que se analizaron se identificaron actitudes y en general acciones tanto del profesor como de los alumnos que evidencia qué tanto se llevan a cabo cotidianamente dichas acciones en el aula o si fueron nuevas, e incluso improvisadas en el momento.