• No se han encontrado resultados

Orientaciones para la formulación de un plan de formación continua

CAPÍTULO V ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS

6.1 Orientaciones para la formulación de un plan de formación continua

En primer lugar, se requiere tener en cuenta que un plan de formación continua debería estructurarse a modo de itinerario, de trayectoria, de proceso103. Los espacios de formación continua no son eventos o instancias aisladas y desconectadas unas de otras, como tampoco un program a preestablecido que pretenda la asimilación acrítica104 de una serie de

conocimientos, desarrollo de habilidades, actitudes favorables al aprendizaje o modos de proceder. Por tanto, esta formación no se improvisa, sino que se ha de intencionar con fines específicos y de modo secuencial.

Desde esta premisa, la formulación de una propuesta formativa contempla momentos específicos, es decir, un plan de formación continua docente se diagnostica, se diseña, se implementa, se gestiona y se evalúa.

a) Un plan de formación continua requiere de un diagnóstico inicial de las necesidades, intereses y demandas existentes: Toda acción directiva o proyecto institucional requiere tener en cuenta la realidad existente en una institución educativa. La participación de los/as docentes es esencial en esta etapa, pues aporta información relevante -necesidades, expectativas, anhelos- que un equipo directivo ha de conocer, utilizando diversas fuentes de información para ello105.

103

El carácter procesual de la formación es uno de los principios pedagógicos fundamentales. Un proceso se entiende como camino dinámico que evita la acomodación y fomenta la progresión de la persona en todas las dimensiones de su desarrollo profesional . La dinámica de proceso provoca la actitud de formar y formar-se.

104En un proceso formativo se espera que un/a docente aporte su singularidad, sus características

personales y su bagaje profesional, de modo tal que vaya enriqueciendo dicha formación a partir de sus conocimientos previos y su experiencia profesional.

105 Entre estos instrumentos se podría integrar también la metodología de DNC (D etección de

b) Un plan de formación continua se diseña, contemplando aspectos básicos, tales como:

 Contexto: Implica la consideración de la población a la que se dirige, puesto que se requiere conocer las características del cuerpo docente, su trayectoria profesional, las expectativas del grupo al que está dir igido, las necesidades locales; y las características, condiciones y dinámicas presentes y que operan en esa realidad y le otorgan especificidad e identidad.

 Fines, orientaciones y propósitos específicos del establecimiento educacional: En una escuela católica con un carisma propio, esta formación requiere estar encaminada, también, hacia el desarrollo de ciertas competencias diferenciadoras, pues el Proyecto Educativo que se pretende desarrollar conlleva otras exigencias106, como fue señalado en el marco

teórico desarrollado.

 Necesidades institucionales: Necesidades e intereses del cuerpo docente, y relaciones entre ambas dimensiones , de modo que este plan contemple las necesidades de la institución y aquellas que emergen desde los mismos docentes y sus procesos de crecimiento y desarrollo personal y profesional .

 Reconocimiento de la heterogeneidad: identificación de las particularidades de los miembros del cuerpo docente y del colectivo, de acuerdo a ciertos criterios (áreas disciplinares, ciclos de enseña nza, etc.); y de la diversidad de alternativas y posibilidades de formación existentes en el mercado actual.

 Atención a la multidimensionalidad de la formación docente : Tal como lo plantea Imbernón (1996), se ha de propender hacia “un currículum coherente de formación… (tanto profesional como cultural) que contemple armónicamente todos los aspectos que innovar: los programas, la metodología, la evaluación, el trabajo en grupo, las relaciones, la gestión, la participación, etc.107

el SENCE –Servicio Nacional de Capacitación y Empleo - que permite diseñar modelos fundamentados en los requerimientos de las comunidades involu cradas.

106A este propósito, se cita aquí la afirmación de Philippe Perrenoud (2001) Aunque se refiere a la

formación inicial docente, se puede extrapolar su advertencia, cuando señala que: “ No se pueden formar profesores sin hacer opciones ideológicas. Se gún el modelo de sociedad y de ser humano que se defiendan, las finalidades que se asignen a la escuela no serán las mismas y en consecuencia, el rol de los profesores no se definirá de la misma manera... No podemos disociar tan fácilmente las finalidades del sistema educativo de las competencias que se requieren de los docentes » Cfr PERRENOUD, P. 2001. La formación de los docentes en el siglo XXI. En: Revista de tecnología educativa XIV, N. 3 Santiago de Chile. pp. 503-523

107 IMBERNÓN. F. 1996 La formación del profesorado. Formar para innovar. Ed. Magisterio del Río

 Identificación de puntos de e ncuentro: reconocimiento de focos de atención compartida y orientaciones a la convergencia de ciertas temáticas como cuerpo docente, que den cuenta de la realización de un proyecto común como centro educacional.

 Catastro de recursos disponibles: tanto a ni vel de recursos humanos (experticias, carismas personales) como material, aprovechando el uso de franquicias existentes (Ej. SENCE) o proyectos orientados a la formación de personas.

c) Un plan de formación continua se implementa: A este respecto, los resultados del estudio son consistentes con los hallazgos de otras investigaciones realizadas en el campo de la gestión; y que dan cuenta que en toda fase de implementación son necesarias las siguientes consideraciones:

 Velar por la continuidad, gradualidad y diversificación de las instancias formativas.

 Realizar las instancias formativas en espacios que el colegio provea para ello.

 Contando con personas ajenas a la institución (expertos externos), especialistas internos o actividades entre pares.

 Programado y realizado al interior de la unidad educativa o seleccionando cuidadosamente ofertas existentes en otros centros de formación docente, fuera del establecimiento educacional.

d) Un plan de formación continua se evalúa: para ello se pueden aplicar criterios de pertinencia, efectividad108 o utilizar escalas de valoración,

de modo que la evaluación pueda ser cuantitativa y cualitativa.

e) Un plan de formación continua se proyecta: Se requiere monitorear permanentemente lo que se está llevando a cabo, con una metodología participativa y una mirada prospectiva, a efecto de proyectar las acciones formativas a mediano y corto plazo.

108

Los conceptos de pertinencia y efectividad son juicios valorativos que pueden variar de acuerdo al contexto o realidad evaluada. En este caso, se ref iere a la necesidad de que la formación esté acorde a las necesidades de los/as docentes, en consonancia con el Proyecto Educativo Institucional, e incida en una mejora de las prácticas pedagógicas cotidianas.