PARA CONTROLAR LOS PRECIOS DEL MERCADO DE OUSSOUYE
2. OUSSOUYE JOOLA QUIENES SON LOS/LAS JOOLAS DE OUSSOUYE
2.1. Oussouye Joola, pueblo del Húluf y del Bubajum áai
Administrativamente el municipio de Oussouye es la capital del Departa- mento, pero para delimitar el caso que aquí se presenta, no sólo a nivel territorial, sino también social y culturalmente, necesitamos salir de los esquemas de confi- guración territorial administrativa. El estudio de caso se centra en las personas que habitan en Oussouye Joola, y por lo tanto en sus seis barrios tradicionales: Bata- efus, Jíyant y Súulaak (que forman el gran barrio de Etia), Batajaken, Etaama y Kaleelaam (que forman el gran barrio de Esinkin). La población de estos seis ba- rrios sumaría aproximadamente 1.800 habitantes, población que a menudo se
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autodenomina como los/las «autóctonos» de Oussouye. Los habitantes de los nuevos barrios, «extranjeros»3, como HLM (habitation de Location Moyenne),
Sara Demba, Harlem y Escale no forman parte de este estudio4. Los seis barrios
de Oussouye joola, los nuevos barrios de Oussouye y el pueblo de Calobone, ad- ministrativamente conforman la Commune o municipio de Oussouye.
Aunque el estudio de caso se centra en Oussouye Joola y sus habitantes, es im- prescindible tener como referentes las entidades superiores, de las que forma parte histórica, cultural, y socio políticamente, como son la región del Húluf, y, el Reino de Oussouye5(en joola llamado Bubajum áai, traducción literal sería «Propiedad» o
«Dominio del Rey»)6. El Húluf está formado por Oussouye y cinco pueblos más7.
Las gentes del Húluf consideran que tienen una cultura bastante homogénea y dife- renciada del resto de joolas de la región. Las relaciones comerciales, los vínculos de orden religioso y ritual, y las alianzas matrimoniales nos obligan a tener en cuenta es- tas referencias regionales: muchas de las mujeres joolas que habitan hoy en Oussouye Joola, es decir, que están casadas con hombres del pueblo, provienen de pueblos de los alrededores. Como veremos, este hecho, da lugar a un sentimiento regional más fuerte entre las mujeres joola que entre los hombres.
Así pues, Oussouye ostenta dos capitalidades: la de la organización territorial ad- ministrativa senegalesa y la de la organización tradicional (la del altiplano del Húluf, y la de la región del Reino de Oussouye), ya que alberga dos de los altares-fetiches más importantes de la región. Este hecho, su posición central en la red de altares, es fun- damental para la organización sociopolítica, religiosa y ritual de la región.
2.2. La sociedad joola de Oussouye: pueblo agricultor e importancia del
cultivo del arroz8
Tanto el hombre como la mujer joola antes que nada son cultivadores de arroz y éste está en el centro de sus preocupaciones materiales y espirituales. Así, todas las actividades agrícolas y rituales se realizan en función de su calendario de
«KAJAKUL, C’EST CHER!!», ORGANIZACIÓN Y LUCHA DE LAS MUJERES JOOLAS PARA CONTROLAR…
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3Por oposición a «autóctonos». Los nuevos barrios se crearon a partir de los años 60. El concepto joola
de extranjero/a, ajaala, opuesto a autóctono/a, determinantemente ligado éste último al parentesco y a las es- tructuras familiares, se refiere a todo aquel que no ha nacido en Oussouye, en el barrio o en el pueblo. En tie- rras joolas, se oye a menudo, «éste o ésta es un extranjero», «tienes extranjeros», o el «extranjero es rey» (para referirse a la buena acogida que debe darse al que ha venido hasta tu casa). (Tomàs, 2005).
4A partir de los años 60, se instalan en Oussouye numerosos peulh que provenían de Guinea Conakry
creando el barrio de Sara Demba. En HLM, Harlem y Escale habitan peulhs, wolof, tukolor o serers, éstos úl- timos tres en su mayoría funcionarios del estado destinados a Oussouye. También podemos encontrar otros joolas (por ejemplo los fooñy de Bignona), algunos mancañas, y mandings.
5Oussouye sería la capital del Reino. El Bubajum áai está formado por 21 localidades, si contamos a
manera tradicional, o 15 a manera estatal: además de los 5 o 7 pueblos del Húluf, tendríamos Oukout, Karu- nat, Niambalang, Siganar, Emaye, Essaout, Boukitingo, Diakène, Diantene. La población del Bubajum áai su- maría 12.000 personas. (Tomàs, 2005).
6y el resto de sub entidades joolas organizadas en altiplanos también como Esúulaalu, Húkuut, Héer,
Ayun,..
7Sengalene, Calobone, Kahinda, Djivant, Edioungou.
8La rizicultura joola es propiamente africana, y después del Delta del Níger, la Casamance es la segunda
producción. La división sexual del trabajo en los campos de arroz, es de partici- pación relativamente igual de hombres y mujeres en el proceso de producción y aunque los trabajos de hombres y mujeres son diferentes se suceden en las mismas tierras. En la producción de arroz no intervienen únicamente las fuerzas de tra- bajo, también son necesarias las fuerzas controladas por los diferentes uciin-alta- res de la religión tradicional joola, en las que las mujeres ostentan un rol de pri- mer plano en muchos de estos rituales y ceremonias de los que los hombres son excluidos.
La caza y la pesca, sobretodo en los pueblos, representa otra actividad que ofrece recursos en el caso de venta y complemento a la alimentación. Otras acti- vidades importantes son la recogida de frutas, frutos silvestres, aceite de palma y vino de palmera (bunuk en joola). Éste último también tiene gran importancia en la cultura joola, sobre todo en los rituales y ceremonias, en las libaciones. Esta ac- tividad genera uno de los principales recursos económicos para los hombres joo- las recolectores, que no son todos ni mucho menos. Las mujeres cultivan también de manera tradicional en pequeñas explotaciones familiares al lado de un buen número de casas, algunos productos como la mandioca, el maíz, el bissap, o el gombo, en periodo de época de lluvias. Durante la época seca, se realizan, a parte de los trabajos agrícolas en las huertas9, trabajos no agrícolas de mejora de las ca-
sas y de los cercados de cada jardín. Se observan tres opciones de inserción en la economía monetaria por parte de las mujeres joolas: 1) las huertas: producción de hortalizas destinadas a la venta, durante la época seca 2) el pequeño comercio 3) asalariadas en las ciudades como empleadas domésticas.
La religión tradicional joola, o awaseena, es una de las cuestiones centrales para conocer a los/las joolas de Oussouye joola. Se utilizará el término fetiche, des- pojándolo de su contenido despreciativo con el que nació, y se utilizarán indis- tintamente otros términos que parecen posibles sinónimos del mismo como altar (como espacio sacralizado), santuario (espacio de culto), ministerio (en referencia a sus funciones políticas), o báciin (término joola, en singular, uciin en plural).
La religión tradicional joola se caracteriza por la creencia en un dios inabar- cable, Atèmit. Me acojo a la definición de Tomàs: «el fetiche» es un tipo determi-
nado de espacio religioso que, dada la amplitud del término religión en las sociedades negroafricanas, cumple múltiples funciones que sobrepasan, desde el punto de vista oc- cidental, la esfera religiosa. El “fetiche” es el altar, físico, que tienen los humanos para comunicarse con Dios, Atemit» (Tomàs, 2005). Los uciin tienen, pues, un nivel
simbólico, religioso, social y político y son el esqueleto de la sociedad joola tradi- cional. Cada altar tiene una familia titular, uno de sus miembros es el responsa- ble y ejerce funciones de sacerdote titular, en joola anahaan. Cada altar tiene ri- tuales específicos que cumplir, prerrogativas y prohibiciones (ñeey-ñeey), y en algunos iniciaciones determinadas para poder asistir en el espacio sacralizado. Los altares de la religión tradicional joola también pueden verse como ministerios y
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9Básicamente por parte de las mujeres, ya sea en los espacios especialmente creados para ello, huertas
lugares de decisión política y social. Ministerios específicos donde se discuten cuestiones de orden público. Los altares como integradores regionales: aquellos al- tares que agrupan a hombres o mujeres de la región del Húluf y/o del Bubajum áai, y que por lo tanto favorecen una historia común y sentimientos regionales de cohesión, referencia o identificación. El altar es tratado aquí como una visión de- terminada del mundo.
El rey entre los joolas, áai, es un rey-sagrado, rey-divino, el vínculo sagrado entre dios y su población, el gran sacerdote de la religión tradicional, también ti- tular de un altar, y responsable en última instancia de otros altares. Sibilumbay Diédhiou, entronizado en el año 2000, es el garante de la armonía y el buen fun- cionamiento de la sociedad. Las funciones del rey son: redistribuir arroz (del gra- nero real, el rey como depositario de la riqueza pública), dar consejo y resolver conflictos, y, rezar. La iniciación al altar real, es la máxima iniciación masculina. Entre los joolas también se da el «pluralismo pragmático de prácticas» que permite a los joolas practicar varias religiones, sobretodo la católica, en función del contexto y el momento.
2.3. Estructura patrilineal y residencia patrilocal
La estructura familiar es de gran importancia en la organización social, polí- tica y religiosa de la sociedad joola. Los seis barrios tradicionales, de Oussouye jo- ola, están divididos a su vez en hanks o concesiones, siendo de dos a cuatro hanks las que forman un barrio. No podemos detenernos en el relato de las funciones so- ciales y rituales estructuradas a través de la familia y la concesión ni de la descrip- ción de sus altares-ministerios pero remarcamos que son diversos y que represen- tan la unidad básica en muchos aspectos de la vida social y ritual de Oussouye. Entonces, se puede decir que gran parte de la vida y la organización social y reli- giosa de los joolas se estructura a partir de la familia, de la concesión y del barrio. Especialmente interesante, para poder definir la organización socio-política y re- ligiosa, es analizar las responsabilidades religiosas, en los diferentes altares-minis- terios, por concesiones y/o barrios. Responsabilidades que se van alternando en- tre las familias o concesiones que ostentan esa responsabilidad, y que en definitiva conforman un entramado de equilibrios y repartición de responsabilidades en el poder entre las familias joolas.
A pesar de las numerosas redes familiares y religiosas que existen entre los pue- blos joolas de la región, el pueblo representa una entidad autónoma. Autonomía e independencia entre los pueblos del Húluf y Bubajum áai, que se hace visible en prácticas sociales, económicas y religiosas. La ceremonia del kakaan hukin, institu- ción que tiene por finalidad la integración de las mujeres en el pueblo del marido, es una buena representación de la identidad y funcionamiento independiente de pueblo. Una familia y un barrio, que no sea el de su marido, adoptará a la mujer.
Así pues, como hemos comentado anteriormente, la organización socio-po- lítica de los joolas se explica a través de la organización de los altares-ministerios.
«KAJAKUL, C’EST CHER!!», ORGANIZACIÓN Y LUCHA DE LAS MUJERES JOOLAS PARA CONTROLAR…
Existen altares de la familia o concesión, altares del barrio, altares del pueblo, y al- tares compartidos entre las gentes de los pueblos del Húluf y altares que repre- sentan al Bubajum áai. Asi, se encuentran, entonces, altares exclusivos y altares re- gionales.