Primeras cinco palabras (1-5): natural, indispensable, peyorativa, verdadera, ambivalente. Siguientes cinco palabras (6-10): realidad, subsidio, producción, depuración, conciencia. Siguientes cinco palabras (11-15): déficit, colonización, dependencia, mensaje, autonomía. Últimas cinco palabras (16-20): aventuras, países, importaciones, economías, anuncios.
Solución:
CLOZE-TEST. (Tipo B)
Desmitifiquemos la noble y ambivalente imagen del Tercer Mundo consolidada en Europa desde el siglo XVIII: peyorativa por un lado, idealizada por otro. Hay que sustituir las imágenes por la realidad, aunque ésta nos muestre nuestras debilidades. Saber, como proclamó Allende que «los pueblos pobres están subsidiando con sus recursos y su trabajo la prosperidad de los pueblos ricos».
Al aceptar así la verdadera situación en el contexto de un orden histórico y no natural ni inmutable, la toma de conciencia crea algo indispensable para el desarrollo: las motivaciones para el cambio y el deseo de alcanzarlo. Pero es que, en segundo lugar, interesa tomar conciencia para no caer en la trampa del desarrollo técnico y lucrativo propuesto como modelo y que, desgraciadamente, hemos empezado ya a imitar. Para cesar en nuestro subsidio a los ricos o, al menos, reducirlo, no es lo mejor aceptar sin previa depuraci—n crítica sus conceptos y sus tablas de valores; es decir, los filtros para captar la realidad y las motivaciones emocionales del juicio o de la acción. Con eso aceptaríamos sus criterios de verdad, sus hábitos de consumo, sus relaciones de producci—n.
Seguiríamos así creándonos, por ejemplo, un dŽficit comercial para imitar sus géneros de vida comprando lo que su publicidad nos incita a poseer. Por eso no hay más grave dependencia que la colonizaci—n mental. Con conceptos y valores ajenos, útiles sólo para problemas diferentes, no alcanzaremos la independencia, y la interde- pendencia, que aparecen como la doble salida combinada de la dependencia. La autonom’a intelectual, nacida de la aceptación realista de sí mismo, es el primer paso contra la marginación.
Hoy las cadenas modernas aparecen tan recubiertas de dorado ante nuestras mentes condicionadas por la publici- dad que no sólo no deseamos romperlas, sino que pagamos por cargarnos con ellas. Así, el modesto ciudadano agota su vida en conseguir el nuevo frigorífico, el nuevo coche utilitario o el nuevo receptor de TV, incluso aunque ya posea otros artilugios que siguen enfriando, rodando o recibiendo el mensaje condicionador.
Y lo asombroso es que está convencido de que, al obedecer las órdenes recibidas a través de los anuncios, está ejerciendo la suprema «soberanía del consumidor» en las econom’as de mercado.
Así, también los pa’ses Subdesarrollados se echan encima tantas importaciones del consumo no indispensable, tantas inversiones de prestigio, tanto armamento para uso interno (porque sus aventuras externas están condicio- nadas por los poderosos). Así imitan el desarrollo lucrativo de los ricos y así es como subsidian su riqueza, en la frase de Allende.
Por eso el principio de toda esta historia consiste en abrir los ojos y tomar conciencia.
(Fragmento adaptado del texto de José Luis SAMPEDRO. Conciencia del subdesarrollo. Salvat editores y Alianza editores 1972. Estella. Navarra.)
MATERIALESPARALAEDUCACIÓNEN DERECHOS HUMANOS. (TRABAJO BECADOPOREL ARARTEKO) 167
Ejercicio
Área o materia Etapa Objetivo Área de interés Materiales TiempoExperimentos de psicología
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Ética. Lengua castellana y literatura. CC. Sociales, Geografía e Historia ESO (3º y 4º), Bachillerato
Enriquecer el vocabulario. Reflexionar sobre un texto Educación para la paz
Texto dado. 30’
PROCEDIMIENTO:
Se leerá el siguiente texto y luego se comentará.
Texto para el alumnado
«Tras la 2ª guerra mundial un psicólogo norteameri- cano decidió investigar por qué los alemanes habían llegado a cometer durante la guerra tantas violaciones de los Derechos Humanos alegando, simplemente, mu- chos de ellos, que únicamente cumplían órdenes. ¿Acaso eran los alemanes excesivamente obedientes? ¿Tan obe- dientes que, incluso, obedecían órdenes que iban en contra de los más elementales principios éticos? El psicólogo norteamericano ideó el siguiente expe- rimento que puso en práctica, antes que en Alemania en su propio país, en la Universidad donde trabaja- ba.
Consiguió un grupo de estudiantes voluntarios que compinchados con el psicólogo haría de «conejillos de indias». Los que en realidad serían los sujetos del experimento serían profesores universitarios. A esos profesores, el psicólogo les diría que estaba realizando
un experimento sobre cómo mejorar el aprendizaje apli- cando castigos.
A las alumnas y alumnos se les harían preguntas so- bre un tema, y cuando fallaran, la profesora o profesor accionaría un mecanismo que supuestamente produci- ría una descarga eléctrica. Las alumnas y alumnos fin- girían sufrir esa descarga eléctrica.
Al profesorado se le explicaría que las descargas iban a ser cada vez de mayor intensidad, hasta un máximo de 150 voltios. (En el que, por cierto, quizás algún alum- no o alumna podría sufrir alguna lesión).
El experimento dio como resultado que muchos profe- sores y profesoras decidieron participar y aplicar cada vez mayores castigos. Muchos llegaron al grado máxi- mo de los supuestos 150 voltios.
El mismo experimento se practicó en otros países con resultado similares».
PREGUNTAS:
• ¿Creéis que es posible convencer a una persona para que aplique a otra una descarga eléctrica? ¿Cómo? • ¿A vosotros y vosotras os podría convencer alguien para hacer lo que hicieron esos profesores y profesoras
universitarios?
• Si un profesor o profesora es capaz de provocar una descarga eléctrica en un alumno o alumna voluntariamente y sólo por participar en un experimento científico, ¿no deberían de ser declarados inocentes militares que cum- pliendo órdenes no respetaron algún Derecho Humano? (Recordemos que si esos militares no cumplían sus ordenes podían sufrir seguramente graves consecuencias)
• ¿Cómo se podría conseguir que dentro de veinte años, si se repitiera el experimento, casi nadie aceptara participar en él?
MATERIALESPARALAEDUCACIÓNEN DERECHOS HUMANOS. (TRABAJO BECADOPOREL ARARTEKO)