"El Midrash relata..."
La sección de la Torá “Toldot”, (que significa “Genealogía”), narra primeramente la genealogía de Itzjak, mencionándose que era hijo de Abraham, y que contrajo enlace a la edad de 40 años con Rivka, la hija de Betuel el arameo, quien era oriundo de Padam Aran. Además, la joven tenía un hermano de nombre Laván.
En ese momento, Rivka era de tan solo 3 años de vida, por lo tanto, su marido Itzjak aguardó diez años, hasta que el organismo de su esposa esté suficientemente maduro como para soportar un embarazo y le pueda dar de esta manera hijos que prosigan su camino.
Luego de transcurrido ese lapso, tampoco pudo concretarse al anhelo del ansioso matrimonio, quienes aguardaron diez años más, sin novedades al respecto. En ese momento supo Itzjak, que su mujer es estéril.
Por tal razón, tomó a su esposa, y juntos, fueron hacia el Monte Moriá, el sitio donde Itzjak había sido atado y predispuesto por su padre Abraham, para ser ofrendado como Holocausto. Aunque finalmente ello no ocurrió, al ser informado por el ángel, que a través de la decisión plena que ha tenido, el patriarca ha pasado la prueba y no hay ningún motivo para sacrificar a su hijo.
Ahora, 23 años después de aquel suceso, Itzjak ofrendó allí mismo un animal como Holocausto, y “oró por su mujer, por causa de su esterilidad. Hashem le respondió, y la mujer concibió”. (Bereshit 25: 21).
En realidad también Rivka oró en ese sitio, pero su esposo lo hizo de manera mucho más punzante, semejante a un hombre que se dispone a abrir un boquete en un lugar totalmente obstruido, por eso el Creador respondió específicamente su plegaria.
El embarazo
Lo notable de este embarazo, es que difería bastante de los de las demás mujeres, pues Rivka padecía dolores atroces, sentía como si dentro de su vientre estuvieran librando una guerra. Además, cada vez que pasaba por la academias de Shem y Ever, sentía golpes en sus entrañas, como si aconteciere que el niño desea salir (este era Iaakov), y cuando pasaba frente a un sitio donde practicaban idolatría, le sobrevenía idéntico malestar (este era Esav).
Por eso, ante la terrible situación que la aquejaba, salió a preguntar a las demás mujeres que ya habían parido alguna vez: ¿También a ti te sucedió esto?.
Y la respuesta de ellas era que ninguna había atravesado un tormento tan grande. Por eso, llegó a decir: “Si tan grande es la aflicción por el embarazo, no deseo soportar en el futuro otros como este”, pues pensaba que en su vientre se gestarían las doce tribus, ya que el Creador había asegurado “doce tribus en el futuro saldrán de ti”.
(Bereshit 25: 22): “Por eso fue a consultar a Hashem”. Para ello, se dirigió a las academias de Shem el hijo de Noaj, y Ever, nieto suyo, donde se estudiaba Torá en forma permanente y constante, y con una entrega total, siendo por lo tanto, uno de los sitios de mayor santidad. Algo novedoso
En ese momento acontece algo magnífico, ya que el Creador habló con ella en forma directa, cosa que no había acontecido jamás con otras mujeres, excepto en el caso de Sara. Hashem le dijo: (Bereshit 25: 23): “Dos pueblos hay en tu vientre, y dos naciones de tus entrañas se separarán. Una nación sobre la otra prevalecerá, y el mayor servirá al menor”.
Ahora sabía que en su vientre portaba mellizos, y también la causa por la cual reñían. Ya que su embarazo no era igual al de todas las mujeres. En su caso, los dolores existieron solo durante los meses de gestación, en cambio, en el momento de dar a luz, no sintió molestias, el parto resultó totalmente natural e indoloro, totalmente diferente a los alumbramientos de todas las mujeres, quienes sufren dolores y contracciones muy fuertes en el momento de parir.
Además, en todos los casos de mellizos, cada uno se halla en una placenta individual, y aquí, ambos se hallaban dentro de la misma, por eso se manifestaban tan evidentemente las fricciones que protagonizaban repercutiendo notablemente en la integridad física de su madre.
Finalmente, cuando se hubo completado el tiempo de gestación, la matriz se abre, y asoma la cabeza uno de los bebés. La misma presentaba un aspecto impactante, ya que estaba cubierta de cabello, sus cejas aparecían formadas, e inclusive en su rostro se manifestaban vellos típicos de lo un adulto, a quien le crecen barba y bigotes. Sus mejillas eran rojas, y también los dientes
aparecían ya desarrollados dentro de su boca.
Luego termina de salir su cuerpo, el cual aparecía totalmente lleno de vellosidades. En su pierna, se distinguía la figura como de una serpiente. Todos los presentes se asombraron por el aspecto de este recién nacido y exclamaron “Esav” (que significa “echo”), pues cuando nació, su contextura física estaba totalmente definida y “echa”, semejante a la de un adulto en su madurez.
No acabó de salir la totalidad de su cuerpo, ya que uno de los pies aun se hallaba en el interior del vientre, y se veía la mano del otro niño entreverada con el talón de su hermano.
Cuando el segundo hubo nacido, se escuchó una voz que descendía del cielo y llamó su nombre “Iaakov”. Hashem lo llamó así. (Iaakov proviene del término que significa “talón”).
Todos veían que estos mellizos difieren de todos los demás, ya que eran bien diferentes en su aspecto, cosa que no ocurre así por lo común en los demás casos.
Rivka en tanto, sabía lo que iba a acontecer con ellos, hasta el final de las generaciones, tal como se lo expresó el Creador, pero Itzjak, el padre desconocía tal cosa, por lo que pensaba, que al ser diferentes, uno completaría las carencias del otro, y no habrá riña entre ellos.
Ninguno de los dos niños fue circuncidado al octavo día, pues Iaakov nació ya circunciso, por lo que solo le fue practicada una pequeña extracción de sangre en el lugar, para cumplir con el precepto de la sangre de la circuncisión.
En cambio Esav, al ser de color rojo, su padre pensó que aun estaba incompleto el proceso de formación de los agentes coagulantes en su sangre, siendo peligroso para la vida del niño circuncidarlo en ese momento, por ello aguardó a que su aspecto mejore.
Solo que transcurrió un año, luego otro, y nada cambiaba en la pigmentación de su piel, por tal razón, Itzaj se percató de que así es la naturaleza de su cuerpo, pero aun así, no lo circuncidó, ya que pensó: “al ser que no fue circuncidado al octavo día como yo, se le practicará a la edad de trece años, como sucedió con mi hermano Ishamel”.
Solo que cuando hubo llegado a esa edad, Esav se rehusó terminantemente a ser circuncidado. Por qué la pigmentación roja
La causa de la pigmentación rojiza en su cuerpo, se debía a que, al ser que ambos se hallaban en la misma placenta, por eso Esav que se situaba adelante, absorbía toda la secreción y la sangre que fluía hacia ese sitio, por eso llegó al mundo rojo y primero. De esta forma, al nacer, se llevó con él todos los residuos de sangre y demás líquidos del parto, posibilitando de esta manera, que el nacimiento de Iaakov acontezca en un entorno limpio.
Durante los primeros años, no se notaban mayores diferencias en las conductas de los niños, ya que ambos asistían al colegio, y se comportaban como cualquier otro chico, pero cuando crecieron y hubieron alcanzado la edad de 13 años, Iaakov era asiduo asistente de las academias de estudio de Shem y Ever, mientras que Esav, ingresaba a los sitios donde practicaban culto idólatra, y se convirtió en un hombre de campo, experto en cazar.
Fallece Abraham
Resultó el día del fallecimiento de Abraham, que Iaakov preparó un guiso de lentejas, para dar de comer a su padre, tal como se estila, ya que las lentejas no tienen boca, (a diferencia de las habas y demás legumbres que poseen una especie de abertura en el medio), y los que están de duelo tampoco tienen boca para hablar, pues les está prohibido saludar, y proferir demás temas de conversación triviales. Además, las lentejas son redondas y ruedan, similar a las tristezas, que, van rodando por el mundo.
No era esta la primera vez que Iaakov cocinaba, ya que estaba habituado a ello, ya que a diario llegaba muy tarde de las academias de Shem y Ever donde estudiaba, y pese a que su padre poseía decenas de sirvientes, no quería molestarlos, por eso preparaba su cena él solo, y comía.
En ese momento, cuando se hallaban en medio del duelo, “ingresa Esav, cansado, proveniente del campo, y pide a su hermano del guiso rojo. (Bereshit 25: 29)
En efecto, Esav se encontraba exhausto, ya que al ver a su abuelo Abraham inerte, contrariamente a la manera de proceder de la mayoría de la gente, quienes asistieron al funeral, y se lamentaban por la gran pérdida que significaba el fallecimiento del conductor y guía más querido y exitoso que había sobre la faz de la tierra, e inversamente al sentido derramamiento de lágrimas de aquellos enfermos que habían sido sanados a través de Abraham, y la demostración de las personas más honorables y distinguidas que constituían hileras y se lamentaban por lo acontecido,
contrariamente a lo que toda esta gente hacía, y diferentemente al llanto derramado por Itzjak, Rivka y Iaakov, el hijo mayor al contemplar a su abuelo sin vida, salió al campo a hacer su vida. No participó del entierro de su abuelo, ni estaba presente para consolar a su padre por el dolor de la pérdida.
¿Qué fue lo que pensó Esav para actuar de esta manera?. Se dijo: Si Abraham falleció, pese a todo lo que él era, quiere decir que no hay Juez y no hay justicia, ya que era un hombre totalmente santo y entregado a la observancia de los preceptos, entonces ¿por qué pereció?.
Tras esta reflexión, Esav renegó a la creencia en la resurrección de los muertos, y salió a dar rienda suelta a sus deseos. Y no procedió así públicamente mientras Abraham se hallaba con vida, por vergüenza, pero ahora, ya no había nada que lo detenga.
Salen a cazar
Salió al campo a cazar, como era habitual en él, y Nimrod, el rey de Babilonia, también salió a cazar al campo junto a sus acompañantes.
Nimrod sentía envidia de Esav desde hacía mucho tiempo, y en ese día, el rey se alejó de los demás custodios, quedando solo con dos de ellos.
Esav advirtió la ocasión, y se ocultó para acosar a su “presa”. Cuando el rey pasó por ese sitio, Esav le succionó la cabeza con su espada.
Luego enfrentó a los dos guardias que estaban presentes en ese momento, y también acabó con sus vidas a filo de espada.
En tanto, los demás servidores de Nimbrod que habían quedado un tanto alejados, alcanzaron a escuchar los gritos desesperados de los dos que estaban con el monarca por entonces, y reconocieron las voces, por eso, a toda prisa salieron hacia el lugar para ver que ocurre. Esav se percató de ello, por lo que tomó la vestimenta especial de Nimrod, y salió a toda prisa hacia su casa.
Es por esta razón, que “llegaba del campo muy cansado”, tal como lo declara el versículo en Bereshit 25: 29.
Resumiendo
En resumen, en ese día cometió cinco transgresiones: ultrajó a una joven ya comprometida, asesinó personas, renegó sobre la creencia de la resurrección de los difuntos, renegó sobre la creencia en el Todopoderoso, y vendió su primogenitura.
Así, pidió a su hermano: (Bereshit 25: 30): “Dame para devorar de esa comida roja, del rojo ese, porque estoy cansado”. (Le pidió las lentejas que había preparado para dar a su padre que se hallaba de duelo).
Iaakov en tanto le respondió (Bereshit 25: 31): “Véndeme la primogenitura” Esav respondió: “Yo voy a morir, ¿para qué quiero la primogenitura?”
Iaakov le dijo: “¡Júramelo!, y le juró. (Esav) Vendió su primogenitura a Iaakov”.
Luego “Iaakov dio a Esav pan y guiso de lentejas; comió, bebió y se retiró”. Y el versículo concluye manifestando: “Despreció Esav la primogenitura”.
Luego de este suceso, cada uno de los jóvenes, que por entonces poseían 15 años de vida, siguieron cada cual su camino. Iaakov pasaba el día estudiando en las academias de Shem y Ever, mientras que Esav, era hombre de campo que no amaba ningún tipo de contención o límite, cometía en cambio, todo tipo de iniquidades, tal como le venía en gana.
Epoca de hambre
Hubo una época de mucha hambre en la tierra, e Itzjak pensó descender a Egipto con toda la familia, tal como lo hizo su padre cuando se vio envuelto en una situación similar, pero Hashem le dijo que no salga de la tierra de Israel (en ese entonces aun se llamaba Kennan), porque no es digno de alguien que fue ofrendado como Holocausto salir de la Tierra Santa. El Creador le encomendó que se quede en las tierras de los filisteos, precisamente en Guerar.
Luego, Itzak tuvo problemas en esas tierras con los siervos del rey Abimelej, ya que le tomaron envida por su éxito, pues su ganado lanar y vacar había alcanzado un enorme número de
animales. Además, obstruyeron y llenaron de tierra los pozos que había cavado Abraham, y como ahora Itzjak y su gente los habían abierto nuevamente, reñían con ellos. Esta causa implicó que decida mudarse a Beer Sheva.
Allí el Creador se revela a Itzjak y le anuncia que lo bendecirá y aumentará su simiente por causa de Abraham, Su siervo, y le dijo que no tema porque Estará con él para cuidarlo.
Itzjak en ese sitio construyó un altar, e invocó el nombre de Hashem.
Luego, Abimelej llega hasta el lugar, junto a su capitán de ejército Pijol, y le solicita un pacto de que no le hará ningún mal así como él no le hizo mal cuando habitó en su tierra.
Itzjak acepta, y celebran el pacto, que marcaría la continuidad del ya establecido entre el rey y Abraham, tiempo atrás.
Los días pasan, y (Bereshit 27: 1): “aconteció cuando ya hubo envejecido Itzjak, que sus ojos dejaron de ver, llamó entonces a Esav, su hijo mayor.
Le dijo: ¡hijo mío!”, y Esav respondió: “Aquí estoy”.
Itzjak le comunica: “He envejecido, y no se el día de mi muerte. Por eso, afila ahora tus armas, (9para que el degüello salga bien de acuerdo a la ley, y no coma yo alimentos mal degollados que están prohibidos), tu espada y tu arco, sal al campo y caza 9para mi de los animales que andan sueltos, y no tienen dueño. Entonces me prepararás manjares, como los que amo, los traerás a mi, y comeré, para que te bendiga mi alma antes de fallecer”.
(Bereshit 27: 5): “Rivka en tanto, escuchó las palabras de Itzjak”. Por eso, comenzó a tramar un plan para evitar que ello ocurra, ya que ella había nacido y crecido en casa de su padre Betuel, junto a su hermano Laván, y por allí, era algo común y corriente engañar, mentir y aprovecharse de los demás.
Por eso, Rivka sabía muy bien que las personas no siempre reflejan exteriormente lo mismo que piensan, y no siempre hacen lo que dicen, por tal razón, conocía cual es el verdadero
comportamiento e intenciones de su hijo Esav.
En cambio Itzjak, había crecido en casa de Abraham y Sara, en un ambiente donde la mentira y el engaño no existían, solo ayudar y beneficiar al prójimo. Pues si bien es cierto que en un principio Ishmael vivía con ellos, cuando le nació a Sara su hijo, lo hizo expulsar, así que Itzjak en toda su vida no conoció acerca de la mentira y el engaño, por tal motivo creía que era cierto todo lo que Esav su hijo le decía.
Un ejemplo
Por ejemplo, en ocasiones preguntaba a su padre: ¿Cómo se extrae el diezmo de la sal?. Y bien sabido es que la sal está exenta del diezmo, pero Itzjak al no conocer lo que su hijo
verdaderamente pretendía lograr a través de este tipo de interrogantes aparentemente inocentes y que reflejan una meticulosidad digna de ser alabada en la observancia de los preceptos, cuando su real intención era “cazarlo con la boca”, por eso, tras este tipo de preguntas, proclamaba: “¡Que observante que es mi hijo!. ¡Cómo se cuida en el cumplimiento de los preceptos hasta en los detalles más mínimos!”.
Por tal razón Rivka sabía la verdadera intención de Esav e Itzjak no. Ella, estaba al tanto de las atrocidades que su hijo mayor cometía, y además de sus adulterios y salvajismos, pues como dijimos, al haberse criado en un ambiente donde abundan este tipo de conductas, aprendió a reconocerlas en los demás.
Rivka sabía que en lo único que tenía fe plena Esav era en la bendición que su padre dijo le daría, pues respecto a todo lo demás, no penetraba en sus oídos, no estaba dispuesto a escuchar acerca de arrepentimiento e inicio de una nueva vida, acorde a la de su padre y a lo solicitado por el Craedor. Todo lo que deseaba era llevarse la bendición de su padre, la herencia, y nada más. No tenía el más remoto deseo de abandonar el sendero del robo y el asesinato.
Además, Rivka sabía que el primogénito es quien realiza las ofrendas en el altar, y le corresponde el sacerdocio. Entonces, si Esav cuenta con el poder, puede causar un caos irreversible, ¿qué otra cosa puede acontecer si se le da el mando a un malvado total?.
Por tal razón, decidió actuar, llamó a su hijo Itzjak y le dijo: “He escuchado que tu padre le dijo a Esav tu hermano: ‘caza 9para mi de los animales que andan sueltos, y no tienen dueño. Entonces me prepararás manjares, como los que amo, los traerás a mi, y comeré, para que te bendiga, frente a mi, Hashem antes de fallecer’.
Agregó las palabras ‘frente a mi, Hashem’, las cuales no fueron dichas por Itzjak, pero ella interpretó que esa era la auténtica intención de su marido. Y esta adición fue para que Iaakov no cuestione y diga: ‘si la intención de mi padre era bendecir a Esav, ¿qué provecho puedo llegar a obtener al recibir la bendición de mi padre, cuando su real intención orienta hacia Esav?’.”.
Por eso ella adicionó esta explicación suya, para que su hijo Iaakov comprenda que la bendición es de Hashem a través de la boca de tzjak.
A que se parece
Esto se asemeja al caso de cierto individuo que deseaba sembrar cebada, y por error plantó trigo. ¡Trigo le crecerá y no cebada!.
Del mismo modo, Itzjak deseaba bendecir a su hijo que continúe en el sendero de sus
Iaakov y no Esav. Pero Itzjak estaba obstruido por el engaño proporcionado por su hijo mayor, quien le hacía creer que era un meticuloso observante de los preceptos.
Por lo tanto: ¿Cuál es la única manera de neutralizar al que engaña, y penetrar en aquel que resultó presa de él?. A través de su misma medicina.
No olvidemos que Esav, provenía del mismo origen que la serpiente antigua que engañó a Java, y la tentó a comer del árbol de la sabiduría.
Así que Rivka se dispone a actuar para que su hijo malvado no tome el poder que otorga el