Éxodo 10:1 - 13:16
Después de la segunda guerra mundial, Alemania ofreció pagar los daños y perjuicios a las víctimas del régimen Nazi. Este ofrecimiento fue recibido en Israel con un gran debate. De hecho, la controversia fue tan grande que realmente hubo especulaciones en los medios israelíes de que la aceptación de ese pago causaría una guerra civil.
Cuando el Primer Ministro Ben Gurión finalmente estuvo de acuerdo en aceptar el pago por los daños causados, hubo una gran marcha hacia la Kneset que resultó en un apedreamiento al edificio de la Kneset.
A pesar de que la paz y el orden fue eventualmente restaurado, quedó claro que para muchos israelíes en ese tiempo, era algo despreciable pensar en aceptar cualquier "dinero sangriento". Un fenómeno similar lo encontramos en la parashá de esta semana, Bo. El pueblo judío estaba siendo guiado hacia la libertad, pero antes de partir, D'os le dice a Moshé que aliente a cada judío para que tome de su vecino egipcio vasijas de plata y de oro (11:2).
Hay dos temas intrigantes en este versículo: Primero, puesto que los judíos iban a viajar a través del desierto, ¿para qué necesitaban plata y oro? Segundo, ¿por qué los judíos tuvieron que ser "alentados" para tomar esas vasijas?
En respuesta a la primer pregunta, Rashí explica que una promesa había sido hecha siglos atrás a nuestro patriarca Abraham: después de que sus descendientes iban a sufrir años de esclavitud en Egipto, ellos serían liberados y en el proceso, ellos desposeerían a ese reinado de la mayoría de sus riquezas.
Un fascinante Midrash describe por qué fue justa esta acción. Miles de años más tarde, los egipcios llegaron ante Alejandro Magno y presentaron un reclamo en contra del pueblo judío, pidiendo ser recompensados por toda la riqueza que los israelitas se habían llevado de sus antepasados miles de años antes. En respuesta a este reclamo, Gueviá Ben Psesia, quien era el abogado defensor de los judíos, declaró que los israelitas no habían recibido ninguna clase de pago por todos los siglos que trabajaron como esclavos para Egipto. Entonces, la justicia pedía que el pueblo judío sea retribuido con alguna clase de pago - como una compensación por la
explotación que ellos tuvieron que sufrir bajo las manos de los egipcios.
Pero esto nos despierta otra pregunta: si los judíos tenían un reclamo legítimo de la riqueza egipcia, entonces ¿por qué Moshé tuvo que alentarlos a que la tomen?
Una explicación es que los israelitas estaban tan ansiosos de escaparse de la miseria egipcia, que ellos no querían quedarse para recorrer los alrededores en función de llevarse las riquezas. Cuando una persona siente un gran dolor, su pensamiento está exclusivamente enfocado en poner fin a ese sufrimiento - y no en la adquisición de riquezas.
Más aún, los israelitas temían que una acción como esa provocase que los egipcios los persigan cuando ellos iban a salir fuera del reinado.
Oznaim laTorá, un comentarista contemporáneo, ofrece una explicación muy distinta. Como víctimas de dos siglos de horrores inexplicables, los judíos simplemente aborrecían cualquier contacto con algo egipcio.
Además, ellos no querían que la riqueza egipcia que tenían que tomar, sea vista como una clase de "retribución" por todo el sufrimiento que ellos habían pasado. Es así que Moshé tuvo que alentarlos a que tomen esos objetos, en función de cumplir con la promesa de D'os a Abraham. Este rechazo a querer tomar cualquier dinero de manos de sus asesinos explotadores es un tema que fue trágicamente duplicado por los judíos en Europa unos tres milenios más tarde.
Parashat Bo
"Dijo Moshé: Con nuestros jóvenes y nuestros ancianos iremos…" (Shemot 10:9).
Después de que Moshé Rabenu previno al Faraón de la plaga de las langostas que cubrirían toda la tierra de Egipto, los servidores del Faraón le pidieron a él que deje que los hijos de Israel vayan por tres días a servir a su D'os como le había pedido Moshé, porque ellos ya no podían soportar
más todo el sufrimiento que les causaba mantener a los hijos de Israel en cautiverio. En ese momento el Faraón había aceptado el consejo de sus servidores, pero le preguntó a Moshé: "¿Quiénes irán?", entonces Moshé le contestó que ellos irían también con sus jóvenes y
sus ancianos, es decir que todo el pueblo en su conjunto irían a servir a D'os.
La pregunta es: ¿por qué Moshé nombró en primer lugar a los jóvenes y luego a los ancianos, si lo lógico hubiera sido que recuerde primero a los ancianos, que siempre fueron recordados antes que
Rabí Iosef Tzví Haleví contesta diciendo que esto viene a enseñarnos que principalmente la discusión entre Moshé y el Faraón se centraba en los jóvenes. El Faraón realmente estaba dispuesto a dejar que los ancianos vayan a servir a D'os, pero él quería que los jóvenes se quedasen en Egipto y así poder aprovechar su fuerza para seguir construyendo la tierra de Egipto,
así como también para prevenir que Israel use la fuerza de ellos para combatir contra el pueblo egipcio.
Pero Moshé se preocupó principalmente por los jóvenes, y es por eso que primero le pidió al Faraón por ellos y luego por los ancianos. Moshé no quería que los jóvenes del pueblo de Israel se
dejen llevar por toda la corrupción espiritual y física que imperaba en Egipto, pues ellos tenían que utilizar todo su vigor y todas sus fuerzas para construir el futuro del pueblo de Israel en el camino
del servicio a D'os.
De aquí podemos aprender que no debemos dejar que nuestros jóvenes queden en manos de las malas influencias, desviándose del camino verdadero que los llevará a cumplir con sus funciones
reales como parte de nuestro pueblo. Por Rabí Moshé Itzjak Botbol
* * *
"Y habrás de narrar a tu hijo en aquel día diciendo: por causa de esto (las mitzvot) D'os ha hecho (milagros) para mí al salir yo de Egipto" (Shemot 12:8)
Respecto de la salida de Egipto encontramos que la Torá enfatiza que una de las funciones más importantes que los padres judíos poseen es la de educar a sus hijos enseñándoles la tradición
judía.
Nuestros antepasados tuvieron el mérito de ser redimidos de la esclavitud egipcia gracias a que no quisieron cambiar los nombres que usaban, ni la lengua que hablaban, ni la clase de ropas que
vestían - cosas que los diferenciaban claramente de sus vecinos egipcios. De esto debemos aprender que si nosotros también cumpliremos con nuestra responsabilidad como padres/eslabones del pueblo judío, transmitiendo nuestra cultura y tradición sin cambios, también
seremos merecedores de ser redimidos nuevamente y para siempre mediante la llegada del Mashíaj.
Parashá Bo
"Tiempo Para la Libertad"
"Dijo D'os a Moshé y a Aharón en la tierra de Egipto diciendo: Este mes es para vosotros el comienzo de los meses: Primero es, para vosotros, de los meses del año. Hablad a toda la congregación de Israel diciendo: En el día diez de este mes que tomen para ellos, cada hombre un cordero para cada casa paterna, un cordero por familia"
(12:1 - 3).
Este versículo marca el primer mandamiento dado a toda la congregación de Israel. El Midrash citado por Rashí en el primer versículo de la Torá, cuestiona la propiedad de la Torá que comienza con tanta narrativa. Uno hubiese asumido que la Torá, siendo un libro de leyes, hubiese
comenzado con una sección legal. Rashí específicamente pregunta: "¿Por qué la Torá no comenzó con 'Hajódesh hazé lajem - Este mes es para vosotros…?'". En palabras del Midrash: Rabí Janái dijo: La Torá no necesitó ser salvada de enseñarnos "este mes es el primer mes para vosotros" (Shemot 12:2). ¿Por qué entonces, D'os reveló a Israel lo que pasó en el primer día y lo
que pasó en el segundo día hasta el sexto día? Como una recompensa porque dijeron: "todo lo que D'os diga haremos y escucharemos" (Shemot 24:7). Por eso Él lo reveló a ellos (Midrash Rabá - Shir Hashirim 1:28).
Debemos concluir que finalmente las narrativas de Bereshit y Shemot son bastante importantes y por eso están incluidas en la Torá. De todas maneras, los versículos citados arriba aparentemente deberían haber sido el comienzo de la Torá, o, si hubiesen sido el comienzo, hubiese sido un comienzo apropiado.
Entonces, ¿qué tiene esta sección de especial que tendría que haber marcado el comienzo de la Torá? La respuesta simple sería que, como mencionamos anteriormente, esto es el primer mandamiento dado a toda la comunidad. Pero de alguna manera, esta respuesta suplica por el tema: ¿por qué este fue el primer mandamiento? Seguramente D'os tenía por lo menos 613 opciones con que comenzar la Torá, o por lo menos con que liderar a los mandamientos. Aún más, ¿por qué fue este mandamiento dado en la tierra de Egipto? ¿Por qué los judíos no pudieron esperar hasta el Sinai para recibir esta mitzvá? Podríamos decir de alguna manera que el mandamiento referente al nuevo mes es un prerequisito para la fiesta de Pésaj, que iba a ser celebraba en Egipto. Para poder separar un cordero en el día diez del mes, uno necesita saber cuando es el diez del mes. En función de tener un Séder en la noche del quince necesitamos saber cuando es el día quince.
El Rabí Iosef Dov Soloveitchik Z"l, explicó lo racional de esta mitzvá siendo enseñado aquí y ahora: los judíos en Egipto eran esclavos, y como todos los esclavos, no tenían un sentido del
tiempo. Para ser verdaderamente liberados, ellos tenían que adquirir el sentido del tiempo, y así ser transformados de objetos a personas independientes. El concepto del tiempo, en verdad la habilidad de legislar el tiempo, es parte de la transición de la esclavitud a la libertad.
Mientras que esta explicación nos da una visión del concepto de Kidush Hajódesh - la santificación del nuevo mes, uno podría argumentar que muchas sino todas las mitzvot contribuyen a la
personalidad religiosa del judío. Es difícil ver por qué este mandamiento no podía esperar unos dos meses hasta el Sinai. D'os podría haberle dicho a Moshé: "en diez días el pueblo debe preparar un cordero y en dos semanas se irán".
Yo creo que un análisis del Séder de Pésaj que los judíos celebraron en Egipto nos ayudará a entender la importancia de esta mitzvá, y por qué fue realmente ordenada en este momento en particular.
Los judíos fueron ordenados tomar un cordero, matarlo y esparcir su sangre en los marcos de las puertas. Esto fue ciertamente liberación, considerando que muchos animales eran adorados por los egipcios; matar a los animales, y esparcir su sangre donde podía ser vista por todos, fue ciertamente percibido como un acto de desafío y un rechazo a la deidad egipcia. Entonces fueron ordenados:
"Habrán de comer la carne en esta noche: asada al fuego y con panes ázimos (matzá); con hierbas amargas (maror), habrán de comerla" (12:8).
A primera vista, este versículo no parece ser algo fuera de lo común. Por miles de años los judíos han observado este rito, comer maror y matza en la noche de Pésaj, ya sea con el sacrificio (durante el tiempo del Templo) o sin él. Es por eso, que no debería sorprendernos que los judíos en Egipto comieron el sacrificio de Pésaj con maror y matzá. Pero después de una contemplación, un problema surge: ¿Por qué nosotros comemos maror y matzá? La Mishná explica el simbolismo de cada uno de estos tres elementos del Séder de Pésaj:
Rabí Gamliel solía decir: quien no menciona estas tres cosas en Pésaj no cumple con su
obligación, y estas son: el sacrificio de Pésaj, matzá y maror. El sacrificio de Pésaj es sacrificado porque el Todopoderoso salteó las casas de nuestros antepasados en Egipto, como está escrito: "Entonces dirán: es el sacrificio de Pésaj del Señor, porque Él los ha salteado etc.". Las matzot son comidas porque nuestros antepasados fueron redimidos de Egipto, como está escrito: "y ellos hornearon tortas ázimas de la masa que sacaron de Egipto, etc.". El maror es comido porque los egipcios amargaron la vida de nuestros antepasados en Egipto, así como está escrito "y ellos hicieron sus vidas amargas". En cada generación el hombre está obligado a verse a sí mismo como si él personalmente hubiese salido de Egipto. (Pesajim 116b)
Si es así, parece realmente extraño que los judíos en Egipto - antes del Éxodo - necesitaban un recordatorio, como si ya se hubiesen olvidado qué era ser esclavos del Faraón en Egipto. Quizás hoy nosotros necesitamos comer hierbas amargas para recordarnos de la amargura de la
esclavitud, pero ¿por qué los esclavos necesitaban ese recordatorio? La matzá posee un desafío aún más difícil. La razón por la cual comemos matzá también está enseñada en la Mishná: los judíos dejaron Egipto con tal apuro que no tuvieron tiempo de dejar levar el pan.
"Llevó el pueblo su masa antes que leudase…(12:39). Hornearon la masa que habían sacado de Egipto, panes ázimos porque no habían leudado. Pues ellos fueron expulsados de Egipto y no pudieron demorarse y tampoco provisiones no prepararon para ellos"
(12:39).
Nosotros comemos matzá porque los judíos dejaron Egipto tan rápido que el pan que tenían con ellos no tuvo tiempo de levar. El problema obvio aquí es con la matzá que los judíos comieron en el primer séder: ¿por qué razón ellos comieron matzá en Egipto? Consideremos la secuencia de los hechos. D'os habló a Moshé antes del primero de Nisán, le dijo a Moshé que hay un concepto de un nuevo Mes, meses y años. Más adelante le ordena a Moshé que le diga al pueblo que prepare corderos para sacrificar en el diez del mes. La cena festiva tomó lugar en la noche del quince. A media noche de esa noche, los primogénitos de los egipcios murieron y D'os pasó de largo las casas de los judíos. En algún momento después de la medianoche el Faraón comenzó a buscar a Moshé, y subsecuentemente los judíos fueron echados rápidamente de Egipto. El éxodo real tomó lugar en la mañana, y en ese momento los judíos tuvieron que salir tan rápido que no tuvieron tiempo de que el pan leve.
Otra vez, ¿por qué comieron matzá la noche anterior? Cuando los judíos comieron matzá esa noche, ¿Cuál fue su experiencia religiosa? Seguramente la razón para comer la matzá fue porque D'os se los ordenó, y nosotros sabemos hoy que comemos matzá en función de recordar el apuro en el cual dejamos Egipto, pero ¿por qué pedir a los judíos de Egipto comer pan ázimo, cuando el concepto de matzá no existía aún?
Un pasaje en el Talmud puede darnos claridad sobre el tema. Hay una discusión en el Talmud respecto del correcto orden del rezo de la noche:
"Dijo Rabí Iojanán: ¿quién hereda el Mundo Venidero? El que reza la amidá de la noche inmediatamente después de la bendición de la gueulá. Rabí Ioshúa ben Leví dice: las amidot deben ser dichas en medio de las lecturas del Shemá Israel (y es por eso que en arbit se debe rezar la amidá primero y luego recitarel shemá Israel). ¿En qué difieren sus opiniones?… Se puede decir que razonan diferente pues Rabí Iojanán considera que a pesar de que hubo algún tipo de liberación por la noche, la completa liberación de Egipto tomó lugar por la mañana; mientras que Rabí Iehoshúa ben Levi considera que puesto que la verdadera liberación pasó en la mañana, [la de la noche] no fue una propia liberación (Berajot 4b).
Rabí Iojanán dice que debemos decir primero el Shemá en la noche, seguido del Shemoná Esré de la noche. Rabí Iehoshúa ben Leví dice que primero se dice el Shemoná Esré y luego el
interesantes. El primero es el comentario citado en nombre de Rabí Iojanán, que sirve como introducción de este pasaje:
¿Quién hereda el mundo venidero? El que reza la amidá de la noche inmediatamente después de la bendición de la gueulá. La redención a la que nos referimos aquí es la bendición (Bendito eres Tu…Redentor de Israel) recitada después del Shemá. Obviamente, sólo si dices el Shemá antes del Shemoná Esré puedes yuxtaponer la bendición dicha después del Shemá a la Shemoná Esré. La recompensa parece ser desproporcionada a la acción tan mecánica; después de todo, ¿cuán difícil es decir el Shemá con su bendición antes del Shemoná Esré?
El segundo punto interesante es el razonamiento filosófico ofrecido por el Talmud como apoyo de la diferencia de opinión entre Rabí Iojanán y Rabí Iehoshúa ben Leví. El Talmud nos dice que la discusión legal está basada en exégesis y "sevará", lógica o filosofía: Rabí Iojanán sostiene que aunque la completa redención no tuvo lugar en la mañana, hubo una redención parcial en la noche. Rabí Iehoshúa ben Leví opina que la completa redención no tuvo lugar hasta la mañana, y sólo una redención completa nos interesa.
De acuerdo a ambos lados de la discusión, la Redención de Egipto no tuvo lugar hasta la mañana. La pregunta que queda es, ¿cómo nosotros vemos la "oscuridad anterior al
amanecer?". No sólo Rabí Iojanán cree que la redención parcial es significante, él dice que el que pueda expresarla, es merecedor del Olam Abá. Yo escuché que el Rab Nisan Alpert Zat"zal (yerno del Rab Pinjas Sheinberg, y quizás el alumno muvák del Rab Moshé Feinstein) explicó la posición de Rabí Iojanán hermosamente: un lugar en el Mundo Venidero, el Olam Abá, no es una
recompensa por yuxtaponer la bendición del Shemá con el Shemoná Esré. Sino que al hacer esto, tu eres un "ben Olam Abá", un miembro o participante del Mundo Venidero. Tu vives aquí en el presente pero tu existencia está conectada con el futuro. El individuo que puede ver o
experimentar la Redención en la oscuridad de la noche es un miembro del Mundo Venidero, aquí y ahora. El amanecer es un tiempo de claridad, estabilidad. La bendición que decimos en la mañana después del Shemá comienza con "Emet Veiatziv" - verdadero y estable. En la noche la bendición comienza con "Emet Vemuná" - verdadero y fiel. En el amanecer, cuando las cosas están claras, la fe es simple. En la oscuridad de la noche, la fe es mucho más tenue. A pesar del hecho que la redención no tomó lugar hasta la mañana, el judío puede aún confiar en D'os hasta tal punto que él puede literalmente sentir la redención a pesar de la oscuridad de la noche. El arquetipo de este comportamiento tomo lugar en Egipto. La noche anterior a la Redención, mientras todavía eran esclavos del Faraón, los judíos untaron la sangre del cordero de Pésaj en las puertas, y luego se sentaron a celebrar la Redención, porque en ese momento ellos eran libres!!