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0. Introducción:

0.3 Objetivos

2.2.2 Participante B

Sesión 1 Sesión 2 Sesión 3

Comunicación silenciosa

La relación con los objetos externos se da desde sus propias construcciones de los objetos. Se relaciona con los otros buscando crear un ideal de música personal, no intentando relacionarse con el otro, no reconociendo las características de los otros que podrían influir sobre la creación de dicha música. El placer obtenido de la relación

No logra comunicarse con los otros y se siente excluido

inicialmente. En parte, esta exclusión se debe a que proyecta sobre los otros un rol de jueces constantemente persecutorios de sus habilidades. Por esta razón, las

comunicaciones no logran reconocer al otro sino que se aísla del otro por la interacción con sus objetos subjetivos.

En este caso, la comunicación se da como invitación a los otros, pero una invitación que no puede ser negada. Su gusto es el que predomina y los demás deben amoldarse a sus expectativas. Sin embargo, se da cuenta que éste tipo de comunicación no le está permitiendo la descarga que busca. En el momento luego

con los otros depende de su propio gusto, de su proyección de sus estados internos sobre los otros. Además, son sus propias historias las que definen cómo cree que los otros reaccionan a él, no lo que realmente ocurre en la interacción, limitando sus posibilidades de interacción. Adicionalmente, la interacción se ve limitada entre hablar (producir) y escuchar, en donde el hablar causa culpa por coartar al otro, que realmente es proyección de su sentirse coartado al tener que escuchar. El diálogo no es una posibilidad

del encuentro, ya se retrae otra vez a sí y pierde el contacto con los otros.

Comunicación Explícita

Reconoce las

características de los objetos externos pero al hacerlo pierde sus capacidades, gustos y preferencias. Se siente obligado a renunciar a sus funcionamientos y formas de ser para obtener comunicación con los demás.

Adicionalmente, sus comunicaciones hacia los otros se viven como insignificantes y rígidas, obligándolo a tratar de imponer su comunicación sobre los otros para que

Busca escuchar al otro y seguir lo que el otro proponga, reconoce que en la comunicación con el otro la producción se transforma y se vuelve más satisfactoria pero nunca llega a su ideal. Sus comunicaciones hacia los otros se ven dominadas por la sedición del poder y liderazgo.

Si bien aparece el gusto propio, el factor principal que define su comunicación viene de la aprobación de los otros. El buscar la mejor manera de comunicarse puede vivirse de manera confusa, lo cual incomoda y evita comunicación genuina. Luego, cuando la comunicación de los otros cambia, debe esperar a poder lograr algo que se amolde a los otros ya que se

haya algo en común. Se da cuenta que la comunicación real no ocurre sólo por cercanía física sino que se requiere algo más.

siente perdido, por lo que debe perfeccionar su comunicación antes de mostrarla a los otros. Comunicación Transicional Cuando la comunicación se da de manera transicional, cada uno asume un rol sin tener que

explicitarse cuál es, ya no tiene que buscar liderar, o ser obligado a someterse. Cuando se deja de considerar desde lo racional, desde la cuantificación de la experiencia y simplemente se está en la experiencia, está el objeto con sus

características pero está él también con lo suyo y surge una posibilidad de comunicar lo que realmente siente.

En la comunicación transicional le llega la emoción por parte del otro pero lo sorprende, le llega y la siente como propia también. Sin embargo, las comunicaciones transicionales son fugaces y no están bajo su control para mantener o iniciar, los otros tienen

voluntades que no puede controlar. Adicionalmente, la comunicación con los otros es significativa mientras se relaciona con algo propio, con algo conocido, experiencial y sentido. Es al abrirse frente a los otros y comunicarse genuinamente que

Parecería que para poder comunicarse de esta manera, el otro tiene que estar sin juzgar para permitirle experimentar y explorar las

comunicaciones sin miedo. Por otro lado, es el encuentro que le permite quitar la proyección del otro como juez y llegar a la comodidad mencionada, facilitando los encuentros

subsecuentes. Así, dos que están explorando juntos llegan a una comunicación significativa por el sólo hecho de explorar. Luego del encuentro se permite acompañar sin

recibe validación y comodidad, confianza con los demás.

subordinarse a escuchar ni sufrir por no hablar. Este tipo de comunicación sería un espacio privilegiado que permite nuevas experiencias transformadoras que movilizan sentimientos de satisfacción, comodidad, confianza, espontaneidad y ser genuino. Sesión 1:

En la primera sesión, la comunicación del participante B se ve dominada por la

comunicación explícita. Al inicio de la sesión comienza con una comunicación silenciosa en la que prima la interacción con sus propios objetos internos: el objeto subjetivo de los otros, el ideal de música y sus incapacidades musicales. Sin embargo, durante la sesión empieza a haber una transición en la cual comienza a dominar la comunicación explícita, se comienza a renunciar a los objetos subjetivos y a reconocer solamente los objetos externos. En este movimiento predomina la búsqueda de “adaptarse” y complacer al otro, en donde se pierde la comunicación genuina y el self ya no se está expresando. Sin embargo, también hay algunos momentos dentro de la sesión en los que se permite expresarse de manera genuina, permitiendo el encuentro entre su espontaneidad y ser genuino con las características reales de los otros.

Sesión 2:

En la segunda sesión, el movimiento constante es pendular entre la comunicación con objetos subjetivos y explícita. Inicialmente no se concibe una tercera opción entre escuchar y hablar, entre liderar y seguir, crear y adaptarse. Por esta razón, la sesión se desarrolla con B o tratando de ser líder y sintiéndose culpable por hacerlo, o sometiéndose

para que los otros “tengan su oportunidad.” No es sino hasta el final de la sesión dónde, entre aquel movimiento pendular, surge un momento de comunicación transicional y se permite comunicarse genuinamente, poniendo en evidencia su self verdadero sin hacer desaparecer a los otros y sus características.

Sesión 3:

En la tercera sesión, B inicia con comunicación con objetos subjetivos, imponiendo sobre los otros sus ideas, sin considerar lo que los otros puedan aportar y sin considerar si los otros quieren o no aceptar lo que él propone. Luego, parece que, cuando llega a esa realización, el funcionamiento se vuelca completamente hacia el otro opuesto, hacia la comunicación explícita. B abandona sus ideas, sus gustos y su espontaneidad y su

comunicación se hace desde lo falso para él, buscando agradar y amoldarse, ser el sumiso que sigue a los demás. Sin embargo, ocurren dos momentos en los que puede vencer el movimiento radical de un polo al otro y se permite conectarse con los demás, exponer todo lo que siente y reconocer la interacción con el otro. Luego de éste momento transicional, vuelve a retraerse a sí mismo, a interactuar con sus objetos subjetivos y pierde el contacto con los otros.