• No se han encontrado resultados

A partir de 1990, el PNUD acometió

la tarea

de patrocinar

la preparación

de un informe anual

sobre la dimensión

humana

del desarrollo,

interpretado

como un proceso

a través del cual

¨ las personas tienen

las oportunidades

para alcanzar

una vida prolongada

y saludable,

niveles superiores

de educación

y capacitación

y mayor acceso

a los recursos

necesarios

para tener

una vida decente¨

RECUADRO 3. 9

Mantener reducida la cantidad de metas globales con el propósito de ge- nerar el apoyo político y la acción ne- cesarios para llevarlas a la práctica. La agenda internacional está de por sí bas- tante congestionada, y el exceso de me- tas distrae la atención que merecen las políticas a seguir.

Determinar, en detalle, las impli- caciones en recursos humanos y finan- cieros, país por país, antes de fijar cual- quier meta global, con el fin de garanti-

zar el realismo de las metas.

Establecer metas diferentes para gru- pos distintos, de acuerdo con su estado actual de desarrollo humano y sus ante- riores tasas de progreso.

Las estrategias nacionales de de- sarrollo humano deben servir de puente entre la planificación nacional y la fi- jación de metas globales, pues si no existen planes nacionales de desarro- llo, las metas globales carecen de sen- tido.

1991

La educación primaria es un derecho humano básico y debería impartirse gra- tuitamente.

El acceso a la atención médica bási- ca debería ser universal y gratuito.

Debería introducirse subsidios discri- minados para los servicios de agua pota- ble y servicios sanitarios. Es decir, que los vecindarios más pobres pagarían me-

nos por los servicios, y los ricos pagarían más

Si se establece tarifas para todos los servicios, el ingreso derivado debería utilizarse en los servicios prioritarios, especialmente en la comunidad, para que los habitantes puedan ver que los ser- vicios por los cuales pagan, están mejo- rando.

1992

Finalizada la Guerra Fría, hubo un descenso en los gastos militares. Con la expansión de la libertad económica y política, y una conciencia cada vez m a y o r d e l a o p i n i ó n p ú b l i c a e n l o referente a los temas ambientales, el mundo tiene ahora una oportunidad única de romper en gran parte con el pasado. Ha llegado el momento de concertar el nuevo pacto internacio- nal sobre el desarrollo humano: un acuerdo que coloque a las personas en

Este pacto también tendría que prepararse mediante un proceso de con- sultas mundiales. Deberá convocarse una cumbre mundial sobre desarrollo huma- no con miras a comprometer el apoyo de los líderes políticos del mundo en la consecusión de los objetivos del pacto, incluyendo su compromiso en lo que res- pecta a los recursos que se necesitarán.

1993

La evolución de las circunstancias en el decenio de 1990 exige un enfoque totalmente nuevo de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD):

-Dirigir la ayuda hacia áreas de prioridad humana como la salud y la educación bá- sica, la seguridad ambiental y la re- ducción del crecimiento demográfico. -Basar las asignaciones de la AOD en los niveles de pobreza.

-Vincular la AOD a intereses mutuos. -Adoptar un nuevo diálogo sobre política de cooperación centrada en el público. -Utilizar la asistencia técnica para forta- lecer la capacidad nacional.

Colocar la AOD en un marco más amplio de reparto de las oportunidades mundia- les del mercado.

-Crear una nueva motivación para la ayuda.

1990

Síntesis tomada de los Informes sobre el Desarrollo Humano preparados para el PNUD desde 1990 hasta 1994

Síntesis de las propuestas de acción para alcanzar un nivel superior de desarrollo humano en el mundo

primer lugar en las políticas naciona- les y en la cooperación internacional para el desarrollo.

1994

-Establecimiento de sistemas de crédito a los pobres para posibilitar que trabajen por su cuenta y tengan medios de vida sustentables.

Las metas para los próximos años deberían ser:

-Acceso universal a la enseñanza básica. -Acceso universal a la atención de salud, al agua apta para el consumo y al sanea- miento.

-Inmunización universal de los niños. -Reducción de la mortalidad materna a la mitad.

-Acceso a servicios de planificación de la familia de todas las parejas que lo deseen.

-Reducción de la tasa de analfabetismo de adultos a la mitad de la proporción actual. -Eliminación de la desnutrición severa y reducción de la desnutrición moderada. -Avance de la población mundial hacia la estabilización en 7 300 millones hacia el año 2015.

En el plano mundial, la Cumbre sobre el Desarrollo Social, celebrada del 6 al 11 de mar- zo de 1995 en Copenhague (Dinamarca), con la participación de 118 jefes de Estado o de gobierno, aprobó una Declaración y un Pro- grama de Acción que representan un nuevo consenso para situar al ser humano en el cen- tro del desarrollo (ONU 1995).

Los Informes correspondientes a 1997 y 1998 presentan especial interés desde la vi- sión de la equidad, pues tratan dos aspectos cruciales e íntimamente relacionados, como son la pobreza y el consumo.

En el Informe de 1997, el concepto de pobreza humana se amplía hasta trascender su enfoque tradicional —es decir, en estricta relación con el ingreso. Como precisa Speth, ex administrador general del PNUD, la pobreza “tiene muchos rostros y abarca mucho más que un bajo ingreso. Refleja también mala sa- lud y educación, la privación de conocimien- tos y comunicaciones, la incapacidad para ejercer derechos humanos y políticos, y la falta de dignidad, confianza y respeto por sí mis- mo”. Speth subraya, a continuación, otra di- mensión muchas veces dejada de lado: el em- pobrecimiento ambiental (PNUD 1997). Para redondear el concepto, podríamos agregar el empobrecimiento cultural, que tiende a corroer progresivamente las raíces históricas de las naciones y de la propia humanidad.

El Informe reconoce que, durante el siglo XX, la pobreza se ha reducido en muchas par- tes del mundo. Pero también afirma que actual- mente una cuarta parte de la población mun- dial está sumida en la pobreza severa, lo cual resulta inadmisible para una economía mun- dial calculada en 25 billones de dólares. Esta situación reclama una investigación de sus causas fundamentales y una revisión de las políticas nacionales y mundiales; especial- mente, aquellas globalizantes que, asumiendo una perspectiva economicista, pretenden re- ducir la pobreza a través de las leyes de un mercado dirigido y controlado unilateralmen- te, y que ocultan las limitaciones propias de las políticas neoliberales.

El Informe de 1998 estudia las implicacio- nes del consumo para el mundo. Analiza el consumo patrocinado por las políticas que rigen las leyes del mercado globalizante. Pre- senta sus significativas implicaciones en la li- mitación de los avances en desarrollo humano y en el propósito de conformar sociedades equitativas y justas, en las cuales el consumo dejaría de ser el fin último para dar paso a las enérgicas soluciones que demanda la susten- tabilidad ecológica. Como expresa Enrique Leff, cuando afirma:

46 INVESTIGACION SOBRE DESARROLLO HUMANO Y EQUIDAD EN CUBA 1999 1995

El desarrollo debe colocar al ser humano en el centro de sus preocu- paciones.

El propósito del desarrollo es am- pliar todas las opciones humanas y no sólo el ingreso, de modo que el concep- to de desarrollo humano se centre en toda la sociedad y no meramente en la economía.

El desarrollo humano debe tanto ampliar la capacidad humana (median- te inversiones en las personas), como asegurar el aprovechamiento cabal de esa capacidad (mediante un marco propicio). El desarrollo humano se basa en cuatro aspectos esenciales: producti- vidad, equidad, sustentabilidad y poten- ciación.

Síntesis de las propuestas de acción para alcanzar un nivel superior de desarrollo humano en el mundo

RECUADRO 3. 9 (Cont.)

1996

En primer lugar, es preciso adoptar medidas internacionales que apoyen las p o l í t i c a s y l a s m e d i d a s n a c i o n a l e s favorables al pleno empleo.

En segundo lugar, es preciso adoptar iniciativas internacionales para elevar el nivel de conocimientos especializa-

dos y de educación en los países de bajo desarrollo humano.

En tercer lugar, es menester esta- blecer mecanismos internacionales pa- ra prevenir la marginación de los países menos adelantados.

1997

Potenciar los individuos, los luga- res y las comunidades para que adquie- ran mayor control de su vida y sus re- cursos.

Reforzar la igualdad de género a fin de potenciar a la mujer y liberar su ener- gía y creatividad.

Acelerar el crecimiento en benefi- cio de los pobres en los 100 países en desarrollo, cuyas economías crecen len- tamente, o están estancadas o en de- clinación.

Mejorar la gestión de la globaliza-

ción a escala nacional e internacional para abrir oportunidades a todos, y no para cerrarlas.

Asegurar la actividad del Estado empeñado en erradicar la pobreza y en brindar una atmósfera propicia para la participación política amplia y para las asociaciones en pro del crecimiento de los pobres.

Adoptar medidas especiales en situa- ciones particulares, para apoyar el pro- greso de los países más pobres y débiles, y para impedir los reveses.

1998

El reto para la comunidad mundial del siglo XXI consiste en adoptar nuevas orientaciones en cuanto al crecimiento y las pautas de consumo. A fin de echar atrás las tendencias negativas actuales, necesitamos concentrarnos en cinco ob- jetivos:

Aumentar el nivel de consumo de los pobres para satisfacer sus necesida- des básicas y eliminar las insuficiencias en esferas críticas para el desarrollo hu- mano.

Introducir pautas y niveles de con- sumo sustentables que reduzcan el daño ambiental.

Lograr una distribución más equi- tativa de la carga internacional para cu- brir los costos de la reducción y reversión del daño ambiental mundial como el re- calentamiento de la atmósfera, las lluvias ácidas y la pérdida de diversidad bioló- gica.

Desalentar pautas de consumo que tienen efectos negativos sobre la socie- dad y refuerzan las desigualdades y la pobreza.

Proteger y propiciar el derecho del consumidor a la información, seguridad de los productos y acceso a los que necesita.

1999

Poner las preocupaciones humanas y los derechos humanos en el centro de la política.

Proteger la seguridad humana y reducir la vulnerabilidad a escala mundial.

Proteger la diversidad cultural. Reducir los extremos de desigualdad entre los países y dentro de ellos.

Preservar el medio ambiente. Aumentar la seguridad en la negociación y las instituciones de la estructura de gobierno internacional.

Establecer la arquitectura mundial para el siglo XXI.

En suma, se impulsa la preocupación por la gente, no por el capital.

Síntesis tomada de los Informes sobre el Desarrollo Humano preparados para el PNUD desde 1995 hasta 1999

Las estrategias fatales del neoliberalismo resultan de su pecado original: su gula infi- nita e incontrolable, que pretende someter a todos los órdenes del ser a los dictados de una racionalidad globalizante y homoge- neizante, preparando las condiciones ideo- lógicas para la capitalización de la naturale- za y la reducción del ambiente a la razón económica (Leff 1998).

Es evidente que en torno al desarrollo huma- no y la equidad hay un amplio campo de discu- sión, tanto conceptual como en lo que respecta a la medición por países y a nivel mundial; espe- cialmente, si consideramos el desarrollo huma- no con equidad como un proceso inmanente al ser humano, quien transita de un nivel infe- rior a uno superior, en concordancia con cada momento histórico. Este ascenso caracteriza a la sociedad humana e implica el crecimiento armónico de la riqueza espiritual y moral, así como el perfeccionamiento físico que propicia- rían un desarrollo humano omnilateral, fun- damentado en sólidos principios de justicia social y solidaridad. Así concebidos, de- sarrollo humano y equidad están indiso- lublemente unidos al ascenso en la cultura, la educación, la salud, el bienestar físico y sico- lógico, tanto como en lo económico, todo lo cual posibilitará al hombre una vida social- mente productiva y saludable y, por lo tanto, capaz de alcanzar nuevos parámetros econó- micos y sociales para sí, para su medio familiar, la nación y la comunidad internacional. Esta visión omnilateral del desarrollo es, según Ma- nakorda, la llegada histórica del hombre a la plenitud de sus capacidades, entre ellas la de consumo o goce, sobre todo, de los bienes espirituales (Manakorda 1969).

Referencias

Altimir, O. 1990. “Desarrollo, crisis y equi- dad.” Revista de la CEPAL , Núm. 40, abril de 1990.

Banco Mundial 1990. Informe sobre el

Desarrollo Mundial: la pobreza. New

York, Oxford University Press. BID-PNUD 1993. Reforma social y pobre-

za. Hacia una nueva agenda integra- da de desarrollo. Washington D. C.,

BID-PNUD.

Calcagno, E. 1990.“Evolución y actuali- dad de los estilos de desarrollo.” Re-

vista de la CEPAL , Núm. 42.

Camdessus, M. 1998. Promoción de la

equidad en un marco macroeconó- mico. Círculo de Montevideo. Brasilia,

marzo de 1998, Montevideo, PNUD, Im- presos Asociados / Fotosistemas S. A. Castro, F. 1983. La crisis económica y so-

cial del mundo. Informe a la VII Cum- bre de los Países No Alineados. La

Habana, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.

CEPAL 1981. “Problemas y orientaciones del desarrollo”. Revista de la CEPAL, Núm. 16.

CEPAL 1997. La brecha de la inequidad:

América Latina, el Caribe y la Cum- bre Social. Santiago de Chile, Naciones

Unidas.

Cornia, G., R. Jolly y F. Stewart 1987. Ajus-

te con Rostro Humano: protección de los grupos vulnerables y promo- ción del crecimiento. New York, Ed.

Siglo XXI de Colombia, Ltda. Driscoll, D. 1992. El FMI y el Banco Mun-

dial. ¿En qué difieren? Washington,

D.C., Fondo Monetario Internacional. Graciarena, J. 1976. “Poder y estilos de desarrollo. Una perspectiva hetero- doxa.” Revista de la CEPAL, primer semestre de 1976.

Hobsbawn, E. 1995. Historia del Siglo

XX: 1914-1991. Madrid, Ed. Grijalbo

Mondadori.

Hodora, J. 1987. Prebich y la CEPAL. Sus-

tancia, trayectoria y contexto insti- tucional. México, El Colegio de Mé-

xico.

Iglesias, E. 1981. “Desarrollo y Equidad, el desafío de los años ochenta.” (s/l),

Revista de la CEPAL, Núm. 15, di-

ciembre de 1981.

Leff, E. 1998. Saber Ambiental: susten-

tabilidad, racionalidad, compleji- dad, poder. Madrid, Siglo XXI Edito-

res S.A.

Lichtensztejn S. y M. Baer 1986. Fondo

Monetario Internacional y Banco Mundial: Estrategias y políticas del poder financiero. San José de Costa

Rica, Editorial Nueva Sociedad, Ltd. López, C. 1998. “Aproximaciones a la

medición sintética de las inequidades en salud de las Américas.” Revista del

Instituto Juan César García. 8.1-2.

Manakorda, M. 1969. Marx y la pedago-

gía moderna. Barcelona, Oikos-tun

S.A. Editores.

Martínez, J. y J..M. Vidal 1996. Economía

Mundial. Madrid, Ed. McGraw-Hill

Interamericana de España.

OMS 1981. Estrategia Mundial de Salud

Para Todos en el Año 2000. Ginebra,

OMS.

OMS 1988. Evaluación de la Estrategia

de Salud para Todos en el año 2000. Séptimo Informe. Ginebra, OMS.

OMS 1998. Evaluation of the Implementa-

tion of the Global Strategy for Health for all by 2000. Geneva, OMS.

ONU 1948. Declaración Universal de los

Derechos Humanos.(s/l), Naciones

Unidas, Doc. A/RES/217 A (III), 10 de diciembre de 1948.

ONU 1966. Pacto Internacional de De-

rechos Económicos, Sociales y Cul- turales. Naciones Unidas, Doc. A/

RES/2200, 16 de diciembre de 1966. ONU 1985. Resolución de la Asamblea

General sobre la aplicación de las Estrategias de Nairobi orientadas hacia el futuro para el adelanto de la mujer. (s/l) , Naciones Unidas, Doc.

A/RES/40/108, 13 de diciembre de 1985.

ONU 1986. Las Naciones Unidas y los

Derechos Humanos 1945-1995. New

York, ONU, Doc.A/RES/41/128. ONU 1989. Convención sobre los De-

rechos del Niño. (s/l), Naciones Uni-

das, Doc. A/ RES/ 44/ 25; 20/12/89.

ONU 1995. Cumbre Mundial sobre el De-

sarrollo Social. Declaración y Pro- grama de Acción de Copenhague.

New York, Departamento de Informa- ción Pública.

OPS 1994. “Las condiciones de salud en las Américas”. Publicación científica, Núm. 549. Washington, D.C., OPS. OPS 1998. “La salud de las Américas”.

Publicación científica, Núm. 569. Washington, D.C., OPS.

PNUD 1990. Desarrollo Humano Infor-

me 1990. Bogotá, Tercer Mundo Edi-

tores.

PNUD 1991. Desarrollo Humano Infor-

me 1991. Bogotá, Tercer Mundo Edi-

tores.

PNUD 1992. Desarrollo Humano Infor-

me 1992. Bogotá, Tercer Mundo Edi-

tores.

PNUD 1993. Informe sobre el Desarrollo

Humano 1993. Madrid, Ed. Centro de

Comunicación, Investigación y Docu- mentación entre Europa, España y América Latina.

PNUD 1994. Informe sobre el Desarrollo

Humano 1994. México, Ed. Fondo de

Cultura Económica.

PNUD 1995. Informe sobre el Desarrollo

Humano 1995. New York, Oxford

University Press.

PNUD 1996. Informe sobre el Desarrollo

Humano 1996. Madrid, Ed. Mundi-

Prensa Libros S.A.

PNUD 1997. Informe sobre el Desarrollo

Humano 1997. Madrid, Ed. Mundi-

Prensa Libros S.A.

PNUD 1998. Informe sobre el Desarrollo

Humano 1998. Madrid, Ed. Mundi-

Prensa Libros S.A.

PNUD 1999. Informe sobre el Desarrollo

Humano 1999. Madrid, Ed. Mundi-

Prensa Libros S.A.

Reid, J. 1991. Antecedentes de Alma-Atá.

De Alma-Atá al año 2000. Re- flexiones a medio camino. Ginebra,

OMS.

Wolfensohn, J. 1998. La Otra Crisis. Dis- curso pronunciado ante la Junta de Gobernadores. Washington, D.C., Banco Mundial, 6 de octubre de 1998.