1 Introducción general
1.1 Patrimonio, colecciones, y gestión
1.1.1 Colecciones patrimoniales y colecciones comerciales
La presente tesis centrará sus investigaciones en lo relacionado con las colecciones de documentos sonoros existentes en España; y, de manera particular, con aquellas colecciones que tengan carácter patrimonial, es decir, que puedan considerarse pertenecientes al patrimonio cultural español. Los criterios que determinarán esa pertenencia serán estudiados oportunamente, cuando en el capítulo siguiente se trate del concepto de patrimonio cultural y se repasen las principales definiciones existentes.
Debido a esa restricción, apenas se prestará atención aquí a las colecciones que estén formadas por grabaciones sonoras relativamente recientes, de carácter comercial, y habitualmente asociadas a un gran volumen de publicación. Por lo general, esos documentos comerciales apenas llevan aparejadas restricciones de acceso; y, aunque su difusión pública se encuentre muy limitada, los ejemplares custodiados por las instituciones suelen estar disponibles para préstamo bibliotecario, siendo susceptibles de ser repuestos con relativa facilidad.
Tal suele ser el caso de las colecciones existentes en las bibliotecas públicas, tanto municipales como universitarias; y concretamente en sus secciones dedicadas a la música; secciones que suelen recibir el nombre de fonotecas, aunque conviene precisar que no todos los fondos sonoros de ese tipo de centros tienen por qué ser musicales. En cualquier caso, cuando los fondos sonoros custodiados por una institución española se limiten a ese tipo de documentos, ésta no quedará incluida entre las que aquí investigadas. Quede aclarado que tales ausencias no deberán entenderse como una falta de reconocimiento, por parte del investigador, hacia la importancia que sin duda reviste la función cultural y social desempeñada por tales unidades documentales.
Por el contrario, sí recibirán especial atención aquellas colecciones sonoras que se basen en documentos de una cierta antigüedad. Se trata de documentos cuya reposición resulta difícil o imposible; y son, lógicamente, mucho menos frecuentes en las colecciones sonoras existentes. De cara al presente estudio, no será un obstáculo para examinar esas colecciones el que puedan estar formadas, en todo o en parte, por grabaciones que en su momento fueron de tipo comercial, aunque luego se hayan podido convertir en lo que coloquialmente podríamos denominar “rarezas de museo”. Es el caso de las grabaciones cuyos soportes físicos consisten en materiales como rollos de papel para pianola, cilindros de cera y eventualmente otros materiales, discos de aluminio, discos llamados "de pizarra", y, generalizando, aquellos soportes que constituyen un material documental
único, o por lo menos muy difícil de reemplazar; y que, como se describirá, dan lugar a dificultades especiales de preservación, acceso, y difusión.
En concordancia con lo anterior, las investigaciones se centrarán en la gestión de colecciones formadas total o parcialmente por documentos cuyos soportes originales sean analógicos (en contraposición a los soportes digitales, que surgieron con posterioridad). El término analógico debe entenderse aquí según la acepción que contempla para él la Real Academia Española: “2. adj. Dicho de un aparato o de un sistema: Que presenta información, especialmente una medida, mediante una magnitud física continua proporcional al valor de dicha información”1. En esa categoría de soportes
figurarán, entre otros, los soportes físicos que fueron mencionados más arriba, en el párrafo anterior, si bien, como se verá, el contenido de muchos de ellos ha sido copiado recientemente en soportes digitales.
Por consiguiente, el presente estudio tratará en mucha menor medida de los documentos “nacidos digitales”; sin embargo, no se podrá decir que queden fuera de los objetivos de investigación planteados, pues gran parte de la problemática relacionada con la salvaguardia de esos documentos nacidos digitales podrá comprobarse que resulta idéntica a la de los documentos analógicos, o por lo menos muy similar a ella.
En cualquier caso, el presente estudio sí tendrá cuenta todo lo relacionado con la digitalización de los soportes analógicos, punto éste que constituye -como se verá- una de las cuestiones más debatidas en el campo de la gestión de colecciones documentales de tipo sonoro.
1.1.2 La gestión como objeto de estudio
Las investigaciones desarrolladas para la presente tesis tendrán como objeto de estudio la gestión de las colecciones de documentos sonoros existentes en España; y, de manera particular y como se ha explicado en el aparatado precedente, las colecciones que tengan carácter de patrimonio cultural.
Debemos llamar la atención sobre un aspecto esencial de la frase anterior, y es que el objeto de estudio que acaba de ser declarado no se refiere propiamente a las colecciones documentales en sí, sino a la gestión que en torno a esas colecciones se realice, o se deje de realizar. Se trata de una decisión fundamental para la correcta comprensión del estudio que ahora se presente. Para facilitar esa comprensión, y con ello la de las investigaciones que serán expuestas a lo largo de los próximos capítulos, se ofrecen acto seguido unas aclaraciones.
Las grabaciones sonoras de carácter patrimonial revisten un marcado atractivo para quienes las custodian, así como para quienes deciden estudiarlas, se trate de aficionados a ese tipo de documentos, o de profesionales más o menos especializados. Tanto en lo directamente sonoro
1 http://dle.rae.es/?id=2VvDfUT
como en los aspectos visuales de los soportes materiales implicados, esas grabaciones suelen presentar una llamativa singularidad; y lo mismo puede decirse de los materiales acompañantes que suelen acompañarlas: carpetas de discos, cajas de cilindros, folletos informativos, etc.
Tanto los soportes como los contenidos registrados en ellos resultan, por lo general, tan variados como interesantes; cualidades que pueden extenderse a los muy variados aparatos que han sido y siguen siendo necesarios para “reproducir” esos contenidos.
Por todo ello, suele asumirse que quien decide emprender una investigación relacionada con esas colecciones sonoras dedicará su atención a las grabaciones propiamente dichas.
Sin embargo, y como se decía más arriba, han sido otras motivaciones las que han prevalecido en el momento de definir el objeto de estudio para la tesis que ahora se presenta. La decisión que se tomó, y que tenía como consecuencia que las investigaciones no estarían centradas en los contenidos de las grabaciones sonoras, ni en sus soportes, no se ha debido a que el investigador fuera insensible a los atractivos antes señalados para esos componentes de los documentos. De hecho, una investigación dirigida a cualquiera de esos atractivos se presentaba, al menos en principio, tan amena como provechosa; y habría permitido incorporar a los trabajos doctorales una dimensión estética que resultará difícil detectar en temas como el aquí elegido.
Sin desdeñar, pues, los atractivos inmediatos de las grabaciones sonoras, actuaron factores de otro tipo a la hora de tomar la decisión de poner el foco del presente estudio en la gestión de las colecciones documentales, y no en ellas mismas. Haber dado prioridad al estudio de determinada colección habría sido atender a cantos de sirena, equivocando de esa manera el rumbo de una travesía dirigida a otros puertos. Entre los factores que sí debían guiar ese rumbo, eran especialmente importantes tres de ellos:
• Una preocupación personal por la problemática de la gestión documental en general, y musical en particular;
• la constatación de que no era posible investigar, con precisión y exhaustividad suficientes, la situación que presentaban muchas colecciones concretas de documentos sonoros (musicales o no), y particularmente en lo relativo a los derechos de propiedad intelectual existentes sobre ellos; y
• la urgencia que requiere la salvaguardia de un tipo de patrimonio documental que se encuentra en riesgo de deterioro irreversible a corto y medio plazo.
Sobre el segundo de esos factores, procede aclarar ahora en qué consistió la imposibilidad mencionada de realizar ciertas investigaciones.
El primer requisito para averiguar qué derechos pueden afectar a unos documentos sonoros resulta casi obvio: hay que poder acceder a esos documentos, o por lo menos a una “representación” de ellos, que podrá ser en forma de datos o de descripciones bibliográficas, por no decir
“sonográficas”. Y la primera necesidad informacional que se planteará sobre esos documentos será
saber dónde están; es decir: conocer su localización.
Pero se comprobó que el primero de los problemas encontrados al intentar investigar sobre colecciones sonoras era que muy pocas veces se sabía en qué lugar se encontraban tales conjuntos de documentos. Se sospechaba que debían existir colecciones sonoras en determinado ámbito geográfico; o en ciertos tipos de institución dentro de ese ámbito; o, afinando más, en una institución concreta. Pero la existencia misma de las colecciones estaba por confirmar; y, en caso de que esa existencia fuera comprobada, quedaba por conocer el emplazamiento de los documentos.
Un segundo problema era que, en los casos en que se conocía la localización de las colecciones, éstas consistían a veces en materiales celosamente custodiados, y por ello de difícil o imposible acceso al investigador. Esto se debía, por lo general, a motivos de preservación, que hacían imposible la escucha de las grabaciones, y en ocasiones impedían incluso el examen visual de los soportes físicos. Pero también podían intervenir otros motivos menos objetivos, aunque igualmente determinantes en cuanto a dificultar el acceso.
Seguía a lo anterior un tercer problema: aunque las colecciones fueran accesibles, muchas veces
no habían sido adecuadamente catalogadas, ni en lo formal ni en cuanto a su contenido. Si se
trataba de un documento aislado, era factible que el investigador emprendiese ex-profeso su catalogación; pero eso se volvía inabordable cuando se trataba de un número alto de documentos.