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Otra manera más indirecta de analizar diferencias en la calidad de la institucionalidad local consis- te en un análisis de ciertas percepciones que reflejan la apreciación subjetiva de los habitantes sobre el funcionamiento de las redes sociales y las reglas del juego en su comunidad, tanto a lo interno co- mo en las relaciones con el exterior. Hemos intentado aproximar diferencias en la calidad de la ins- titucionalidad por medio de las valorizaciones subjetivas de los habitantes sobre aspectos de seis di- mensiones, los cuales, se considera, tienen relación con esta calidad. Estas seis variables represen- tan percepciones sobre apoyo mutuo, acción colectiva e interés común, liderazgo, confianza, relacio- nes con intervenciones externas y respeto a la ley2. Un índice más alto indica una percepción más

positiva, con un posible rango de entre 1 y 0.

Observamos en el cuadro 3 que el índice total de las percepciones, igual al promedio de los índices de las seis dimensiones, es mucho más positivo en Las Piedras. Para la mayoría de las dimensiones observamos una diferencia significativa entre las dos comarcas, cada vez a favor de Las Piedras, sal- vo por la variable "liderazgo", donde no hay diferencia. Esto apunta a que en un sentido general la institucionalidad local de Las Piedras es más positiva que la de El Jobo, ya que es una comunidad con más apoyo mutuo, con más interés por el bien de sus miembros y con más confianza; tiene, ade- más, una apreciación más positiva de los actores externos y más respeto para la ley.

Cuadro 3. Índices de percepcionesa

aUn índice más alto indica una percepción más positiva.

bEl número de observaciones es más alto para estas variables de percepciones en comparación con las variables en

ambos cuadros anteriores, ya que en el caso de 2 jefes de familia, ambos fueron preguntados por su percepción.

C

Como con sólo 3 preguntas los índices no son suficientemente continuos, se aplicó una prueba no-paramétri- ca U de Mann-Whitney para detectar diferencias significativas entre ambas comunidades.

En Las Piedras la percepción sobre el apoyo mutuo es significativamente más positiva que en El Jo- bo. En particular, en Las Piedras existe más gente que afirma que en su comunidad una familia en problemas puede contar con la solidaridad espontánea de los otros miembros de la comunidad. Es notable la gran diferencia con El Jobo, donde sólo un 20% de la gente piensa que existe esta solida- ridad, en comparación con algo más del 50% en Las Piedras. Esto no excluye que también aquí la mitad de la población niegue que existe tal solidaridad.

Como indican las preguntas sobre "acción colectiva e interés común", en ambas comunidades la co- hesión social y la apreciación de la capacidad para la acción colectiva es relativamente baja. Mucha gente considera que su comunidad está bastante dividida, que hay grupos que no quieren saber de otros, y que aun en casos de crisis es difícil lograr una cooperación amplia entre la gente. Sin embar- go, los indicadores son significativamente más negativos en El Jobo que en Las Piedras.

En cuanto a las percepciones sobre el funcionamiento y el respeto hacia el liderazgo local, no existe diferencia significativa entre las dos comarcas. En ambas, la mayoría de la gente tiene la percepción de que los dirigentes se aprovechan de su cargo, sin embargo, opinan que se deben respetar las de- cisiones tomadas por los directivos. Tanto en El Jobo como en Las Piedras existen grupos que opi- nan tanto positiva como negativamente en cuanto a la contribución de los dirigentes al bien de la co- munidad. Esto podría indicar la presencia de redes clientelistas en ambas comarcas. Asumamos que en la práctica la gente tiene percepciones más positivas sobre los líderes de sus redes y percepciones negativas sobre los otros3.

En nuestras preguntas medimos también la confianza, y esto en dos dimensiones: entre los miem- bros de la comunidad y hacia la gente del exterior. En ambas dimensiones, El Jobo tiene un resulta- do menos favorable que Las Piedras. Se observa también que la confianza interna es relativamente alta en comparación con la muy baja hacia gente que no es de la comunidad, y esto en ambos luga- res.

El índice de las percepciones hacia intervenciones externas, tales como las del gobierno central, las al- caldías municipales y las organizaciones no gubernamentales, es muy bajo en las dos comarcas. Las diferencias entre ambas se dan, sobre todo, en cuanto a su apreciación del papel del gobierno central y las alcaldías, y menos en relación con las ONG. En parte, esto podría tener que ver con el color po- lítico del partido en el poder y menos con una apreciación hacia "el gobierno" o "la alcaldía" en gene- ral. Desde esta perspectiva, resultaría lógico que la comunidad más "sandinista" –El Jobo–, sea más crítica al gobierno central liberal. Sin embargo, la alcaldía de El Jobo es sandinista y recibe una apre- ciación más negativa que las dos alcaldías liberales que inciden en el territorio de Los Altos, lo cual indica que por lo menos en parte la explicación de la diferencia no va por el color político.

El índice de las percepciones sobre la ley va de bajo hasta muy bajo en las dos comarcas. Sin embar- go, también aquí este índice es mucho menos negativo en Las Piedras. En El Jobo existe menos con- vicción de la posibilidad de hacer cumplir las leyes. En las dos comarcas la percepción de la posibi- lidad de hacer cumplir la ley es más negativa en caso de engaño por parte de los comerciantes, que en caso de abuso por parte de un patrón. Los comerciantes muchas veces vienen de afuera y, en ge- neral, la gente tiene sólo un contacto eventual con ellos, mientras que los patrones muchas veces mantienen un contacto más permanente y personalizado.

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