Director: Cervantes Gascó
Maestros: Sara Delia T. de Gascó, Juana B. de Giménez, Delia H. Burgos y Hernán Giménez. Enfermera: Angélica Concepción Mariani
Ecónomo: Leandro Bertolini
La institución escolar tenía como finalidad específica brindar escolaridad primaria a los niños, como ya hemos señalado, que por razones de “distancia y de pobreza no pueden concurrir a las escuelas comunes”; por lo tanto no ofrecía una especificidad agrícola o técnica. La instrucción se impartía de acuerdo a los programas comunes; sin embargo, fuera del horario de clases reali- zaban otras actividades educativas apropiadas para su edad. Se impartían nociones de granja y actividades manuales como forma de “inculcar hábitos de trabajo y de inspirar actividades que pueden y deben practicarse en los hogares rurales”. Las páginas de La Moderna de febrero de 1945 describían la cotidianeidad de la escuela. Los varones especialmente efectuaban trabajos de huerta, en el jardín, el arreglo de los caminos, el cuidado de los árboles frutales y forestales, la formación de viveros, la cría de abejas y de conejos y la industrialización doméstica del mimbre. De tal manera, la escuela contaba con instalaciones para la cría de gallinas y aves domésticas, corrales para un pequeño tambo, porquerizas para la crianza y engorde de cerdos, un local para la práctica de carpintería y herrería, curtido de pieles y otras actividades manuales. Las niñas lavaban, planchaban, cosían, remendaban, tejían, confeccionaban prendas personales sencillas y ayudaban con las tareas de cocina y limpieza.
El médico de zona de la Dirección de Ayuda Escolar, Dr. Ángel Barni, supervisaba y vigilaba la salud de los escolares internados con la colaboración de la enfermera; para ello durante el primer mes de clases los examinaba y registraba en su ficha individual: peso, talla y perímetro torácico así como se completaba el calendario de vacunación respectivo. Mensualmente se controlaba su peso, su estado y su desarrollo sanitario; en caso de enfermedad eran hospitalizados en la enfermería bajo la vigilancia constante del personal médico.
Dos dificultades obstaculizaron la tarea educativa durante los primeros tiempos, según la edición de La Moderna de febrero de 1945; en primer lugar, la ausencia de aulas; para resolverlo provisoriamente se utilizaron los comedores como salones de clases. En segundo lugar, la capa- cidad del hogar de cien niños, en 1945 sesenta y ocho varones y treinta dos niñas, no permitía la formación de secciones de grado con la “inscripción reglamentaria”; la población escolar debía ascender “como mínimo a ciento cincuenta”. Hacia 1945, la escuela estaba formada por cuatro
secciones de grado y contaba con un tercer grado. La edad máxima reglamentaria para que los alumnos permanecieran en la institución era de catorce años. Las vacantes en estos primeros años se produjeron no por la graduación de los alumnos sino porque los alumnos cumplían una edad que rebasaba la permitida por la reglamentación vigente. Así, para el ciclo lectivo 1946 existían 24 vacantes para alumnos varones y sólo seis para alumnas mujeres de acuerdo al aviso publicado en La Moderna de enero de 1946.
La visita del inspector de Escuelas Hogares de la Dirección de Ayuda Escolar, Raúl H. Eguía durante el mes de octubre del mismo año confirmó según la Revista La Moderna de octubre de 1945 “la imperiosa necesidad de ampliar las instalaciones de dicho establecimiento, dotándole de todas las comodidades necesarias y nuevos pabellones”.
La instalación de la Escuela-Hogar en la localidad de General Acha, implicó la organización de tareas de divulgación y difusión del nuevo establecimiento que permitiera la inscripción y el traslado de niños. En 1943, el número de alumnos internados alcanzaba los setenta; la llegada del Visitador de Escuelas hogares, Sr. Nicolás Ortiz, en octubre de ese año, promovió la orga- nización de una gira de propaganda por el Oeste pampeano. Tres comisiones se dispusieron, la primera se dirigió a la zona desde la Reforma a Limay Mahuida, la segunda abarcó el trayecto que unía Chacharramendi a Limay Mahuida, la tercera se trasladó a Puelches. El maestro Hernán Giménez de la escuela Hogar de Acha fue el encargado de este tramo, contó con la colaboración y compañía del Juez de Paz de Puelches, Sr. Julio Juillerat. Durante los días 15 al 18 de octubre recorrieron las zonas de La Amarga, Curacó, La Japonesa hasta llegar a las orillas del Río Colora- do. Fueron visitadas quince familias; el éxito de la gira en el lugar, consistió en el compromiso de la inscripción de veintidós niños.
Durante el verano de 1944, el local de la Escuela Hogar se convirtió en Colonia de Vacacio- nes, dependiente del Consejo Nacional de Educación dirigida por el Doctor Aníbal J. Fagalde, para recibir a más de doscientos niños de los veinte distritos escolares de la ciudad de Buenos Aires. Para el contingente contó con el personal correspondiente para su atención: una vicedi- rectora con el título de visitadora de higiene, cinco visitadoras de higiene, veintidós celadoras diurnas y nocturnas. Durante la temporada concurrieron tres contingentes de escolares en una estadía de poco menos de un mes, un total de casi mil niños elegidos para concurrir de acuerdo a su sexo, edad y condiciones físicas que realizaban numerosas actividades: recreos, baños de sol e higiene, comidas, descansos, clases de músicas y excursiones. Dentro de las cuales, los directores de las escuelas locales, Nº11, Nº19, Nº145 y 255, les organizaron una visita a la ciudad de Ge- neral Acha que incluyó el Parque General Campos, los colegios salesianos, el templo parroquial y finalmente el Cine Belgrano donde se exhibió una película.
El calendario patrio se celebró en la Escuela Hogar con un amplio protagonismo de los es- colares que contó con el aval de la población de General Acha. Los vecinos achenses formaron una Comisión Pro-Bandera reglamentaria de desfiles que movilizó la sociedad en pos de este objetivo a través de una contribución popular. La entrega de la bandera se realizó en una sencilla
ceremonia el 11 de septiembre de 1935 durante el acto en homenaje a Domingo Faustino Sar- miento, el día del Maestro.
El compromiso de familias y vecinos con la Escuela Hogar se concretó en la formación de su Asociación Cooperadora el 20 de julio de 1946 por iniciativa de su director, Cervantes Gascó.