4 LA GOBERNANZA REGIONAL DE LA PESCA EN ÁFRICA OCCIDENTAL
4.4 EL REGIONALISMO PESQUERO Y LOS AAP EN ÁFRICA OCCIDENTAL 1 El mapa regional de la pesca en África Occidental
4.5.2 La pesca responsable y sostenible: un principio cuestionado en los AAP
El funcionamiento de los AAP entre los países del oeste de África, muestran ciertas similitudes entre sí: la preocupación por la situación de algunos stocks en el conjunto de la región, una administración pesquera deficiente y la pobreza como un fenómeno extendido. Si en la región de África Occidental existiera una OROP eficaz se hubiera podido impulsar la ordenación pesquera allí donde estos países tienen serias dificultades. Esto resulta evidente cuando se habla del control de la actividad pesquera que precisa de colaboración entre los Estados costeros para que se pueda realizar con eficacia. Este tipo de cooperación podría servir como una potente herramienta contra la pesca INDNR. Las ORP existentes en África constituyen la base para una futura y exitosa colaboración, aunque todavía son políticamente débiles y no cuentan con una financiación adecuada. El respaldo a estas organizaciones por parte de la UE es reducida. De hecho, uno de los principales exponentes de la fragilidad del enfoque de asociación postulado por la UE en sus relaciones con los países ACP, en particular en el ámbito pesquero, deriva del hecho de que la UE se ha venido negando tradicionalmente a negociar acuerdos de alcance regional, ante el temor de que sus contrapartes africanas endurezcan su posición negociadora en el contexto de un acuerdo de carácter colectivo. De esta forma, los Estados costeros, como máximos responsables de la gestión sostenible de sus recursos, carecen individualmente de medios para afrontar políticas de sostenibilidad a largo plazo y manifiestan una mayor debilidad frente a los requerimientos comunitarios.
En Guinea Bissau el último acuerdo establecía una asignación del 35% de la contrapartida a proyectos que promovieran una pesca sostenible a largo plazo en sus aguas.600 Sin embargo, existen dudas fundadas sobre el cumplimiento de las condiciones del acuerdo por parte de este país. La investigación sobre el terreno ha puesto de manifiesto que existen serias dudas sobre el destino real de estos fondos y los funcionarios públicos reconocen que son necesarios para afrontar el enorme déficit presupuestario del país, indicando que el dinero
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Entrevista realizada en mayo de 2012 a Antonio Abelino Cabral, Capitán Marítimo del Puerto de Bissau.
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152 destinado en estos últimos años pudiera no tener el destino previsto. También se esgrime que la mayor parte del mismo se asigna a labores de vigilancia para costear el combustible de los barcos guardacostas. Como dato real, la zona marítima es de 45.000 km², y que los guardacostas pueden salir un máximo de tres días sin poder alejarse demasiado, por tanto, las embarcaciones ilegales se limitan a huir a donde saben que no pueden llegar.601
En las entrevistas realizadas a responsables de la Administración pesquera en Guinea Bissau se ha podido constatar que la pesca está sometida a una explotación intensiva, y el escaso control de la explotación pesquera no es sólo culpa de los extranjeros, aunque los trabajadores pesqueros de la pesca artesanal e industrial suelen achacárselo a ellos. Respecto a esta cuestión se ha señalado que para comprender el acuerdo de pesca con la UE hay que retrotraerse a 1975, el año de la independencia de Guinea Bissau, cuando firmaron un acuerdo de pesca con la Unión Soviética a cambio de ofrecer dinero para construir el país tras la época colonial. El resultado fue que ni los portugueses ni los rusos desarrollaron el sector pesquero nacional. Posteriormente, en 1980 suscribieron un acuerdo con la UE, pero las cosas siguieron como siempre. A pesar de que la filosofía de los acuerdos actuales es distinta de los anteriores acuerdos de pesca, en la práctica no se muestra diferencia alguna. El problema es que la pesca está totalmente sin desarrollar y es imposible dar una respuesta sobre las repercusiones de la pesca extranjera en los caladeros debido a que apenas resulta medible por falta de medios y cooperación sobre la información. La flota pesquera industrial prácticamente no existe en el país y hay que terminar con el despilfarro de los recursos, ya que los barcos europeos que pescan crustáceos devuelven al mar grandes cantidades de capturas accesorias. Éstas pueden llegar a ser el 90% en una red de arrastre de gambas. Es decir, una embarcación comunitaria que recoge 2,5 toneladas de crustáceos en un día puede llegar a tirar 25 toneladas accesorias de pescado. Si operan cincuenta buques europeos, significa que se derrochan 1.250 toneladas de pescado diarias, las cuales se podrían utilizar para el consumo.602
Otro problema es que los barcos de la UE no atracan en Bissau, sino que se llevan todo el pescado a los puertos españoles de Las Palmas, Vigo o Sevilla, o bien a Oporto, en Portugal. Por tanto, se desconoce el volumen de capturas de estos barcos. Ante esto, los funcionarios llegaron a preguntar por esta situación muchas veces, pero la UE responde que a ella también le cuesta trabajo recabar datos sobre las capturas. Una de las inquietudes de las instituciones pesqueras de Guinea Bissau es que los barcos extranjeros descarguen el pescado en el país, lo que generaría puestos de trabajo y contribuiría a mejorar el abastecimiento. Sin embargo, es necesario tener un puerto capaz de prestar los servicios básicos a esta flota y disponer de infraestructuras, congeladores, hielo, cámaras de refrigeración, piezas de repuesto, motores y medios de control. Además, a pesar de la falta de control total sobre la pesca industrial, la pesca local suele operar casi sin restricciones, vulnerando la legislación existente del país. Se faena en áreas de desove y crecimiento de las poblaciones, se capturan peces que no alcanzan la madurez sexual y las prácticas de pesca no resultan selectivas.603
601 Entrevistas realizadas en abril de 2007 a Cirilo Vieira, director general de Pesca Industrial de Guinea Bissau; y en mayo
de 2012 a Antonio Abelino Cabral, capitán marítimo del puerto de Bissau.
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Datos obtenidos de varias entrevistas en Guinea Bissau: en abril de 2007 a Cirilo Vieira, director general de Pesca Industrial; Hugo Nossoliny Vieira, director general de Pesca Artesanal; Virginia Pires Correia, directora general del Centro de Investigación Pesquera; Mussa Mané, jefe de gabinete del Ministerio de Pesca y Economía Marítima; Sebastião Pereira, jefe del servicio de Pesca Industrial; Arlindo Peti, presidente de la Asociación Nacional de Armadores de Pesca Artesanal; Marciano, vice-coordinador del servicio de inspección (FISCAP); Braima Candé, presidente del Sindicato Nacional de los Marineros de Pesca Industrial; Malal Sané, consultor jurídico del Ministerio de Pesca y Economía Marítima. En abril de 2012 a Antonio Abelino Cabral, capitán marítimo de Bissau; Adilson Djabulá, asesor jurídico de la Secretaría de Estado de Pesca; Henrique Antonio da Silva, director del CIPA; y Antonio Tubento Domingos, director del Servicio de Pesca Artesanal.
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153 Además, tal como se ha comentado, las prácticas ilegales de transbordo de pescado a viejos cargueros provistos de cámaras de conservación constituyen un serio problema para la región de África Occidental y para Guinea Bissau de forma particular. Estos buques cargan a bordo embarcaciones más pequeñas para luego transportarlas, por ejemplo, a Guinea para faenar y abastecer al barco nodriza. Esta práctica se ha convertido en una fuente de ingresos cada vez más importante para los pescadores de toda la región, aunque con unas condiciones laborales a bordo muy duras. Estos barcos, conocidos como ‘buques de recogida o barcos nodriza’ están dotados de enormes cámaras congeladoras, casi siempre de Corea del Sur, capaces de cargar a bordo más de 40 pequeñas embarcaciones, con una tripulación mínima de cinco personas cada una, desplazándose a zonas menos explotadas como Guinea, Guinea Bissau, Gabón, Sierra Leona o Angola.604 Así, se ha puesto de manifiesto el problema relativo a las condiciones laborales existentes en estos buques nodriza, ya que las condiciones a bordo son penosas. Duermen hacinados y se levantan muy temprano para pasar todo el día en el mar y luego vender la captura al barco nodriza por la noche. El agua que se bebe a bordo suele estar en mal estado, y el olor y el calor a bordo suele ser muy duro. En estas condiciones suelen pasar estancias de tres meses teniendo derecho a un día de descanso al mes. No se permite el acceso a ningún periodista, debido a que si alguien informara de ello, estos barcos no conseguirían licencias de pesca de países como Guinea. Por lo general, se suelen encontrar con pescadores y autoridades locales y surgen conflictos acusándolos de llevar su pescado. La cosa empeora cuando los capitanes, normalmente coreanos, llevan papeles falsos y piensan que tienen permiso para faenar cuando no lo tienen.605
En Guinea Bissau se confirma que de cada siete embarcaciones coreanas, hay una que faena furtivamente, aunque las opciones de detenerlos son reducidas. Además, existen barcos europeos operando en el país y un número indeterminado de barcos coreanos y chinos. Para controlarlos, tan sólo se cuentan con tres barcos guardacostas que no tienen autonomía ni capacidad para supervisar la ZEE.606 Los buques extranjeros son conscientes de ello y pueden evitar las inspecciones con toda facilidad, saliéndose del campo de acción. Por lo general, se carece de recursos para controlar o denunciar a todas los barcos que vulneran las disposiciones internas del país en materia de pesca.607 Al mismo tiempo, las licencias que se otorgan a los barcos de la UE no están dirigidas a especies en concreto sino a grupos de especies del ámbito pelágico, demersal o bentónico, lo que redunda en un modelo de gestión poco sostenible por la incapacidad de controlar las capturas en esos respectivos ámbitos ecológicos.608 La actual Secretaría de Estado de Pesca dispone de algunos datos sobre el volumen de capturas de los barcos europeos en sus aguas y confirman que reciben informes anuales, pero la experiencia les enseña que los armadores tienden a rebajar sus cifras. Por tanto, debería haber observadores internacionales a bordo ya que resulta muy complicado obtener datos correctos. Las disposiciones del acuerdo obligan a declarar los datos de capturas y la posición de cada día, pero eso no suele cumplirse.609
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Entrevista realizada en abril de 2012 a Antonio Abelino Cabral, capitán marítimo del puerto de Bissau.
605 Entrevistas realizadas en mayo de 2007 en Guinea Bissau a Cirilo Vieira, director general de Pesca Industrial; Hugo
Nossoliny Vieira, director general de Pesca Artesanal; y Marciano, vice-coordinador del servicio de inspección (FISCAP).
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Entrevistas realizadas en Guinea Bissau, en abril de 2007, a Marciano, vice-coordinador del servicio de inspección (FISCAP); y abril de 2012 a Antonio Abelino Cabral, capitán marítimo del puerto de Bissau.
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Entrevista realizada en Guinea Bissau, en abril de 2012, a Paulo Baranção, director de la FISCAP.
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Entrevistas realizadas en Guinea Bissau, en abril de 2012 a Antonio Tubento Domingos, director del Servicio de Pesca Artesanal; y Adilson Djabulá, asesor jurídico de la Secretaría de Estado de Pesca.
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Entrevistas realizadas en Guinea Bissau, en abril y mayo de 2007 a Daniel Gomes, ministro de Pesca; Cirilo Vieira, director de Pesca Industrial; Virginia Pires, directora del CIPA; Mussá Mané, jefe del gabinete del Ministerio de Pesca; Hugo Nossoliny Vieira, director general de Pesca Artesanal; Sebastião Pereira, jefe del servicio de Pesca Industrial; Marciano, vice-coordinador del servicio de inspección (FISCAP); Braima Candé, presidente del Sindicato Nacional de los Marineros de
154 Otras valoraciones realizadas en varios países costeros de la región, confirman como en Guinea Conakry se desconocía el volumen y el valor de las capturas de los buques europeos, justificando que necesitan el dinero de la UE para poder comprar artículos en el extranjero y para luchar contra la pobreza.610 Por otra parte, en Mauritania no llegan a entender por qué los niños no pueden comer su propio pescado, y reconocen que en el pasado los colonizadores dictaban sus condiciones, pero hoy en día la situación es exactamente igual, ya que parace otra forma de esclavitud económica. Sin embargo, Mauritania no puede permitirse renunciar a esos acuerdos, mientras que la tecnología interna no se desarrollada, generando una dependencia que llega a parecer una forma de extorsión. No hay medios para salir a faenar y los caladeros cercanos están menguados, cuando ni siquiera se dispone de combustible suficiente para trabajar aguas adentro.611 Algunos armadores de pesca artesanal confirman haberse visto obligados a dejar de faenar, ya que el plan mauritano de gestión ha estipulado un paro biológico con el fin de regenerar algunas especies, como el pulpo. Sin embargo, los buques europeos continuaban trabajando, de forma que en unos meses el precio del pescado se había desplomado un 57%, originando una competencia desleal. Esto puso de manifiesto que los buques europeos y nacionales competían por el pulpo y el calamar. Dedido a esto, muchas embarcaciones locales quedaron varadas en el puerto debido a que no había pesca para ellas, mientras que los barcos extranjeros seguían faenando a escasos kilómetros de la costa. Esto llevó a que los pescadores locales se opusieran a la celebración de un acuerdo con la UE para la pesca del pulpo, una especie estratégica para la pesca artesanal y para el empleo de 25.000 personas, utilizando métodos de pesca menos agresivos que los buques europeos y devolviendo al agua con vida los pulpos de pequeño tamaño, evitando así la captura accesoria de pescado. Los barcos extranjeros emplean redes de arrastre de fondo, destruyendo los hábitats de los peces y las nasas de los pescadores locales. Por otra parte, en Guinea Conakry describen como los barcos extranjeros capturan su pescado y lo envían a Europa, mientras ellos no pueden exportarlo por no cumplir los requisitos de higiene. Además, el comercio dentro del país es complicado ante el riesgo de que el pescado se pierda, siendo prácticamente imposible obtener rentabilidad.612
En conclusión, es muy difícil mantener una pesca sostenible en los Estados ribereños de África Occidental con los hechos citados y sin una cláusula de exclusividad que permitiera controlar todo el esfuerzo pesquero. Además, esta cláusula, en el caso de que solo tuviera efectos jurídicos sobre los barcos de pabellón europeo, dejaría fuera de su ámbito de aplicación a las demás flotas extranjeras, es decir, a las embarcaciones de pesca de pabellón chino, coreano o senegalés, dificultando notablemente el cumplimiento de los objetivos y criterios de sostenibilidad marcados por los propios AAP. En resumen, las consecuencias medioambientales llevan años dejándose notar y a los barcos europeos hay que sumar la labor de los pesqueros chinos, coreanos, y locales, entre otros.
Pesca Industrial; Malal Sané, asesor jurídico del Ministerio de Pesca. En abril de 2012 a Adilson Djabulá, asesor jurídico de la Secretaría de Estado de Pesca; Antonio Tubento Domingos, director del Servicio de Pesca Artesanal; y Paulo Baranção, director de la FISCAP.
610
Entrevista realizada en diciembre de 2008 al ministro de Pesca de Guinea Conakry, Youssouf Sylla. Informe de la SOCIEDAD SUECA PARA LA CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA, op. cit., p. 43.
611
Entrevista realizada febrero de 2009 al presidente de la asociación mauritana de pesca artesanal de Mauritania, Mohamed
Ould. Informe SOCIEDAD SUECA PARA LA CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA, op. cit., p. 11.
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Entrevista realizada a Sid Ahmed Sidi Mohamed Abeid, presidente del PAN (Pescadores Artesanales del Norte) y del Foro Regional Permanente de Actores Profesionales de la Pesca Artesanal de África Occidental; y entrevista realizada a Madame Bamba Marie Zado Guilavogni, ahumadora de pescado. Presidenta de una de las 15 cooperativas guineanas de ahumadoras depescado, ambas en SOCIEDAD SUECA PARA LA CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA. Informe. Un mar de injusticias y esperanzas. Los acuerdos de pesca de la UE en África Occidental, op. cit., pp. 17 y 48.
155 4.5.3 El grave problema de la pesca INDNR en África Occidental
Ante la falta de evaluaciones generales y periódicas de las poblaciones de peces, la pesca ilegal contribuye a aumentar la incertidumbre sobre el estado de los recursos pesqueros en el oeste de África. Nadie conoce el número de barcos que se dedican a la pesca ilegal y más difícil resulta evaluar el volumen de sus capturas. Las pérdidas como consecuencia de la pesca INDNR se estiman entre 10 y 23.5 mil millones de dólares/año, lo que representa entre 11 y 26 millones de toneladas de pescado. Se calcula que las aguas de África Occidental contienen los niveles más altos de pesca INDNR del mundo. Esta situación compromete gravemente la seguridad alimentaria de las comunidades costeras. Se estima que hasta un 75% de las capturas de los barcos de arrastre son accesorias y se devuelven al mar, muertas o en estado moribundo. Estos buques llegan a pescar en zonas vedadas y desplazando a los pescadores artesanales a zonas fluviales donde desovan numerosas especies. Además, al pescar dentro de las zonas de exclusión, atacan a los pescadores locales, tapan sus marcas de identificación, usan equipos de pesca no permitidos, trasbordan el pescado de forma ilegal en alta mar, violan la regulación laboral y huyen a países vecinos para evitar posibles sanciones.613
Las aguas de África Occidental son objeto de una intensa explotación organizada. La pesca ilegal es más frecuente en aguas de esta región que en cualquier otra parte del mundo, lo que representa una pérdida económica anual estimada entre 828 y 1,6 millones de
dólares.614 Para los países del norte del Golfo de Guinea (Mauritania, Cabo Verde, Senegal,
Gambia, Guinea Bissau, Guinea y Sierra Leona), la población costera representaba alrededor del 70% de la población total en 2010. Debido a su posición geográfica, esta población
depende en gran medida de la pesca.615 Las prácticas de pesca ilegal por barcos extranjeros se
realizan sin tener consideración alguna por la fauna y la flora marinas, y a menudo se aprovechan del vacío de la legislación nacional y los sistemas de vigilancia para saquear los recursos pelágicos. Frente a este desafío creciente, los representantes del sector pesquero de esta región se están movilizando para gestionar mejor las actividades pesqueras, tratando de implantar medidas coercitivas de cumplimiento dentro de la ZEE. Sin embargo, la pesca ilegal se sigue exportando a los mercados extranjeros a pesar de las medidas restrictivas adoptadas,
y los barcos piratas siguen acudiendo a las aguas de África Occidental.616
A lo largo de esta costa africana existe un extensivo número de pabellones de conveniencia (PDC). Esto significa que un operador pesquero compra un pabellón de un Estado que carece de capacidad o de voluntad para vigilar sus actividades, y asisten a estos operadores a cambiar de pabellón de forma frecuente entre los registros de los PDC y a esconder la propiedad de los buques. Un 12% de los grandes buques pesqueros con pabellón perteneciente a los 13 registros de PDC más populares pertenece a compañías de la UE. La incapacidad para identificar a los verdaderos propietarios de los buques de pesca dificulta que rindan cuentas a la justicia aquellos que se benefician de la pesca pirata. A pesar de la entrada
613
Vid. EJF. La pesca pirata al descubierto: La lucha contra la pesca ilegal en África Occidental y la UE. Environmental Justice Foundation, Londres, 2012, pp. 4-7. Este informe dice que “entre el 1 de enero de 2010 y el 31 de julio de 2012, el proyecto de vigilancia comunitaria de EJF en Sierra Leona recibió 252 denuncias de pesca “pirata” llevada a cabo por buques industriales en las zonas costeras. El personal local de EJF grabó y fotografió a diez buques diferentes que estaban operando