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POLARIDADES Y ENERGÍA EN EL SER HUMANO

In document Padre Gerula Luis Radiestesia Integral (página 34-39)

El gráfico de página 40 nos indica que nosotros estamos alimenta- dos por energía eléctricamente positiva proveniente del cosmos y eléctricamente negativa, a partir del centro de la tierra.

Es este un tema controvertido desde que tengo memoria de él: hay autores que consideran diferente la polaridad entre hombres y muje- res; otros, no tienen en cuenta el sexo pero sí la condición de diestro o zurdo, otros combinan ambas teorías y hay también quienes estiman

Gráfico N° 6

como constante la polaridad para todos los seres humanos.

Yo creo más en el concepto de la polaridad relativa, como en el Yin y Yang. El concepto de positivo o negativo lo es siempre en relación con algo. Lo que es positivo respecto de una cosa es negativo respecto de otra.

En general, el cuerpo humano es más positivo (o menos negativo) arriba en la cabeza (Cielo) y más negativo (o menos positivo) abajo, en los pies (Tierra); su columna vertebral es más positiva arriba y más negativa abajo; además, en los diestros el cuerpo es más positivo a la derecha, más negativo a la izquierda (en los zurdos suele ser al revés), es más positivo al frente y más negativo en la espalda, es más positivo en la superficie y más negativo en el interior. A su vez, cada parte con movimiento independiente tiene un extremo más positivo que el otro, siendo las articulaciones neutrales, el punto de unión entre el extremo positivo de una parte y el negativo de la otra. Por ejemplo, el antebrazo es más positivo en el codo que en la muñeca, el brazo es más positivo en el hombro que en el codo y el codo es de polaridad neutra.

Todas las posiciones equilibrantes son las que contactan zonas de polaridad complementaria (opuesta), como sucede en nuestra anato- mía. Por ello, en los "mudras" se coloca el dorso de la mano izquierda sobre la palma de la mano derecha. La mano izquierda es más negativa (-) que la derecha (+) y dentro de la mano izquierda el dorso (atrás -) es más negativo que la palma (adelante +). La mano derecha es más posi- tiva (+) que la izquierda (-) y dentro de la mano derecha, la palma es

más positiva (+) que el dorso (-). Coloradas de la manera indicada al comienzo, se contactan las zonas de polaridades más opuestas (++) con (- -).

Por este principio de vinculación de partes polarmente comple- mentarias, se entiende el efecto energizante de los abrazos y de los apretones de manos, máxime si se estrechan ambas a la vez, o si se realiza a cuatro manos, donde a las manos derechas estrechadas se le superponen las izquierdas.

El abrazo más energizante es aquel en que las palmas (+) de las manos derechas (+) de cada uno se apoyan en la parte baja (-) de la espalda (-) del otro, resultando un biocircuito (++) con (- -), y los dorsos (-) de los dedos (-) de las manos izquierdas (-) cerradas de cada uno tocan la unión de la parte alta de la columna (+), estableciendo un biocircuito (- -) con (++).

A su vez, el más equilibrante de los apretones de manos es aquel en que las palmas (+) de las manos derechas (+) de cada uno aprisio- nan los dorsos (-) de las manos izquierdas (-) del otro, estableciendo un biocircuito (++) con (- -), situación que se da en el saludo a cuatro manos antes comentado.

El contacto entre mejillas, que se establece cuando se besa amis- tosamente, también genera un biocircuito entre la mejilla (+) de uno y la mejilla (-) del otro. Si la polaridad variara con el sexo, para besarse entre personas de distinto sexo deberían ponerse una detrás de la otra, lo que resulta absolutamente absurdo. Otro tanto sucedería con los abrazos.

Cuando dos personas están sentadas enfrentadas, con una mesa entre ellas, una práctica energéticamente muy equilibrante consiste en que cada una apoye la palma de su mano izquierda sobre la mesa y la palma de su mano derecha sobre el dorso de la mano izquierda de su acompañante. Se establecen así dos biocircuitos (++) con (- -).

El Bioequilibrador de Eeman funciona por el principio mencio- nado de contactar zonas corporales de polaridades complementa- rias. Dicho artefacto consiste en unas placas de tela metálica conecta-

das mediante un conductor eléctrico a unos mangos también metáli- cos. La persona a tratar se acuesta de espaldas, con una de las placas bajo su cabeza (+) y la otra placa bajo el sacro (-), el mango conectado a la placa de la cabeza (+) lo toma con su mano izquierda (-) y el mango conectado con el sacro (-) lo toma con su mano derecha (+).

La persona debe cruzar sus piernas a la altura de los tobillos, colo- cando la izquierda sobre la derecha. Además, debe tocar con la punta de su lengua el paladar superior, justo detrás de los dientes, para así cerrar el biocircuito sutil.

En el siguiente dibujo se aprecia el uso del Bioequilibrador de Eeman:

Gráfico N° 7

Las placas pueden construirse con dos trozos cuadrados de alam- bre mosquitero de hierro galvanizado de 40 centímetros de lado, a cada una de las cuales se le suelda en un ángulo un cable conductor eléctri- co aislado de 1,5 milímetros cuadrados de sección. Los extremos libres de los cables se sueldan a los mangos, que se construyen con 2 trozos de 12 centímetros de largo de caño de bronce (de los que se emplean para las cañerías de agua caliente en las viviendas). A fin de evitar pinchaduras con el alambre mosquitero es conveniente cubrir todo el perímetro de las placas con tela adhesiva de uso medicinal.

Gráfico N° 8

Si la polaridad dependiera del sexo, como afirman infundadamente muchos autores, la experiencia habitual, durante la enseñanza, de emplear las horquetas radiestésicas entre dos personas exigiría que

ambas fueran del mismo sexo, y es sabido que funciona del mismo modo cuando la realizan entre un hombre y una mujer. La horqueta se comporta de igual manera que cuando la empuña una sola persona, porque está sujeta por manos de polaridad complementaria y ambas personas se conectan en serie (la mano positiva de una con la negativa de la otra) para integrar sus potenciales energéticos. Lo que ningún investigador ha propuesto es tomarse de las manos de manera que la palma de la mano derecha de uno contacte con el dorso de la mano izquierda del compañero.

El comportamiento equilibrante del contacto polar complementa- rio es cierto para los niveles sutiles de polaridad que posee el cuerpo humano, tal como sucede con los remedios homeopáticos. En cambio, cuando nuestro organismo se enfrenta a campos magnéticos intensos de polaridad opuesta a la nuestra, el efecto resulta desequilibrante. Un ejemplo de desequilibrio de este tipo lo constituyen los auriculares te- lefónicos de polaridad norte (-) apoyados sobre el oído derecho y los de polaridad sur (+) apoyados sobre el oído izquierdo. Para no verse des- equilibrado al hablar por teléfono, verifique con una brújula la polari- dad del auricular; si el extremo de la aguja que señala el norte geográ- fico (= sur magnético) apunta hacia el auricular implica que este es Sur (+) y que, en consecuencia, debe utilizarse sobre el oído derecho. Al contrario, si el extremo de la aguja que señala el sur geográfico apunta al auricular, este es de polaridad norte (-) y debe utilizarse sobre el oído izquierdo.

In document Padre Gerula Luis Radiestesia Integral (página 34-39)