EL CONSULTOR DE SEGURIDAD
POR QUE UTILIZAR CONSULTORES DE SEGURIDAD EXTERNOS?
El autor recuerda una conversación telefónica con un profesional de seguridad que pedía se le enviara un texto o guía escrita para ayudarle a diseñar un sistema de control de acceso electrónico para una
instalación de ordenadores desarrollada recientemente. En aquel tiempo no conocía de semejante libro de texto (desde entonces ha habido varios excelentes libros de texto escritos sobre el tema), y se lo dije. Entonces le pregunte, “¿Por qué no contratar el trabajo externo de un consultor de seguridad
cualificado?” El afirmó “¡No puedo hacer eso!” Mi corporación espera de mi ser capaz de manejar cada uno de los problemas de seguridad que ellos encuentren sin tener en cuenta como es de complicado. Pondría mi reputación profesional en entredicho si admitiera alguna vez que no tenía las habilidades necesarias para diseñar un sistema de control de acceso para el centro de cálculo.” La respuesta simple a esta situación es - ¡tontería!. Ningún profesional de cualquier disciplina se espera sea capaz de resolver cada uno de los problemas que se presenten. Esta situación sería análogo a un médico de cabecera que llama a un cirujano y le dice que tiene un paciente que necesita cirugía cerebral para extirparle un tumor, y entonces le pide al cirujano que le recomiende un libro de texto de tal forma que el médico de cabecera pudiera leer el tema antes de realizar la operación por él mismo.
El ejemplo anterior no ocurre infrecuentemente. La pregunta sobre cuando emplear los servicios de un consultor externo surge frecuentemente. Algunas de las preguntas más comunes con relación al uso de recursos externos frente a internos para hacer un estudio de seguridad o trabajo de consultoría son como sigue:
¿Por qué Necesito Asesoría Externa?
Un consultor independiente puede proveer opiniones objetivas sin prejuicio y sin tener en cuenta las presiones o políticas internas El consultor puede, de hecho “dejar caer las responsabilidades donde corresponden”.
Mayormente, un director o gerente de seguridad competente sabe cual es el problema e incluso ha definido la solución. En estos casos, el consultor externo provee una “segunda opinión” que refuerza la opinión inicial, especialmente en aquellos casos referente a soluciones efectivas en costo a problemas complicados.
Cuando uno busca asesoría y ayuda externa, uno puede seguramente buscar ayuda de un profesional con un alto grado de experiencia para tratar el asunto actualmente entre manos. Como se ha mencionado antes, la técnica de la “segunda opinión” es práctica común en otras profesiones y disciplinas. Pero todavía en el campo de la seguridad parecemos encontrar una gran reticencia por parte de ciertos profesionales a admitir sus limitaciones obvias.
Al contrario de la mano de obra o los vendedores de equipo, el profesional de seguridad verdaderamente independiente tiene solamente una lealtad - el mejor interés de su cliente. La mano de obra y los consultores de equipo (léase vendedor) están limitados en su alcance y así parciales hacía su propio producto o servicio. Su primera lealtad es para la compañía que les emplea, y así debe ser. Sin embargo, los profesionales de la seguridad tienen poca reticencia en aceptar propuestas de servicios de hombres de negocio de seguridad contractual. Al mismo tiempo, el mismo profesional de seguridad dudará mucho sobre la posibilidad de contratar un consultor de seguridad que hará un estudio de seguridad general de su operación completa, incluyendo procedimientos, mano de obra y equipo.
¿Como Puedo Justificar el Costo de un Consultor con un Presupuesto Limitado?
Uno no debe perder de vista el hecho de que la mayor parte de los estudios de seguridad necesita una dedicación completa. Suponiendo que el profesional de la casa está trabajando enteramente en su ocupación de día-a-día (¡y quién en nuestro negocio admitiría no estarlo!), ¿de dónde sacaría el tiempo para llevar a cabo una auditoría o estudio que valga la pena?
Los consultores profesionales normalmente tienen disponible para ellos la ayuda de bibliotecas y de investigación que no está disponible para el practicante de seguridad normal. Los recursos de la biblioteca han sido recopilados, catalogados y clasificados durante el transcurso muchos años. Pocos practicantes de la seguridad han desarrollado la profundidad de conocimiento necesaria para hacer valoración de riesgo en un ambiente multidisciplinario. La mayor parte de los profesionales tiende a llegar a ser especialistas en ciertos campos - gobierno, financiero, hospital y comercio, por nombrar unos pocos. No se trata que la mayor parte de los profesionales no sean capaces de ampliar su alcance, es meramente un hecho de la vida que unos pocos de nosotros preferimos el “confort” de nuestro propio campo de experiencia o práctica.
Un consultor externo puede también discernir los aspectos financieros de las soluciones de equipos y mano de obra y entonces negociar estos factores de costo con la dirección. No todos los profesionales de la seguridad de la casa están adiestrados en las técnicas de negociación y financieras necesarias para vender cambios en el programa. La mayor parte de los consultores lo están.
¿Puede un Consultor Externo proveer Asistencia para Poner en Marcha el Programa Recomendado?
Este es un miedo muy común. Hay miedo a que el consultor hará recomendaciones globales y entonces se desvanezca en el crepúsculo, contando su minuta excesiva, y dejando tras sí un trabajo difícil para aquellos que deben implementar sus recomendaciones. De hecho, el consultor puede continuar siendo empleado en la extensión que ambos él y la dirección juzguen conveniente para alcanzar el nivel de protección necesaria y resolver los problemas identificados durante el estudio. La valoración del riesgo es en lo mejor una cuestión de opinión, con mucha incertidumbre. La presencia continuada del consultor con aportaciones en las etapas de instalación y puesta en marcha de las recomendaciones puede aportar mucho al éxito final del proyecto.
La mayoría de los consultores no proveen servicios por contrato. En su lugar, normalmente
recomiendan varias compañías fiables en la vecindad geográfica inmediata que tienen la reputación de proveer servicio de calidad. El consultor entonces asiste al cliente, escribiendo las especificaciones para proveerlas a las varias compañías, solicitándolas que cada una haga una oferta. Después que las ofertas se entregan al cliente, el consultar puede asistirle en revisarlas y seleccionar el servicio que cumpla los requisitos del cliente al mejor costo (no necesariamente el más bajo). Una vez que el servicio se acepta, el consultor puede instruir, guiar, proveer supervisión administrativa y criticar la puesta en marcha o instalación del servicio.
Este mismo procedimiento se aplica si el producto es mano de obra, hardware o electrónica de seguridad. Pero, como con todas las partes del estudio, el papel clave del consultor es funcionar como representante del cliente. El consultor con éxito debe actuar por el mejor interés de su cliente en todo momento.