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1997 1998 1999 2000 20011

(Cambio porcentual) Precios del comercio mundial2

Manufacturas -8,0 -1,9 -1,8 -5,1 -1,7

Petróleo -5,4 -32,1 37,5 56,9 -14,0

Productos primarios no combustibles -3,0 -14,7 -7,0 1,8 -5,5 Relación de intercambio Economías adelantadas -0,6 1,6 - -2,6 -0,2 Países en desarrollo -0,9 -6,6 4,7 7,0 -3,0 Exportadores de combustibles 0,2 -26,2 30,4 40,5 -10,9 No exportadores de combustibles -1,1 -1,3 -0,5 -1,3 -0,5 1 Proyecciones. 2 En dólares EE.UU.

niveles de 1997. La reducción ha sido especialmente notable en lo que respecta al café: los precios medios anuales en 2001 eran alrededor de una tercera parte de los de 1997 y siguieron bajando durante la mayor parte del año.

El debilitamiento de los precios de los productos básicos distintos de los combustibles ejerció efectos negativos en muchos países en desa- rrollo que dependen decisivamente de las exportaciones de produc- tos primarios y tuvieron consecuencias desfavorables para sus relacio- nes de intercambio (Cuadro 3). El descenso más pronunciado en la relación de intercambio fue el de los países en desarrollo exportadores de combustibles. En cuanto a los exportadores de productos no combustibles, la reducción de los precios del petróleo les ayudó a contrarrestar el empeoramiento de su relación de intercambio, la cual, no obstante, se mantuvo en la tendencia a la baja observada durante la mayoría de los años anteriores. Por otra parte, para los países en desarrollo importadores de alimentos, la reducción de los precios internacionales de éstos se reflejó positivamente en sus factu- ras de importación de alimentos.

Para los países en desarrollo exportadores de productos básicos no combustibles, es posible que los efectos negativos sobre la pobreza sean más pronunciados de lo que parecería a primera vista. De hecho, el descenso de los precios de los productos básicos agrícolas afectó negativamente a las zonas rurales, donde vive la mayor parte de la población pobre, mientras que el efecto positivo de la reducción de los precios de los combustibles beneficia en mayor medida a las zonas urbanas.

El empeoramiento de la relación de intercambio está agravando las perspectivas económicas de muchos países en desarrollo, si bien en 2001 el descenso de los precios del petróleo ayudó a

contrarrestar en los países exportadores de productos no combustibles los efectos negativos de la reducción de los precios de los productos básicos.

Cuadro 4

ÍNDICES DE PRECIOS DE LOS PRODUCTOS PRIMARIOS EN DÓLARES EE.UU.

1

Año/trimestre Productos primarios no combustibles Petróleo

Todos Alimentos Bebidas Materias primas Metales agrícolas 1996 116,7 127,7 124,9 127,1 88,8 88,7 1997 113,2 114,0 165,5 119,4 91,5 83,9 1998 96,6 99,7 140,3 100,0 76,6 56,9 1999 89,8 84,1 110,5 102,2 75,5 78,3 2000 91,4 83,7 92,2 104,2 84,6 122,8 20012 86,4 86,2 74,6 96,7 76,6 105,7 2001 T1 89,4 86,5 80,7 99,2 83,0 113,4 2001 T2 88,1 83,9 76,7 101,3 79,7 116,3 2001 T3 85,7 88,4 70,9 96,1 73,1 109,1 2001 T4 82,4 86,2 70,1 90,3 70,6 84,1 1 1990 = 100. 2 Cifras provisionales. Fuente: FMI.

Incluso con la recuperación económica mundial que se registra en 2002, los países exportadores de productos básicos siguen siendo vulnerables, ya que las condiciones del mercado continúan ejerciendo presiones a la baja de los precios de tales productos. Según las proyecciones del Banco Mundial, tras el descenso de los precios de los productos básicos en 2001, no se prevé ningún aumento en 2002 y

habrá cierta recuperación sólo en 200314. Para los productos básicos

agrícolas, las proyecciones del Banco Mundial indican un aumento del 1 por ciento en 2002, seguido de otra subida del 9 por ciento en 2003.

Repercusiones de la Cuarta Conferencia Ministerial de

la Organización Mundial del Comercio en la agricultura

El valor del comercio agrícola mundial, incluido el de productos pesqueros y forestales, se ha duplicado con creces desde 1980 ascen- diendo a cerca de 661 000 millones de dólares en 1995-99. La proporción de productos agrícolas en el comercio de mercancías ha disminuido al cabo del tiempo y actualmente es de un 12 por ciento aproximadamente a nivel mundial. No obstante, este promedio oculta la medida mucho mayor en que muchos de los distintos países en desarrollo dependen del comercio agrícola, como exportadores y como importadores. Dada la importante función de la agricultura y del comercio de productos agrícolas para muchos países en desarrollo, el marco reglamentario internacional que rige las políticas agrarias y el comercio es esencial para ellos y para sus esfuerzos de reducción de la pobreza. De hecho, el Banco Mundial señala que los países en desarro- llo que han experimentado un crecimiento más rápido de las exporta- ciones agrícolas han tendido también a registrar un crecimiento más rápido del PIB; por ello, las exportaciones agrícolas han contribuido a

incrementar los ingresos agrícolas y reducir la pobreza rural15.

Se emprendieron nuevas negociaciones comerciales multilaterales en la Cuarta Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), celebrada en Doha, Qatar, del 9 al 14 de noviembre de 2001. Tales negociaciones, que concluirán para el 1º de enero de 2005, tendrán importantes consecuencias para la agricultura, la pesca y la actividad forestal. Además de las conversaciones sobre agricultura

y servicios que se hallan en curso desde hace más de dos años16, las

nuevas negociaciones tratarán un temario mucho más amplio. La Declaración Ministerial de Doha centró notablemente la atención en la necesidad de asegurar que las necesidades del desarrollo y la seguridad alimentaria de sus miembros más vulnerables no se pongan en peligro en el avance hacia un sistema comercial internacional imparcial y orientado al mercado.

Con relación al comercio agrícola, en la Declaración Ministerial de Doha los miembros de la OMC acordaron «celebrar negociaciones globales encaminadas a: mejoras sustanciales del acceso a los merca- dos; reducciones de todas las formas de subvenciones a la exporta- Se emprendieron nuevas

negociaciones comerciales multilaterales en la

Conferencia Ministerial de la OMC celebrada en Doha, Qatar, en noviembre de 2001.

ción, con miras a su remoción progresiva; y reducciones sustanciales de la ayuda interna causante de distorsión del comercio». Se compro- metieron a conceder un trato especial y diferenciado a los países en desarrollo para poder tener en cuenta efectivamente sus necesidades de desarrollo. También deberán tenerse en cuenta preocupaciones no comerciales, como la seguridad alimentaria y la necesidad de proteger el medio ambiente. La Declaración de Doha reconoció los progresos ya realizados en las negociaciones sobre la agricultura, que comenzaron en marzo de 2000 en virtud del Artículo 20 del Acuerdo sobre la Agricultura.

En la primera fase de tales negociaciones, que se examinó con detenimiento en El estado mundial de la agricultura y la alimentación 2001, se presentaron unas 44 propuestas de negociación, patrocina- das por un total de 125 Miembros de la OMC. Uno de los principales avances en la primera fase fue la amplia participación de países en desarrollo en el proceso. La segunda fase de las negociaciones, que duró de marzo de 2001 a marzo de 2002, se centró en una labor con más detenimiento sobre todas las cuestiones y opciones para la reforma de política que se incluían en las propuestas presentadas por los miembros durante la primera fase, con una elaboración ulterior, según procediera.

La tercera fase de las negociaciones, que durará hasta el 31 de marzo de 2003, incluirá la elaboración de un acuerdo sobre las «modalidades» para ulteriores reformas; en ellas se explicitarán los procedimientos específicos que los países deberán seguir para reformar sus políticas comerciales agrarias, por ejemplo, la fórmula y el calendario para la reducción de aranceles. Después de ello, hasta la fecha de la Quinta Conferencia Ministerial de la OMC (que deberá celebrarse antes del final de 2003) los miembros de la OMC deberán preparar su proyecto de compromisos. La fase final de las negociaciones consistirá en el debate, la verificación y la aceptación de los compromisos finales. Las negociaciones sobre la agricultura se concluirán como parte de las negociaciones más amplias, que actualmente se han programado de forma que terminen para el 1º de enero de 2005.