La relación entre los costos del control y erradicación de la mosta tsetsé y la tripanosomiasis y sus beneficios depende de varios factores. Por La enfermedad impide
también la aplicación de sistemas integrados de producción agropecuaria.
Colocación de una trampa para atrapar moscas tsetsé
Esta técnica de trampas, en comparación con otros métodos de atrapar moscas, es útil porque es barata, flexible y compatible con el medio ambiente.
ejemplo, en zonas de bajo riesgo la lucha contra la tripanosomiasis empleando tripanocidas es posiblemente más rentable que con otras
técnicas33. El tipo apropiado de lucha (véase el Recuadro 6) depende del
tipo de entorno agrícola, la topografía, el riesgo de mosca tsetsé, el tipo de insecticida empleado, la escala de las operaciones y el marco temporal previsto; por ello, es preciso adoptar enfoques diferentes según las distintas condiciones en el África subsahariana. Por consiguiente, cual- quier esfuerzo para evaluar la relación costos-beneficios de la lucha contra la mosca tsetsé y la tripanosomiasis es una empresa complicada. Un estudio de las relaciones costos-beneficios con distintas técnicas, períodos de tiempo y grados de riesgo, utilizando datos de Burkina Faso, indica que, con bajos niveles de riesgo, la lucha contra la tripanosomiasis utilizando tripanocidas es la más rentable, a no ser que el período sea muy largo. Una comparación entre la utilización de trampas y la de insecticidas muestra que esta última técnica produce relaciones costos-beneficios más altas sólo cuando la duración es pro- longada y los tipos de interés utilizados para descontar los beneficios futuros son bajos. La técnica de insectos estériles es rentable sólo cuando se aplica en zonas de riesgo relativamente elevado y en un horizonte temporal largo (15 años). Incluso con estos supuestos, esta técnica no resulta favorable en comparación con los métodos de trampas e
insecticidas34.
Otro estudio, basado en datos disponibles de una amplia gama de técnicas y en hipótesis simplificadoras, estimó relaciones costos-
beneficios de la lucha contra la mosca tsetsé en toda la región35. Tales
estimaciones, que deberán tomarse sólo como aproximaciones, varían de 1:1,4 a 1:2,6 considerando un período de 20 años. Se espera que la totalidad de los beneficios se obtendrá al final de los 20 años, en que la relación costos-beneficios se estima que ascenderá a 1:5.
Conclusiones
El control o erradicación de la mosca tsetsé resulta, pues, conveniente y viable si se dan determinadas series de circunstancias, cuando las condiciones son propicias y pueden asegurarse beneficios agrícolas a largo plazo. Se han aplicado y se están aplicando muchos métodos diferentes tales como el tratamiento con medicamentos, la tripanotolerancia, el control o erradicación de vectores y la técnica de los insectos estériles. Sin embargo, persiste dentro de la comunidad científica la controversia sobre los productos y métodos apropiados y sobre si serán eficaces a largo plazo.
Quizás es pertinente hablar aquí de la campaña para erradicar la enfermedad de Chagas (tripanosomiasis americana) de América del Sur. La llamada Iniciativa del Cono Sur contra la enfermedad de Chagas es uno de los mayores programas de lucha contra la enferme- dad que se haya organizado y abarca una zona de más de 6 millones de kilómetros cuadrados con un marco temporal de diez años. Su finalidad Estudios han demostrado la
relación favorable entre costos y beneficios de la lucha contra la mosca tsetsé.
La lucha contra la tripanosomiasis es difícil desde el punto de vista técnico y de organización. En primer lugar, se necesita una es- tabilidad civil para cualquier pro- grama de lucha en gran escala contra los vectores. Además, hace falta una financiación sostenible para tener en cuenta el carácter permanente del empeño por mantener una zona exenta de la tripanosomiasis.
Tratamiento con medica- mentos. Este tratamiento sue-
le proteger más al ganado que otras técnicas artificiales combi- nadas. Con un costo de unos 35 millones de dólares EE.UU. (al- rededor de 1 dólar por dosis), se protege de todos los efectos de la tripanosomiasis a unos 10- 15 millones de cabezas de gana- do que viven en las zonas infes- tadas de la mosca tsetsé. Un inconveniente de este tratamien- to es que el ganado tratado no es tan productivo como el de un entorno completamente exen- to de la enfermedad1. Además,
existe la preocupación de que pueda aumentar el nivel de re-
sistencia a los dos medicamen- tos principales (isometamidium y diminacina), que se desarrolla- ron en los años cincuenta.
Tripanotolerancia. El ganado
tripanotolerante y parcialmente tolerante representaba unos 10 millones (en 1983) de los 45 millones de cabezas de ganado existentes en las zonas infesta- das por la mosca tsetsé o en sus proximidades inmediatas2. Aun-
que ese ganado no es inmune, posee una gran tolerancia que le permite mantenerse productivo aunque haya sido infectado.
Control o erradicación de vectores. La mosca tsetsé ne-
cesita un hábitat arbóreo. A co- mienzos del siglo XX, se desbro- zaron de árboles y animales de caza amplias superficies de tie- rra. Después de la Segunda Gue- rra Mundial, se desarrollaron y utilizaron ampliamente técnicas de lucha a base de insecticidas, es decir, pulverizaciones aéreas y sobre el terreno. Se han proba- do y ensayado en situaciones de campo las técnicas de
Recuadro 6