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Preguntas perspectiva-observador.

PROPOSICION IV: cuando dos niveles de significación están en un loop completamente reflexivo, su relación puede ser transitiva o intransitiva.

CAPÍTULO 5: ENFOQUE REFLEXIVO EN TERAPIA FAMILIAR SISTÉMICA.

5.3 Los tipos de preguntas del Enfoque Reflexivo.

5.3.2 Preguntas perspectiva-observador.

Guido Demicheli M.

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Este grupo de preguntas se basa en el supuesto que el ser observador de un fenómeno o de un patrón, es un primer paso necesario para ser capaz de actuar en relación a él. Por ejemplo, es imposible empatizar con otra persona cuando no se es capaz de hacer algunas observaciones respecto de las condiciones experienciales en que ella se encuentra. Lo mismo ocurre cuando los miembros de la familia no se percatan que, inadvertidamente, se están hiriendo unos a otros --y también a sí mismos-- mediante la forma de interacción que sostienen y tampoco pueden aplicar su buena voluntad para corregir el propio comportamiento.

Las preguntas perspectiva-observador están orientadas a fomentar la capacidad de los miembros de la familia para distinguir conductas, eventos o patrones que aún no han distinguido, o ver la significación de ciertas eventos y/o conductas, en tanto vínculos o conexiones con patrones de interacción en curso.

Realizar una serie de preguntas de este tipo, frecuentemente ayuda a los miembros de la familia a mirar la situación con 'nuevos ojos' y a desarrollar nuevas perspectivas acerca de la situación. Por supuesto, es posible hacer afirmaciones directas y señalar ciertas circunstancias a los miembros de la familia, en vez de intentar hacer esto mismo indirectamente, mediante preguntas; ello puede ser mucho más eficiente y conveniente en algunas ocasiones.

Sin embargo, propiciar un contexto en el cual los consultantes puedan generar por sí mismos las nueva distinciones tiene sus ventajas: en primer lugar, los miembros de la familia son estimulados a desarrollar más destreza observacional, cuando se les pide deducir su propia conducta y patrones de interacción. En segundo término, cuando son los propios consultantes los que hacen las nuevas distinciones, ellos experimentan por y en sí mismos, la poderosa capacidad heurística que éstas les proporcionan, a partir de lo cual es mucho más probable que desarrollen una mayor confianza en su propio potencial de solución para el futuro. Por consiguiente, desarrollan también menor dependencia del terapeuta, atribuyendo mayor importancia a la terapia, que a la vez es vivenciada como una actividad compartida.

Las preguntas perspectiva-observador pueden categorizarse de acuerdo a la persona a la cual se le pide comentar y la persona(s) o relación (es) por la cual (es) se pregunta. Por ejemplo, las preguntas dirigidas a una persona pueden estar orientadas a que ésta se vuelva observador deliberado de sí mismo. Por ejemplo, ¿ cómo reaccionó ante lo ocurrido ? ... ¿ cómo interpretó la situación que gatilló esos sentimientos ? propia reacción ? ... ¿ Qué más pudo haber hecho en esa situación? ... Si se dieran las cosas, ¿ qué haría diferente ?. Las preguntas acerca de las experiencias de otro (s) pueden propiciar 'otros entendimientos'; por ejemplo, ¿ qué cree Ud. que experimenta él/ella cuando está en una situación como esa ? ¿ Qué cosas piensa Ud. que serán las que hacen que él/ella se entristezca de esa manera ?

A veces estas preguntas son formuladas a modo de 'lectoras de mente' y pueden ser planteadas para explorar la percepción inter-personal: si él tuviera la impresión que tú piensas que él no está realmente desesperado y que sólo está tratando de llamar la atención, ¿ crees que se sentiría menos suicida, o incluso más ?.

Otro tipo de preguntas, las que exploran la interacción propiamente tal entre los miembros de una familia, se focalizan en los patrones de conducta intra-familiar interpersonal y pueden incluir o no, a la persona a la cual van dirigidas. Son extremadamente útiles cuando hay que prestar atención a la recursividad de los patrones de conducta de las relaciones diádicas, triádicas o más complejas. Por ejemplo, para ayudar a un matrimonio a ver la naturaleza circular de su interacción uno podría preguntarle a la esposa: "¿ Qué hace Ud. cuando él se deprime y se aparta?... Y cuando Ud. se frustra y se enoja, ¿Qué hace él?"; luego al esposo: " ¿Qué hace Ud. cuando su mujer se frustra y se enoja?... Y, cuando Ud. se deprime y se aparta, ¿

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Qué hace ella?". Es más fácil para una pareja interrumpir este tipo de patrón cuando ambos pueden ver su circularidad, que cuando se encuentran circunscritos a la propia reactividad lineal de cada cual.

En terapia sistémica, el interrogatorio triádico se refiere al uso de una serie de preguntas dirigidas a una tercera persona, acerca de interacciones entre otras personas; es decir, las preguntas triádicas exploran patrones de conducta interpersonal que no incluyen a la persona a la cual se dirigen, permitiendo a esa persona convertirse en un observador más neutral. Un ejemplo de este tipo de interrogante sería: cuando tu hermana comienza a discutir con tu padre, ¿ qué hace tu mamá ? ¿ Apreciará que ella interceda para hacerle ver que ha ido demasiado lejos o sentirá que lo desautoriza ?

Una de las ventajas de ver a los miembros de una familia juntos en terapia familiar, más que solos en terapia individual, es que el proceso de hacer preguntas a un miembro de la familia en presencia de los demás, siempre sitúa a esos otros en posición de observadores; desde esa posición, obtienen una gran cantidad de información, ya que no sólo oyen las respuestas abiertas de la persona a la que se dirigen las preguntas (y de sus

reacciones no verbales), sino que también elaboran sus propias respuestas a las preguntas realizadas, en base a la 'diferencia' entre su respuesta privada y la respuesta real del interrogado.

Es interesante notar que los individuos no necesariamente tienen que tener conciencia de su 'posición activamente observante' para que ésta tenga efecto sobre su conducta. Los fenómenos y las conexiones implícitas en las preguntas del terapeuta o en las respuestas de la familia, pueden también pasar inadvertidos a nivel conciente y aún así, gatillar cambios en los patrones de significación/acción de estos observadores. Por otra parte, es necesaria la conciencia explícita de un objeto o proceso, para que los miembros de la familia actúen sobre él con intentos concientes. Bajo tal consideración, puede entenderse que las preguntas perspectiva-observador pueden operar en dos niveles de complejidad respecto del observador/oyente.

5. 3. 3 Preguntas de cambio inesperado de contexto.

Cada cualidad, significado y contexto pueden ser considerados como una distinción hecha en contraste con alguna otra distinción, es decir, con una cualidad, significado o contexto opuesto o complementario. No obstante, el acto de hacer una distinción particular frecuentemente enmascara su complemento u opuesto. Es fácil olvidar que 'el malo' existe sólo en relación al 'bueno', así como la tristeza y la desesperanza sólo en contraste con la felicidad y la esperanza. Las preguntas de cambio inesperado de contexto apuntan a iluminar el aspecto que ha quedado en la parte oscura, al hacer una cierta distinción.

Es frecuente que los miembros de una familia se queden pegados a una sola visión o perspectiva y que sus opciones conductuales se constriñan en concordancia con esa falta de diversidad. En este sentido, a veces pueden necesitar ayuda para ver una perspectiva recíproca o complementaria, en orden a abrirse nuevas posibilidades para sí mismos. A veces, unas pocas preguntas certeras de este tipo, pueden liberar a un grupo familiar de una postura cognitiva limitante, poniéndolos en posición de empezar a manejarse con otros entendimientos.

Una o dos preguntas intermitentes que introduzcan el lado opuesto o complementario de un tema, pueden incrementar el interés de los miembros de la familia en sus propios procederes y, al mismo tiempo, ayudarlos a desprenderse de patrones fijos de percepción y significación. Por ejemplo, en el contexto de las quejas acerca de las incesantes discusiones y peleas ( las cuales se da por supuesto que son indeseadas), se puede explorar un contexto opuesto preguntando: ¿ en esta familia quién se siente más cómodo cuando hay peleas ? ... ¿ quién podría experimentar la mayor sensación de vacío si de pronto ya no hubiera nada por qué discutir o pelearse ?; o se puede explorar un significado opuesto preguntando: ¿ quién podría ser el primero en reconocer que papá se enoja porque cada uno de ustedes le importa mucho ?.

Guido Demicheli M.

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