• No se han encontrado resultados

Premisas de la Teoría Socio-Construccionista de Gergen y sus

2.3 ENFOQUE CONSTRUCTIVISTA

2.3.4 Premisas de la Teoría Socio-Construccionista de Gergen y sus

El construccionismo social está asociado a cuatro enunciados esenciales referentes a cómo se interpretan los fenómenos psicológicos; 1) el mundo social consiste en actividades, 2) los seres humanos tienen una capacidad innata para implicarse en los espacios discursivos de la vida social, 3) las actividades sociales se estructuran según las reglas de obligatoriedad acerca de lo que debemos o no debemos hacer, y 4) para entender estos sistemas de las actividades sociales, debemos centrarnos en el hacer y el producir (Jubés et al., 2000).

En lo que respecta al primer enunciado, se refiere a que la sustancia del mundo social son las conversaciones, de manera que la persona entra en sistemas de conversaciones que parecen no tener un inicio ni un final, y una y otra vez que está inmerso en ellas se implica compartiendo las pautas de dichos sistemas por lo que las adquiere y las hace suyas.

Por otro lado los seres humanos tienen una capacidad innata para implicarse en los espacios discursivos de la vida social, de manera que estos configuran la identidad, estos sistemas de relaciones se superponen a la existencia individual por lo que son formadores de la propia individualidad.

De esto surge el tercer enunciado sobre el construccionismo social referente a que es en las actividades sociales que se estructuran las normas o reglas en donde se estipula lo que se debe o no de hacer, por lo que al ser mediante esta interacción social que se construye el hombre, también hace suyas las reglas estipuladas.

Finalmente el cuarto enunciado, pero no por ello menos importante, implica que el mundo social no es una realidad en sí misma, sino que es más bien como una trama en constante movimiento que es construida e interpretada por el sistema de acciones actual, por lo que el mundo y la realidad de él está en permanente construcción.

De tal manera que para el construccionismo social nada es absoluto, universal ni inmortal, más bien todo es cuestionable y relativo, dejando atrás las premisas del positivismo de las realidades absolutas y medibles y dando paso a una visión integradora en donde la interacción social, el lenguaje y el aquí y el ahora son los

principales factores que intervienen en la propia visión de la realidad en un momento dado.

Hoy en día la propuesta de Kenneth Gergen sobre el construccionismo social es uno de los enfoques más influyentes en el estudio de las ciencias sociales (López-Silva, 2013). Cuando él inició su trabajo, intentó sistematizar la psicología social posmoderna, ya que como se vio anteriormente, existía un sinfín de postulados que de manera general coincidían.

Sin embargo lo que él quería era proponer una teoría del conocimiento crítica de los fundamentos racionalistas y empíricos, distinguiendo entre dos tradiciones clásicas; la exógena y la endógena. La primera se sustenta en una posición dualista entre la realidad mental privada y subjetiva, mientras que la endógena propone que el conocimiento está determinado por la existencia de condiciones mentales que constituyen el objeto conocido.

Contrario a esto Gergen ofrece una visión relacional no determinista, en donde indica que la realidad y el sujeto son construcciones sociales, y que la pretensión el conocimiento objetivo sobre estos es un lastre que proviene de la tradición racionalista, por lo que esta objetividad es solo una ilusión (Gergen & Gergen, 1997).

Siguiendo el modelo de Berger & Luckmann (1968), Gergen formula tres fundamentos para su teoría; el primero se refiere a que todo lo que conocemos tiene su origen dentro de una relación. Gergen indica que toda verdad adquiere su validez en la comunidad que la construye y legitima como tal. Haciendo énfasis en la construcción, menciona que todo lo que se entiende como una realidad re negocia y retroalimenta en el lenguaje o lo que él llama juego discursivo, que no es más que el sistema de mensajes y comunicaciones precedentes y que no tienen un final, sino que más bien es continuo (Gergen, 2015).

El segundo fundamento está en el lenguaje, ya que para Gergen, los juegos del lenguaje en los que emergen las verdades compartidas por una comunidad tienen un valor funcional, es decir, coordinar a los diferentes sujetos en torno a lo que consideran es la realidad, por lo que desde su punto de vista la verdad no es

más que una perspectiva producto de la interacción social y construida en los sistemas de comunicación social, por lo que estas verdades se van reconstruyendo dentro de las comunidades mismas.

Se puede decir que para la TSC la realidad es un conjunto de significados conversacionales que son socialmente compartidos y que en base a este intercambio se van modificando con los diferentes acontecimientos reconstruyendo un nuevo significado de la realidad una y otra vez.

Finalmente, para Gergen la participación en el lenguaje y en la construcción de la realidad participan en una forma de vida o en una tradición específica que reproduce un entendimiento específico de la realidad. El lenguaje actúa como una proyección de las creencias y representaciones que una comunidad comparte, por lo que participar de este, es participar de la construcción y reproducción de ciertas representaciones que una comunidad posee (Gergen, 2015).

Es importante que quede claro este punto ya que para el autor de la TSC es un punto central en el desarrollo de su teoría relativista. Es decir, las formas de referirse y conceptualizar no reflejan una realidad externa, más bien reflejan la participación del individuo en ciertas comunidades de significado, por lo que el conocimiento no es relacional, sino que es un proceso histórico.

Según López-Silva (2013), cualquier definición sobre el mundo es creada dentro de una comunidad social, y esta solo tendrá sentido dentro de la comunidad que la enunció, por lo que la validez de esta definición depende de las categorías sociales que la sostienen como tal, por lo que las distintas maneras que se tienen para definir una realidad son formas de conversación distintas. Es por esto que se puede comprender como las normar alimenticias mexicanas son diferentes a las europeas, así como también es diferente la construcción de cómo debe ser el cuerpo en el norte y el sur de México.

Como se puede observar la TSC, a diferencia de la TCS y la TRS, deja de lado los procesos cognitivos e individuales que permiten que la persona se diferencie del resto, pues se centra en que la misma construcción de que individuo y

sociedad son entidades diferentes es una realidad más, sin embargo para Gergen esta separación propuesta por Durkheim en sus representaciones colectivas, no existe del todo, por lo que desde su posición relativista el proceso de las construcciones se da solo en el contexto social histórico.

2.3.5 Una Visión Articuladora de las Teorías Constructivistas Formales en