A diferencia del proceso migratorio de mexicanos a EUA, la migración ex- trarregional de población ecuatoriana a España es catalogada como fenómeno “emergente”. Sus inicios son históricamente recientes: la década de los noventa del siglo XX. Es más, 1999 se identifi ca como el año disparador del éxodo.
Los procesos migratorios, como ha sido evidente a lo largo del texto, son mul- ticausales y, de manera especial, los más cercanos. En este sentido el caso ecua- toriano no es la excepción. Ahora bien, pese a que 1999 coincide con la agudiza- ción de la crisis económica de Ecuador, no es posible limitar la existencia de la movilidad poblacional a esa coyuntura. La migración ha constituido por décadas una estrategia social de reproducción y supervivencia, principalmente para la región sur del país.
Respecto a los patrones de la migración ecuatoriana, los análisis especializa- dos señalan que durante la segunda mitad del siglo XX, fueron tres los que han caracterizado al país sudamericano. En ellos confl uyen la migración interregio- nal y extraregional. El primer patrón se ubica en la década de los 60 siendo sus destinos principales los Estados Unidos, Canadá y Venezuela. Se trata de una migración sin retorno integrada por familias indocumentadas, provenientes de la región sur de Ecuador, y de una población pionera en la movilidad de indí- genas otavalos, dedicados a la venta de artesanías cuyo destino primordial fue Nueva York31. El segundo patrón se desarrolla durante algo más de una década,
entre 1980 y 1998. Sus migrantes provienen también de la región sureña, prin- cipalmente de las provincias de Azuay y Cañar y se encaminaron a EUA, insta- lándose en Nueva York, New Jersey, Connecticut, Chicago y Miami. La población migrante es rural, principalmente masculina, con fuerte tendencia al status de indocumentado aunque pasado el tiempo, se registró una signifi cativa regulari- zación. El tercer patrón es el actual. Su gestación se sitúa en la última década del siglo pasado y se distingue en parte de los patrones anteriores. Por un lado comparten el origen de la población proveniente del sur del país, esencialmente de las provincias de Azuay, Cañar, Manabí, Loja y de la etnia kichwa otavalo —regiones de la Sierra y de la Costa, y por el otro, se diferencian en virtud de que el patrón actual tiene un mayor volumen urbano del fl ujo migratorio.
El escenario que dio origen a la movilidad poblacional de fi nales de los no- venta fue la crisis sistémica (1997-2000) se caracterizó por una confl uencia de crisis económica, político-institucional y social. Algunas de sus manifestaciones fueron la crisis del Estado y el gobierno en términos de representatividad así como su presunta captura por parte de intereses privados, el feriado bancario, la
31 Herrera, Gioconda; Carrillo, María Cristina y Torres, Alicia (ed.), La migración ecuatoriana. Trasnacionalismo, redes e identidades, Quito, FLACSO-Ecuador, 2005.
insufi ciencia de las políticas sociales del Estado con disminución sistemática del gasto social —uno de los más bajos en América Latina— a lo que se sumaron los efectos del fenómeno climatológico de “el niño” en la región sur del país32.
Como reacción a este contexto, se extendió la incertidumbre y la búsque- da consecuente de nuevas alternativas de vida. La migración aparece entonces como una estrategia colectiva de sobrevivencia. Entre 1998 y 1999 se duplica el número de migrantes, pasa de algo más de 49 mil a casi 110 mil. Para el 2000 se acelera a tal punto que en el primer semestre casi llega a los 85 mil. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el volumen de pobla- ción que sale al exterior se ha mantenido, a tal punto que estimó para 2008 un total de más de 2 millones de migrantes ecuatorianos (49.6 por ciento de muje- res) en una población total de casi 14 millones para el mismo año33.
Como se refi rió, la población migrante tiene un fuerte componente urbano desde fi nales del siglo XX y se debe a que es este sector el más afectado por la crisis. La población de las zonas urbanas representan un 65 por ciento del total de habitantes de Ecuador. Como efecto de la crisis, se dio un creciente desempleo con el consecuente deterioro de las condiciones de vida. En un estudio se registra que para el periodo 1996-2001 los migrantes procedentes de zonas urbanas eran alrededor del 70 por ciento y, según las ciudades, este porcentaje fue mayor34.
El perfi l entonces se modifi có observándose también que su composición es de hombres jóvenes con un número ascendente de mujeres solas cuyo nivel edu- cativo es superior al de los varones. Pero en su conjunto, estos migrantes tienen un grado educativo mayor a la media nacional y provienen de diversos estratos sociales. Al llegar al país de destino, muchos se desempeñan en ofi cios y labores que no habían realizado antes, como el trabajo agrícola, la limpieza de casas u ofi cinas, el cuidado de ancianos y niños.
Los destinos también se han diversifi cado por lo que es posible encontrar migrantes ecuatorianos en Venezuela, Canadá, Italia y España. Este último des- plazó a los Estados Unidos como principal destino de los ecuatorianos quienes, según algunas estadísticas, representan el 49 por ciento del total de la población migrante de su país. Y en España alcanzaron en los primeros años del siglo XXI el tercer lugar en población extranjera, sólo por debajo de los rumanos y marro- quíes.
Se estima que en EUA se encuentran cerca de 400 mil ecuatorianos distribui- dos de manera principal entre Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Chicago
32 Goycoechea, Alba y Ramírez Gallegos, Franklin, “Se fue, ¿a volver? Imaginarios, familia y
redes sociales en la inmigración ecuatoriana a España (1997-2000)”, Íconos no. 14 Revista FLACSO, Ecuador, 2002.
33 Ibíd.
34 Gratton, Brian, “Ecuador en la historia de la migración internacional. ¿Modelo o aberración?”
en Herrera, Gioconda, Carrillo, María Cristina y Torres, Alicia Torres (ed.), La migración ecu-
y Miami. Pero el desplazamiento de un destino por otro se debe, como se dijo an- teriormente, a la transformación de las políticas migratorias estadounidenses, que implican en lo práctico el cierre de la frontera con México y el aumento de su seguridad, así como el incremento en los costos para “cruzar”.
Si bien pensar en España como posible destino refi ere a los lazos históricos y a la afi nidad cultural y lingüística que unen a ambos países, no contradice que, en el imaginario de los migrantes, alcanzar “el sueño americano” continúa siendo una meta, un reto también. Ello se retroalimenta por el intenso contacto cultural e infl uencia que ejerce EUA en ALyC provocando la formación de esa representación. Algunos testimonios de migrantes ecuatorianos dan cuenta de que, al verse obstaculizadas las posibilidades de llegar a EUA por los motivos re- feridos, se optó por buscar destinos más accesibles como España e Italia. La idea con la que se decide ese otro destino es que resulte un puente o vía más sencilla para entrar en EUA. España e Italia representan así para algunos migrantes sólo una parada en su tránsito hacia el “sueño americano” y el reencuentro con familiares que residen en ese país35.
Una mirada a los fl ujos de migración latinoamericana a España en la se- gunda mitad del siglo XX hace posible distinguir tres etapas. La primera co- rresponde al exilio político de los años setenta y que tiene como principales nacionalidades, las de chilenos, argentinos y uruguayos. En los años noventa se produce la segunda etapa, promovida en parte por los impactos de la crisis económica en varios países latinoamericanos y caribeños, en especial peruanos y dominicanos. La tercera, y más reciente, comienza en los últimos años de siglo XX y se identifi ca por la llegada masiva de migrantes ecuatorianos, quienes au- mentaron su presencia en 891 por ciento, colombianos que crecieron en un 522 por ciento, y argentinos que lo hicieron en un 17236 por ciento. Si bien no son las
únicas poblaciones de migrantes que entraron en España, representan aquellas que se multiplicaron en forma sustantiva. Una respuesta al crecimiento de es- tas comunidades, o dicho de otra forma, al motivo que provocó el fl ujo migratorio masivo, es el tipo de reajuste económico vivido en los tres países que, junto con los efectos de la crisis económica y fi nanciera internacional, generaron la pau- perización de sectores medios y bajos de la sociedad.
El crecimiento constante de la migración latinoamericana a España, vincu- lado además al no requerimiento de visa para los ciudadanos latinoamericanos —situación que cambia en 2004— es un fenómeno poblacional que ha llamado la atención en distintos ámbitos. Algunos números dan cuenta de su importan- cia. Por ejemplo, según el padrón municipal de habitantes, en diciembre de 2003, el 31 por ciento de los extranjeros empadronados provenía de América Latina,
35 Véase: Gratton, Brian, op cit. Pedone, Claudia, “Las representaciones sociales en torno a la
inmigración ecuatoriana a España”, Íconos no. 14 Revista FLACSO Ecuador, 2002.
especialmente de Ecuador y Colombia. Los datos registrados también exhiben una alta tasa de migrantes irregulares37.
El intenso fl ujo migratorio hacia España ha tenido un costo para quienes lo componen. Así como lo hay para “el cruce” a EUA también para el traslado e ingreso a España. Existen para ello agencias de viajes tanto en Ecuador como en España que ofrecen el servicio completo de trámites legales e ilegales que sean necesarios para el migrante a cambio de lo que exigen fuertes sumas de dinero, entre 3500 y 4000 dólares, sin garantizar el éxito de su trabajo. Tomar el servicio ofrecido por estas agencias representa esfuerzos familiares, al igual que en la otra experiencia en América, que conlleva el endeudamiento con ban- cos, prestamistas, “tramitadores” o “chulqueros” así como también con agencias. Todos ellos se encargan de conseguir el fi nanciamiento, los vuelos, tramitar la visa, conseguir la carta de invitación de alguna familia en España, realizar los traslados y hasta resolver el posible trabajo. El más requerido entre ellos por los migrantes es la “la bolsa” que incluye además el asesoramiento sobre diversas estrategias que los viajantes deben desplegar cuando llegan a Europa. Se trata por ejemplo de recomendar actitudes, expresiones y respuestas a las preguntas de los agentes migratorios hasta sugerencias sobre vestimenta38.
Al llegar a España, la población ecuatoriana ingresa principalmente con visa de turista y se distribuye geográfi camente en Madrid, Barcelona y la zona agrícola de Murcia. En particular, la etnia kichwa otavalo lo hace en Cataluña. España no siempre, como se ha visto, es el destino fi nal, o bien se intenta el tras- lado a EUA o bien se dispersa en otros países como Inglaterra, Bélgica, Holanda, Suiza, Suecia e incluso han llegado a Israel.
Para el año 2009 el gobierno ecuatoriano estimó que residen en el extranjero entre 2.5 y 3 millones de ecuatorianos. De ellos, cerca de 400 mil viven de mane- ra legal en España, mientras que la cifra puede llegar a 700 mil si se considera la población migrante con situación legal irregular. Durante el primer semestre del mismo año, las remesas alcanzaron un monto de 1.164.2 millones de dólares, de los cuales 491.7 millones provienen de España39.
Por su parte, el formar parte del Padrón Municipal signifi ca para los migran- tes la posibilidad de acceder a los servicios de salud, educación y otros de carác- ter social proveídos por el gobierno español. Los migrantes en situación legal como ilegal pueden registrarse en el Padrón, sin embargo, se advierte que no todos los migrantes en situación irregular están anotados y ello limita su acceso a los servicios gubernamentales que se ofrecían.
37 Véase: Echeverri, Buritacá Ma. Margarita, “Fracturas identitarias: migración e integración
social de jóvenes colombianos en España”, Migraciones Internacionales, vol. 3 n. 1, enero-junio 2005, pp. 141-164.
38 Goycoechea, Alba y Ramírez Gallegos, Franklin, op cit. 39 Observatorio de Economía Latinoamericana, en línea.
La situación procesada en tiempos recientes sobre asuntos migratorios en los territorios de la Unión Europea, ante el crecimiento del fl ujo con perfi l extra- comunitario, está pautada por medidas restrictivas, y por ende España no está exenta del clima de época. Se trata de políticas con marcado énfasis restrictivo y también punitivo y excluyente. En 2008 el Parlamento Europeo aprobó una medida llamada Directiva de Retorno. Con ella se promueve el retorno volun- tario de inmigrantes ilegales, presentes en cualquier país de la Unión Europea, dentro del plazo fi jado por los Estados respectivos. De no darse el retorno volun- tario, se aplica el mandato de recurrir a la retención, consecuente expulsión y la prohibición de regresar a territorio europeo.
Esta medida generó rechazo de varios gobiernos latinoamericanos que tie- nen connacionales en condición de migrantes en Europa. En el caso español, la respuesta casi inmediata del gobierno español señalaba que la medida no sería aplicada en su territorio pero la decisión cambió con posterioridad. La Directiva de Retorno fue aprobada por el Consejo de Ministros de España, determinando que su aplicación sea inevitable. Esta decisión modifi ca algunos términos y en lugar de referirse a expulsiones, se lo califi ca de retorno voluntario. Los primeros datos muestran que durante el primer mes de aplicación, a fi nales de 2008, se habían recibido cerca de 400 solicitudes de ecuatorianos para el retorno volun- tario. Y en el caso de la población migrante latinoamericana en general, en junio de 2009 las solicitudes, y en buena parte de ilegales, traspasaban en número las 5 mil. Se trata pues de las efectos del contexto actual de crisis económica, me- didas restrictivas para la población extracomunitaria y consecuente difi cultad para obtener trabajo en un mercado saturado de mano de obra migrante. Lo anterior no signifi ca que la migración hacia Europa esté detenida.
CUADRO 3
Migración en Ecuador (2009)
ECUADOR MIGRANTES ESPAÑA
13.927.650 ecuatorianos Entre 2.5 y 3 millones de mi- grantes.
41.063.950 españoles 5.598.691 migrantes
Principales provincias expulso- ras de migrantes:
Rurales Azuay, Cañar, Manabí,
Loja, Guayas, Pichicha.
Urbanas Guayaquil y Quito.
Países de destino:
Venezuela, Estados Unidos, Canadá, Italia y España.
402.088 son ecuatorianos 7.4% del total de extranjeros 203.369 mujeres
198.719 varones
Perfi l de los migrantes:
Varones Muchos de ellos viajan
solos y muchos son solteros.
Mujeres, Viajan solas aún sien-
do casadas especialmente a destinos europeos, “mujeres pioneras”.
Migrantes de ambos sexos de origen urbano Tienen un grado
de escolaridad mayor a la media del país. Se considera que no provienen de un contexto social de pobreza.
Sexo:
49.6% femenino 50.4% masculino
Provincias de llegada:
Barcelona, Madrid, Murcia
Monto de remesas:
1.164.2 millones de dólares
Monto de remesas:
491.7 millones
Ocupación:
Varones Labores agrícolas, mecánicos,
hostelería.
Mujeres Cuidado de niños y ancianos,
labores de limpieza en casas y ofi cinas.
Y estos efectos se dan pese a que la mano de obra migrante contribuye al mantenimiento del estándar de vida de un estado de bienestar cuya población ha envejecido desde el último tramo del siglo pasado. España tiene nichos espe- cífi cos de ocupación para la mano de obra migrante que se dedica al cuidado de ancianos, de niños, servicio doméstico, e incluso, el trabajo sexual. A su vez ofre- ce posibilidades para labores que tienen características de precariedad, inesta-
bilidad y en su caso, estacionalidad como en la agricultura, la construcción, la hostelería entre otros servicios40.
Estas ocupaciones, en particular las de servicios, determinaron que el perfi l predominante de la migración ecuatoriana a España llegó a ser femenino, pro- veniente de distintos estratos de esa sociedad aunque principalmente de origen urbano. Esta población ingresó a territorio español para ocuparse en labores do- mésticas y de cuidado de niños y ancianos. El rumor que se esparció en Ecuador era que las mujeres tenían mayor posibilidad de conseguir un puesto de trabajo, lo cual impulsó su movilidad hacia España resultando “pioneras”. En este rol se las observa como encargadas de establecerse para luego traer, en un estilo de “efecto llamada”, a cada uno de los integrantes de su núcleo familiar. Las redes tienen su origen en este estilo de fl ujo migratorio dando lugar a una concen- tración femenina en Madrid y Barcelona mientras en Murcia se ha reunido la mano de obra masculina demandada para el trabajo agrícola.
Este perfi l femenino destinado a servicios ha sido caracterizado como “impor- tación de cuidados” o “fuga de cuidados”. Al pasar de proyecto a realidad la mi- gración, en sus lugares de origen genera que las mujeres ecuatorianas deleguen en sus madres, y en ocasiones a otras mujeres a las que les pagan un sueldo, el cuidado de sus hijos. La delegación de cuidados constituye una cadena transcon- tinental interesante. Mientras las migrantes sustituyen labores de las mujeres de sectores medios, y medios-altos, en España lo mismo que otros países desa- rrollados, delegan tareas similares a otras mujeres en su tierra de origen41.
Las interpretaciones que estas mujeres construyen sobre su experiencia mi- gratoria está cruzada por temas como liberación de la tutela masculina —cultu- ralmente reforzada en su país— a través de los padres, maridos, hermanos, ma- dres o hijos. De esta forma las mujeres estiman que han conseguido autonomía, libertad y autosufi ciencia42.
La construcción del imaginario migrante con referente en España tiene en las redes sociales un alimentador permanente. Sin duda, éstas se apoyan en el desarrollo permanente de medios de comunicación en tiempo real que permiten, por un lado, transmitir el entusiasmo por imitar la experiencia migratoria y,
40 Pedone, Claudia, “Tú siempre jalas a los tuyos. Cadenas y redes migratorias de las familias
ecuatorianas hacia España”, Herrera, Gioconda; Carrillo, María Cristina y Torres, Alicia (ed.),
La migración ecuatoriana. Trasnacionalismo, redes e identidades, Quito, FLACSO-Ecuador,
2005.
41 Parrella, Sonia, “Los vínculos afectivos y de cuidado en las familias trasnacionales. Migrantes
ecuatorianos y peruanos en España”, Migraciones Internacionales, Vol. 4, No. 2, Tijuana, CEL- RF, julio-diciembre 2007.
42 Bonilla, Adrián; Herrera, Gioconda y Ramírez, Jacques, Migraciones Latinoamericanas: Proce- so Político, Flujos y Remesas. Ponencia presentada en el Foro de Biarritz, Francia, Noviembre
por el otro, generar espacios plurilocales de permanente intercambio material, cultural y simbólico43.
Pese a la importancia numérica, de la existencia de grupos identifi cables en territorio español así como de la fuerza simbólica de la migración ecuatoriana, y a diferencia del caso mexicano, en los análisis sobre el tema se indica que aún no es posible hablar de comunidades trasnacionales consolidadas. La referencia que al respecto se establece es la de familias trasnacionales y redes que son decisivas para el trayecto migratorio44.
Dentro de este contexto, se han generado procesos organizativos de los mi- grantes ecuatorianos en territorio español formalizados en asociaciones cuyo objetivo es brindar apoyo a las redes migratorias en formación, a los migrantes en territorio español y a las familias de los migrantes en el Ecuador. Entre ellas destaca la Asociación de Migrantes Ecuatorianos en España “Rumiñahui”, de carácter trasnacional que cuenta con aproximadamente 5000 afi liados. Como parte de sus funciones brinda asesorías sobre trámites legales, defensorías, di- fusión de información en España para los migrantes y en Ecuador para sus familias. Asimismo, se ha constituido en España como un medio de presión po- lítica frente a las “autoridades locales en la consecución de derechos específi cos