• No se han encontrado resultados

Procesos demográficos

En el período 2000-16 la población del país se mantuvo relativamente esta- ble, en el orden de los 3,44 millones de habitantes, según datos de 2016 del Instituto Nacional de Estadística (INE)35.

El último Censo de Población (2011) in- dica una leve mayoría de mujeres (el 52%), que el Uruguay es uno de los paí- ses más urbanizados de la región, que cuenta con 19,7 personas por kilóme- tro cuadrado de superficie terrestre, un crecimiento anual de 0,19 por ciento, y

36 Esta fragmentación territorial entre “norte” y “sur” del río Negro se expresará en casi todas las variables

socioeconómicas.

37 Información disponible para 2016 en https://datos.bancomundial.org/pais/uruguay, allí se calcula la

población rural como aquella no urbana —población total menos la urbana—.

38 La misma fuente señala que al 2000, los habitantes en el medio rural disperso eran 264 000, un 7,97%

de la población del país.

39 Al describir los procesos de migración y condiciones de vida en el medio rural disperso, entienden que

subestima las cifras de la ruralidad, de la población rural, y se sobreestiman las condiciones de vida y empleo relacionadas al sector agropecuario.

confirma la agudización del proceso de envejecimiento de la población —el país se encuentra en una fase avanzada de la transición demográfica, en la que los reemplazos por categoría no llegan a cubrir las pérdidas o cambios, por bajo crecimiento poblacional— (INE, 2011). Además de envejecer, el país lo hace heterogéneamente; en la composición por edad de la población, se observa una fragmentación territorial36 entre el

norte y el sur del país.

“Los departamentos al norte del río Ne- gro tienen un porcentaje de población menor de 15 años superior al prome- dio nacional, fruto de un mayor nivel de natalidad que el resto. Se destacan particularmente por su alto porcenta- je de niñas y niños los departamentos de Artigas, Río Negro, Salto y Rivera. En el otro extremo, Montevideo apare- ce como el departamento con menor porcentaje de población menor de 15 años. Los departamentos situados al sur del río Negro presentan mayores porcentajes de población mayor de 64 años, fruto de una dinámica demo- gráfica caracterizada por una menor fecundidad y mayor esperanza de vida (Paredes, 2008). Se destaca particular- mente el caso de Lavalleja, que al igual que en censos anteriores se mantiene como el departamento más envejecido del país” (INE, 2011).

POBLACIÓN RURAL: “NUEVA RURALIDAD”

La evolución de la población rural en el período de interés tiene diversas lec-

turas, según la definición de población rural que se utilice. La empleada por las estadísticas nacionales correspon- de a los habitantes en el medio rural disperso, y, desde esta perspectiva, en 2018, se computaban 164 541 habi- tantes rurales, el 4,76% de la pobla- ción total37. Desde el año 2000 a esta

fecha hubo una disminución en unos 100 000 habitantes en el medio rural disperso, reflejando un decrecimiento en tasas cercanas al 3% anual38 . Este

es un fenómeno regional, pero que ha ocurrido de manera más intensa en el Uruguay que en Brasil y Argentina —que presentan tasas menores al 1% anual— (Banco Mundial, 2018). Hay trabajos recientes que señalan que hablar de población rural solo como aquella que se radica en el medio rural disperso no es adecuado a las carac- terísticas del país, y proponen nuevas definiciones sobre esta. La base para tal cuestionamiento es que el campo uruguayo se ha caracterizado —desde la época del cercamiento de las tie- rras, a fines del siglo XIX— por que una parte considerable de los trabajadores rurales no resida con su familia en el lugar de trabajo y lo haga en centros poblados cercanos (Piñeiro y Cardei- llac, 2014) (Paolino y Perera, 2008). El trabajo de Piñeiro y Cardeillac con- trasta dos definiciones de población rural —que son más amplias que las que refieren solo a los habitantes en medio rural disperso39 —; y los resul-

tados a los que llegan, en cuanto a los cambios de la población en el medio

40 Información disponible para 2016 en http://www.uy.undp.org/content/uruguay/es/home/countryinfo.

html.

41 El trabajo de la CEPAL agrega que: “De acuerdo con la información más reciente, el índice de Gini, que

toma valores entre 0 (para representar la ausencia de desigualdad) y 1 (para representar la desigualdad máxima), alcanza en América Latina un valor promedio de 0,4675. Este indicador varía considerable- mente de un país a otro, con valores que exceden 0,500 en el Brasil, Colombia, Guatemala, México y Panamá y valores inferiores a 0,400 en la Argentina, el Uruguay y Venezuela (República Bolivariana de)”. rural, son interesantes. Primero: al defi-

nir población rural como “la suma de la población dispersa y la población que vive en localidades de menos de 5 000 habitantes, que correspondería a una primera versión de definición ‘amplia- da’ de población rural, solo centrada en el número de habitantes de las loca- lidades y tomando como umbral 5 000 personas […] si se analiza lo que ha sucedido en los 26 años, resulta claro que se está nuevamente ante una caí- da: mientras que en 1985 la población rural ampliada era de 669 122 perso- nas, 23% del total de la población del país, en el año 2011 son 516 151 per- sonas y representan apenas a un 16%”. Segundo: al desarrollar otra definición sobre población rural, en la que iden- tifican las localidades del país en las cuales la mayoría de la población eco- nómicamente activa (PEA) está vincula- da al sector primario y así se identifica a la población que reside en una zona en la que el empleo agropecuario es mayoritario, el resultado es diferente: “en 1985, había 28 817 personas vi- viendo en zonas en las que la mayoría relativa de la PEA se desempeñaba en el sector agropecuario; en 1996, había 117 338, y para el año 2011 encon- tramos 208 834. Si lo vemos en térmi- nos relativos, resulta que en el período 1985-2011 la población que residía en zonas en las que el empleo en el sector agropecuario es lo más frecuente pasa de ser de un 1% del total a un 6,4%” (Piñeiro y Cardeillac, 2014).

Otra conclusión interesante del traba- jo es que las “sociedades rurales en el país y la población rural de 2011 ya no se parecen casi nada a las de 1985, y esto puede verse en múltiples dimen- siones. Una de esas dimensiones hace a su grado de dispersión, y en relación con esto, los años que han pasado des- de 1985 hasta 2011 implicaron un pro- ceso por el cual la población rural se hace cada vez más población nuclea- da” (op.cit.).

Sociedad y desarrollo