4. MARCO TEÓRICO
4.2 Propiedad Intelectual en Colombia
Durante los últimos años el tema de propiedad intelectual ha sido importante dentro de la política de ciencia y tecnología y se ha incluido dentro de los planes de desarrollo de los últimos gobiernos.
De acuerdo con la Constitución de 1991, se le asigna al Congreso de la República la función de regular el régimen de Propiedad Industrial. Sin embargo, no debe entenderse que este tema en Colombia sea regulado a través de leyes expedidas por el Congreso, sino que en virtud de la supranacionalidad, la competencia se traslado en este tema a la Comunidad Andina, la cual lo regula específicamente a través de la Decisión 486. Inclusive podemos afirmar que la legislación interna debe adecuarse a la regulación acordada por la Comunidad Andina y en consecuencia no puede ser contraria a las normas comunitarias. A pesar de que la protección de la Propiedad Intelectual está establecida como una de las normas fundamentales que dirigen el desempeño económico de los países industrializados, en nuestro país este tema hasta ahora empieza a cobrar la importancia que merece y por ende se debe empezar a generar una cultura de propiedad intelectual. Hay que sensibilizar a la clase empresarial sobre las características y bondades del sistema, partiendo de la premisa, evidente e incontrovertible, de que la propiedad intelectual bien utilizada puede generar grandes beneficios al país y a los empresarios en particular, lo mismo que si es ignorada, desperdiciada o mal administrada, puede causarle, a uno y a otros, enormes riesgos y pérdidas económicas. ( www.sic.gov.co)
Por ello, y como un primer paso que apunte hacia el objetivo de crear dicha cultura, es necesario propiciar un cambio en la mentalidad del empresario colombiano, que lo lleve a aprender a utilizar eficientemente en su beneficio los bienes de propiedad industrial, de tal manera que, de esa forma, pueda tener acceso a los medios que le permitan soportar exitosamente la agudización de la competencia propiciada por la ampliación de los mercados presentada por la suscripción de Tratados de Libre Comercio que tanto se han generalizado en todo el mundo. ( www.sic.gov.co)
Para analizar el impacto económico que tiene la Propiedad Industrial en Colombia nos referiremos principalmente a las patentes, las cuales son las que mayor relevancia tienen en este campo por tener una de las mayores aplicaciones prácticas. Es importante anotar que al referirnos a patentes en Colombia, en realidad estamos hablando de patentes que pertenecen casi en su totalidad a compañías extranjeras.
Lo anterior se puede corroborar con los Indicadores de Ciencia y Tecnología, 2004 (Tabla 1.) generados desde el año 1991 al 2003 donde se puede apreciar que la cantidad de patentes presentadas por las personas no residentes (12.201) sobrepasa de manera abrumadora las patentes que por el contrario son presentadas por personas residentes, correspondiente a una cifra de 1.265 patentes únicamente y de la misma manera se pueden ver representados los datos para las patentes concedidas; donde en el intervalo de ese tiempo se han concedido 535 patentes para personas residentes, opuesto a los datos obtenidos para los no residentes, ya que los resultados corresponden a establecer que se concedieron 5.015 patentes. Estos datos causan preocupación, y por ende se corrobora el impacto económico que tiene la propiedad industrial en Colombia.
Esto se debe posiblemente a la falta de una adecuada cultura al cambio y a una conceptualización de la cultura de la propiedad industrial en especial, el uso de las patentes, origina que en los países en vía de desarrollo muy pocas empresas y centros de
(Castellanos et al, 2005)
Sin embargo, su eficacia se hará posible siempre y cuando sea objeto de constantes actualizaciones de acuerdo con las tendencias mundiales que generen para nuestro país cada vez una mayor participación en las creaciones a escala mundial.
Tabla 1. Número de Patentes Presentadas y Concedidas. Recuperado de : www.sic.gov.co En general, Colombia no ha tenido estadísticas de ciencia y tecnología. Se han hecho algunos esfuerzos en el pasado por parte de las Misiones, del Departamento Nacional de Planeación o de Colciencias, pero han sido trabajos bastante preliminares.
Por otra parte, de acuerdo con expertos en la materia, existen hoy muchos motivos que hacen cada vez más necesario tener cifras adecuadas en este campo. El ingreso de Colombia en los tratados de libre comercio, el fenómeno de la globalización, el insistente
llamado a aumentar la competitividad, el claro advenimiento de la Sociedad del Conocimiento como nueva forma de organización social y económica son algunas de las razones que obligan a ello. (García, 2005)
La creación de doctorados en nuestras universidades y la concomitante internacionalización, el renacer en la última década de la formación de colombianos en el exterior, el cambio en la forma de remunerar al profesorado de la universidad pública y la correspondiente necesidad de reconocernos en los índices de publicaciones seriadas también han obligado a llevar cuentas, a estandarizar métodos, a buscar rastros de la actividad científica de los colombianos en los índices internacionales y a crear los propios nacionales. (García, 2005)
Las comparaciones internacionales han llevado a Colombia a plantearse el problema respecto a cuál es su gasto real en ciencia y tecnología, e incluso, el Plan de Desarrollo 2002-2006 se ha puesto como meta llevarlo a más del 0,6% del PIB, umbral exageradamente bajo de acuerdo con las recomendaciones de la UNESCO (esta sugiere destinar por lo menos el 1% del PIB a la ciencia y tecnología). Aún así, es difícil saber qué tan lejos estamos de él y qué tanto estamos avanzando. Cifras como estas son indispensables en las negociaciones de libre comercio, en los esfuerzos de internacionalización de las universidades, en la tarea de atraer adecuadamente al capital extranjero o en la simple labor de enrumbar nuestra nación hacia el siglo XXI (www.ocyt.org.co).
Sin embargo existen diversos factores que han limitado el desarrollo científico y tecnológico en Colombia, dentro de los cuales uno de los más relevantes es el bajo nivel de inversión en ciencia y tecnología, el insuficiente número de investigadores y de recursos humanos calificados, la baja capacidad de innovación del sector productivo, y la limitada
En Colombia no existe un adecuado uso por parte de las universidades, empresas y centro de investigación de la propiedad intelectual y su relación con la producción de conocimiento. Sin embargo, pese a la importancia que acarrea el tema de propiedad intelectual, el país no ha definido una política que integre la propiedad intelectual y el desarrollo científico, tecnológico e industrial de manera efectiva. Los bajos niveles de competitividad y desarrollo de la industria en el país se deben, entre otros factores, a la débil incidencia de organizaciones generadoras de conocimiento en la construcción y fortalecimiento de sectores productivos de mayor valor agregado. No obstante, en materia normativa hay que reconocer la existencia de un conjunto de normas internas suficientemente amplio, acompañadas de la ratificación de los más importantes acuerdos multilaterales y regionales sobre propiedad intelectual; esto sin desconocer los ajustes normativos que están pendientes para responder a compromisos adquiridos en el ámbito internacional. (Conpes, 2006)
Debido a dichos inconvenientes es importante la consolidación de los centros y grupos de investigación de nivel de excelencia con que actualmente cuenta el país, así como la creación de nuevos centros o grupos en las distintas áreas que cubren los programas nacionales y regionales, por lo tanto es necesario adelantar una política orientada a la creación de condiciones de competitividad en el sector productivo, a través del fomento a la innovación y al cambio tecnológico. Para ello es necesario aumentar la capacidad de gestión tecnológica de las empresas, incrementar la inversión en investigación y desarrollo tecnológico y desarrollar "Redes de Innovación" que le brinden apoyo tecnológico a las empresas a través de investigación, información y servicios tecnológicos, y que promuevan la interacción con universidades y otras entidades generadoras de conocimiento, o alianzas estratégicas con empresas innovadoras. Así mismo, es necesario fortalecer el sistema nacional de calidad y la protección a la propiedad intelectual (Conpes, 1998).
Según el Plan Nacional de Desarrollo (2002-2006); en Colombia, el Sistema de propiedad intelectual, en particular el sistema de patentes, favorece especialmente las solicitudes de
nacional. En el país, por ejemplo, sólo 5,6% del total de patentes concedidas pertenece a colombianos. Según este documento: “El Gobierno impulsará una política de derechos de propiedad intelectual que busque un balance entre los estímulos a los inversionistas nacionales y extranjeros, y la defensa de los intereses públicos, especialmente en los campos de la salud, la agricultura, la biodiversidad, el medio ambiente y los conocimientos tradicionales” . Adicionalmente, la política buscará la protección de los recursos genéticos, la transferencia de tecnología y el acceso a la información necesaria para estimular el desarrollo educativo, científico y tecnológico.
En este mismo documento se plantea que se modificará el Sistema de propiedad intelectual con el fin de:
a) Mejorar la eficiencia y transparencia en los procesos de evacuación de solicitudes
b) Corregir los problemas derivados de la dispersión y desarticulación entre las entidades relacionadas con la protección a la propiedad intelectual
c) Revisar la estructura de tarifas teniendo en cuenta que el grueso de las patentes son concedidas a empresas extranjeras.
Por todo lo anteriormente planteado el Gobierno ha hecho esfuerzos por contemplar el tema de propiedad intelectual, y para ello ha traducido ese trabajo en políticas donde se abarca y se establecen disposiciones en el tema como es el caso del Conpes 2006, documento donde se establece una política de propiedad intelectual por medio de la construcción de una capacidad institucional con estrategias y recomendaciones tendientes a lograr al máximo grado la creación, protección y explotación de la propiedad intelectual como factor de desarrollo económico del país.
Este documento plantea recomendaciones para el fortalecimiento a la creación intelectual, dentro de las cuales se disponen algunas situaciones al respecto tales como
privadas, con el propósito de generar seguridad jurídica entre distintos actores, otorgar estímulos a los investigadores e incentivar la integración social de la investigación; se recomienda al Ministerio de Educación fomentar la inclusión de cátedras de propiedad intelectual en los diferentes programas académicos, se recomienda al Ministerio de Educación consolidar un sistema educativo entorno al desarrollo de competencias, priorizando la capacidad creativa y la reflexión crítica orientada a la ciencia, tecnología y la innovación, y el desarrollo de habilidades e intereses especiales para desempeñarse en el campo de la ciencia, la tecnología y la innovación; entre otros. (Conpes, 2006)