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4. MARCO TEÓRICO

4.3 Propiedad Intelectual y Transferencia de Tecnología

Según Correa, 2003 la propiedad intelectual ha devenido un área de creciente interés para las universidades e instituciones de investigación y desarrollo (I + D) en América Latina. La escasez de recursos para financiar investigación, el interés en lograr una efectiva aplicación de los resultados alcanzados y en responder a demandas del sector productivo, han motivado a numerosas de esas instituciones a adoptar políticas y medios para la gestión de la generación de conocimientos y su protección.

La definición de una política institucional en esta materia requiere compatibilizar la misión de las universidades y otras instituciones en la generación de conocimientos, con la protección en los resultados de investigación y su consecuente detracción del dominio público. Las posiciones sobre este tema pueden ubicarse entre dos extremos:

• La difusión irrestricta (y sin compensación) de los resultados de investigación obtenidos; y

• La protección por propiedad intelectual de dichos resultados, siempre que ella sea posible.

Pueden existir, por cierto, políticas intermedias, bajo las que algunos resultados investigativos se difunden libremente, en tanto otros se protegen y hacen accesibles sólo bajo licencia.

La tensión entre los objetivos de difundir o proteger los resultados de investigación, pone en juego consideraciones importantes de política pública, especialmente acerca de la misión de las universidades y otras instituciones públicas.

El desarrollo de estos dos propósitos ha derivado en lo que actualmente se denomina el Dilema de la Propiedad Intelectual: la pregunta es cómo lograr un balance entre estas dos necesidades contradictorias, en donde por una parte se requiere la protección del innovador, y por otra existe la necesidad de la difusión del conocimiento. (Foray, 1995)

Si la investigación tiene como finalidad básica la obtención de nuevos conocimientos con el objeto de transmitirlos a la sociedad, parece claro el interés del científico en dar a conocer los resultados de su investigación haciéndolos públicos por cualquiera de los medios tradicionales propios de la actividad científica, como son las publicaciones o las ponencias en congresos. En el mundo académico el investigador trata de publicar lo más rápidamente posible los resultados de su labor. (Bercovitz, 1986).Número y cantidad de publicaciones y comunicaciones en congresos son determinantes del prestigio de un investigador y del reconocimiento de su propio rendimiento ante el resto de los especialistas en la materia. La rápida publicación posibilita, además, el rápido intercambio de ideas y explica el aumento de la llamada “literatura gris” que en muchos campos de investigación se envía a otros especialistas interesados antes de la publicación.(Córdoba, 1996).

Por otra parte se encuentra expuesto el cambio en la cultura académica que se ha venido generando en muchas universidades donde se pone de manifiesto la importancia de la protección de los resultados de las investigaciones susceptibles de serlo.

Se encuentran entonces los dos propósitos fundamentales de la propiedad intelectual: el primero es premiar a quienes dedican a generar conocimiento protegiéndolos de los competidores que pretenden trabajar con su tecnología, y el segundo es lograr una transferencia eficiente de ese conocimiento. (Hoyos, 2004)

Hasta los años ochenta, la visión dominante sobre la misión de las universidades y otras entidades públicas de I + D se basaba en la creación de bienes públicos accesibles a cualquier interesado sin compensación alguna. Bajo la concepción de la “ciencia abierta”, ninguna compensación adicional es necesaria, pues la obtención de tales resultados ya ha sido financiada y la libre disponibilidad de los conocimientos promoverá más investigación científica y aplicaciones útiles de los conocimientos obtenidos. (Correa,2003)

A esta posición se ha contrapuesto crecientemente el argumento de que, en ausencia de protección, algunos desarrollos científico-tecnológicos simplemente quedan sin explotación efectiva, pues las empresas se inclinan por aquellas tecnologías sobre las que pueden gozar de cierto grado de exclusividad. Asimismo, se ha argumentado que la libre disposición de los resultados conduce en ocasiones a que empresas privadas aprovechen los resultados de la investigación pública, sin contribuir a su financiamiento. En una época de congelamiento o reducción de los presupuestos de las instituciones de investigación, tal financiamiento puede ser esencial para la continuidad de investigaciones amenazadas por falta de recursos. En numerosas universidades e instituciones de América Latina (como en el caso de los institutos de investigación agropecuaria e industrial) se observa una evolución en las políticas aplicadas en el sentido de proteger bajo propiedad intelectual los resultados de sus

de las empresas mejor dotadas para ello, y de favorecer la transferencia de esos resultados al sector productivo. (Correa, 2003).

El objetivo es conseguir un equilibrio dentro de estas dos necesidades y para ello las universidades se han vuelto un factor importante en la creación de resultados que pueden llegar a ser susceptibles de ser protegidos por alguna de las disciplinas de la propiedad intelectual, la cuestión no es dejar de hacer el intercambio de conocimientos, al contrario se pueden llegar a publicar después de proteger.

Según Petrusson, 2006 si se utiliza de una manera no muy constructiva la propiedad intelectual, no hay duda de que puede bloquear la transferencia de tecnología, los esfuerzos de los investigadores, de emprendimiento de los nuevos tratamientos, bloquear el desarrollo y prevenir el bienestar, pero contrario a esto, si se da un buen uso a la propiedad intelectual esta puede fomentar y gestionar la creación de nuevos servicios, la creación de platarformas abiertas para compartir el conocimiento, la formación de una nueva estructura para el desarrollo y la generación de bienestar para la sociedad, además la gestión del capital intelectual puede llegar a ser parte de un sistema financiero.

La propiedad intelectual es una forma de cerrar la brecha de innovación, es decir hacer grandes inversiones en investigación pero esos resultados no se logran poner en uso práctico para generar bienestar, y por ende no hay duda que este sistema es la forma de cerrar esa brecha. Cabe cuestionarse el hecho de que posiblemente los investigadores se interesan por publicar la mayor cantidad de artículos que sean posibles, sin presentar interés en las necesidades de la sociedad, o se esta realizando investigación pensando en lo que realmente tiene valor para ésta. Desde el punto de vista de la investigación lo que se necesita es desarrollar capacidades para reconocer el valor de lo que se esta realizando. (Petrusson, 2006)

Sin embargo hay que tener en cuenta que la transferencia de los resultados de la investigación que se genere en universidades no debe consistir en el objetivo fundamental de la Universidad, sino en el producto de una investigación orientada a otros fines.

Para la mayoría de Universidades y centros de investigación la transferencia de tecnología se define, según la Association of University Technology Managers (AUTM) como el proceso de transferir de una organización a otra los descubrimientos científicos, con el fin de promover el desarrollo y la comercialización. Esta transferencia se lleva a cabo por lo general a través de la firma de acuerdos (o contratos) de concesión de licencias entre las universidades y las empresas privadas o entidades comerciales de capital público. (Cannady, 2006).

En los acuerdos de licencia, la universidad o el centro de investigación concede permiso (licencia) para utilizar la propiedad intelectual de una tecnología de una nueva creación a un licenciatario del sector privado o a una empresa derivada a cambio de regalías u otro tipo de retribuciones. Los derechos de propiedad intelectual permiten a las universidades ser titulares de los resultados de sus investigaciones y controlar el uso de los mismos, y , por tanto, en este sentido, son el fundamento de la transferencia de tecnología. (Cannady, 2006)

En este proceso participan varios actores tales como las universidades, centros públicos de investigación, centros tecnológicos, empresas, oficinas de transferencia, políticas institucionales, etc. Por lo tanto, un buen engranaje y una buena coordinación entre todos los agentes ejecutores, se constituyen en la base fundamental para promover la Propiedad Intelectual y su transferencia al sector productivo.

Según Guisan, 2003 establece a continuación aspectos a ser considerados (según un estudio realizado en España) para que todos los elementos anteriormente nombrados establezcan un buen engranaje:

a) Las universidades y los centros públicos de investigación, con dedicación completa a la investigación, deben fomentar la investigación interdisciplinaria y multisectorial: esto es, ser capaces de reunir en un mismo entorno una masa crítica de investigadores con diferente formación académica y con diferente orientación (más básica o más aplicada) trabajando en “amigable competencia”. Así en el filo de la interdisciplinaridad y la integración deben surgir los mejores y mayores avances de la investigación científico–técnica.

b) Las universidades, centros públicos de investigación y centros tecnológicos deben trabajar de un modo mucho mas coordinado, principalmente en sus relaciones con empresas y sus proyectos más aplicados.

c) La creatividad e innovación del sector empresarial deben ser mejoradas de un modo muy considerable. Por razones históricas y sociológicas, la innovación y el riesgo no han sido las características principales de los empresarios españoles y quizás de los empresarios de otros países latinos.

d) Las unidades de interfaz (oficinas de transferencia y/o de demanda de tecnología) deben integrar personal altamente cualificado y deben trabajar, muy de cerca de los investigadores y empresarios, pero también de un modo coordinado buscando una masa crítica de “oferta y demanda” de tecnología.

A pesar de que son relativamente pocas las iniciativas de patentamiento (estructurado) en las universidades, la importancia cada vez mayor que se da a la obtención de patentes sobre invenciones concebidas en universidades y a la concesión de licencias sobre esas patentes a las empresas; plantea hoy una serie de problemas comunes a todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y otros. Se trata entre otras cuestiones, de determinar la incidencia que puede tener el patentamiento en

y de los efectos que puede tener en la difusión de los resultados de investigación financiadas con fondos públicos y en el acceso a esos resultados. (Cervantes,2006)

Según Idris, 2003 el patentamiento acarrea varios aspectos, de gran relevancia como los que se nombran a continuación:

• La información sobre patentes promueve la transferencia de tecnología y la

inversión

• Las patentes fomentan la investigación y el desarrollo en las universidades y en los centros de investigación.

• Las patentes son un catalizador de nuevas tecnologías y empresas.

• Las empresas acumulan patentes y las utilizan en actividades de concesión de licencias, empresas conjuntas y otras iniciativas de generación de ingresos.

Debido a que cada vez se reconoce más su valor económico, la propiedad intelectual se está convirtiendo en un elemento primordial de la gestión empresarial. Los administradores de propiedad intelectual están contribuyendo a crear importantes carteras de activos de propiedad intelectual que pueden utilizarse en fusiones y adquisiciones, en empresas conjuntas, en acuerdos de cooperación en materia de I+D y acuerdos de licencia, en gran medida de la misma forma que los administradores de productos contribuyen a crear carteras de productos. Estas carteras de activos de propiedad intelectual se desarrollan de una manera estratégica y se orientan hacia sectores de mercados de productos y tecnologías y oportunidades de licencia recíproca. (Idris, 2003)

4.4 Importancia de las Políticas de Propiedad Intelectual en las Universidades.

Hacia fines de los años 80, en el ámbito académico nacional, se comenzó a tomar conciencia de la importancia que determinadas actividades de investigación y desarrollo fueran transferidas al sector socio productivo para su aplicación o explotación en pro de un

un rol protagónico y a desarrollarse de manera intensiva dentro de las áreas de extensión universitaria.

Son varios los factores que han contribuido a generar una toma de conciencia en relación de la importancia de la protección, preservación y utilización de los desarrollos tecnológicamente aprovechables generados en las Universidades, entre los que cabe destacar: (Lima, 2004)

• La sistemática apropiación y a veces explotación de los resultados innovadores generados en las universidades y financiados con fondos públicos, por parte de empresas o inclusive grupos de investigación ajenos a su generación.

• La importancia económica de los bienes intangibles en general y el valor potencial del conocimiento protegido en cuanto permite un mejor posicionamiento frente a terceros y mayores ventajas a la hora de negociar su transferencia.

• El interés y exigencia del sector empresarial en relación a la protección como condición para el financiamiento de las ciertas actividades de investigación competitivas en el mercado.

• La explotación efectiva de los resultados obtenidos, sea a través de la transferencia de la titularidad o del otorgamiento de licencias de explotación.

• La obtención de beneficios económicos como consecuencia de la explotación resultan otra fuente de recurso susceptible de ser reinvertido para la generación de nuevas líneas de investigación.

la sociedad, y por el otro, la universidad como titular de desarrollos innovativos protegidos podrá decidir quien puede utilizarlos gratuitamente y quien deberá pagar una licencia de explotación o uso. .(Lima,2004)

En las Economías basadas en el Conocimiento (Knowledge-Based Economy, en la terminología de la OCDE) (OCDE, 1996), las universidades y organismos de investigación contribuyen a tres funciones clave: producción del conocimiento, mediante las actividades de I+D; transmisión del conocimiento, mediante la formación; y transferencia del conocimiento, mediante su difusión y proporcionando soluciones a los problemas concretos. Estas funciones clásicas han de conciliarse con el nuevo papel que han de desempeñar en los Sistemas de Innovación; básicamente, con su participación en redes largas junto con otros elementos del Sistema, es decir, en lo referente a sus relaciones con los demás elementos del mismo.

Los responsables de las universidades han sido más o menos conscientes de la necesidad de intensificar y organizar adecuadamente estas relaciones; sin embargo, bien por falta de conocimientos y de apoyo técnico, bien por condicionamientos de la propia universidad, no todos han sido capaces de establecer estrategias adaptadas a las características de las universidades y de los demás elementos del Sistema de Innovación en el que se encuentran inmersas. (http://www.campus-oei.org/ctsi/catarguru5.htm).

4.5 Reseña de la Trayectoria sobre el tema de propiedad Intelectual en la Pontificia