4.LAS PUERTAS DE LA CIUDAD
4.6. Puerta de Santiago.
Este acceso a la villa, sin duda, uno de los más tardíos, ya que no es anterior al siglo XV, nos sirve también como breve reflexión sobre el trazado de la muralla en esta área. Tradicionalmente se ha situado en la mayor parte de las explicaciones planimétricas en el límite con la actual Vía Complutense (Figura 12), utilizando sus tapias como eje que permitía coincidir con la afirmación de algunos investigadores, sobre la pobreza y mediocridad de las características defensivas de la cerca. En los últimos años, las investigaciones arqueológicas han permitido conocer y distinguir el trazado real de la muralla bajomedieval,‖ que,‖ se‖ encontraba‖ en‖ gran‖ medida‖ “fosilizada”‖ dentro del tejido urbano, mientras que se empleaban las cercas y tapias levantadas a partir del siglo XVII, como referencia para el trazado de la del siglo XV. La traza real de la muralla, se intuye en algunas fotografías aéreas de los años 50, así como en la cartografía histórica de finales del siglo XIX. El grabado de Van den Wyngaerde, por otra parte, demuestra la proximidad del tejido urbano a la muralla, en un espacio sin discontinuidad entre la Calle Santiago y la cerca.
La puerta era denominada originalmente como Puerta de los Judíos176 , con anterioridad al arzobispado de Cisneros, lo que ya señala el acceso a dos de
174
A.M.A.H. Obras Públicas. Expedientes de Demolición. Leg. 952/6, 1853. En éste abiertamente se identifica la Puerta de Mártires con un “torreón”, por lo que mantenía a mediados del siglo XIX su estructura bajomedieval, similar a la que podemos observar, por tanto, en el grabado de Van den Wyngaerde, que representa una Puerta de Guadalajara similar estructuralmente a la de Madrid, que aparece en primer plano. En el mismo expediente, se intuyen las dificultades para la ejecución de una nueva construcción, ante la falta de suficientes recursos económicos.
175
A.M.A.H. Obras Públicas y Urbanismo. Correspondencia e Informes. Leg. 612/007, 21 de abril de 1853. El contratista que debía ejecutar la obra, Francisco Enríquez Ferrer, remite una carta al ayuntamiento señalando las dificultades para ajustarse al presupuesto que le había remitido el gobierno municipal.
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las áreas de población que desaparecerán a lo largo del siglo XVI y primeras décadas del XVII: la morería177 y la aljama judía. Esta parte de la ciudad, como veremos más adelante, se vio afectada por una importante actuación de época de Cisneros, con el fin de obtener bienes inmobiliarios suficientes para su proyecto universitario. A modo de ejemplo, baste el texto que atestigua la compra de casas y solares en el entorno de la Calle del Tinte y de la Puerta del‖Postigo‖:‖“siete pares de casas juntas desde la casa del Tinte fasta la Puerta del Postigo que dicen de los Judíos178”.
Sin embargo, para el momento concreto en el que se produce la adquisición inmobiliaria 1508-1509, no existe el supuesto del Postigo de los Judíos que se situaba aproximadamente a la altura de los actuales números 34-36 de la calle de Santiago, de acuerdo a la interpretación de Román Pastor179. Por tanto, la compra de las casas se produjo, en el eje sur-norte desde las instalaciones del Tinte—que todavía es posible rastrearlas en el siglo XVIII— hasta la Puerta Nueva, ó del Postigo, o de los Judíos, más tarde conocida como de Santiago. Castillo Oreja pone en duda, sin embargo, la apertura de esta puerta con anterioridad a 1501 ó 1502, momento en el que se consolida la nueva parroquia de Santiago, considerándola además una puerta topográficamente inútil para el acceso a la aljama judía180, que hasta ese momento, emplearía la Puerta de Burgos, la conocida como del Rastro Viejo ó el Postigo de los
176 Ejemplo de ello sería la figura de Marcos de Benavente, un maestro de obra protegido por
Cisneros, y que vivía “a la puerta que dicen de los judíos”, MESEGUER FERNÁNDEZ, J., El Cardenal Cisneros y su villa de Alcalá de Henares, Alcalá de Henares, 1982, p. 112.
177 ROMÁN, PASTOR, C. Arquitectura Conventual de Alcalá de Henares, Alcalá de Henares, 1994, p.
324. Es significativa la conformación en esta área del Convento de Agustinos Descalzos de San Nicolás Tolentino, que en los primeros años del siglo XVII, adquieren un conjunto de casas en la Calle Santiago entre, la Puerta del mismo nombre y la Puerta del Rastro Viejo, en solares que “fueron casas de moriscos”.
178
GARCÍA ORO, J., La Universidad de Alcalá de Henares en la Etapa Fundacional (1458-1578), Santiago de Compostela, 1992, p. 82.
179
ROMÁN PASTOR, C., “Alcalá de Henares medieval, aspectos de su geografía urbana”, Estudios Geográficos, LXV, 256, Madrid, 2004, pp. 497-539.
180
CASTILLO OREJA, M. Ciudad, Funciones y Símbolos. Alcalá de Henares, un modelo urbano de la España Moderna, Madrid, 1982, p. 75.
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Judíos, de la primera cerca, que, por tanto, no sería destruida hasta principios del siglo XVI. Pavón corrobora esta interpretación afirmando:
“Más dudosa es la llamada aun Puerta de Santiago, de la que Portilla dice que un tal Alvar Gómez llamó Puerta de los Judíos. Existió, efectivamente, una Puerta de los Judíos, según consta en el Libro de Santa Librada, escrito. al parecer entre finales del siglo XV y principios del siglo XVI; en él se dice que un tal Texaidor tomó a censo una casa que estaba enfrente del Postigo de los judíos a la calle de Santiago, y entre los bienes bienhechores del convento de Santa Librada figura un Fray Pedro de Discastillo que dejó 700 maravedíes de censos que tenía en la morería cabo la puerta de los judíos”181.
En la ampliación del recinto en el siglo XV, la distancia entre las puertas se sitúa entre 300 y 400 m., pero alternando con postigos, que se sitúan cada 250 m. aproximadamente. A partir de este criterio, la distancia del de la Morería ó Puerta del Rastro Viejo, y la de Santiago se sitúa aproximadamente en 300 m., por lo que parece difícil mantener su inexistencia hasta 1501-1502. La consulta de la documentación textual, sin embargo, puede llevar a una equivocación interpretativa, tal vez como resultado del empeño en defender la evolución de dos recintos amurallados. La denominación de algunas puertas fue modificada el tránsito del siglo XV al XVI como resultado de la presión sobre poblaciones minoritarias desplazadas, que cambió la fisonomía urbana de varias áreas al norte de la villa. Ejemplo de ello, sería el traslado de la morería fuera del recinto amurallado en el barrio de la Cruz Verde, o la expansión de un nuevo barrio cristiano a lo largo de la Calle Santiago. Desapareciendo la aljama judía que ocupaba la Calle Mayor y aledañas. Existen noticias sobre la proximidad de una posible necrópolis en la confluencia de la actual Calle de San Isidro, Eras de San Isidro y el nº 1 del Paseo de la Estación182:
181
PAVÓN MALDONADO, B. ; Alcalá de Henares medieval. Arte Islámico y Mudéjar, Madrid-Alcalá de Henares, 1982, p. 78.
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“Pasada la llamada hoy calle de Diego de Torres y antes del Rastro Viejo, encontrábase uno en pleno barrio de los judíos, según lo comprueban los documentos antiguos de muchas casas de aquel sitio, y en el que se hallaba el osario de los israelitas en la huerta llamada de la Caridad , convertida hoy en linda quinta de recreo: por aquellos sitios y en 23 de octubre de 1848, se descubrieron varios sepulcros, frente á la salida de la calle de San Isidro, en tierra que fué de don Tomás Gutiérrez. Los sepulcros estaban forrados de ladrillos y había en ellos anillos, amuletos y otras piezas de azabache, que se repartieron entre D. Cárlos Groizard y D. Gregorio Calzada183”.
La configuración definitiva de este espacio, y sus calles adyacentes, siendo la más destacada la Calle Santiago, no podemos considerarla ya medieval, sino renacentista, no sólo por su cronología (no parece anterior a 1539), sino por los ideales urbanísticos que la inspiraron. En 1503, Cisneros convierte y transforma la antigua mezquita de la villa en la actual iglesia de Santiago, y comienza una intensa remodelación de la zona que consistió en la nueva articulación en torno al templo. Incluyó también la construcción de una calle, tal como propuso Juan Ruiz de Coca en 1523, y que consistió finalmente en la construcción de 15 casas para arriendo, que, por el pleito que inició la parroquial con sus propietarios, por el impago de los censos184, ya estaban levantadas en 1539. Esta operación urbanística continuó en el siglo XVII. Tenemos diversas noticias sobre la existencia de la puerta en el siglo XVIII, a partir de la ruina y abandono de uno de los edificios más significativos de su área inmediata desde el siglo XVI, y que daba nombre a la calle que desembocaba en la Puerta de Santiago, el antiguo Tinte Viejo:
“Don Juan Xavier Ramirez de Orozco*<+ y digo que la cassa que en la poblacion deella en la Puerta de Santiago, fue tinte se halla avandonada, sin dueño conocido, y en estado ruinoso *<+ y amenaza ruina hacia el patio de la cassa que yo posseo en la calle del Horno Quemado*<+ ”.
183
AZAÑA, E. Historia de Alcalá de Henares, Alcalá de Henares, 1986, p. 182.
184
GÓMEZ LÓPEZ, C., “Aportaciones a la configuración urbanística y arquitectónica del barrio de Santiago de Alcalá de Henares, siglos XVI-XVII”, V Encuentro de Historiadores del Valle del Henares. Actas, Alcalá de Henares, 1997, p. 367-378.
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Ante el estado del edificio, el alarife de la villa Joseph Román185 realiza una inspección de éste en 1743, concluyendo:
“De orden del señor don Juan Manuel Iturralde, procurador desta ciudad de Alcal{ e visto y reconocido una casa medianera a la Puerta de Santiago, que pertenece a Juan Caballero, y que fue muchos años tinte. Como sus herederos a mucho tiempo que se ausenttaron desta ziudad, por cuia ausencia y la falta de reparos allagado la casa, a hestado de estarse arruinando la maior parte della por lo que se aprecio186 [<+”.
La desaparición de algunas de las casas, en su área inmediata, no impidió que la puerta todavía en el primer tercio del siglo XIX, fuese considerada como uno de los accesos principales de la ciudad. Seguía en pie en 1864, ya que un vecino solicita a la Corporación municipal, romper uno de los muros de la puerta, para que quedase alineada con la fachada de su casa, en el nº 7 de la Calle del Tinte, y así:“Ha de mejorar el ornato público en dicha parte hoy una de las que más llaman la atención mediante á ser el paso de los viajeros procedentes de la estación de ferrocarril187”.
Las noticias sobre su existencia, entre 1871-1875 son confusas. En pie a lo largo de 1871, permitiéndose la ubicación de puestos de verduras y frutas, en sus inmediaciones188, debió ser víctima de la remodelación general de la actual Plaza de Atilano Casado, conocida como Plaza de la Puerta de Santiago, durante las labores de embellecimiento del Palacio del Marqués de
185
Se trata del mismo, que en 1763 visita la Puerta de Madrid, pero en este caso no ya como alarife, sino como arquitecto. Vid. p. 23.
186
A.M.A.H. Obras Públicas. Leg. 611/4, 7 de julio de 1743.
187
A.M.A.H. Obras Públicas. Leg. 612/100, 20 de octubre de 1864. Autorizada la actuación el 24 de octubre de 1864. A lo que se suma otro documento, del mismo año,aunque ligeramente anterior, en el que se señala: “…la (calle) llamada del Tinte, sería más conveniente y hasta indispensab que se arreglase dicha calle colocando en ella dos pequeñas aceras de piedra que empalmasen desde la Puerta llamada de Santiago por una parte con las aceras de asfalto y construida…”, en A.M.A.H. Libro de Acuerdos. Leg. 11044/003, 22 de febrero de 1864.
188
A.M.A.H. Libro de Acuerdos. Leg. 11045/002, 9 de noviembre de 1871. “Dada seguidamente cuenta de una exposición de José Villar y Roma de esta ciudad solicitando se le consienta colocar un puesto para la venta de frutas verdes y frescas en la rinconada que existe junto a la Puerta de Santiago…”. El ayuntamiento le autoriza, con fecha 23 de noviembre de 1871, dando una serie de prescripciones, sobre cómo debía instalarse en la Puerta: “Que el cajón ocupará ´por el lado del arco seis pies y medio concluyendo en cuatro y medio debajo del farol.” El ayuntamiento también obligaba a forrar de zinc el puesto y se reservaba retirarlo en cualquier momento.
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Morante y Arenales, que había adquirido el Antiguo Hospital de Estudiantes de San Lucas y estaba realizando modificaciones en el edificio, y deseaba embellecer su fachada septentrional y occidental189. Su proyecto, sin embargo, despertaba suspicacias entre las autoridades municipales, que exigieron una explicación precisa de lo que se pretendía ejecutar, sin que tengamos confirmación documental de si esto produjo una paralización de las obras, o como parece más probable la Puerta de Santiago fue desmantelada entre 1872-1873190.