4.LAS PUERTAS DE LA CIUDAD
4.2. Puerta de San Julián.
Su origen hay que situarlo en la ampliación de la cerca que se produjo a partir de finales del siglo XIV, no existiendo referencia alguna de ella, anterior al siglo XV. En realidad no se trata de una Puerta propiamente
130 Sin embargo, sigue siendo llamativa la escasa representación gráfica de las puertas de la ciudad
de origen medieval, que todavía se mantenían en pie: la del Vado, Santa Ana, o incluso otras más tardías, tampoco visibles de manera nítida, como es el caso de la de Santiago.
131A.M.A.H. Libro de Acuerdos. Leg. 11043/001, 23 de mayo de 1859. 132
A.M.A.H. Libro de Acuerdos. Leg. 11043/002, 26 de abril de 1860.
133
MORENO PERAL, A., El Patrimonio Heredado. El Casco Histórico de Alcalá de Henares, Alcalá de Henares, 2007, p. 243: “En 1860 el ayuntamiento concede a Francisco González derribar un pedazo de muralla y quedarse con el espacio y los materiales para reedificar una casilla junto a la posada de la Puerta del Vado”. El autor vincula este acontecimiento a la desaparición del acceso a la ciudad, aunque no especifica de manera clara su fuente documental, que suponemos es: C. ROMÁN PASTOR, C., “El Recinto Amurallado de Alcalá de Henares. La Edad Media”, Acervo, nº 3, Alcalá de Henares, 1993, pp. 3-60, aunque en esta última no se especifica cómo se llega a esa conclusión. El conjunto de documentación de los Acuerdos y Actas de de la Junta Municipal, parecen, sin embargo, sugerir, que el derribo de la Puerta del Vado, se produjo en el otoño-invierno de 1859.
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dicha, sino de un postigo, que permitía una salida más oriental para dirigirse hacia el Puente Zulema. Todavía es posible vislumbrar el aspecto de la trama urbana en la cartografía de la segunda mitad del siglo XIX (Figura 7), con un acceso a la villa Sureste-Noroeste a través del angosto callejón del Perro (actual Calle de San Julián).
Sobre las primeras noticias históricas de ella, no existe confirmación con anterioridad a 1434, lo que nos hace suponer que fue una de las más tardías en ser levantada, posiblemente más próxima a mediados del siglo XV, que con‖anterioridad.‖Rom{n‖Pastor,‖la‖denomina‖genéricamente‖como‖“portillo”‖ en su planimetría hipotética del siglo XV, y como “Puerta de las Tenerías” en el siglo XVI, siguiendo un documento del A.H.N. que hace referencia al comienzo de la Calle de la Trinidad, “calle que va a las tenerías”, que estaban fuera de la Puerta de San Julián134. Se ubicaba, por tanto al sur de la actual Calle San Julián, en el cruce de ésta con la actual Ronda de Pescadería.
Algunos autores sostienen que en realidad, la Puerta de San Julián es una nueva apertura en la cerca del siglo XV, de un postigo existente en la primitiva cerca de los siglos XIII y XIV135, que sitúan aproximadamente en el
134 Las Tenerías fueron trasladadas desde las inmediaciones de la Puerta de los Aguadores, a
principios del siglo XVI, bajo el gobierno de Cisneros, al sur de la villa, en el área próxima a la Puerta o Postigo de San Julián, tal como todavía describen documentos decimonónicos, sobre la propiedad de ellas. En un enfrentamiento por la delimitación de lindes entre un vecino y el ayuntamiento, en 1887, el primero presenta escrituras de propiedad que se remontan a 1787 y 1793, en las que se especifica que: :”…que las casas Tenerías fuera de la puerta de san Julián que siendo antes tres, vinieron a hacerse una, lindan por oriente con casa del cabildo de animas de la iglesia parroquial del apóstol Santiago, norte con la calle pública o desaguadero de la alcantarilla que viene de la Plaza del Mercado para la Sangrera y río, por poniente con tierras de dicha santa iglesia magistral de san Justo y Pastor que antes fue huerta y al mediodía en que tiene puerta falsa que mira al río…”, en A.M.A.H. Obras Públicas. Leg. 1088/1, 20 de enero de 1887. Sobre la problemática de su traslado, y su ubicación al sur de la villa en el primer tercio del siglo XVI, vid. MESEGUER FERNÁNDEZ, J., El Cardenal Cisneros y su villa de Alcalá de Henares, Alcalá de Henares, 1982, p. 128. Todavía es posible observarlas en la cartografía anterior a 1850.
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GARCÍA FERNÁNDEZ, J., “Alcalá de Henares. (Estudio de Geografía Urbana)”, Estudios Geográficos, vol. XIII, nº 47, Madrid, 1952, pp. 310: “También se debió de ampliar en esta época (el gobierno de Carrillo 1447-1482) la muralla por la Puerta de San Julián. La puerta anterior debió de estar en el pequeño ensanche que hay al cruzarse la Calle de San Julián con la de la Portilla cuyo nombre es bien expresivo”. ROMÁN PASTOR, C., “Parámetros urbanísticos medievales”, Alcalá de Henares, páginas de su Historia. XII Curso de Historia, Arte y Cultura, Alcalá de Henares, 2003 p. 197: “Siguiendo hacia
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comienzo de la actual Calle de la Portilla, en su cruce con la Plaza de San Julián, aunque también es posible que sus restos se ubiquen justo debajo del actual Colegio de Trinitarios.
Su naturaleza secundaria, como portillo, explicaría su ausencia en la cartografía decimonónica. Se encontraba en ruinas a finales del siglo XVII— 1673—, sin que existan noticias de una extensa reparación. Es mencionada por Portilla en 1725 y también en las sucesivas ampliaciones del Colegio de Trinitarios Descalzos de la Santísima Trinidad, que en 1657, en su deseo de expandirse hacia el sur de la villa, creando una gran huerta, fuero adquiriendo viviendas pertenecientes a la manzana 18 del plano de Ovando hasta alcanzar el espacio comprendido entre la Puerta Nueva y la de San Julián, en un área que todavía a finales del siglo XIX, permanecía tapiada, y limitada al norte por el Callejón de Mataperros (actual Callejón de San Julián) y al este por la Calle de San Agustín, hoy de Santo Tomás. La compra de viviendas, se efectuó paulatinamente, y conllevó la demolición de éstas y la explanación de toda la superficie.
Los enfrentamientos entre las órdenes religiosas y vecinos de la villa, por la alteración de la trama urbana, y la captación de espacios próximos a los conventos, debió de producirse frecuentemente a lo largo del siglo XVII, en una activa política que tendía a incumplir los acuerdos con un concejo debilitado, que fue uno de los principales motivos de la desarticulación de la cerca. A modo de ejemplo, nos sirve el texto de varios vecinos de Alcalá que, en 1674, y de manera comunal denuncian a los religiosos trinitarios:
“María de Para viuda vezina de esta villa por mi propio interés y como uno del pueblo y Blas García marido y conjunta persona de María Muñoz como madre y curadora de Diego y Juan Leal, residente en los países de Flandes *<+ Nos presentamos en este noble ayuntamiento y nos
el este se encontraría otro postigo, aproximadamente en el inicio de la antigua calle del Matadero (act. Miguel de la Portilla) donde en la posterior ampliación del recinto, se ubicaría la que después se llamaría Puerta de San Julián”.
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querellamos criminalmente de los agravios, que *<+ intentan hacer los Religiosos y Trinitarios descalcos de esta villa. Y contando el caso decimos que tiniendo dicha María de Para y dicho Blas García unas casas en la calle de San Pedro que llaman de Mataperros, y en ella las puertas principales *<+ otros religiosos tratan de cerrar otra calle para ello han movido ya mucha tierra y empezado hacer otro cerramiento lo que no se puede ni debe hacer en perjuicio de tercero *<+. Suplico mande no se prosiga en dicha obra y demoler lo que se tuviera hecho y mandar que ni los albañiles, ni otro género de personas se atrevan a hacer otro cerramiento, y dar permisión a los vecinos de la dicha calle para que sin incurrir en penas algunas puedan estorbar, si acaso como de facto lo intentaron, quisieren a medianoche, hacer otro cerramiento, o proveer del remedio que más fuere conveniente de esta petición, y de lo que fuere servido este noble ayuntamiento136*<+”.
El estado de la muralla en esta área a finales del siglo XVII, principios del XVIII, no debía ser muy diferente a la que se debía encontrar el tramo de la muralla comprendido entre la Puerta de loa Aguadores y la de Santa Ana, superado y eliminado en varias zonas, especialmente al sureste, y en avanzado estado de ruina otros, tal como subyace en la descripción de Portilla de 1724137. Esta aseveración viene además respaldada por algunos documentos que nos describen el estado del postigo, en 1673:
“Don Diego Hordóñez, racionero de la catedral desta villla digo que io vivo junto a la puerta de San Julián. Encima de la Puerta está el bendito santo de nuestra Señora de la Concepción se está undiendo y undiéndose parte de la muralla y portada con que se viene todo abajo donde está el santo y para repararlo se a pedido alguna limosna entre los vecinos que biben cerca de la puerta, fuera della y no equibale para acer el dicho reparo, por ser necesario comparar material para azerla y esta villa tiene un pilar de ladrillo junto al Carmen Descalco extramuros desta villa y no sirve de cosa alguna138”.
En la Cartografía Histórica de 1870139, todavía se observan las características urbanísticas del entorno inmediato al postigo, con un callejón estrecho y
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A.M.A.H. Obras Públicas. Correspondencia e Informes. Leg. 611/1, 1674.
137 PORTILLA Y ESQUIVEL, MIGUEL DE: Historia de la Ciudad de Compluto, Alcalá de Henares, 1725, p.
262.
138
A.M.A.H. Obras Públicas. Correspondencia e Informes. Leg. 951/6, 1673.
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Es una puerta ó postigo escasamente mencionado en las fuentes decimonónicas, aunque tanto Azaña, como Acosta de la Torre, no lo consideran en pie ya en 1882-1883. AZAÑA, E.: Historia de
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alargado, denominado Callejón del Perro, de sólo 2,35 m. de anchura140, y que reproduce la estructura urbana de un postigo medieval, mediante un largo pasillo o adarve, de casi 50 m. de largo que fue modificado, a partir de una reurbanización de su área próxima entre 1891 y 1900. Se conserva un plano de detalle del postigo141, levantado por el arquitecto José Vilaplana entre 1885 y1890142, que refiere una anchura del vano de sólo 1,70 m. Su articulación viaria S-N, ha sido dominante en el desarrollo urbano del área inmediata.
Este elemento, más los señalados con anterioridad, sobre la inexistencia de menciones textuales que no sean bajomedievales y especialmente modernas, sugieren una estructuración de su espacio inmediato en época renacentista ó incluso barroca. Las excavaciones en su área próxima no concretan una ocupación significativa, con anterioridad al siglo XVII143, careciendo además de representación en el grabado de Van den Wyngaerde, por lo que podemos considerarla una acceso secundario a la ciudad, siendo difícil pensar en su existencia con anterioridad a las ampliaciones del recinto, y especialmente al aumento poblacional en su espacio inmediato, que justifique la apertura de un postigo.
Alcalá de Henares, Alcalá de Henares, 1986; ACOSTA DE LA TORRE, L., Guía del Viajero en Alcalá de Henares, Alcalá de Henares, 1883.
140 En la Cartografía decimonónica anterior se observa que el callejón se va estrechando desde el sur
hacia el norte de él.
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Aunque no podemos asegurar que esta configuración deba atribuírsele necesariamente un origen bajomedieval ya que muy posiblemente debió de ser reconstruido, a lo largo del siglo XVIII. Sin embargo, es innegable su similitud en planta, con construcciones también denominadas “puertas”, sirviendo a modo de ejemplo la “Puerta del Sol” de Sigüenza, entre otras.
142 A.M.A.H. Obras Públicas. Expedientes de Demolición. El ayuntamiento planteó en 1885 la
eliminación de los números 2, 4, 6 y 8 de la calle de San Julián, con el objetivo de alinear esta calle, y establecer una mejor conexión con la Calle del Matadero y la inmediata Plaza de San Julián. La oposición de los vecinos obligó a un prolongado litigio que no finalizó hasta 1891.
70 4.3. Puerta Nueva o del Teatro
Se situaba en el cruce de la actual calle de Santo Tomás, con la Calle de Carmen Descalzo, en su unión con la de los Basilios (Figura 8). Los Annales Complutenses la localizan de manera precisa en:
“Porque en unos censos del año de mil trescientos y setenta se lee que estaban sitos sobre unas casas fuera de la villa, en la calle que desde la Puerta Nueva iba a la de Aguadores, a espaldas de la parrochia de Santo Thomé144”.
El grueso de las noticias sobre ella se concentran en el siglo XVI, en el momento en el que se empieza a estructurar el barrio de Santa Librada, en la que en algunos documentos denominan como Puerta Nueva, o de San Ildefonso, o la acepción con la que posteriormente se la conocerá, puerta del Teatro, por ser la vía de comunicación directa con el Teatro del Colegio de San Ildefonso, a través de la actual Calle de Santo Tomás, conocida hasta el siglo XIX como calle de San Agustín, y a la que en el primer tercio del siglo XVI‖se‖la‖conoce‖como‖“calle que va del teatro a la puerta de la villa145”.‖Castillo‖y‖Oreja,‖ también la recoge como Puerta de las Tenerías Nuevas146. Su construcción se inicia entre 1536-1537, momento en el que el Colegio de San Ildefonso, a través de su tasador Lope de Hormero, negocia con las autoridades municipales, el permiso para abrir una nueva puerta, situada en terrenos que pertenecen a la institución académica. Finalmente, es levantada por el albañil Diego de Espinosa, tasándose en 5.425 maravedís147. Desconocemos si la rotura de la cerca se produjo, como sospechamos en una de las torres, no
144
SÁEZ, C.: Annales Complutenses sucesión de tiempos desde los primeros fundadores griegos hasta estos nuevos que corren, Alcalá de Henares, 1990, p. 269.
145
GÓMEZ LÓPEZ, C., El Urbanismo de Alcalá de Henares en los siglos XVI y XVII: el planteamiento de una idea de ciudad, Madrid, 1998, p. 51.
146 CASTILLO OREJA, M. A., “Alcalá de Henares, una ciudad medieval en la España cristiana (s. XIII-
XV)”, La ciudad Hispánica durante los siglos XIII al XV, Madrid, 1985, p. 1068.
147
Denominada inicialmente como “Puerta de San Ildefonso”, ó Puerta del Teatro. Las referencias en cambio, pertenecientes al siglo XVII, la señalan como “Puerta Nueva”. Ver A.H.N., Sección de Universidades, leg. 373-3. Citada parcialmente en, GONZÁLEZ NAVARRO, R., “Génesis, evolución y transformaciones del Teatro o Paraninfo y su entorno en la ciudad universitaria de Alcalá de Henares”, La Sociedad de Condueños ante la Historia (entre el sueño y la realidad), Madrid, 2000, p. 113.
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significando una alteración del modelo defensivo. Por tanto, debió de implicar remozar algunos de los elementos ya existentes.
La calle a la que se accedía desde ella, pertenece al conjunto de actuaciones en esta zona, que junto a la antigua calle de los Caballeros, ó Calle Roma, permitían unir al Colegio de San Ildefonso con dos de las salidas principales de la villa: La puerta de las Tenerías Viejas, y la Puerta Nueva que permitía el acceso a los vados o al Puente de Zulema. Esta área de la villa debía estar intensamente ocupada a principios del siglo XVII. Distintas actuaciones de las distintas órdenes religiosas asentadas en este espacio, y la agresiva política de compra de viviendas así lo atestiguan. Prueba de ello es la construcción del Convento de Dominicos de Santo Tomás de Aquino, que en 1593 solicitaron a la autoridad municipal la concesión de parte de la calle que se dirigía a la Puerta Nueva, actual calle de Santo Tomás, y de un callejón próximo a ésta, que quedaba dentro del solar que estaban construyendo. Una vez alcanzados estos deseos, al parecer con la aquiescencia del municipio, y la oposición del Colegio de San Ildefonso que se consideraba propietario de la Calle de San Agustín, comenzaron una agresiva política de compra de viviendas en la zona inmediata, que en 1604 culminó con la compra del Patio de la Cruz a Isabel de la Torre en la manzana 13 del Plano de Ovando, y en 1605 un grupo de viviendas, la de Francisca Tapia y Catalina del Águila que lindaban con la Puerta Nueva148. No fue la última ampliación que realizaron, ya que en 1674, compraron a la villa un grupo de corrales abandonados que se adosaban al exterior, de la cerca, quedando la tapia, que coincidía con el antiguo trazado de la muralla en sus propiedades, lo que posiblemente significó la definitiva destrucción de la fortificación en esta zona149.
148
ROMÁN, PASTOR, C. Arquitectura Conventual de Alcalá de Henares, Alcalá de Henares, 1994, p. 212.
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El área donde se encontraba, por tanto, fue una de las que de manera más temprana se superó la cerca, instalándose varias instalaciones religiosas fuera del recinto amurallado, lo que contribuyó a la rápida desaparición del trazado en este tramo oriental, tal como nos lo describe Portilla en 1725. Ya en 1598 en las proximidades de la Puerta Nueva se instaló el convento de los Carmelitas Descalzos que se había creado originariamente en 1577, impulsado por el deseo de Santa Teresa de Jesús, que se trasladó desde Pastrana para asegurarse de la consolidación de la fundación150.
Todos estos datos subrayan que esta puerta fue destruida con total seguridad en el siglo XVIII151, ya que no es mencionada en la documentación histórica decimonónica, y tampoco se observa en la cartografía histórica de este momento, como en el interesante plano de la villa dibujado por el Capitán D. Antonio Montenegro del Cuerpo de Ingenieros en 1846, ó el de Ortiz de Pinedo (posiblemente la fuente del anterior) de 1837.