CAPÍTULO V. EL CIBERESPACIO POLIÉDRICO
QUE REALIZA PRINCIPALMENTE
COORDINACIÓN DECISIÓN
A TRAVÉS DE CON AYUDA DE
CSCW DSS
Figura 5.4 Relación del Proceso Global con la Coordinación y Decisión, y Tecnología asociada
La Coordinación y la Decisión forman el último grupo considerado en el modelo de funciones y se ha visto cómo se relacionan con el nivel de complejidad del Proceso Global (Figura 5.4). Es aquí donde interviene toda la problemática que estudia la perspectiva interpretativista del Ciberespacio. Los roles en el Ciberespacio, la Decisión, las transacciones y la lingüística son factores importantísimos de la coordinación y de las decisiones. El Sistema De Diseño Participativo, el nivel correspondiente al Proceso Global, ha de proporcionar soluciones a todos estos aspectos y es el campo donde sin duda queda más por hacer. Sin embargo, la coordinación y Decisión no completan totalmente el aspecto tecnológico del Diseño Participativo en su vertiente «social», falta aún un elemento más, la adaptación de la tecnología al hombre.
5.2.4 Humanización/convivencialización
Los modelos propuestos, el de niveles y el de funciones, reflejan de forma completa lo que es el Ciberespacio. Ambos son complementarios, pero, de alguna forma, cada uno forma parte del otro. Sin embargo, en el modelo de funciones se intentaba no introducir la tecnología para poder modelar la actividad en el Ciberespacio independientemente de aquél. El modelo de niveles, por el contrario, hace referencia explícita a la tecnología al ofrecer un esquema conceptual que permite clasificarla en niveles relacionados con los establecidos para el Ciberespacio. El último de estos niveles es el de Proceso Global y su correspondiente nivel tecnológico es el de Sistema De Diseño Participativo.
Un sistema De Diseño Participativo debe comprender herramientas para poder acceder al Ciberespacio, para poder realizar las actividades y proporcionar soporte a las actividades en grupo, a las funciones del Ciberespacio.
Además ha de proporcionar, en la medida que lo permita el estado del arte, soluciones a los problemas de coordinación y de Decisión. Pero por completo que parezca un sistema De Diseño Participativo que comprenda todos estos aspectos, aún falta uno más, decisivo para el éxito de la implantación de la tecnología.
Es la Humanización o Convivencialización (Accesibilización).
El Ciberespacio se puede considerar como una Cibersociedad humana, con todo lo que esto implica de dificultad de formalización, imprecisión, ambigüedad, problemas sociales, discapacidades, costumbres, hábitos, manías, tensiones, aprendizaje, etc. La tecnología presenta las características opuestas y el Diseño Participativo obliga en muchos casos a una estructuración de las actividades, una formalización de las relaciones interpersonales y una estricta definición de la información a utilizar. Esto hace que entren en colisión a la hora de implementar soluciones tecnológicas. De ahí la necesidad de Humanización de la tecnología. A pesar de que éste es un campo donde se lleva ya tiempo trabajando, suele ser el origen de muchos fracasos por no tenerlo en cuenta. Los estudios demuestran insistentemente la importancia del factor humano en el éxito de cualquier proyecto De Diseño Participativo. Strassmann llega a afirmar que «la introducción de tecnologías de la información es una experiencia emocional» (1985, p. 48) y en la gran mayoría de las metodologías de implementación propuestas se dedica un esfuerzo importante a la participación de los usuarios en el diseño (Bair, 1985).
A pesar de ello, no está nada claro cómo resolver este tipo de problemas.
El problema de la Accesibilidad tiene relación muy estrecha con la tecnología. A fin de cuentas, se trata de decidir entre adaptar la tecnología al hombre o el hombre a la tecnología. Esta adaptación se produce, o se debiera producir, a todos los niveles, ya que la interacción con el hombre (HCI) existe desde el más pequeño procesador de texto al mayor sistema distribuido de datos. Cada nivel exige un tipo de Accesibilidad distinto, pero no por ello menos necesario que otros.
Las herramientas han de estar diseñadas de tal forma que faciliten su utilización aproximando la forma de interacción con la computadora a aquella otra que le es más natural al hombre. Evidentemente, el grado de Accesibilidad depende también del «estado del arte» de la tecnología. Actualmente, se utilizan dispositivos como los ratones, ventanas, iconos, menús de formas muy diferentes, «joysticks», paletas gráficas, lápices ópticos, lectores de pantalla, etc., todos ellos como un intento de facilitar la labor al usuario, aunque muy lejanos de las interfaces humanas, para que discapacitados visuales puedan acceder a expresiones matemáticas digitales.
Pero la Accesibilidad, en su definición inicial, es algo más que la facilidad de uso. También juega un papel importante la facilidad de aprendizaje (los gruesos manuales que cualquiera relacionado con el Diseño Participativo está acostumbrado a manejar son un ejemplo de lo que no es accesible), la conveniente distribución entre la tarea a realizar y el tiempo que requiere, una velocidad de respuesta adecuada, reflejar realmente las necesidades del usuario que utiliza la aplicación, prever la evolución futura tanto de la tecnología como la de esas necesidades, etc. Todo esto convierte a la Accesibilidad en una parte muy importante de la informática en general y de el Diseño Participativo en particular, y más aún cuando la tecnología es cada vez más compleja y más especializada.
Se trata, en suma, de proporcionar herramientas que expandan el radio de acción del individuo y le sean agradables y cómodas de utilizar.
En cuanto a los Sistemas Tecnológicos, éstos también tienen sus propias exigencias de Accesibilidad. Mientras que las herramientas han de resolver los problemas del individuo adaptándose a su forma de trabajar, los sistemas tecnológicos han de adaptarse a los grupos de trabajo, a su estructura y a la labor que realizan. Un ejemplo de los extremos a los que se puede llegar en cuanto a crítica a sistemas poco convivenciales es el apelativo utilizado para referirse a un programa de coordinación. Esto da una idea de la importancia del tema, y no sólo desde el punto de vista de los usuarios, sino también de los fabricantes, que pueden ver cómo su oferta se convierte en un sonoro éxito o en un estrepitoso fracaso por problemas de Accesibilidad. Se dice que la PC jr. de IBM fue un impresionante fracaso
por la mala elección del tipo de teclado y de la capacidad de memoria y de sus posibilidades de ampliación; por el contrario, el Macintosh de Apple debe gran parte de su enorme éxito a su interfaz con el usuario.
Finalmente, la Accesibilidad implica la incorporación de la tecnología a la Cibersociedad como parte de sus recursos estratégicos. Esto es más un problema de la propia organización que de la tecnología, pero es también un problema de Accesibilidad.
5.3 TECNOLOGÍA DE DISEÑO PARTICIPATIVO
El pretender construir un modelo del Ciberespacio válido para aplicar la tecnología puede parecer paradójico dada la velocidad de cambio de ésta. Ciertamente, el modelo de niveles propuesto puede aparentar ser una estructura estática útil para explicar el desarrollo pasado de la tecnología y su estado actual, pero inútil para estudiar el posible desarrollo del Diseño Participativo. Para completar el modelo falta, efectivamente, introducir dos nociones que explican los fenómenos asociados con la tecnología y que permiten considerar el modelo como completo y dinámico, es decir, capaz de asimilar el desarrollo tecnológico.
En primer lugar, SE Ha de considerar que los niveles establecidos y las funciones consideradas no son compartimentos estancados. Sus fronteras no son en absoluto metas y nos movemos, al hablar de las fronteras entre los niveles, dentro de un cierto grado de borrosidad, se cree que es tolerable. Esto es muy claro cuando se estudian con detalle los niveles propuestos para el Diseño Participativo. La Caja de Herramientas engloba prácticamente cualquier software para Accesibilidad, aplicación, sea de proceso o computación, sea de comunicación. Herramienta es un lector de pantalla, editor de textos como un correo electrónico. Sin embargo, la distinción entre ellos debe de estar clara cuando se les asocia el nivel correspondiente del Ciberespacio.
En segundo lugar, el factor humano, uno de los puntos de referencia para establecer el tercer nivel, está presente en todos los niveles, al fin y al cabo, siempre es una persona la que maneja las herramientas o los sistemas; esto puede producir cierta confusión. Por ello, se necesita conceptualizar la tecnología de forma que permita resolver estos problemas dándoles una solución adecuada y acorde con el modelo.
En informática, Diseño Participativo y en las Tecnologías de Información en general, existen una serie de términos que utiliza todo el mundo profusamente y de los cuales no existe una definición clara, sirviendo a los efectos una concepción más o menos intuitiva de los mismos. Nos centraremos en los conceptos de Integración y de Accesibilidad. Por un lado, la primera aparece muchas veces como la panacea para los problemas de las tecnologías de la información; hay muchas formas de entender lo que es la Integración y, por lo común, se maneja una visión parcial de ella. Se planteará el concepto de Integración como un nexo de unión entre los diferentes niveles y para dar cohesión a cada uno de ellos. También, como la base que soporta actualmente el grado de Accesibilidad generado por la tecnología.
A continuación se aclaran estos dos conceptos, para ver cómo encajan con el modelo.
Un buen diseño de un sistema De Diseño Participativo ha de utilizar unos criterios que le permitan evolucionar con la tecnología, pero sin depender de ésta para solucionar los problemas que se le plantean. El sistema De Diseño Participativo más simple y tradicional ha consistido siempre en intentar accesibilizar al Ciberespacio con textos alternativos.
Términos como Accesibilidad Integrada del Ciberespacio sólo conducen a errores y falsas interpretaciones y pueden incluso dificultar la explotación efectiva y rentable de las soluciones existentes. El intercambio de información existirá siempre, sea cual sea el método utilizado para realizarlo; el modelo de implementación ha de proporcionar los medios adecuados para dotarlo de facilidades tecnológicas de acceso actualizadas, pero teniendo en cuenta el papel que juega dentro del esquema general del Ciberespacio.
Son muchos los ejemplos en que se llama sistema del Ciberespacio a herramientas aisladas, y el intercambio de información es uno de los casos más claros. Esto sucede porque se
interpreta erróneamente la Accesibilidad. Por lo demás, un sistema De Diseño Participativo no estará completo hasta que no comprenda los tres niveles del modelo.
Dentro de éste, el grado de sistematización del Ciberespacio crece a lo largo de tres ejes: - Integración Intranivel
- Integración Internivel - Integración Humana
Cada uno de estos ejes determina cómo va avanzando la tecnología y cómo el modelo asume esos desarrollos.
Por su parte, la integración internivel facilita la fase del acceso a la información entre los niveles. A nadie se le escapa que la intercomunicación en sí no es posible sin HCI; en este sentido, los sistemas tecnológicos del Ciberespacio dependen de las herramientas que lo componen, pero al mismo tiempo, la creciente capacidad de proceso exige disponer de interfaces de comunicación efectivas. Ejemplo de esta integración internivel puede ser la implantación de una interface personal en la PC. Se trata de potenciar una herramienta a través de la Accesibilidad para poder acceder a los datos. No se intenta variar la herramienta ni el método de comunicación, sino potenciarlos a través de la simbiosis entre ambos.
Por último, la integración humana aparece por el hecho ampliamente comentado de que al final siempre es el individuo quien maneja las herramientas o los sistemas. Esto implica que la Accesibilidad debe existir a todos los niveles y que tanto en las herramientas como en los sistemas se debe incorporar la tecnología apropiada para conseguir la humanización de el Diseño Participativo. En las herramientas, este tipo de integración ha llevado a dotarlas de interfaces más convivenciales (accesibles), lectores de pantalla, iconos, ventanas, mensajes más significativos, ayudas incorporadas a la aplicación, programas inteligentes que intentan evitar los errores del usuario y subsanarlos en el caso de que se produzcan, etc. En los sistemas, esta integración implica considerar las estructuras existentes en el grupo de trabajo y la forma de interactuar de las personas. Un ejemplo muy interesante son los sistemas basados en las redes conversacionales, que utilizan toda una teoría filosófica para justificar la forma en la que se producen las comunicaciones humanas y de acuerdo con ello proponer sistemas de comunicación. Estas redes conversacionales también pueden ser un ejemplo de integración internivel, pues, de alguna forma, integran el problema de las comunicaciones con el problema del diseño organizativo de los grupos humanos. En resumen, los logros prácticos en el campo de la integración humana de discapacitados visuales significan, pura y simplemente, una aplicación del modelo de tres niveles al diseño de la tecnología (Figura 5.5). HERRAMIENTAS MULTIFUNCIÓN INTEGRACIÓN INTRANIVEL COMUNICACIONES MULTIMEDIA INCREMENTO DE POTENCIA