La secuencia de actividades que expondremos en este epígrafe está orientada a revisar la noción de sujeto que utilizan los alumnos del segundo ciclo de la ESO y a construir otra noción más satisfactoria que les permita no sólo identificar esta fun- ción sintáctica, sino también reparar —y explicar— errores de concordancia entre el verbo y el sujeto. Además, pretende que los alumnos sean capaces de componer un breve texto explicativo en el que usen con propiedad los conceptos de sujeto, verbo,
número, persona y concordancia.
Antes de iniciar esta secuencia de actividades, la mayoría de los alumnos de cuarto de ESO era capaz de identificar el sujeto en enunciados del tipo (1):
(1) Dimite el jefe de la policía de Miami por su actuación en el «caso Elián».
Al preguntarles cómo lo habían reconocido, sus respuestas eran «Porque reali- za la acción» o «Porque es quien dimite». Cuando después se les pedía que reconocie- ran el sujeto en enunciados del tipo (2):
Las respuestas eran «le», «él», «a él», «no tiene» o «está omitido». Incluso alguien proponía «sus amigos». Nos encontramos con un aspecto muy conocido por todos los profesores de lengua. Por más que explicamos que el único criterio válido para iden- tificar el sujeto es el de la concordancia con el verbo, los alumnos insisten en identifi- car la función de sujeto con el papel semántico de agente. ¿Por qué se produce este fenómeno? En las lenguas que estudian nuestros alumnos los sujetos suelen denotar los agentes de la acción. Por este motivo, cuando en los primeros cursos de primaria se in- troduce el concepto de sujeto, se recurre a enunciados que corresponden al esquema semántico «alguien hace algo». De esta manera, los niños asocian –¿para siempre?– la noción de sujeto con el papel semántico agente, es decir, con un nombre animado y activo. Este modelo se aplicará después sin ningún problema a oraciones como «Juan se aburre», «María admira a Teresa», «El ganador recibió el premio» o «Mi amigo está triste», en las cuales los verbos no denotan acciones y los sujetos no coinciden con el agente. E incluso sirve el modelo para enunciados como por ejemplo «Un vendaval arra- sa varias poblaciones», el sujeto del cual es un nombre con carácter inanimado, pero que al asociarse con el papel semántico causa (o fuerza) puede percibirse próximo al agente. El problema es que hay muchos enunciados en los cuales el recurso que toma el sujeto por una entidad que «hace algo» no funciona. Veamos algunos casos:
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Verbos que denotan estados o procesos afectivos de los seres humanos y con los que la persona que experimenta el estado o el proceso no es denotada por el sujeto: gustar, importar, molestar, disgustar, impresionar, encantar,divertir... El sujeto puede ser –y acostumbra a ser– un nombre inanimado
que se pospone al verbo, y suele ser visto por los alumnos como un comple- mento directo, mientras que asocian la función de sujeto con el papel semán- tico de experimentador.
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Verbos que se comportan sintácticamente como los anteriores, pese a que no expresan procesos afectivos: caber, sobrar, bastar, faltar....
Construcciones con verbo intransitivo en las que el sujeto denota la reali- dad efectuada o afectada y que, por este motivo, se suele percibir como complemento directo. El hecho de que no se mencione el agente o la causa hace que el enunciado se perciba como impersonal.(3) Suben las tarifas telefónicas.
(4) Crece la indignación ante los nuevos actos de violencia. (5) Llega la calma tras los últimos incidentes.
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Construcciones de pasiva refleja que, ante la falta de agente, se perciben también como impersonales.(6) Se han dicho muchas tonterías en la reunión.
La dificultad que existe a la hora de reconocer al sujeto aumenta –como sabe- mos todos los profesores de lengua– cuando en posición de sujeto se inserta una ora- ción, como por ejemplo:
(7) Me molesta que me lleves la contraria.
(8) En la reunión se ha dicho que se debe buscar una solución al problema.
La secuencia que hemos experimentado y que describimos a continuación com- prende siete actividades. Las tres primeras tienen como finalidad que los alumnos manifiesten sus conocimientos previos y los sometan a examen, para concluir que estos conocimientos se han de revisar y modificar.
1. En una relación de titulares de prensa, distinguir los que responden al es- quema «Alguien hace algo», como por ejemplo (9), y los que no siguen este esquema semántico, como por ejemplo (10):
(9) Saúl Hernández y sus Jaguares pondrán música a la nueva película de Tom Cruise. (10) Desciende a 951 el número de muertes violentas al año.
2. Comprobar que en los titulares del tipo (9) el sujeto se identifica sin dificul- tad, puesto que, en estos casos, la función de sujeto coincide con la entidad que realiza una acción o agente.
3. Tratar de identificar el sujeto en los titulares del tipo (10), en los cuales su-
jeto no se puede identificar con agente. Ante las dificultades, desvincular las
nociones de sujeto y de agente y concluir la necesidad de un criterio dife- rente para identificar el sujeto.
4. Recibir y comprender la explicación del profesor respecto a la noción de
concordancia entre el sujeto y el predicado, y establecer esta noción como
criterio para identificar al sujeto. Aplicar este criterio en los casos de la ac- tividad anterior que hayan presentado más dificultades. Las tres actividades anteriores han preparado el terreno para esta actividad: ahora la explicación del profesor está justificada, e incluso es reclamada por los alumnos. 5. Reconocer el sujeto en una relación de enunciados en los cuales, junto con
oraciones del tipo (10), hay oraciones impersonales como por ejemplo (11) y con sujeto elíptico como por ejemplo (12):
(11) En el accidente hubo varios heridos. (12) Les hablé a mis padres de mis planes.
En esta actividad se comprueba la comprensión de lo que se ha expues- to en la actividad anterior, pero se introducen dificultades nuevas, como por ejemplo la identificación de sujetos no realizados verbalmente como (12) o el reconocimiento de oraciones impersonales como por ejem- plo (11).
6. Redactar un texto explicativo que manifieste los aprendizajes realizados (véase el modelo del cuadro 1). Revisar y reparar el texto siguiendo las ano- taciones del profesor. Es interesante comparar los textos en su primera re- dacción con los textos revisados. Se han reproducido fragmentos de unos y otros en el cuadro 2.
Cuadro 1
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El sujeto de En noviembre ha llegado el frío a Valencia ………...……… porque ………....
Y el sujeto de Te recomiendo este libro ………...……… porque ………...………..
Y el sujeto de Te gustará este libro ………...………... porque ………...………..
La concordancia entre el sujeto y el predicado consiste en ………...……… ………...Cuadro 2
PRIMERA VERSIÓN SEGUNDA VERSIÓN
Te recomiendo este libro.
El sujeto de esta oración es elíptico. Te recomiendo yo este libro.
Te gustará este libro. Sujeto
Transformas el verbo que está en singular en plural y, por lo tanto, el sujeto también ha de cambiar.
En noviembre ha llegado el frío a Valencia. El sujeto de la oración es el frío, porque muestra concordancia con el verbo en persona y número.
Te gustará este libro.
El sujeto de esta oración es este libro, porque concuerda en persona y número con el verbo.
Te recomiendo este libro.
El sujeto de esta oración es elíptico, porque el verbo está en primera persona y yo es el sujeto. Si pusiéramos el verbo en plural, el sujeto sería nosotros.
Te gustará este libro.
El sujeto de esta oración es este libro, porque al cambiar el verbo te gustarán también ha de cambiar el sujeto.
En noviembre ha llegado el frío a Valencia. El sujeto de esta oración es el frío, porque con- cuerda con el verbo en persona y número. Si cambiamos el verbo de número y persona, el sujeto también cambia:
En noviembre llegaron las lluvias a Valencia. V S
Te gustará este libro.
El sujeto de esta oración es este libro, porque concuerda en persona y número con el verbo.
PRIMERA VERSIÓN SEGUNDA VERSIÓN
La concordancia entre el sujeto y el predicado consiste en que el verbo de la oración ha de concor- dar en género y número con el sujeto de la oración.
Por ejemplo:
Te gustaron estos libros. V S
La concordancia entre el sujeto y el predicado consiste en que el verbo de la oración ha de concor- dar en persona y número con el sujeto de la oración.
7. Redactar un texto que explique errores de concordancia entre el sujeto y el predicado (véase el cuadro 3). Esta actividad tiene una clara función evalua- dora y, desde este punto de vista, el resultado se puede considerar global- mente excelente, puesto que en general se han identificado y reparado los errores de concordancia. Pero igual que en la actividad anterior, el objetivo ya no es únicamente la identificación del sujeto, sino aprender a usar un metalenguaje gramatical básico en un texto expositivo-explicativo. En este ámbito se manifiestan algunas insuficiencias que se muestran en el cuadro 4, donde se incluyen algunos fragmentos de texto redactados por los alum- nos con las anotaciones del profesor entre corchetes. También se incluye una muestra de entre los muchos textos que se pueden considerar conse- guidos.