RELACIONES CON BRASIL
5. La renuncia de Janio Quadros
En una visita a Río de Janeiro, el nuevo canciller argentino, Adolfo Mugica, firmó con su colega brasileño, Mello Franco, tres acuerdos referidos a privilegios aduaneros de las representaciones y agentes consulares; correspondencia oficial en valijas diplomáticas y establecimiento de un premio literario.55
El canciller argentino, en declaraciones a la prensa relativas a la próxima reunión del Consejo Económico y Social de la OEA, demandó a Estados Unidos un Plan Marshall para América latina. Anunció también que luego de dicha reunión, Brasil y la Argentina estudiarían la convocatoria de una conferencia de cancilleres sudamericanos para examinar el problema de la infiltración comunista en el continente.56
Al mismo tiempo que consolidaba las relaciones con su vecino, el presidente Quadros acentuaba el giro de la línea independiente de su política exterior. El presidente brasileño resaltó la importancia del intercambio comercial y prometió considerar el restablecimiento de relaciones diplomáticas ante una misión de buena voluntad de la Unión Soviética que visitó Brasil. Un mensaje del primer ministro soviético, Nikita Kruschev, congratulaba a Quadros por “la nueva política tendiente a preservar la soberanía nacional de Brasil”, y lo invitaba a visitar Moscú.57 En la oportunidad también se anunció el viaje del vicepresidente Goulart, como representante personal del presidente brasileño, a China comunista y otros países asiáticos.58 Una condecoración al
54 “Se esta hablando un lenguaje nuevo en América”, Cl, 27-XI-1961; “La gran lección
argentina”, Cl, 8-I-1962; “Elogia la prensa paulista la obra de gobierno de Frondizi”, Cl, 9-I-
1962.
55 MRECIC, Sección Tratados, Rio de Janeiro, 6-VII-1961.
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“Identidad de dos políticas”, LN, 11-VII-1961. “No se tratará –precisó Mugica- de acusar a
Cuba. La amenaza comunista no existe solamente en el Caribe. El problema es el mismo en todas partes. La fuerza no resuelve nada. El enemigo es la miseria”. Ibíd.
57 “Amores que matan”, Correo de la Tarde, 22-VII-1961. Quadros envió una nota a Kruschev
y al presidente del Soviet Supremo, donde agradecía el mensaje traído por la misión soviética, señalando que para Brasil era importante intensificar el intercambio con la Unión Soviética; la reanudación de las relaciones diplomáticas era objeto de estudios que se hallaban adelantados. El presidente brasileño aceptaba la invitación de los gobernantes soviéticos a hacer una visita a
la URSS. Véase “Quadros envió su nota al Premier soviético”, LP, 20-VIII-1961.
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ministro de Industrias de Cuba, Ernesto Guevara, generó críticas en el periodismo al presidente, pero éste declaró que no alteraría el rumbo.59
Un supuesto intento de reforma de las instituciones del país, con el objeto de concentrar mayores atribuciones en el poder Ejecutivo, fue el tema central de un discurso pronunciado por Carlos Lacerda, gobernador del estado de Guanabara, quien denunció gestiones en ese sentido llevadas a cabo por el ministro del Interior con el apoyo de dos ministros militares.60 El discurso causó gran impacto en las cámaras del Congreso que se constituyeron en comisión investigadora para analizar la denuncia. La respuesta del presidente Quadros fue la inmediata e inesperada decisión de dimitir.61
El presidente brasileño presentó su renuncia al Congreso el 25 de agosto de 1961, con un texto en el que señalaba que abandonaba el gobierno derrotado por la reacción, y resaltaba que los esfuerzos realizados para guiar a la nación por la senda de su liberación política y económica habían sido en vano. Dejaba a salvo sus buenas intenciones y no aludía al intento de adquirir poderes extraordinarios.62
La renuncia de Quadros disparó en Brasil un período de incertidumbre que mantuvo en vilo a los países de la región. El ministro de Agricultura argentino recibió la noticia en viaje a la exposición rural de Porto Alegre, encontrando un clima de gran preocupación por los acontecimientos que se estaban desarrollando. El ministro dejó testimonio del temor latente de los brasileños a una guerra civil y el apoyo general a la continuidad del orden constitucional, dentro de la legalidad y el respeto a las instituciones democráticas.63
La Cancillería argentina analizó la renuncia de Quadros, reconociendo que la situación en que la había elevado no era crítica en absoluto. El presidente brasileño
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“Dijo J. Quadros que no rectificará su política”, LP, 23-VIII-1961. El diario Folha da Manha,
de San Pablo, señaló que el error de Quadros no estribaba en comerciar con la Unión Soviética y otros estados comunistas ni en el establecimiento de relaciones diplomáticas con ellos, sino “en su insistencia en practicar acciones de menor importancia que, en total, revelan desprecio por los principales países del bloque occidental y, al mismo tiempo, una inequívoca y exagerada
simpatía hacia los rojos”. Ibíd.
60 Moniz Bandeira atribuye a Lacerda la denuncia de que “el mismo presidente articulaba un
golpe de estado”. Véase Luiz Alberto Moniz Bandeira, Argentina, Brasil y Estados Unidos. De
la Triple Alianza al Mercosur, Buenos Aires, 2004, p. 280.
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Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Memorándum “Renuncia del Presidente de Brasil. Apreciación en el actual momento”, Buenos Aires, s/f, firmado: Oscar Camilión, Fondo CEN, caja 636.
62 “Me siento aplastado por las terribles fuerzas que se levantaron contra mí y me entregaron a la
infamia, bajo la excusa de la colaboración”, afirmaba en otro párrafo. Cfr. “El texto de la
renuncia”, LP, 26-VIII-1961. Para la personalidad de Quadros, véase Carlos A. Florit, Política
exterior nacional, Buenos Aires, Arayú, 1960, cap. V.
63 Ministro de Agricultura y Ganadería de la Nación, Memorándum, Buenos Aires, 28-8- 1961,
Fondo CEN, caja 636. El gobernador de Río Grande del Sur manifestó al ministro argentino su
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disponía de poder interno y de crédito externo más que suficiente como para poder gobernar sin problemas. Ningún sector político deseaba que se originara un peligroso vacío de poder.
El vicepresidente Goulart se encontraba en China comunista en el momento de la dimisión de Quadros, en razón de lo cual el presidente de la Cámara de Diputados se hizo cargo provisional de la presidencia. La solución constitucional, que suponía la asunción del poder por el vicepresidente, despertaba resistencias tanto en sectores militares como civiles, en virtud de la supuesta posición izquierdista de aquél.64 Los jefes de las fuerzas armadas proclamaron oficialmente su oposición al regreso del vicepresidente por razones de seguridad nacional.65
La Cancillería argentina interpretó que la renuncia del presidente brasileño había provocado un deterioro en la posición internacional de Brasil del que le costaría reponerse y que alteraría la situación relativa de los países del hemisferio. La línea de acción indicaba mantener la estrategia de acercamiento trazada en Uruguayana, tanto para consolidar la posición de Brasil como para aprovechar “la evidente ventaja en que ahora se encuentra la Argentina a los efectos de ser el país que determine la línea conductora de la política sudamericana”. La desaparición de Quadros podría generar condiciones anárquicas y subversivas. Una detención en el proceso de desarrollo brasileño también podía afectar el curso del programa Alianza para el Progreso.66 La preocupación generada en el gobierno argentino por la nueva situación en el proceso político de Brasil no impidió que aquél evaluara las ventajas que podría obtener.
Luego de haber estado cerca del golpe militar y de la guerra civil, la crisis brasileña se resolvió por la vía legal, confirmando el Congreso a Goulart previa aprobación de una enmienda constitucional que permitía la modificación del sistema político, con la adopción del parlamentarismo. La fórmula hacía responsable al gabinete
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En la Republica Popular de China Goulart había declarado una gran admiración hacia el régimen de Mao Tse Tung y su orgullo en ser el primer gobernante latinoamericano en visitar ese país. Había definido la política exterior de Brasil como independiente, de relaciones con todos los pueblos, sin tener en cuenta regímenes ni ideologías; defensa de la autodeterminación y contraria a la intervención en los asuntos internos de otras naciones. Personalmente creía en la coexistencia pacífica y la importancia en la defensa de la paz mundial que revestía la amistad de los pueblos latinoamericanos con los afroasiáticos. Véase Muñiz a Cancillería, cable n.º 229, Río de Janeiro, 25-VIII-1961, Fondo CEN, caja 614.
65 “Oposición de las fuerzas armadas al vicepresidente”; “Una comunicación al Senado envió
Ranieri Mazzilli”, LP, 29-VIII-1961; “Se enfrenta la posibilidad de una lucha civil”, LP, 30-
VIII-1961.
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Memorándum “Renuncia del Presidente de Brasil…”, cit. El apoyo a Goulart por parte del gobernador del estado de Río Grande del Sur y la amenaza del comandante del tercer ejército de iniciar una guerra civil fueron determinantes para que los jefes de las fuerzas armadas aceptaran la solución constitucional.
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ante la Cámara de Diputados.67 Tancredo de Almeida Neves fue elegido para el cargo de primer ministro.