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la resPuesta a las tutorÍas

varIables en el Proceso de medIacIón

3. la resPuesta a las tutorÍas

La modalidad de las acciones tutoriales en las instituciones se fueron modificando en diálogo con la manera en la que eran recibidas por parte de alumnos y padres, según lo ex- presado por directivos y tutores. Dicha recepción se manifestó, en primer lugar, en términos de asistencia o inasistencia a los espacios tutoriales.

La directora de la ESO Centro afirmó que “si el chico va y después no pasa la prueba, no va más”, por lo que era preciso que el tutor ofreciera “clases de apoyo” antes de una eva- luación. La directora de la ESO Pueblo relató que, para que los alumnos asistieran, el tutor de Matemática y el de Lengua debieron “construir su propio espacio”, es decir, convocar a los estudiantes, ganarse su confianza, vencer la resistencia que genera alguien que no per- tenece al grupo étnico, ya que si esto no ocurría, los espacios quedaban sin alumnos. En el Informe de Evaluación del PMI 2013, en esta institución se menciona que la escuela destinó recursos a las tutorías porque las evaluaba como necesarias, pero que como asistieron muy pocos alumnos, fue necesario desarrollarlas en simultáneo con las clases ordinarias. Este caso muestra hasta qué punto las variables que identificamos se relacionan entre sí: la respuesta a las tutorías por parte de los alumnos (expresada en términos de asistencia) determinaron acciones pedagógicas y la distribución de las tutorías en tiempo y espacio. Diferente es el caso de la ESO Barrio, donde las tutorías a contraturno le permitieron completar sus estudios a un grupo de mamás que no podían hacer el cursado en el horario de aula. Esta escuela desarrolla a partir de 2014 un programa llamado “Mamá vuelvo a estudiar”, que se orienta a jóvenes que han abandonado el cursado regular por ser mamás. Para incluirlas en la Escuela Secundaria, se combinaron programas para fortalecer a estas jóvenes madres con el cursado en contraturno de tutorías que se conciben como cursados alternativos. La escuela recibe el apoyo tutorial del proyecto Vuelvo a Estudiar con Juventudes Incluidas, mediante el cual dos ISFD organizan tutorías a cargo de estudiantes avanzados de carreras de formación docente y combina estas acciones con las tutorías académicas del PMI, lo que resulta en espacios de acompañamiento fortalecidos. La asistencia de las jóvenes madres a esta combinación de tutorías y la aprobación de evaluaciones diseñadas en este marco permite la acreditación del año de cursado y la promoción al curso superior.

La forma en que esta variable ha actuado sobre el proceso de mediación nos permite señalar que las tutorías, propuestas por la jurisdicción como espacios de aprendizaje, en el interior de algunas instituciones se convirtieron en clases particulares para la aprobación de evaluaciones, y esto como resultado directo de la forma en que respondieron los alumnos a la política.

4. contratacIón, FormacIón y acomPañamIento de los tutores

Las condiciones de selección e ingreso de los tutores fueron diferentes a las de los do- centes de aula: las horas de tutoría no generaban incompatibilidad, lo que resulta en una gran acumulación de trabajo y poca disponibilidad horaria, y tanto la contratación como la continuidad dependen del director de la escuela. En el Informe de Evaluación del PMI 2013 de la ESO Fonavi se menciona que se decidió “modificar el tutor académico” ya que “en al- gunos docentes de aula no se logró la atención y el compromiso necesarios para el trabajo en equipo” y a que “hay áreas que no han mejorado casi desde 2011”. De acuerdo a lo expresado por la directora, la continuidad del tutor dependía de cómo se iban modificando los índices de aprobación de los alumnos.

El trabajo como tutor no generaba antigüedad y el Ministerio no extendía constancias de desempeño ni certificaciones de formación, por lo que “es como si el tutor no existiera”, opinó el tutor de la ESO Centro. A nivel de las instituciones se registraron discontinuidades en lo relativo al ingreso de los tutores: reconocimos diferentes modalidades de convocatoria, si bien ha sido siempre el directivo quien efectuó las convocatorias. Al referirse a las con- diciones de contratación y trabajo del tutor, una de las referentes territoriales expresó que “los tutores están y no están, son y no son”. Sobre el punto, manifestó que las tutorías eran un “no-lugar”. En sus palabras, los tutores “están en la escuela pero no están”, son docentes pero “no lo son”, y su puesto de trabajo, al ser inestable, no generar antigüedad, no per- mitirles asistir a reuniones plenarias, etc., hace que se encuentren transitando un no-lugar. La referente utiliza así el concepto del antropólogo Marc Augé (1993), que afirma que la sobremodernidad ha producido espacios de tránsito, anónimos, de los que nadie se apropia y que nadie habita.

Pudo identificarse una coincidencia en lo dicho por directivos y tutores: ambos evaluaron negativamente la formación recibida por los tutores y las condiciones de contratación. La ca- pacitación de los tutores se desarrollaba a través de la plataforma virtual del Ministerio, pero los tutores de la ESO FONAVI y de la ESO Pueblo manifestaron que sólo pudieron descar- gar documentos acerca del uso de plataformas virtuales y que no se comunicaban entre sí ni con los referentes territoriales. Justamente, al preguntarle a la directora de la ESO FONAVI qué ajustes les haría a las tutorías, esta manifestó que pensaba que todos los docentes, y no sólo los tutores, precisaban un mayor acompañamiento en lo relativo a lo disciplinar, porque las condiciones de trabajo hacían que los docentes de secundaria se sintieran aislados y que con el tiempo fueran utilizando siempre los mismos recursos. De acuerdo a los testimonios, la relativa soledad en la que se encuentran los tutores puede verse mitigada por el diálogo con

el docente de aula. En este sentido, el tutor de la ESO FONAVI comentó que escribía infor- mes después de cada clase y que los compartía con la docente de aula, con quien consensuaba todas las acciones; lamentó no poder dialogar además con los demás tutores.

Una lectura de esta variable nos lleva a reflexionar sobre la necesidad de formar a los futu- ros docentes en los ISFD para el desarrollo de acciones tutoriales, y en lo urgente que resulta mejorar las condiciones de trabajo docente si se quiere construir una Escuela Secundaria inclusiva y de calidad.

5. la dIsPonIbIlIdad de esPacIos y tIemPos

La forma que tomó la mediación en las escuelas dependió de la percepción por parte del directivo y de su equipo de las necesidades del alumnado, percepción que determinó cuáles alumnos eran seleccionados para asistir a las tutorías, y que se vio condicionada por la dis- ponibilidad de tiempos y de espacios, y por la respuesta de los estudiantes seleccionados a la propuesta tutorial.

En la ESO FONAVI las acciones tutoriales comenzaron desarrollándose a contraturno y luego, ante la inasistencia de los alumnos, se decidió trasladarlas al turno de cursado. La tutoría podía desarrollarse en simultáneo al espacio de la disciplina, dentro y fuera del aula, o en el horario de otra asignatura. Esto llevó a dos situaciones: si se daba el primer caso, los alumnos podían comenzar la clase con dos docentes en el aula, y luego quedar algunos de ellos a cargo del docente del aula y otro grupo retirarse a trabajar con el docente tutor; en el segundo caso, los alumnos que asistían a la tutoría podían llegar a perder la clase de otra asignatura por concurrir al espacio tutorial. Esta organización llevó a mejorar la asistencia y a que los tutores, en algunos casos, tuvieran contacto con el docente de aula; sin embargo, se restringieron las posibilidades de los tutores para contactarse entre sí. Estas dos formas introdujeron en la cursada las dimensiones del afuera y el adentro del aula, lo que situó a los estudiantes en lugares simbólicos particulares.

En la ESO Barrio las tutorías se desarrollaron a contraturno para conformar un turno alternativo de cursada. En la ESO Pueblo se implementaron también con esta modalidad, pero en este caso porque la directora ignoraba que pudieran ubicarse dentro del espacio del aula. También la ESO Centro, que dispone de comedor escolar y espacio suficiente, pautó las tutorías a contraturno. Para fomentar la asistencia, se aceptó la incorporación al espacio de tutoría de cualquier estudiante que demostrara interés en participar, lo que significó que los estudiantes del Ciclo Orientado podían asistir al espacio junto con los del Ciclo Básico. Al trabajar a contraturno, los tutores de esta escuela, que no eran parte del plantel permanente

de docentes, no participaban de la vida institucional y tenían poco diálogo con los docentes de aula. Nuevamente asoman en este punto las limitaciones edilicias y organizativas del trabajo docente como determinantes para la implementación de políticas inclusivas.