1.1 ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN
1.2.16. Roles ante el bullying
Para Zapata (2012, p. 94) los profesores/as y los padres tienen una responsabilidad especial en el cuidado de niños/as y eso incluye ayudar a quien está siendo víctima de estas conductas no deseadas en la escuela. Pero los adultos no pueden hacerse cargo estas tareas, sin la ayuda de los propios niños/as.
Cuando alguien está siendo víctima del fenómeno "bullying" en un centro educativo, el resto de compañeros que no están implicados directamente, sí saben lo que está sucediendo en el aula, en el recreo o en la calle. Están en el
51
deber de ayudar a quien está padeciendo esto. Y de qué manera podrían ayudar, hablando directamente con un adulto para que así el agresor no prioriza con esa conducta.
Todos los miembros de una comunidad educativa (alumnado, padres/madres, profesorado) tienen una responsabilidad importante en ayudar a quienes están siendo víctimas y hablar con quienes tienen estos comportamientos violentos.
a. El rol de los padres ante el bullying:
Según Cueva A. y Hidalgo W. (2013) afirman que el padre/madre tienen que aconsejarle conversar con él ella. Relacionarse más con los amigos y observar qué actividades realizan. Una vez que se haya creado un clima de comunicación y confianza con el hijo, preguntarle el porqué de su conducta. Si comprueba que es un acosador, no ignore la situación porque seguramente se agravará, calmadamente busca la forma de ayudarlo. Jamás se debe usar la violencia para reparar el problema. Violencia. Tampoco culpe a los demás por la mala conducta del hijo.
Hay que demostrarle amor al hijo(a), pero también hacerle saber que no se permitirá esas conductas agresivas e intimidatorias, dejando en claro las medidas que se tomarán a causa de su comportamiento y en caso de que continúe de esa manera. Cuando se detecta un caso de bullying, los padres del niño deben trabajar conjuntamente con la escuela para resolver el problema de una forma inmediata.
Hablar con los profesores, pedirles ayuda y escuchar todas las críticas que le den sobre el hijo mantenerse informado de cómo la escuela está tratando dicho caso y los resultados que se están obteniendo. A través de la comunicación con tu hijo podrá darse cuenta de los gustos y aficiones, canalizar su conducta agresiva por ese lado; si por ejemplo le gusta el fútbol inscribirlo en un club deportivo, si le gusta tocar algún instrumento llevarlo para que tome clases.
Crear un ambiente en rl hogar donde el chico se sienta con la confianza de manifestar sus insatisfacciones y frustraciones sin agredir. Enseñarle buenos
52
modales, a que reconozca sus errores y a pedir disculpas a quienes les haya hecho daño, elogiar esas buenas acciones. Investiga minuciosamente lo que está ocurriendo, conversar con sus compañeros más cercanos, maestros, amigos y familiares. Conversar con él y hacerle sentir que puede confiar, así él se sentirá cómodo al hablar acerca de todo lo bueno y lo malo que esté viviendo. Hablen del tema.
Si efectivamente comprueba que lo están acosando, mantenga la calma y no demuestre preocupación, el niño tiene que ver en su rostro determinación y positivismo. Comprometerse a ayudarlo es muy importante, hágale saber que él no es el culpable de esta situación. No trate de resolver el problema diciéndole que se defienda y tome venganza, esto empeoraría más la situación, es mejor que discutan como se puede responder asertivamente a los acosadores y practique respuestas con su hijo.
Debe ponerse en contacto con el maestro de su hijo y con la dirección de la escuela para ponerlos al tanto de lo que está ocurriendo, pídales su cooperación en la resolución de los hechos. En caso de que el acoso continúe, tendrás que consultar a un abogado.
Si su hijo se encuentra muy dañado emocionalmente por toda esta situación, busque la asesoría de un psicólogo para ayudarle a que supere este trauma. Pero jamás olvide que la mejor ayuda, en esos casos, es la de su familia.
b. Rol del maestro frente el Bullying
Según Cueva A. y Hidalgo, W. (2013) se debe identificar a la víctima y al agresor.
Si ha detectado a la víctima verifique preguntando a los padres si el niño presenta dificultad para conciliar el sueño, dolores en el estómago, el pecho, de cabeza, náuseas y vómitos, llanto constante, etc. Si es necesario investigue y observe más al niño.
Siga al niño a una distancia prudente a los lugares donde comúnmente está sin vigilancia, seguramente se encontrará con el chico que lo está acosando.
53
En las paredes o las puertas de los baños, los niños suelen escribir burlas y agresiones, revíselas.
Conversa con los compañeros más cercanos de los niños (acosador y víctima), pueden darle información valiosa.
Tenga consciencia de que tanto el agresor como la victima sufren, y por lo tanto necesitan ser atendidos y tratados.
c. Rol de la víctima frente al agresor
Según Torres, J. (2015 p. 56) sugiere que no se enoje eso es lo que el agresor pretende, así que no hay que darle esa satisfacción. Más tarde se podrá hablar o escribir sobre las reacciones y lo que se sintió en ese momento. Si comienza a molestar, sigue caminando y no hay que mirarlo ni escucharlo. Si insulta o ridiculiza con frases como: "Eres un gallina", "un miedoso", responde al agresor con tranquilidad y firmeza: "No, eso es solo lo que tú piensas".
Hay que alejarse o correr si se cree que puede haber peligro. Ir a un sitio donde haya un adulto. Conversar con los compañeros o amigos lo que está pasando. Es muy importante también platicar con un adulto a quien se le tenga confianza.
Si no se quiere hablar del tema con un adulto, hay que pedirle a un amigo o hermano que lo acompañe. Deja claro con quien se hable del tema que la situación afecta profundamente. Si se siente que no se puede decir nada a nadie, tratar de escribir una carta explicando lo que pasa. Dásela a un adulto en quien se confíe y guarda una copia. Recordar que uno no tiene la culpa de lo que está pasando.
Se debe saber que NO se está solo(a), que se tiene amigos (as) y adultos que lo quieren y cuidan, hay que acercarse a ellos que seguramente ayudarán. Pensar que el niño que te agrede tiene problema, tal vez en casa, por eso actúa de esa manera; no por eso se le va a permitir que trate así. Tratar a los demás como se quiere que lo traten a uno y ayudar al que lo necesite, así cuando se necesite ayuda, se la obtendrá.
54