Valencia y la Inmaculada Concepción
1.3. San Vicente Ferrer
San Vicente Ferrer (Valencia, 1350-Vannes, 1419), de acendrada devoción mariana, defendió con entusiasmo el misterio de la Inmaculada Concepción, a pesar de ser dominico, orden tradicionalmente renuente a justificar teológicamente la entonces pia- dosa creencia.
En los últimos años del siglo XIV, cuando dicho misterio era materia de controver-
sia entre los fieles cristianos, san Vicente, como teólogo, como predicador y como con- sejero y mentor de reyes y aun papas, se convirtió en un formidable adalid de la Inmaculada.14
En 1345 el obispo de Valencia, don Ramón Gastón, de acuerdo con el cabildo, ins- tituyó la cátedra de teología en la Seo, encomendándola a los dominicos. Estuvo encar- gado de las lecciones el P. Juan Monzó, distinguiéndose por su oposición al misterio de la Inmaculada Concepción. En sustitución de éste, destinado a París, se nombró el 9 de diciembre de 1385 a san Vicente Ferrer.
Desde los primeros años de su magisterio en el aula capitular de la catedral y duran- te los cinco cursos que allí profesara, se manifestó como ferviente defensor de la Inmaculada Concepción, en contraste con la opinión de la mayoría de los dominicos. San Vicente tenía gran interés en destacar en sus sermones el privilegio de María que,
13 RIERAESTARELLAS, 1956, 381.
14 GARCÍA MIRALLES, M., «La Orden de Predicadores y su aportación al triunfo de la Inmaculada
Concepción», Estudios marianos, año XIV, vol.XVI, Madrid, 1955, págs. 135 y ss.
predestinada eternamente a ser Madre de Dios, es Inmaculada en su Concepción y fue preservada del pecado original.
En su homilía dedicada a la Inmaculada Concepción, catequiza a los fieles con estos argumentos:
Sabía Dios por su ciencia eterna que cierta mujer futura, Eva, había de ser principio y causa de todo mal, pues ella fue quien primero pecó. Dice la escritu- ra: «A muliere initium factum est peccati et per illam omnes morimur». Por esta razón se propuso el Señor crear una mujer, la Virgen María, que fuera causa y principio de todo bien. Mientras Adán y Eva estaban embargados por la tristeza que les causó el pecado, Dios les reveló que de su descendencia nacería una Virgen Santísima, que proporcionaría un bien mayor que el perdido por ellos. Porque Eva nos quitó el paraíso terrestre, y María nos proporcionó el celestial.
Y en el sermón de la Purificación sentencia:
Fue más pura que el sol, tanto que el Espíritu Santo, enamorado de su pure- za, le compuso un cantar: ¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa!. ¡Eres toda hermosa y no hay mancha en ti amada mía!. Repite tres veces la palabra hermosa, porque fue hermosa en su alma, en sus palabras, en su cuerpo».15
San Vicente Ferrer, confesor de la reina Violante de Bar y consejero de Juan I de Aragón, influyó sin duda en la pragmática publicada por este rey, en 1394, en defensa de la Inmaculada Concepción.
De otro lado, en su Sermón 2º sobre la Natividad, san Vicente Ferrer, siempre per- suasivo con su auditorio, adoctrina con estas palabras:
No vayáis a creer que sucedió con Ella lo que con nosotros, que somos conce- bidos en pecado; sino que tan luego como su alma fue creada también fue santi- ficada; y al punto los ángeles celebran en el cielo la fiesta de su Concepción.
15 MOMBLANCHFrancisco de Paula, «La Inmaculada y san Vicente Ferrer», Loores, suplemento del Boletín Ilustre Colegio de Abogados de Valencia, n.º 64, 1956.
En su sermón De conceptione Virginis Maríae, una buena muestra de la erudición sagrada y profana, del rigor filosófico y dialéctico del santo dominico, en palabras de Ibarra Folgado al estudiar el valioso incunable impreso en Lyon en 1499 y conservado en la Universidad de Valencia,16al glosar la concepción real de María la califica de santa desde el día y hora en que se unió a su cuerpo, pues como dice, con rotunda frase, «quia
tunc fuit rationalis et capax sanctificationis, fuit sanctificata, auctoritate propria».
Dicho sermón lo concluye san Vicente, en palabras del citado Ibarra, con un cántico arrebatador, en el que, con citas de la Sagrada Escritura y de los Santos Padres, exalta la gloria de María sobre todos los santos y ángeles, sobre todas las figuras del Antiguo y Nuevo Testamento, ya que la gloriosa Virgen fue de tal modo confirmada en gracia, que ni de boca ni de corazón pecó en modo alguno.
Y en otro sermón dedicado también a la Inmaculada, afirma: «De ningún santo se celebró fiesta de su concepción sino solo de Cristo y la Virgen».17 En él expone la misma doctrina que en muchos fragmentos de sermones dedicados a santa Ana y la Natividad de Nuestra Señora.18
El P. Fages, O. P., en su Historia de San Vicente Ferrer, es de la misma opinión y aduce textos claros y decisivos, en tanto el P. Pascual subraya que el Inquisidor gene- ral Eymerich, a pesar de tratarse de un hermano suyo de religión, lo persiguió y proce- só por defender la Concepción Inmaculada, si bien so pretexto especioso.19
Conocido el fuerte impacto popular de las palabras del santo dominico, de sus ardo- rosos sermones, debió contribuir enérgicamente a alimentar la fervorosa devoción valenciana a la Inmaculada Concepción mantenida en este tiempo.
En el sermonario de san Vicente Ferrer cuyo texto en latín se conserva en el Real Colegio-Seminario del Corpus Christi de Valencia, recientemente publicado con la ver- sión en castellano, se incluye la homilía que predicara san Vicente un martes de Adviento, in concepcione virginis Marie. Reproducimos por su interés, el pasaje en el que, antes de considerar la «concepción angelical, humanal, escriptural y maternal» de María, se ciñe a la que él denomina concepción divinal:
16 IBARRAFOLGADO, José María. «Cómo cantó San Vicente Ferrer la gloriosa Concepción de María», Loores,
suplemento del Boletín de la hermandad de la Purísima del Iltre. Colegio de Abogados de Valencia, 15-IV-1950.
17 Este texto es citado por el cardenal Lambruschini y por Vicente de la Fuente en op. cit., II, pág. 286, si
bien muchos autores dudan acerca de la autenticidad de tal texto.
18 ARQUÉSARRUFAT, Ramón. Lo dogma de la Inmaculada en la literatura catalana. Lleida, 1904, pág. 41. 19 RAIMUNDOPASCUAL,A. Vida del Beato Raimundo Lulio.Tomo II, pág. 393.
La presente solemnidad es sobre la Concepción de la Virgen María y tendre- mos muchos secretos y buenas enseñanzas para todos, incluso para los judíos, pues, cuando oigan algunas cosas sobre ella, tendrán alguna devoción de ella, si agrada a Dios. Pero ante todo recurramos a ella diciendo: «ave María», etc.
Las palabras se refieren a la Virgen María, que, hablando de sí misma, dice «antes de que existiesen los abismos, esto es, los fondos del mar y de la tierra, yo ya estaba concebida. Y de acuerdo con estas palabras encuentro cinco concepcio- nes de la Virgen María.
A la primera, concepción divinal, pues la Virgen María por el ordenario divi- no, antes de que fuese creado el mundo, fue concebida por su disposición en la mente, proponiéndose lo que haría con ella pues generalmente, cuando alguien toma el propósito firme de hacer algo, no actúa de otra manera, porque así lo con- cibió en su propósito, y por eso sobre este propósito concebido dice Isaías lo que contiene en Isaías, 26: «Como la que ha concebido [cuando llega el parto se retuerce y grita en sus dolores, así estábamos nosotros lejos de ti... No dimos] salud [a la tierra y no nacieron habitantes]». Y dice ha concebido, pues muchos conciben con placer, como la mujer. Espiritualmente concebimos por la semilla de Dios, que es su palabra, como se dice en Lucas, 8, pero parimos con dolor haciendo la ejecución y poniéndola en obra, pues vosotras concebís ahora mi pre- dicación tomando el propósito de dejar las cajitas de blanquete y de restituir lo ilícito y de hacer penitencia, pero pariréis al poner en obra el propósito, y por eso dice Isaías ha concebido, etc. y así veréis ahora cómo uno dice que concibe en su mente el firme propósito de algún asunto, y por eso Dios, antes de hacer al mundo, tenía concebida a Santa María en su esencia por firme propósito y por su ordenamiento.20
En relación con san Vicente Ferrer no deben olvidarse de otra parte las procesiones de disciplinantes, gentes de toda condición social integradas en la llamada Companya
del Mestre Vicent, que entonaban cantos compuestos por el mismo santo y en los que
no faltaban encantadoras alabanzas a la Purísima según evoca esta estrofa:
20 Sermonario de San Vicente Ferrer del Real Colegio-Seminario del Corpus Christi de Valencia. Estudio y transcrip- ción de Francisco Gimeno Blay y Mª Luz Manoingorra Llavata.Traducción de Francisco Calero Calero. Valencia, 2002,
págs. 513-518.
Verge santa, cuant beneïta fou la vostra concepció. Castell de virginitat, Vos avets lo Angel portat que nos ha a tots deslliurat del lloch de la perdició.21 1.4. Jaume Roig
Nacido en Valencia a principios del siglo XV, donde fallecería en 1478, llegó a ser médi-
co de la reina D.ª María de Castilla y administrador del hospital de En Clapers. Como escritor Jaume Roig se declara firme defensor de la pureza original de María en su obra
Libre de concells, fet per lo magnifich mestre Jaume Roig los quals son molt profitosos y saludables axi per el regiment y vida de ben viure com per augmentar la devocio a la puritat y concepcio de la sacratísima Verge María, impresa en Valencia, por Díaz
Romano, en 1531. Tomando por lema el Sicut lilium inter spinas, contrapone en este poema la limpieza de María a las manchas de las hijas de Eva, figurando en la propia portada una xilografía con la imagen de la Purísima. Escrito en primera persona, se trata de una obra picaresca, de subido tono realista y de una desgarrada crudeza en muchos de sus pasajes. Entre éstos interesa el de la aparición en sueños al autor del rey Salomón, previniéndole contra los engaños y la perversidad de las mujeres, excepción hecha de la Madre de Dios, lo que le permite dar rienda suelta a sus conocimientos bíblicos y teológicos. Es la parte del libro menos anecdótica y popular si bien la más elevada. He aquí el texto original:
D’estes revoltes / (aten, escolta) / Déu sols m’absolta / de totes una, / lluent com lluna / cintil.lant estel.la / mes que cel cel.la / ab lo sol sola, / com votlor vola / abella bella, / ovella vella / e signant signe, / fénix insigne, / colent coloma, / ben olent goma, / segur cegonya. / del cens e ronya / e vectigal / tan general / sola n’es franca, / mes que neu blanca; / rosa, gesmir e flor de llir; / mes que mirall / e pur cristall / immaculada, / no mai tacada, / de l’heretatge / hac avantatge, / subli- mitat, / gran dignitat / e privilegi / sobre’l col.legi / de les catives. / Prerrogatives / en te molt altes. / Totes malaltes, / d’elles molt flaques, / com les set vaques / egipcianes, / altres malsanes / de set humós / amb set tumós / molt engressades, / grases, inflades / amb set dolos, / de set colos, / totes tacades, / de set picades /
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caps de serpent; / tal excel.lent / cosa obrada, / edificada / sus set colones / d’or e redones, / llibre tancat / e segellat / ab set segells, / de set ramells, / arbre de vida, / sana, guarnida / de set virtuts, / ab set escuts / e mil defensa, / en set enten- sa / arts lliberals, / zodiacals / les set planetes / ab set cometes / la illumenen, / set llums li tenen / set canalobres, / set cares obres / aproximals, pies / en los set dies, / dissapte mes, / car jorn seu es / singularment / car certament / en semblant dia / la fe es perdida; / sola tengue / ferme la fe. / Per tots fon rota / la sglesia tota; / sola fon ella. / Per ço s’apella / seu lo dissapte, / dant bon recapte, / potent obrera. / Pels seus guerrera, / defenedora / e protectora; / als caminants / e bata- llans / gonfaonera; / portant bandera / de pur argent; / blau e lluent. / Humilitat, / virginitat / es llur empresa; / per sa noblesa, / maternitat, / fecunditat / es sa llurea. / Per tant, altea / mereix aquesta /de dita questa / esser exempta. / D’aquell emprempta / original, / cort divina / ha preservat /e reservat / aquesta sola.
Un’altra scola / saps que opina / altra doctrina / de la susdita. / Sense sospi- ta / creu quala vulles; / puis no t’arrulles / ni’t deshonestes / fent vanes festes, / detracciones, / maldicions, / ... / contaminant, / calumniant / en trones, setges, / dient heretgies, / mals cristians / pecs, ignorants / los qui mantenen / la part qu’entenen / ser veritat. / Pluralitat / de doctors / sants ..., discordants / d’opinió, / la quesito / ret fort duptosa, / dificultosa / de decidir. / Lo sostenir / lo hoc o no, conclusió / ... de fatiga / dels sants antiga, / d’abdos les parts / de saber arts / tots aprovats / canonizats.
Alguns moderns / son fets governs / de barques velles; / aquelles querelles / han fetes propies, / e son grans copies / desenvainades; / son-se mezcladse, / nom usurpants / de capitans, / en bando strany; / mortal afany / n`ha pres de mes, / no’n sabran res / mentres viuran. / Morts com serán, / en parais / lo ... divis /ocu- larmente / e clarament / veuran finat. / Aci’l combat / resta duptos, / mas profi- tos, / prou a la Sglesia. / Car segons deia / quia papa fo / en Avigno, / Benet de Luna, / a sa comuna / utilitat / quest debat / ha fet gran ben; / molts en la fe / deis pocs amics / scientifics / grans teologics, / ... , logics / diputados, / sermona- dos / los ha fet fer: / los quals poder / pacificats, / a l’oci dats, / tots ignorants / e ... sans, / se restarien, / derrocarien / l’edificat; magnificat / ha l’edifici / llur exercici / tant envejos / com curios / quesito.
Cert, obsio / segur pots pendre, / tenir, defender / com ... / vados les parts, / sens por de foc; / la part que’y moc / el nom concepta / es molt acepta / a la mes flota; / par pus devota / e prou segura / qui li diu pura.
Aquesta sola, / qui es llum i scola / d’altra doctrina, / flors sense spina, / jus- tamante dita, / crim ni sospita / nunca tingué. / Eva caigué, / esta l’alçá; Eva pecá, / esta’ns absol; / del etrn sol / es orient, / d’on purament, / naixqué mortal; / esta lo mal / nos muda en bé. / Ni ha pergué / no sia exempta, / puix fonch l’ ampremp- ta / del ric segell / en l’alt consell / pur fabricat / e apres forjat / dins lo sant ven- tre / d’esta qu’es centre / de l’esser pur. / Es lo fort mur / de la defensa / contra l’ofensa / de l’enemic, / puix lo castig / d’ella’l rebé. / Esta’l vencé / amb puritat. / Contra el pecat / es puignadora. / Com pecadora / esser podia? Deu qui heu sabia, / tal la volgué, / volent pogué / fer-la ben neta / tota perfeta / i si tal prevista / ans de la vista / dels nostres crims.
Lo prim del prim / de pura i bella / se troba en ella / sens algun vici. / Tot l’e- xercici / d’humilitat, tota bondat, / tota clemencia, / tota prudencia / en ella’s troba. / D’ella es la roba / que Deu vesti. / D’esta escolli / nostre remei; / mare del rei / del mon i cel / sens ombre i vel / d’alguna colpa. / I la disculpa / ella’ns la dóna. / Qui la blasóna / guanya grans merits, / ... / ab qui la mort / ha restat morta; pont, cami i porta / del etern segle, / compas i regla / del perfect viure /i tant delliure / quen’s delliura. Com, doncs, erra / qui del tarquim / de culpa i crim / nos deiza purs? / Cessen murmurs, / vots i arguments / contradients / tal veri- tat, / tal caritat / tan general, / en lo mental / ja preservada. / No fou tocada, / per llei de gracia, / de la desgracia / que tots portam. / E si parlam, / tingam l’es- forç / que nuncat orç / del non concepta. / Ferme i accepta, / santa i devota / es la gran flota / qui li diu pura.
No la fa scura / gens aquell crit / que fou oit / en Patmos bé, / l’aguila «ve», / a tots naixents / terratinents / dir tres vegades. / «Ave» debades / l’angel no dix. / Aquell seguís / fel relador, / ambaxador / de Deu primer / («ave», certer, / capgi- rant «Eva»); / tots tres «ve» lleva / e la n’apura.
La sens «ve» pura, / plena, perfecta, / la tota neta / sense querella, / la tota bella, / ver or sens lliga, / mare i amiga / del creador, / potent senyor / de «ve» brutura, / res sutzura / en cos, sprit, / haver sentit / sols un instante / no’s versemblant. / Qui de no-res / feu tot quant es; / de verge lim, / terros, tarquim / feu l’hom manant / dient, parlant; / e del costat / sens fer forat, / tragué costella, / e’n feu femella, / e diz «creixeu»; / sols pel dit seu / e sa virtut / han concebut / e engendrat, / ensemps mesclat / de dos sement, / no altrament. E qui baxat / e humanat / sens home pare, / de sola mare / sa carn prengué, / no suspengué / tal mesclament? / Cert qui’s ponent / fer gran misteri, / lo vituperi / txic, anxios, / contagios / hereditari, / invo- luntari, / accidental, / no’esencial, / ni positiu, / sols privatiu / de natural / original,
/ vera justicia, / no gens malicia, / be’l pot sospendre. / Quant volc rependre / fort Eva Deu / per lo que feu, / no condemná, sentenciá, / en lo parir, / totes sentir / pena, dolor, / por e tristor? / Esta parí / mas no sentí / dolor alguna. / Qui la comuna / llei general / e corporal / sospes en ella, / la llei aquesta / accidental / d’original / bet pot sospendre; / com quant encendre / feu gran fornal / aquell rei tal / de Babilonia / per querimonia / dels seus jueus /qui llurs vans deus / no adonaren, / on no’s cre- maren / ni molt ni poc. / Cremar al foc / es natural; / Deus eternal / lo sospengué. / Doncs be pogué / tal «ve» sospendre / sens molt contendre.
Com feu la llei / aquell bon rei / dit Assuer, / la reina Ster / no la’n tolgué / quan li vengué / ben abillada, / acompanyada / de ses doncellez? / No’t mereve- lles / si qui pot mes / la llei sospes. / No pot fer Deus / mes que los seus / subde- legats, / metges, prelats? / Lo confesor / lo pecador / de tots pecats / greus con- fessats, / puix be l’engruna, / no’l ret immune / e desinferna / de mort eterna? / No’s dit al doble / metge pus noble / lo preservant / que lo curant / lo mal que veu? / L’alt metge Deu, / scientific, / ver, magnific, / inegrotable / e impecable, / digni- ficada, / deificada, / ans quel mon fos, / ell glorios / en l’eternal / in mente, tal / comn papa fa, / la reservá / e prelegí. / Puix confegí, / en lo config / de la prome- sa / terra sotmesa / als de Judá. / Deu saludá / en lo mig jorn / lo mon en torn / tot, d’orient / fins al ponent, / ab la sabor, / suau olor / de tal anyella, / serment novella, / de balsem planta, / filla tan santa / de sants, jutges sabents, / patriar- cals, / e profetals, / e sacerdots / sancts, jutges sabents, / patriarcals, / e profetals, / e sacerdots / sancts e devots, / e dels reals / a Deu hielas.
De fet fou nada, / fou nomenada / nom honoros, / bel, gracios, / per Deu manat, / e comanat / pel missatger / angel certer / al pare prom, / li pesas nom / molt alt: María [...] 22
La posición de Roig es abiertamente clara. Sólo María está libre del tributo (vecti-
gal), censo y sarna (ronya) a que todos están sometidos. Más blanca que la nieve, rosa,
jazmín y flor de lirio, inmaculada sin mancha, más pura que el cristal... Todas las demás, como las siete vacas de Egipto, están enfermas, con siete tumores —los siete pecados—, siete dolores, siete colores, picadas por siete cabezas de serpiente. Ella, María, no; es casa excelente, edificada sobre siete columnas de oro, libro cerrado con siete sellos; árbol de vida de siete ramas, adornada con siete virtudes, defendida con
22 Llibre de les dones. Edic. F.Almela y Vives. Barcelona, 1928, págs. 157-159. 140
miles de escudos; sabia en todas las ciencias liberales; siete planetas y siete cometas, y siete candelabros la iluminan. El sábado es su día preferido. Ella lleva la bandera de res-