ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y TEÓRICO-PRÁCTICOS
F. EL SANDINISMO, LA EDUCACIÓN POPULAR LIBERADORA Y LA FE.
Según el IHCA (1980: 33-47) con los antecedentes que caracterizaron el ejercicio represivo del gobierno somocista y las consecuencias del terremoto que vivió la población de la capital nicaragüense el 23 de diciembre del año 1972, la economía sufrió un duro revés y la estructura educativa no escapó de esta ruina. Hubo un desplazamiento desordenado de la población capitalina hacia las ciudades vecinas: Masaya, Granada y León.
El terremoto produjo una práctica migratoria sin precedentes en la historia de Nicaragua. Las gentes trataban de escapar del horror producido por la destrucción y luego regresaban a la capital con más cantidad de familiares. El desplazamiento de los obreros agrícolas no se hizo esperar y las ciudades se inundaron de emigrantes nacionales.
El gobierno de Somoza no pudo controlar este movimiento masivo de la población y los servicios básicos colapsaron, entre ellos la educación. El clamor popular llenó las calles de todos los pueblos de la nación nicaragüense en reclamo de sus elementales derechos.
Siguiendo a De Villa (1980: 23-25) el contexto social fue preciso para que las fuerzas políticas opositoras al régimen somocista expusieran al pueblo nicaragüense, un proyecto que incluía sus aspiraciones vitales: salud, vivienda, alimentación y acceso a la educación
La fuerza político militar que logró aglutinar a los opositores del gobierno somocista fue el Frente Sandinista de Liberación Nacional, fundado en el año 1961
42 por Carlos Fonseca Amador, Silvio Mayorga y Tomás Borge, líderes universitarios que ese año se encontraban exiliados en Honduras.
Según Jaime Wheelock Román (1980: 31-38) uno de los comandantes revolucionarios líder de una de las tendencias sandinista, estos hombres interpretaron que el gobierno somocista había nacido accidentalmente dentro de los planes imperialistas norteamericanos, pero luego se había convertido en un régimen político dominante autónomo.
El Equipo Interdisciplinario Latinoamericano (EIL, 1983: 60-61) con sede en Managua, describe al FSLN como una organización de vanguardia que nace para luchar contra la dictadura militar somocista y lograr la liberación nacional. Se inspira en la lucha histórica de Sandino y propone la vía armada revolucionaria como opción para resolver la contradicción fundamental que afecta a Nicaragua, que es la contradicción pueblo-dictadura somocista.
Citando la obra 50 años de lucha sandinista, del comandante y estratega militar sandinista Humberto Ortega Saavedra, este mismo equipo (EIL, 1983: 61) informa que internamente el FSLN se definía como un organismo revolucionario de vanguardia que propone un proyecto político nacional y popular desde una dirección objetiva y científica.
Para los investigadores Gorostiaga (1987: 20) y Dussell, (1995: 546) la creación del Frente Sandinista de Liberación Nacional significó una oportunidad histórica para cristianos católicos y no católicos que querían darle un perfil militante a su fe. Fueron muchos los hombres y las mujeres que lograron la convergencia de su fe con el compromiso político sandinista a través de la lucha contra la dictadura somocista.
43 Según Tünnermann (1980: 1-2) en el año 1979, el FSLN condujo el derrocamiento del gobierno somocista e inició un profundo proceso de cambios estructurales en el nivel nacional y una de las necesidades más atendidas fue la educación, considerada un derecho irrenunciable e innegociable para el pueblo pobre de Nicaragua.
La educación, dentro del proceso revolucionario sandinista, fue una prioridad. Desde el mismo inicio de su gobierno irrumpió en la historia con un hecho que marcó un antes y un después en la educación del pueblo nicaragüense.
Para Tünnermann (2002: 328) y Arnáiz (1995: 549) este hecho fue la “Cruzada Nacional de Alfabetización Héroes y Mártires de la Liberación de Nicaragua”, con la que se pretendió eliminar el 72% de analfabetismo heredado por los gobiernos anteriores y que movilizó a unas 90 mil personas de ambos sexos hacia los campos y las ciudades para enseñar a leer y a escribir
La filosofía de la educación sandinista fue: educación para el pueblo y por el pueblo. Esta filosofía fue ampliamente apoyada por un sector significativo del catolicismo y del cristianismo en general. Según Hernández (1980: 47) la Teología de la Liberación encontró en la experiencia revolucionaria sandinista el escenario donde se cumplía el ideal del Reino de Dios: Justicia, Amor, Paz y Libertad. Con este compromiso se acreditaba el amor a Dios invisible con el amor a los hombres a quienes vemos.
Para el equipo de la Revista Envío (1981: 1-7) y para Arríen y Matus (1989, 100-109) esta enorme tarea significó impulsar diversos niveles organizativos en los cuales muchos líderes cristianos de diferentes denominaciones participaron
44 beligerantemente. El gobierno sandinista no sólo encomendó la conducción de la Cruzada Nacional de Alfabetización a un sacerdote católico, sino que, además, involucró a destacados teólogos y pedagogos en el asesoramiento técnico esta. Incluso, las estructuras organizativas de las iglesias cristianas y sus bienes e infraestructura, estuvieron al servicio de la gesta alfabetizadora. Esto significó una presencia invaluable del sector cristiano inspirado en la Teología Latinoamericana de la Liberación, en todos los niveles y necesidades del proyecto.
Según Cardenal (1980: 1-2) el gobierno sandinista elaboró el proyecto de lecto escritura y organizó los recursos humanos y didácticos conforme a sus intereses y su propuesta político-ideológica
La propuesta pedagógica, siguiendo al Equipo Envío (1981: 1-2) con sus elementos teológicos cristianos en un contexto revolucionario de liberación socio- política, no fue apoyada por todos los sectores de la empresa privada, ni por grupos políticos tradicionales y tampoco por la jerarquía de la iglesia católica representada especialmente por la Conferencia Episcopal Nicaragüense.
Tünnermann atestigua que (2002: 329) el proceso de la Educación Popular Liberadora tuvo como precedente la gran Cruzada Nacional de Alfabetización, jornada por la cual Nicaragua obtuvo el Premio Internacional de Alfabetización “Nadezhda Krupskaya”, máximo galardón que la UNESCO otorga a los esfuerzos en favor de la alfabetización.
Este esfuerzo generó el masivo proceso de la educación popular a través de los denominados “maestros populares”, quienes a su vez educaban en los “Colectivos de Educación Popular”, utilizando las casas, los centros comunales, los
45 salones de las iglesias, entre otros; acondicionados para desarrollar la experiencia de la educación entre la misma gente.
Para Chown (1992: 153) la experiencia de la educación popular liberadora se inscribió dentro de un proyecto político cuyo sustento filosófico era la teoría marxista y la interpretación liberadora de la fe cristiana. El concepto y la construcción del proceso de la educación popular liberadora en Nicaragua ayudó al proceso de desarrollo nacional dentro de la perspectiva de la revolución planteada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional que gobernó desde 1979 hasta 1990 y, en el cual, militaron cantidades de jóvenes formados en las parroquias, congregaciones religiosas católicas y no católicas, colegios y universidades cristianas
Esta situación creó un debate público importantísimo en el cual dos diarios matutinos de circulación nacional se enfrentaron defendiendo diversas y hasta antagónicas posiciones políticas, ideológicas, filosóficas y teológicas. Estos dos informativos escritos fueron La Prensa y El Nuevo Diario.
Para los efectos de esta investigación documental no se seleccionó al tercer diario matutino de circulación nacional conocido como “Barricada” porque representaba a la línea oficialista del partido en el gobierno, el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Los otros dos medios, La Prensa y El Nuevo Diario, eran portavoces de las dos tendencias que marcaban a la sociedad nicaragüense del momento: quienes apoyaban y quienes no apoyaban las transformaciones revolucionarias.
46 El primero con una larga trayectoria en el periodismo nacional y el segundo, recién fundado a raíz de los conflictos generados por la revolución. Pero ambos propiedad de la misma familia, de la cual han nacido presidentes y dirigentes importantes en la historia nicaragüense: la familia Chamorro.
Siguiendo la posición del investigador Arnáiz Quintana (1995: 546) el contexto histórico del debate que interesa en esta investigación, puede caracterizarse así: pluralismo cristiano en el triunfo revolucionario desde enero 1978 hasta mayo 1980; y confrontación interna total de mayo 1980 a julio 1986. Envuelta en la realidad de la globalización neo-liberal, la Nicaragua de hoy y sus últimos tres gobiernos después de la caída del gobierno revolucionario sandinista, han impulsado un proyecto educativo basado en la privatización, lo cual ha provocado la exclusión masiva de los nicaragüenses respecto al sistema educativo formal y ha disminuido la educación abierta, en la cual se inscribe la educación de adultos y la alfabetización.
De ahí, la importancia y actualidad de esta investigación que constituye un aporte a la construcción de la memoria histórica de la educación nicaragüense.