Recuerdo muy bien la primera vez que fuí follado. Exhausto y relajado después de toda una tarde desexo, yazco desgarbadamente tumbado en la cama de mi novio y pronunciado esas desafortunadas palabras "haz lo que quieras conmigo". De reojo, le vi recoger una botella devidrio con forma de unicornio, llena con un líquido amarillento, (aceite de almendras dulce) entonces supe lo que estaba a punto de suceder. No tuve miedo, sólo un sentido profundo de relajación. No dolió, pero en el momento de la penetración, un ego murió y otro renació. Una ' iniciación ', ciertamente, y una que me dio profundos entendimientos los cuáles ahora trataré de recopilar en un artículo coherente.
¿Qué sentimientos aviva dentro de mí el ser follado ? Dos palabras quizá, son las mejores en describirlo - abandono y posesión. Al ser follado, abandono mis ego -defensas, sincerándome a un nivel profundo con la otra persona, y siendo capaz de arrojar a un lado las ' máscaras 'socialmente elaboradas' que me pongo para trata con el mundo. Me abandono al placer total, y al placer de mi amante. Cruzo de un lado a otro por entre las fronteras del éxtasis y la agonía, hasta que me encuentre gimiendo y llorando incontrolablemente; El suave fuego líquido en mi vientre y un hormigueo agudo que parece más percibible en las puntas de mis dedos. Hasta la fecha, no he tenido un orgasmo por simplemente ser follado, sin embargo, la eyaculación y el orgasmo son dos experiencias diferentes para mí la mayor parte del tiempo, y la eyaculación parece poco importante, comparada con las sensaciones de que parece que se me va a hacer trizas el cuerpo cuando un amante está dentro de mí. El orgasmo de un amante dentro de mí causa un sentimiento de satisfacción y paz profunda. Siento como si he sido revivificado, y puedo ir hacia adelante en el mundo con un resplandor interior. Lamento profundamente, en estos tiempos del SIDA, que no pueda recibir en dentro de mí el semen de un amante. Pero sin embargo al abandonarme al otro, reafirmo mi sentido de individualidad.
Al mismo momento en que me abandono a mí mismo, estoy también en un estado de posesión. Acerca de esto es más difícil escribir, pero yo siento que está conectado a una común mala comprensión del coito - el concepto de activo y pasivo. Yo, prefiero las palabras dador y receptor. Nuestro miserable, patriarcal condicionamiento ha dado lugar a la concepción de 'activo=masculino' y 'pasivo=femenino'. Progresivamente he llegado a denegar esta clase de pensamiento. Solamente porque una persona (varón o hembra) reciba el pene de un amante en su cuerpo, no quiere decir que sea automáticamente 'pasivo'. Esto está claramente ilustrado en los iconos Tántricos de Shiva montado por Kali. El condicionamiento de la sociedad es lo suficientemente fuerte como para considerar que algunos homosexuales consideren que alguien que la recibe por el culo es en cierta forma menos macho porque abandonarse a tal placer no es un comportamiento apropiado para los hombres. ¿Por qué no? Personalmente, considero que ser follado es una celebración de mi masculinidad. Casi nunca considero que he renunciado a mi poder personal hacia el otro (a menos que sea un papel de "sumisión" dentro de un juego sexual).
A menudo siento un sentido de poder ' sobre ' el amante que me folla. Su placer y su eyaculación reafirma mi poder interior. En alguna parte de sus diarios mágicos, Aleister Crowley dijo algo en el sentido de que a él le gustaba pensar que "cuando un hombre me folla, es porque soy bello". Los registros minuciosos de la ópera sexual de Crowley (como Los Trabajos de París) muestran que él prefería mucho más ser la parte receptora cuando se trataba de magia sexual homosexual. Pero la influencia de su sex magick con partenaires como Victor Neuburg ha tendido a ser pasada por alto por aquellos que han heredado su filosofía mágica. ¿Alguna idea de por qué?
A la intensidad de estos sentimientos - de abandono al placer y de poseer al otro, y a la vez, de ser poseído, la he encontrado en otros situaciones; Principalmente en aquellos matices del trance yendo de la sombra de un espíritu apareciendo en mi conciencia, hasta la posesión total por tal espíritu durante el ritual y el baile. El trance de posesión es dudosamente respetado por la ocultura occidental, lo mismo que permitir el pene de otro hombre dentro de sí mismos es el anatema de muchos hombres. De muchas maneras, dejar mi psique ser poseída por un espíritu (Diosa, Dios, o cualquier cosa) enciende los mismos sentimientos que el ser físicamente follado. La clave parece ser el desplazamiento consciente o deseado del ego hacia el otro - de ofrecer mi cuerpo como un vehículo para la transmisión de energía. Crowley sugirió esto en su ensayo sobre magia devocional (Bhakti Yoga), Liber Astarte (Magick, p460 - 471). Lo supremo:en Bhakti es ser poseído por el espíritu con el que uno está trabajando. Un Beltaine, hice bajar a mí a la diosa Eris desde arriba y llamé a Pan desde abajo (o quizás desde detrás) de mí - ellos se encontraron en alguna parte a medio camino y yo perdí el conocimiento en su clímax.
Jean Genet sugiere de que una relación homosexual "obliga a" los hombres a descubrir los elementos ' femeninos ' dentro de la psique, pero de que no es necesariamente " el más débil o el más joven, o el
más tierno de lo dos, el que obtiene los mejores resultados; Sino que el más experimentado, quién pueden ser el más fuerte o el mayor ". (Querelle Of Brest). Hay un elemento de verdad en todo esto, pero es igualmente cierto que ambos compañeros pueden deleitarse con dando rienda suelta a los aspectos femeninos de la psique, al mismo momento, o en momentos diferentes. Aquí también puedo discutir el concepto mágico de ' polaridad ', el cual en su forma más simplista es la tan citada idea de Dios y la Diosa dentro del yo. El problema de ' la polaridad ' es cuando la divinidad es confundida con condicionar y lo que se supone ser cualidades ' masculinas ' y ' femeninas '. Así a nosotras se nos ha dicho repetidas veces de que el fuego es masculino y el agua es femenina; De que las capacidades de demostrar emociones y ser intuitivo son femeninas y que el análisis intelectual es masculino. ¿Quién lo dice? Las críticas feministas apuntan a que sólo conocemos lo que la masculinidad y feminidad son porque han estado definidos en formas específicas. Trabajar más allá de estas limitaciones es seguramente una tarea primordial en el proceso para el desarrollo. De tal forma que al ser tomado por las 'leyes del ocultismo' se transforma en sencillamente una justificación "espiritualizada" de prejuicio y condicionamiento social. Para los homosexuales, la polaridad no necesita ser tan simplista como un compañero asumiendo un papel femenino - tú puedes todo lo femenino que quieras y aún así le puedes dar tu pene a otro hombre. Puedes celebrar los elementos masculinos de la psique y aún así puedes recibir la polla de otro hombre dentro de ti mismo. ¿Las Diosas y los Dioses no están sujetos a las mismas restricciones que humanos - después de todo, cuál sería el punto si lo estuvieran? Imponer nuestros límites estrechos en ellos es entender mal la entera técnica de invocarlos. Invoco en mí mismo ir más allá de mis limitaciones presentes - para unirme momentáneamente a algo más grande, o fuera de mi ego. Algunas veces mi amante se vuelve para mí un Dios, o una Diosa - o es esto tan extraño para ti? Un antiguo bloqueo condicionante que tuve que sacarme de encima fue la equivocada afirmación de que desde un punto de vista Tántrico, el sexo entre hombres no es válido. Sin embargo, a medida que me volví más confortable con mis sentimientos y mis deseos de tener sexo con hombres, pronto me desengañé a mí mismo en lo que se refiere a este concepto. En base a muchas experiencias, puedo decir que he tenido experiencias Tántricas fuertes tanto con hombres como las que había tenido previamente con mujeres. Sensaciones tales como oleadas de éxtasis; Viendo a mi amante bañado en luz áurea; El orgasmo del cuerpo completo y la actividad de elevar la sensibilidad hacia el kundalini pueden ser tan posibles en una unión homosexual como una heterosexual. El coito anal es una forma muy efectiva de estimular el chakra muladhara, a pesar de lo que algunos manuales de magia sexual podrían asegurar. Personalmente, diría que mis experiencias sexuales con otros hombres que han dado lugar a las experiencias descritas en Magia Tántrica han sido aun más poderosas debido al obvio elemento de catarsis - ser capaz de realizar los deseos que por mucho tiempo habían estado reprimidos es generalmente una fuente energética de energía, lo cual puede ser mágicamente direccionado..
Las obras sobre magia sexual contemporáneas (post Crowley) parecen tratar la homosexualidad en una de de las siguientes dos modalidades. Que es incorrecto - bloquea tus chakras, invierte el kundalini o crea un vórtice astral oscuro, o el punto de vista más positivo que el género de las parejas no tiene importancia, y que la energía es la misma. Obviamente prefiero la última postura, aunque considero que las cosas no son precisamente tan simples. Los escritores que se apegan a esta última perspectiva tienden a hacer énfasis en que la magia sexual sólo trabaja apropiadamente dentro de una relación establecida, lo cual es cierto para un punto, pero pulcramente excluye todas las facetas de la cultura sexual Gay que la sociedad heterosexual encuentra tan perturbador - el sexo anónimo; El sadomasoquismo y el sexo grupal en particular. En el UK al menos, parece haber pocos individuos o grupos que intentan escribir inteligentemente (o más importante aún, con sensibilidad) sobre las posibilidades del Tantra homosexual, y el único grupo que provee soporte y propuestas mágicas específicamente hechas para homosexuales es el Voudou International Network. Esperanzadamente, como el asunto de la espiritualidad va ampliando perfil más extensamente dentro de la comunidad homosexual, y más y más ocultistas se declaran gay, esta situación cambiará.
En conclusión entonces, me atrevo a afirmar que ser follado es, para mí, una experiencia intensamente sagrada; Esa espiritualidad yace en la celebración del placer en lugar de la negativa del cuerpo. Darle mi polla a otro hombre es también delicioso por supuesto, pero de de un modo diferente, y mis reflexiones sobre esto tendrán que esperar hasta otra ocasión.
*Este ensayo fue por primera vez publicado en Chaos International #11 Traducido por Black Orchidæ