para investigar el diagrama.
4.1 Los “ Super ”: su hábitat artificial, el amor por las condiciones abstractas y la tradición de la innovación
Antes de que empecemos el análisis del hábitat de los “Súper”, es decir, definir el ambiente que les posibilitó existir, me gustaría describir dos características generales importantes de Holanda: (a) el artificio y (b) la tradición de la innovación. No hay otro país donde probablemente las ideas de artificial y transformación estén tan grabadas en el alma de un pueblo.
(a) Holanda se caracteriza como el lugar donde la tierra no es dada naturalmente, sino un producto del artificio. No obstante, Vanstiphout (1998) observa que tras la Segunda Guerra Mundial, los Países Bajos parecen haber acercado a un extremo de la “artificialización”, mecanización y organización. Para él, Holanda ha sido reconfigurada de manera perfecta, todas las aldeas fueron dispuestas a la misma distancia unas de las otras, así como cada ciudad nueva empezó a estar situada justo en medio de la nueva tierra llamada Noordoostpolder. Al mismo tiempo, el gobierno normalizó tipologías, desarrolló indicadores del número de comercios y servicios comunitarios e infraestructurales. Como explica Ibelings (2000), en “Paisaje Artificial”, en Holanda la noción de artificialidad parece estimular la creatividad de los arquitectos.
(b) En mi entrevista con el prof. Dirk van den Heuvel de la TU Delft, le pregunté sobre las palabras de Vanstiphout que “la gran tradición holandesa es inventar tradiciones (…) la tradición de la innovación”. Den Heuvel me contesta que Holanda se caracteriza por la transformación y la necesidad de adaptación al ambiente, y ejemplifica con el cambio de pavimentación de 5 en 5 años de todas las calles. Pues, llegando a casa después de la entrevista, yo pude avistar exactamente el ejemplo que el profesor me explicaba (Image4.2), un
183 país que está acostumbrado a crear y recrear nuevos espacios donde antes estaba el mar333. Retomando la frase de Vanstiphout (1998), la trayectoria arquitectónica holandesa parece estar cada vez más marcada por una tradición de la innovación, pero por más cruel que este destino pueda parecer, las nuevas generaciones confirman el camino. Para él, en Holanda nada ha producido raíces después del moderno, así el moderno ha desarrollado una vívida tradición. Como comenta Hans van Dijk en “Het onderwijzersmodernisme”, el modernismo vive dentro del holandés como un recurso virtualmente exclusivo de inspiración y frecuentemente como el propio punto de partida. (Ibelings, 1991).
Imagen 4.2: El cambio de la pavimentación de mi calle en Delft. Fuente: Archivo del autor.
Desde los “Super” hasta los “Humildes”
Desde la vuelta de Koolhaas a Holanda, en su llegada a TU Delft en 1977 junto con “Sex Pistols”334, los “Super” adquirieron una autoconfianza y un deseo por contribuir con la arquitectura mundial. Para Frampton (1998) el rito de paso “casi mítico”335 fue el seminario “Hoe modern is de Nederlandse architectuur” (en 1990), organizado por Koolhaas. A partir de este evento esta generación estaría lista para iniciar una visión renovadora y para desarrollar lecturas más audaces (Ibelings, 1991). Estas lecturas partirían de una consciencia de la profunda crisis de valores de su tiempo. No por casualidad, Ibelings etiquetaría esta generación, un año después de este evento, como “modernistas sin dogma”336. Los “Super”, desde el ejemplo de Koolhaas, se destacarían en el ambiente mundial a través de conferencias
333
El país más horizontal y más denso del continente europeo, no por casualidad, tuvo como tema para EXPO 2000 en Hannover la frase “Holanda crea espacios”. Volveré a esta cuestión en el capítulo sobre el MVRDV, la firma autora del edificio holandés en Hannover.
334
Como explica el arquitecto Neutelings (1999), en su texto “Team ten after the Sex Pistols”, cuando éste era alumno en Delft no se tenía mucha información sobre lo que pasaba en la arquitectura contemporánea internacional, “No me acuerdo de haber oído sobre la existencia de la expresión Team 10”. Pero, “ese mismo verano, junto a los Sex Pistols, Rem Koolhaas emergió desde Londres”. Así, según Neutelings, el conocimiento sobre Team 10 había venido filtrado por Koolhaas. Disponible en http://www.neutelings-riedijk.com/index.php?id=57,474,0,0,1,0. 335
El crítico inglés comenta que esta famosa conferencia fue un acontecimiento local, que poco a poco se convirtió en mítica, tanto para Koolhaas como para sus afines, dado que fue un aviso a la cultura holandesa de que ya era hora de enseñarle a los otros, siguiendo imparable el proceso de modernización tecnológica (Frampton, 1998). 336
“Modernism without dogma”, fue el título de la exhibición holandesa en la Bienal de Venecia de 1991, organizada por Hans Ibelings. Para Constanzo (2006), esta exhibición revelaba la innovación en el lenguaje arquitectónico que despertaría a principio de los años 90 en Holanda.
184 en el exterior, exhibiciones provocadoras, y libros voluminosos llenos de imágenes y diagramas. En resumen, los “Super” pertenecían a una generación capacitada para tratar con un mundo que respiraba, hasta aquel momento, los aires estimulantes de la globalización. Una generación preparada para la competencia internacional, que dominaba los recursos digitales, las discusiones actuales de la arquitectura y las tecnologías más avanzadas.
No obstante, como observa Loostma (2000), la generación de los “Super” no parece ser muy distinta de los jóvenes arquitectos de los países desarrollados en la misma época. Arquitectos globalizados y tempranamente alfabetizados en ordenadores – “generación 1.0”337; desinteresados por una visión hípercrítica de los años 80 – “pos-críticos”; y dedicados a explorar la dinámica que el mundo les ofrece – “pragmáticos”. Como explica Toorn338 (2007), los arquitectos holandeses no parecen muy distintos de otros países como Asia o Estados Unidos, porque incluso en su deseada sociedad globalizada, las fronteras fijas geográficas no parecen tener tanto sentido. Según Ibelings (2000), esta generación se dedicó a hacer la vida más agradable, en lugar de cualquier cruzada moral dedicada a transformar el “sistema” o la “sociedad”. Como observa sarcásticamente Toorn (2007), en un mundo caracterizado por las tecnologías digitales, por la genética, por el comercio y entretenimiento cultural, la realidad puede parecer más emocionante que el sueño.
Para Vanstiphout (1998), todo esto puede convertirse en una poderosa ideología, pues la nostalgia por el pasado ha sido sustituida por un peligroso placer de un presente imaginario. Así, estos arquitectos seleccionarían únicamente aquellos aspectos de la realidad urbana que les resultan tolerables, donde el paisaje urbano es declarado inocente y bonito desde un estilo ingenuo y divertido. Un “parque temático de total inocencia” (Vanstiphout, 1998, p.18). Según Ibelings (2000), todo sería gobernado por un principio hedonista y una fe optimista en el “solo haga”, y así, se centrarían más en el “cómo” que en el “porqué” de las cosas: una generación adicta a experimentar. De este modo, las ciudades holandesas se han convertido en una especie de laboratorio de la internacionalización (Verstergen, 2000), y a los jóvenes arquitectos les fue regalada una libertad para desarrollar grandes proyectos y experimentos.
Pero, ¿cuál será el futuro de esta generación después que la crisis económica haya atingido duramente la arquitectura holandesa? En 2010, Ibelings explica que esta crisis ha atingido duramente Holanda, donde el valor del trabajo de las prácticas arquitectónicas es un 68% del valor de 2007. Cualquier persona que haga un balance notará que el talento arquitectónico todavía está allá, pero que la fórmula del suceso de la arquitectura conceptual y ingeniosa con los arquitectos holandeses tuvo su día, “el fin de dos décadas gloriosas” (Ibelings, 2010). Para ese crítico, los arrogantes y generalistas “Superdutch” deberán abrir camino para los “Superhumble” (“Súper-humildes”). Después de la arquitectura radical y extraordinaria de los Superducth, ahora la arquitectura deberá ser más común (Ibelings, 2010).
337
Según Betsky (2003), este término es de Winny Mass, uno de los arquitectos fundadores del MVRDV. Otra expresión equivalente es ‘arquitectos alfabetizados en ordenadores’ (‘computer-literate architects’) de Vande Moere (2005).
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En verdad el crítico holandés Roemer van Toorn (2007) se referia al rasgo del pragmatismo. Para él, la arquitectura holandesa tradicionalmente ha sido marcada por el pragmatismo, pero ahora éste ha sido llevado al extremo, cosa que ocurre también en Asia y otros países de la Europa, aunque Holanda parezca estar infectada por el “virus del pragmatismo”.
185 Las condiciones favorables: el mundo optimista de los “Super”
De la misma manera que en otros países, que tuvieron generaciones con destaque mundial339, las razones por las cuales se formó una generación con esa calidad son varias y diversas, además del talento de los arquitectos. En el caso de los “Super” podríamos pensar que una conjunción de hechos posibilitó que ellos encontrasen el hábitat perfecto para su surgimiento y desarrollo, por ejemplo: (a) un país en crecimiento económico, (b) un ambiente optimista que estimulaba experimentos, (c) un soporte institucional y (d) un líder intelectual bien sucedido.
(a) Un país en crecimiento económico: los años 90
Holanda parecía desear renovarse por completo, para Costanzo (2006), este País Bajo pasaba por una radical transformación espacial y física en los años 90, con amplio alcance económico, político y social. Como nos explica Vanstiphout (1998), la Holanda de los años 90 sería una consecuencia de los enormes cambios en la estructura organizativa de las décadas pasadas, como por ejemplo, el plan Polder Model340. Para Ibelings (2000), estos cambios llevaron los holandeses a la desaparición virtual de las diferencias políticas, la incorporación unánime del pragmatismo y aceptación casi unánime de la bendición del libre mercado. Luego, el mercado privado empieza hacer parte del nuevo juego, así como, expresiones iguales a “semipúblico”, “criptopúblico”, “pseupúblico”, “semiprivado” y “pseudoprivado” (Vanstiphout, 1998). Lootsman (2000) explica que en el año 2000, un 70 % de las zonas edificadas en Holanda se habían creado después de la Segunda Guerra. En resumen, un país entero paraconstruir desde las nuevas reglas del mercado liberal global341, un tipo de ambiente extremadamente atractivo a los “Súper”
b) Un ambiente optimista que encorajaba experimentos
Este ambiente optimista formado por el crecimiento económico también fue responsable por un hábitat amigable a las nuevas experiencias, es decir, un ambiente dotado de condiciones especiales a la emergencia de un tipo de audacia típica de la juventud. Así, según Costanzo (2006), esta generación sería impulsada a concretizar sus nuevas experiencias, transformando el territorio holandés en una especie de laboratorio avanzado. En la misma dirección, Toorn (1998) encuentra un frescor de novedad en la arquitectura holandesa, aunque este frescor estuviese asociado con un tipo de conservadorismo (“Fresh conservatism”). De
339
En la historia de la arquitectura más contemporánea no es difícil encontrar fenómeno semejante, es decir, el surgimiento de un grupo destacado de arquitectos. Por ejemplo, el llamado Five Architects con Peter Eisenman, Michael Graves, Charles Gwathmey, John Hejduk y Richard Meier, todos nascidos entre 1934-38. Otros fenómenos parecidos acontecieron en Italia en los años 50 e Inglaterra en los años 60.
340
El ‘Polder Model’ está relacionado con una tradición desde la edad de oro de la República holandesa del siglo XVI, pero su aplicación más reciente la tornó conocida por sus esfuerzos de planificación en el “Acuerdo de Wassenaar” en la planificación económica en 1982. Éste fue un plan con el intento de resolver los graves problemas económicos y ambientales, es basado en una tradición de cooperación, concertación y autogobierno democrático, es decir, un acuerdo de que todos los grandes cambios sociales y económicos deben ser negociados entre el gobierno, los sindicatos y la patronal. Un enfoque similar fue utilizado en la planificación ambiental con la introducción del primer Plan Nacional de Política Ambiental en 1989. Sin embargo este modelo ha sido puesto seriamente a prueba desde 2003, con la crisis económica, haciendo repensar la idea que esta tendencia de evitar el conflicto se había convertido en parte de su carácter nacional.
341 Según Lootsma (2000), en ningún país la globalización ha cumplido un papel más crucial que en
186 cualquier manera, pocos países tendrían tanta confianza en la habilidad de su juventud como los holandeses (Ibelings, 2000). Como observa Lootsma (2000), los “Super” encontraron muy tempranamente la oportunidad de poner sus ideas a la práctica342, pues muchos arquitectos hicieron sus primeros proyectos antes de los 30 años, y algunos, antes de terminar la carrera. No obstante, para Vanstiphout esta generación debe ser vista como una juventud que recibió “cariño, caricias íntimas y besos de un gobierno paternalista”343.
(c) Un soporte institucional: las “caricias íntimas”
Sin embargo, este ambiente marcado por transformación y renovación urbana no es resultado exclusivo de la iniciativa privada, al contrario, el gobierno subvencionó generosamente a todo tipo de arquitectura, “… siempre que hicieran algo que pareciera especial y cultural” (Vanstiphout, 1998, p.18). En verdad, desde finales de los años 70, el Departamento de Arquitectura del Consejo de las Artes de Rotterdam buscaba librar al arquitecto holandés del aislamiento y sacudir la profesión. De este modo, el soporte institucional fue más allá que la subvención a la construcción arquitectónica. Por ejemplo, en 1982, este consejo organizó la primera AIR (conferencias de la Architecture International of Rotterdam) con la participación de importantes personalidades internacionales. Desde entonces, se elevó el nivel del debate con diversos simposios realizados por las universidades holandesas, las revistas especializadas y el Departamento de Arquitectura holandesa. Estos simposios marcaron una importante aproximación entre los holandeses y el ambiente internacional.
A partir de 1988, las fundaciones e instituciones surgieron como piezas fundamentales en la promoción de la dimensión cultural de la arquitectura. Inicialmente, la Netherlands Foundation for Fine Arts Design and Architecture posibilitó a los arquitectos obtener subvenciones para trabajo, viajes y estudios postdoctorales. Un año después, en 1989, surgió el NAI344 (Netherlands Architecture Institute) que tras cuatro años ganaba una sede propia en Rotterdam diseñada por Jo Coenen. En 1990, crearon el Instituto Berlage para el desarrollo de investigación en arquitectura, una especie de laboratorio pos-académico. En 1993, Rotterdam también adquirió el Netherlands Architecture Fund, para actividades relacionadas con arquitectura tales como publicaciones y exhibiciones. Posteriormente, apoyados por este Architecture Fund, surgieron los diversos centros locales de arquitectura, como nos explica Ibelings (2010), desde Groningen hasta Heerlen, desde Tilburg hasta Zaanstad345. Este soporte institucional posibilitó pensar la arquitectura contemporánea holandesa, a través de la publicación de libros, organización de conferencias y debates, elaboración de concursos, promoción de exposiciones y posgrados, y divulgación de investigaciones arquitectónicas en Holanda.
342
Loostma (2000), comenta que dar apoyo a las jóvenes generaciones es una tradición en Holanda, y recuerda que la generación de arquitectos con 60, como Herman Hertzberger, construyeran antes de los 30 (Lootsma, 2000). Pero, como Ibelings (2000) destaca, después de la crisis del petróleo en los años 70, hubo por parte de los arquitectos una pérdida en la fe en su propia habilidad, algo que parece haber cambiado en los años 90.
343
Vanstiphout en “Architectuur & Consensus” en la revista De Gids, n.160, 1997, citado por Lootsma, 2000, p.16. 344
El NAi es uno de los mayores museos arquitectónicos del mundo y propietario de uno de los mayores archivos de arquitectura.
345
Ibelings (2010) cita ciudades en los extremos de Holanda, sugiriendo que fueron construidos centros de arquitectura en Holanda entera.
187 Una de las acciones más importantes, desarrolladas a principios de los años 90, el Ministerie van Volkshuisvesting, Ruimtelijke Ordening en Milieubeheer (Ministerio de Planificación y Habitación de Holanda) comenzó a emitir documentos conocidos como “architectuurbeleid”346, cuyo objetivo era estimular el papel cultural de la arquitectura. El primer documento surgió en 1991, con el título “Space for Architecture”, y marcó el principio de una política de interés en la arquitectura. Este documento gubernamental, entre otras acciones, apoyó la contratación de los jóvenes arquitectos, algo que produjo un impacto directo en la generación de los “SuperDutch”347. Probablemente, pocas generaciones han sido tan incentivadas como estos arquitectos holandeses, algo que ayuda a justificar la expresión de Vanstiphout, una juventud que recibió “caricias íntimas de un gobierno paternalista”. No obstante, hace falta todavía explicar un cuarto punto: las lecciones del guía Rem Koolhaas. (d) Un líder intelectual bien sucedido: Rem Koolhaas.
Después de estudiar en la AA de Londres (1968-72) y en el IAUs en New York (1972- 75)348, Rem Koolhaas se convirtió en un profesional conocido internacionalmente por su visión provocativa. Así, en 1977, llegaría a TU Delft como un profesor con glorias y experiencias en el extranjero (Buchanan, 1998), como un pensador “no convencional”. En los dos primeros años ya esbozaba como sería su presencia en Delft, atacó fuertemente el deseo de preservar o reproducir un sentido de comunidad tradicional en Holanda (“la tranquila civitas”), algo que calificó como inútilmente nostálgico349. Pero, en 1990, él marca definitivamente su paso por Delft, con el seminario “Hoe modern is de Nederlandse architectuur” (“Cuanto moderna es la arquitectura holandesa”). En este evento, cuestionó la pertinencia de la arquitectura moderna en Holanda, desde su fastidio con la imitación del moderno. Como nos explica Ibelings (1991), su mensaje sería que los holandeses deberían continuar interpretándola, pero sin cualquier idealismo. Para Frampton (1998), esta conferencia significó una señal que los arquitectos holandeses estarían listos para acabar con las imitaciones e iniciar una mentalidad de renovación. En resumen, esta sería la gran lección dejada por Koolhaas, “acabar con las imitaciones”, pero ¿cuál serían las demás lecciones que Koolhaas dejaba para los jóvenes arquitectos holandeses?
346
Término en holandés para “política de arquitectura”, como observa Ibelings (2010), este fue el primero tipo de documento de política en arquitectura del mundo. Más información sugiero ver http://www.classic.archined.nl/news/0010/archnota_eng.html .
347
Junto a estas acciones gubernamentales, podríamos añadir todavía los órganos de certificación de calidad y la creación de una Bienal en Rotterdam. Sobre las certificaciones, desde 1990, diversos premios estatales fueron creados para inspiración de competencias, por ejemplo, Bronze Beaver, Seven Pyramids y Golden Pyramid. En 1993 se estableció el Architectuur Lokaal, una suerte de fundación dedicada al mejoramiento de la cualidad de la arquitectura licenciada. Sobre la IABR (Internationale Architectuur Biënnale Rotterdam), como destaca Ibelings (2010), posibilitó ligar la agenda contemporánea arquitectónica holandesa con el discurso internacional.
348
Rem Koolhaas nasció en la ciudad de Rotterdam en 1944. Él estudió en la Nederlandse Film en Televisie Academie, en Ámsterdam, trabajando como periodista para Hague Pos en 1968. Después de una presentación en la escuela de arquitectura de Delft, se decidió ir a Londres para estudiar arquitectura en la Architectural Association School (1968-1972) cuando escribió Exodus, or voluntary prisioners of architecture. En 1972 recibió la beca investigación de Harkness para los Estados Unidos, como profesor invitado en el IAUs (Institute for Architecture and Urban Studies) en New York y en la Cornell University. Su vivencia en esta ciudad americana lo ha marcado de modo increíble, el resultado fue su primer libro, “Delirious New York: A Retroactive Manifesto for Manhattan” en 1978. En 1975 retorna a la Europa con la formación del OMA (Office for Metropolitan Architecture) junto con Elia y Zoe Zenghelis en Londres.
349
Como explica Buchanan (1998), Koolhaas cuestiona el deseo de reproducir los rituales históricos enraizados en la ciudad europea, para en lugar proponer una valoración pragmática y dura de realidad presentada por el tiempo actual, probablemente una lección aprendida en la cultura americana.
188 Una de las más visibles lecciones de Koolhaas se relaciona con su modo de ver el mundo y su fascinación por la “extrema realidad”. Como nos explica Toorn, Koolhaas se fascina por un mundo condicionado por “la turbulenta hola del mercado libre del capitalismo global” (2007, p.54). Costanzo (2006) añade que la única opción considerada válida para Koolhaas es adherirse tan cuanto sea posible a la realidad, purgando en el moralismo y preconceptos, explorando e iluminando su dinamismo y antinomias internas aparentes. Para Moneo (2004), la realidad del arquitecto holandés sería tan solo las autenticas fuerzas que modelan el mundo moderno: tecnología y economía. Pues esta visión dura y realista parece