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Teorías de sistemas evolutivos dinámicos

El enfoque de los sistemas dinámicos en el estudio del desarrollo es fruto de la confluencia de ideas y trabajos que provienen de diversos cam- pos de estudio. Por una parte, los trabajos en campos de la física y las mate- máticas sobre los sistemas complejos y, por otra, los avances en la com- prensión de las interacciones entre sistemas en la biología y la psicología (véase, Thelen y Smith, 1998). Desde esta segunda perspectiva existen dos conceptos que nos pueden abrir las puertas a la comprensión de este enfo- que; son los conceptos de epigénesis y equifinalidad. Ambos conceptos tie- nen su origen en los trabajos realizados en el siglo XIXen una disciplina

biológica, entonces naciente, la embriología, cuyo objeto de estudio es la formación y desarrollo del embrión en las distintas especies.

Como decíamos en la introducción, en este capítulo hemos tratado de dar cuenta de la aparición de nuevas formas y conductas en el desarrollo, pero como Thelen y Smith nos recuerdan «no existe ningún ejemplo de novedad evolutiva tan evidente como la emergencia de un embrión a par- tir del estado inicial aparentemente homogéneo y carente de forma de una simple célula, el óvulo fertilizado» (1998, p. 565). En este contexto, el con- cepto de epigénesis surge para dar cuenta de que el desarrollo embriona- rio con la consiguiente aparición de nuevas formas, crecientemente com- plejas, es fruto de la interacción entre los procesos intracelulares y el ambiente que rodea al embrión, y no una pura manifestación de un pro- grama innato preformado. En cuanto al concepto de equifinalidad, hace referencia a que los organismos de la misma especie pueden alcanzar el mismo punto final a través de cursos evolutivos o caminos diferentes (Got- tlieb, Wahlsten y Lickliter, 1998). Estos conceptos básicos, epigénesis y equifinalidad, han sido extendidos a toda la ontogénesis, incluyendo el

desarrollo individual después del nacimiento y pueden servirnos para dar cuenta de las características principales del enfoque de los sistemas diná- micos. Pero antes de nada debemos aclarar qué entendemos por sistema. El antecedente más conocido del enfoque de los sistemas dinámicos está en la teoría general de sistemas de Ludwig von Bertalanffy (1968), quien ya en los años treinta lideró la crítica al reduccionismo que carac- terizaba el pensamiento científico del momento, tanto en la física, como en la biología o la psicología. Este reduccionismo prescribía que para la comprensión de un fenómeno la receta infalible era la búsqueda de ele- mentos y unidades cada vez más simples y pequeñas, reduciendo así el análisis de los sistemas o estructuras más complejas al análisis de sus ele- mentos componentes más simples. Von Bertalanffy por el contrario —al igual que otros teóricos estructuralistas como los psicólogos de la «ges- talt», Piaget y Vygotski— ponía el acento en que la explicación del fun- cionamiento de un sistema, por ejemplo la conducta de un organismo cualquiera, no puede ser lograda únicamente a través del conocimiento de la célula o de la molécula y su funcionamiento; por el contrario, exis- te un nivel de análisis de los sistemas complejos que no puede ser redu- cido a sus componentes más sencillos: «la totalidad es más que la suma de sus partes». La teoría de sistemas trata de averiguar cuáles son esos principios y leyes que dan cuenta de la actuación de los sistemas, ya sean de naturaleza física, biológica o psicológica.

Esta concepción anti-reduccionista ha tenido creciente influencia en la biología contemporánea en donde se han propuesto modelos concre- tos sobre los diversos niveles que es necesario postular para dar cuenta de la epigénesis. Así, Gottlieb (1992) propone la existencia de cuatro nive- les, tres en el análisis funcional de los organismos —el de la actividad genética, el de la actividad neural y el de la conducta— y el nivel ambien- tal que se subdivide en ambiente físico, social y cultural (véase, figura 2.3)

FIGURA2.3. Modelo sistémico de Gottlieb sobre el desarrollo

(Ilustración realizada a partir de Gottlieb, 1992). AMBIENTE

(Físico, Social, Cultural) CONDUCTA

ACTIVIDAD NEURAL

ACTIVIDAD GENÉTICA

Desarrollo individual INFLUENCIAS BIDIRECCIONALES

Como vemos en este modelo, la epigénesis, el desarrollo individual, surge de las interacciones bidireccionales, las «fusiones» como dicen algu- nos teóricos, entre los componentes de cada nivel de análisis y entre los diversos niveles. De la complejidad de estas interacciones surge, según los teóricos de los sistemas dinámicos, la variabilidad en la conducta. La cuestión que se plantea es cómo puede operativizarse esta complejidad como tal, sin ser reducida a sus componentes más simples, algo que rea- lizan unos modelos matemáticos llamados sistemas dinámicos.

Los sistemas dinámicos son, por tanto, un tipo particular de ecuacio- nes matemáticas que dan cuenta de los cambios complejos, no lineales, que se producen con el paso del tiempo en la conducta de los sistemas (Thelen y Smith, 1998). Los sistemas dinámicos han sido aplicados al desarrollo por algunos investigadores holandeses como Paul van Geer y Peter Molenar. Este último autor ha aplicado un tipo particular de siste- ma dinámico, la teoría de catástrofe, que permite dar cuenta de cambios y saltos súbitos en el desarrollo, semejantes a los cambios cualitativos postulados por las teorías de estadios como la de Piaget (van der Maas y Molenar, 1992). En la figura 2.4 puede verse un «paisaje epigenético» en el que se muestra de forma especialmente clara nuestro segundo concepto, la equifinalidad. Los sujetos pueden alcanzar un mismo objetivo, la con- ducta de conservación, por caminos diferentes; en la parte de arriba de la figura los sujetos pasan de la no-conservación a la conservación de for- ma gradual, sin ruptura de la continuidad, mientras que en la parte infe- rior se muestra la discontinuidad en el cambio.

FIGURA2.4 Modelo de catástrofe sobre la adquisición de la conservacion

(Ilustración realizada a partir de Case, 1998).

conservación no conservación transición continua transición discontinua

Los modelos de sistemas dinámicos evolutivos están teniendo una cre- ciente influencia en psicología evolutiva por diversas razones, entre las que cabe destacar, además de su fundamentación matemática y su origen biológico, el hecho de que pueden llegar a explicar, a la vez, las dicoto- mías conceptuales básicas que nos han ocupado a lo largo de este capí- tulo: estructura y cambio, consistencia y variabilidad, continuidad y dis- continuidad.