2. ESTADO DE LA CUESTIÓN
2.1 Fórmulas de tratamiento
2.1.7 Tipos de voseo
Como hemos dejado entrever en el punto anterior, podemos hablar de distintos “tipos” de voseo, ramificados en dos grandes categorías desarrolladas según factores geográficos y sociales. Nos referimos al voseo auténtico y al voseo mixto. El primero hace referencia a una construcción con vos como sujeto y formas verbales derivadas de las de segunda persona del plural. El segundo puede ser, a su vez, de dos tipos: voseo mixto pronominal y voseo mixto verbal. La modalidad pronominal se refiere a construcciones verbales de segunda persona del singular con el pronombre vos como sujeto; la modalidad verbal corresponde a construcciones verbales voseantes con el pronombre tú como sujeto (Torrejón 1986).
(14)
a. Vosduermes demasiado. (voseo mixto pronominal) b. Vos dormís demasiado. (voseo auténtico)
c. Tú dormís demasiado. (voseo mixto verbal)
Rona (1967), en un intento por establecer una división dialectal del español de América, plantea uno de los estudios más famosos hasta la fecha al incluir el rasgo de voseo como marcador de distribución geográfica. Según el autor, existe voseo auténtico en el estado de Chiapas en Méjico, todos los países centroamericanos (excepto Panamá y Antillas), costa pacífica de Colombia, algunas regiones de la sierra ecuatoriana, Bolivia, norte de Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay. El tuteo puro se daría en Antillas, Panamá, la región de Cundinamarca en Colombia, costa de Venezuela, La Paz, Cochabamba, Oruro y Potosí en los estratos altos de Bolivia, Perú y San Lázaro en Paraguay. Por último, el paradigma de voseo mixto verbal se daría en la zona oeste de Antillas y Panamá, región interior de Colombia y Venezuela, Ecuador, extremo sur de Perú,
Chile, Santiago del Estero y Tierra del Fuego en Argentina, algunas regiones al este y norte de Uruguay y Asunción en Paraguay.
Con todo, es bien sabido que numerosas críticas recayeron sobre la investigación de Rona, especialmente en lo concerniente a la metodología empleada para conseguir los datos: encuestas escritas que él mismo hizo llegar a informantes en toda Hispanoamérica (muchos de ellos profesores de primaria), de los cuales sólo obtuvo respuestas en porcentajes muy dispares, y cuyos resultados parecían, por tanto, poco fiables y representativos (Fontanella 1992). De hecho, ya se han hecho diversas correcciones en algunas de las áreas analizadas en su estudio (Granda 1988; Blanco 1982; Martorell y Rossi 1986; Quilis 1991). En años recientes, Pountain (2003) plantea una posible distribución (ver figura 1), aunque aún son necesarias futuras investigaciones que analicen cabalmente la distribución geográfica del voseo en su estado actual.
Figura 1. Distribución del voseo en Latinoamérica (Pountain 2003: 156)
2.1.7.1 Paradigma pronominal
Las formas pronominales presentan casi total uniformidad en todas las zonas voseantes de América. Se emplea vos como sujeto y término de complemento (alternado con ti y contigo en algunas regiones), te como objeto, y tu/tuyo como posesivos átono y tónico, respectivamente.
(15)
Sujeto Término complemento Objeto Posesivos
vos vos/ti/contigo te tu/tuyo
En relación con este punto, Fontanella (1977: 230) se cuestiona el porqué de esta alternancia entre las formas de tuteo y voseo, sobre todo en las zonas donde prevaleció el sistema voseante:
El hecho de que no sólo haya en toda América una uniformidad prácticamente total en los usos pronominales voseantes, frente a la profusa complejidad verbal, sino también que las formas triunfantes provengan en unos casos del paradigma de vos (sujeto y término de complemento) y en otros del de tú (objeto y posesivo), resulta, sin duda, sorprendente. Es probable que la generalidad de estos usos pronominales haya hecho considerar a los distintos autores poco interesante el tema, aunque, sin embargo, el mero hecho de que estas formas hayan adquirido tal extensión, plantea un interrogante frente a la pluralidad de resultados verbales. Por otra parte, esta uniformidad resultaría más fácil de entender– como hemos señalado– si se tratara del triunfo del paradigma global de la forma vos, pero, por el contrario, lo que debemos explicar es por qué en todas las regiones voseantes, prácticamente sin excepción, triunfó vos como sujeto y término de complemento, mientras que en los restantes casos se impusieron formas correspondientes a tú.
La autora pone de manifiesto como posible explicación para los pronombres objeto la presión estructural de las formas me, se, le a favor de te por sobre de os, con la cual no compartían ni forma ni representación CV (consonante-vocal). Lo mismo se aplicaría para el posesivo tuyo, que, a diferencia de vuestro, comparte con mío y suyo una similitud estructural. Para el caso de término de complemento, ti, la autora no adelanta hipótesis alguna ya que en sus análisis esta forma no es propia del paradigma hispanoamericano. De la misma opinión es Carricaburo (1997), que
asigna un paradigma pronominal fijo para toda América mediante el empleo exclusivo de vos19.
2.1.7.2 Paradigma verbal: conformación histórica
En lo que concierne a la morfología verbal del voseo americano, se ha barajado una hipótesis según la cual los dos tipos de flexión desarrolladas se correspondían con zonas de distinto nivel sociocultural: a) la diptongada, en sus principios de carácter culto, estaba limitada a regiones de alto nivel socioeducacional y era formalmente difícil de confundir con la flexión tuteante, y b) la monoptongada, era fácilmente intercambiable con las formas de tuteo, y estaba restringida a regiones de menor nivel socioeducacional. Menéndez Pidal (1962: 157; citado en Fontanella de Weinberg 1989: 522) se suma a esta concepción cuando afirma que:
El voseo, que vino a ser desplazado por el tuteo, existía primitivamente en toda América; pero debía ser (allí donde ha desaparecido, en México y Antillas) un voseo correcto, como el de la Península en época clásica
Bajo esta misma idea, Granda (1978: 137-138) expone que las variantes diptongadas eran propias de las minorías aristocráticas, mientras que las monoptongadas prevalecerían en las regiones menos desarrolladas social y culturalmente:
La oleada innovadora portadora del tuteo pronominal y verbal (precedida en Perú y Ecuador, por la que proponía el tuteo solo verbal) eliminó el voseo y las formas verbales con él conexas en una serie de zonas [...] coincidiendo precisamente estos territorios con aquellos en los que la variante diptongada de los paradigmas verbales de voseo había estado anteriormente difundida entre las minorías aristocráticas. [...] Por el contrario, se sustrajeron a la innovación tuteante aquellos territorios en los cuales el único voseo verbal existente estaba representado exclusivamente por las variantes monoptongadas, como consecuencia de su fisonomía sociocultural básica popular (área rioplatense y chilena casi en su totalidad, Centroamérica).
19
Sin embargo, es ésta, y no vos, la forma preferida en el español de Chile como término de complemento, lo cual se explicaría por la alta incidencia de formas pronominales tuteantes en desmedro de las voseantes.
Álvarez (1982: 112) coincide en cuanto las actuales zonas donde se recurre a las variantes monoptongadas, -ás, -és o -ís del presente, son las mismas de antaño, pertenecientes a un voseo de carácter más bien ‘popular y ‘campesino’, “sin os ni vuestro, que se llevará a todas partes del Nuevo Mundo, donde se mantiene hasta nuestros días”.
Sin embargo, Fontanella (1989) se opone a estas hipótesis basándose en la evidencia de nuevas investigaciones que demuestran la existencia tanto de voseo monoptongado como de confusiones en el paradigma en zonas desarrolladas como México Perú, y las Antillas, atestiguado en numerosos documentos, entre ellos los registrados por Boyd-Bowman (1972) en su Léxico hispanoamericano del siglo XVI: “Anda bellaco, que tú eres el que vais e traes a las indias para que se echen con ellas” (México, Archivo de Yucatán, II, 79); “Allí tenés al Señor [...]” (Cuba, Hist. Mx., XVIII, 132); “A los pobres halagarés y le ayudarés porque Dios te ayude” (Perú, Poma 524).
De igual forma, y contrariamente a la concepción de que las variantes diptongadas se restringían únicamente a las zonas más ricas y avanzadas de América, se registran numerosos ejemplos del llamado ‘voseo culto’ en la Argentina y el Alto Perú (en la actualidad, territorio boliviano) en pleno período colonial: “Os doi poder y facultad para que por el dicho tiempo de dos años useis y exerçais el dicho ofissio Bos y vros. thenientes que nombraredes en todas las cosas y cassos a el anejas” (Actas del Cabildo de Buenos Aires, 1664; Archivo General de la Nación, 1914: 144-145); “Hermano Manuel, si te quereis aser cargo delas dos capellanias la una de mil y Doscientos pessos afavor delos Sres Prevendados, podeis aser el Boleto firmado por Vos aver si los que corren con otras capellanias quieren transpassar a tu cargo” (Buenos Aires, Carta de Gabriela Basabilbaso a su hermano Manuel, 1784, Archivo General de la Nación, Sucesiones 4310); “Si no te perjudicais procurá benirte lo mas pronto qe puedas o si no aseme llevar pr qe sin vos no puedo vivir” (Desde Buenos Aires, carta de María Guadalupe, oriunda del Alto Perú, a su esposo Mariano Moreno, 1811; reproducción facsimilar en Williams Alzaga, 1967: 103). Esto último pone aún más difícil la tarea de explicar, por lo menos para el caso de la Argentina, el porqué de la extensión y predominio
de las variantes monoptongadas en la mayor parte de la región, y que le otorgan el tan característico tilde de “voseo argentino”, un voseo de construcción pronominal y verbal puramente voseante. Pese a esto, Fontanella (ibíd.) sugiere que la preferencia por el voseo monoptongado y el resto de variables pronominales de sujeto y término de complemento puede haber sido resultado de una presión formal por mantener la homogeneidad en el paradigma, además de que eran probablemente las formas más frecuentes en el habla rural y urbana de los niveles más populares. No dejamos de lado la confusión de paradigmas que siguió su curso de acuerdo con las idiosincrasias propias de cada pueblo que las acogió y moldeó, y en esto bien nos vienen a acotación las palabras de Fontanella (1989: 531):
Los ejemplos de formas monoptongadas y de confusiones de paradigmas, que encontramos entre los siglos XVI y XVIII en regiones actualmente tuteantes, reafirman que existió en toda América Hispánica una evolución lingüística mucho más intrincada que la que se había supuesto y que a cada comarca llegaron distintas formas en coexistencia, que sólo en etapas posteriores se fueron seleccionando en cada una de ellas. Esta situación confirma la complejidad en el avance y retroceso de determinadas formas lingüísticas, puesta de manifiesto en los estudios sobre variación y cambio lingüístico realizados en las últimas décadas, que muestran que– previamente al triunfo de una forma– es frecuente la coexistencia de usos a lo largo de siglos.
2.1.7.3 Paradigma verbal: conformación actual
Hemos visto que la flexión verbal voseante ha sufrido una serie de transformaciones a lo largo de su existencia en el nuevo mundo. Las actuales formas varían entre las que mantienen una estructura igual o muy similar a la del español renacentista (flexión monoptongada y diptongada) a las que han aplicado modificaciones morfológicas, fonéticas e incluso sintácticas20. Además, estas variaciones se adaptan en función de la clase verbal, distinguiéndose cinco grandes grupos flexivos21:
20
En el caso de las ambivalencias y alternancias entre pronombre y verbo, y contexto lingüístico de ocurrencia.
21
Y donde además podríamos añadir la alternacia de las formas flexionadas átonas –stes / –ste(s) en gran parte del continente, así como las también átonas
1. -ás, -és, -ís 2. -áis, -éis, -ís 3. -ái(s), -éi(s), -í(s) 4. -ái(s), -í(s), -í(s) 5. -á, -é, -í
Donde las segmentos /s/ entre paréntesis y en coda silábica, se realizan ya sea como aspiración [h] o se eliden completamente [∅]. Veamos a continuación un detalle tipológico de la morfología verbal voseante de acuerdo a la conjugación.
(16)
Conjugación Tipología flexión Tiempo y Modo 1ª 2ª 3ª -ás / áis / ái(s) -és / éis / éi(s) / í(s) -ís / í(s) Presente indicativo Todas -stes / ste(s) Indefinido indicativo
Todas -ai(s) Imperfecto indicativo
Todas -ís / í(s) -és / éis / éi(s) Futuro indicativo 1ª 2ª y 3ª -és / í(s) -ás / ái(s) Presente subjuntivo Todas -ai(s) / ei(s) Imperfecto subjuntivo
Todas -ai(s) Condicional
1ª 2ª 3ª -á -é -í Imperativo
El voseo de tipo monoptongado es el que hoy en día prevalece en Argentina, Uruguay, Paraguay, Perú (Arequipa), Bolivia (zona camba), Ecuador (zona costera y Esmeraldas), Colombia, Venezuela (zona andina), Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, y México (Chiapas y Tabasco).
-ai(s) / -ei(s), ambas del Imperfecto de subjuntivo, y del Condicional la primera, en Chile.
El voseo diptongado de tipo -áis/ái(s) en la primera conjugación se encuentra en Chile, Bolivia (zona colla), Ecuador (zona de la sierra), Venezuela (zona zuliana), Panamá, y Cuba (zona oriental). El de clase -éis/éi(s) de segunda conjugación se emplea en las mismas zonas recién mencionadas, a excepción de Chile y la sierra ecuatoriana, que prefieren la variante más reducida -ís/í(s), respectivamente. Alterna además este diptongo -éis/éi(s) con la flexión monoptongada -és en los tiempos de futuro en las zonas andina y zuliana de Venezuela, respectivamente, mientras que se emplea únicamente la forma diptongada en la zona oriental de Cuba.
Como rasgo extendido, se emplea la variante monoptongada de Imperativo en todas las zonas voseantes, excepto Chile, donde se hace uso exclusivo de las formas tuteantes22, las cuales además se hallan en alternancia con las voseantes en Bolivia, Venezuela y Panamá.
Las formas paroxítonas -stes/ste(s) del indefinido de indicativo alternan con las de tuteo en todas las zonas voseantes, excepto en Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Panamá y Cuba, que utilizan únicamente las formas normativas, y Venezuela (zona andina), donde se mantiene la flexión canónica pero se elide el segmento /s/ anterior (cf. cantate)23.
Las siguientes flexiones paroxítonas diptongadas se utilizan exclusivamente en Chile: -ai(s) en condicional e imperfecto de indicativo; y -ai(s) / -ei(s) en imperfecto de subjuntivo. Lo mismo ocurre en presente de subjuntivo con las formas oxítonas -í(s) y -ái(s) [cf. -és y -ás, respectivamente, en el resto de zonas que presenta voseo en este tiempo24].
22
Aunque se registra un uso reducido de las variantes voseantes de imperativo en algunas zonas del país, especialmente rurales, que colindan con territorio argentino, además del extremo sur patagónico, donde ha existido un notable intercambio social y comercial entre las dos naciones.
23
Las observaciones sobre la morfología verbal detalladas en este inciso han sido extraídas a partir de la clasificación del voseo americano del Diccionario panhispánico de dudas de la RAE, versión en línea.
24
Es decir, todas las mencionadas en este punto, excepto Perú, Ecuador, Venezuela, Panamá, México y Cuba, que no presentan voseo en esta modalidad.
Tras esta breve sección en la que hemos abordado algunos aspectos acerca de la diversidad geográfica y morfológica en el paradigma de voseo, presentamos a continuación una descripción detallada del voseo chileno.