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Transitando por el camino de la integración regional Crecimiento del sector servicios

VI. QUINTA ONDA – “INFORMÁTICA Y TELECOMUNICACIONES” (1970 )

VI.3.1.2 Transitando por el camino de la integración regional Crecimiento del sector servicios

En 1974 y 1975, el país firmó dos acuerdos comerciales que sirvieron de preámbulo del MERCOSUR160; el Convenio Argentino-Uruguayo de Cooperación Económica (CAUCE) con Argentina y el Protocolo de Expansión Comercial (PEC) con Brasil. Los mismos, otorgaron preferencias a los productos uruguayos en ambos países. Así fue que se comenzó a lograr cierta diversificación de los productos a exportar, el crecimiento de las ventas y un mayor valor agregado161, y se dio un fenómeno particular, la concentración regional de los mercados. En ese momento se logró el aumento de las exportaciones de bienes no-tradicionales y se comenzó a reducir el déficit de cuenta corriente del país. (Antía, 2003: 128)

Al observar el cuadro 24, se detecta que fueron; la construcción y la propiedad inmobiliaria los sectores con una mayor evolución. La industria contó con cierta evolución -se

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El “Tratado de Asunción” firmado en 1991, entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay dio origen al Mercado Común del Sur (MERCOSUR)

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Basados en el aumento de las exportaciones de productos no tradicionales, existe evidencia de que el comercio intra-industrial con Argentina incluyó bienes con un mayor contenido tecnológico, pero en el caso de Brasil, se reprodujo el patrón anterior, el intercambio de bienes primarios por productos manufacturados

restablecieron medidas proteccionistas como ser los reintegros a las exportaciones y la financiación a tasas preferenciales, incluidas dentro de la Ley de Promoción Industrial162-. Fue principalmente la producción de servicios lo que se constituyó en una de las fuentes de mayor dinamismo económico, conformado por el desarrollo de una creciente plaza financiera regional, sumado a un flujo cada vez mayor de turistas. Todo esto fue en detrimento de sectores como el agropecuario, y respondió a la intervención directa del Estado, actor fundamental en el incentivo de dichas actividades.

En definitiva, se generó un cambio en el perfil productivo del país, con predominancia del sector de servicios. Tal y como se había propuesto, se expandió el sector financiero, y se aproximó a la estrategia de que el país se convirtiera en una plaza financiera internacional (Cancela y Melgar, 1986: 51). El crecimiento se logró sobretodo mediante el aumento de las exportaciones no tradicionales, y de la demanda interna –construcción-.

Cuadro 24

Participación sectorial en el PBI – en porcentaje

SECTOR 1973 1980 1982 Agropecuario 19,3 9,4 7,4 Pesca 0,1 0,3 0,3 Industria manufacturera 22,6 28,4 23,4 Construcción 3,7 5,3 4,8 Producción de bienes 45,7 43,4 35,9

Bancos, seguros y otros intermediarios financieros

3,9 5,2 6,2

Propiedad de vivienda 3,1 6,5 11,6 SS. del Gobierno General 13,3 10,4 13,2

Otros servicios** 34,0 34,5 33,1

Producción de servicios 54,3 56,6 64,1

TOTAL 100,0 100,0 100,0

Fuente: CANCELA y MELGAR (1986) *A costos corrientes de factores

** Incluye entre otros, electricidad, gas, agua, comunicaciones y transporte

En el segundo semestre de 1981 se reinició la fuga de capitales debido al creciente descreimiento de los niveles a los que podía llegar el tipo de cambio. Finalmente sucedió que la nueva política cambiaria había encarecido las exportaciones y abaratado las importaciones. Debido al atraso cambiario y a la continua disminución de las RIN, se tomaron varias medidas, entre ellas, el abandono de la tablita en noviembre de 1982, el pasaje a un régimen de flotación cambiaria y otras medidas relacionadas al sector externo. La situación no mejoró a pesar de las medidas tomadas y de la ayuda del FMI. El salario real volvió a caer, esta vez, un 11% en 1983. (Astori, 2004) Se constituyó así, un primer escenario de crisis en el período en estudio, comprendido entre 1982 y 1984.

A través de los datos del cuadro 25 se aprecia el deterioro sufrido en la mayoría de las ramas de la economía, principalmente mediante una disminución de su participación en el PBI. De igual manera se aprecia el deterioro sufrido en el PBI per cápita en todo el período, pasando de 3,2% en el período 1985-89 a 1% en 1995-00.

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Ley Nº 14.178, aprobada para el incentivo de las actividades industriales que fueran consideradas de Interés Nacional. Así, se priorizarían actividades que busquen una mayor eficiencia, el aumento y diversificación de las exportaciones de bienes industriales con el mayor valor agregado posible, nuevas industrias si es que se aprovecharan mejor los mercados de proveedores de materias primas o de mano de obra disponible, y programas de investigación tecnológica aplicada, si estaban orientados a la utilización de materias primas nacionales no explotadas, junto al perfeccionamiento de productos del país y a la capacitación de técnicos y obreros. Así se tomarían medidas de asistencia crediticia y franquicias fiscales.

Cuadro 25

Participación sectorial en el PBI – variación acumulativa anual, en porcentaje

RAMA 1985-89 1990-94 1995-00

Agropecuario 3,5 3,2 0,5

Pesca -9,6 -0,7 -1,9

Canteras y minas -3,1 5,3 9,7

Industria manufacturera 3,6 -1,2 -0,4

Electricidad, gas y agua 3,7 5,9 5,9

Industria de la Construcción -0,1 7,3 -0,3 Comercios, restaurantes y hoteles 3,9 9,6 -0,4 Transporte y comunicaciones 7,5 10,4 5,1

Est. financ., seguros, bs. inmuebles y serv. a las emp.

4,1 1,0 4,4

Servicios comerciales, sociales y personales

3,4 1,5 1,3

PBI per cápita 3,2 3,7 1,0

Fuente: ANTÍA (2003: 159)

El MERCOSUR se constituyó en un acuerdo con las siguientes características, entre otras: plazos breves, universalidad de lo acordado, desgravaciones arancelarias progresivas, lineales y automáticas y el mismo tratamiento para los países pequeños que lo integren. No obstante al inicio Uruguay y Paraguay pudieron incluir una mayor cantidad de productos en la lista de productos sensibles, los que eran exceptuados de las desgravaciones. Estas excepciones duraron un año más. Una unión aduanera imperfecta es lo que se conformó con el objetivo de transitar hacia una unión aduanera plena, con excepciones con respecto al comercio libre intra- regional y al arancel externo común (AEC).

Así, el MERCOSUR se constituyó en un tipo de acuerdo que promueve el aumento de la competitividad internacional de sus miembros y la mejora de su inserción exportadora, tanto dentro como fuera de la región. No obstante, la relación entre los diferentes participantes del bloque se comenzó a debilitar en el momento en que se impusieron barreras no arancelarias163, a la vez que se entablaba una lucha por la localización de las inversiones. En 2000 se le intentó dar un nuevo impulso, comprometiéndose los países miembros a fijar las mismas metas macroeconómicas, a evitar el uso de medidas que dificultaran el comercio recíproco, a utilizar el mismo procedimiento en materia de incentivo a la inversión y a negociar unidos en lo que respecta a otros países o bloques. (Antía, 2003: 128 a 130)

Se constituyó un segundo escenario de crisis entre 1998 y 2002, con una disminución del crecimiento y deterioro de la distribución del ingreso, tal y como sucedió en el período de crisis anterior. Sumado a este hecho, se verificó en este caso una importante caída de las exportaciones, acompañada por una gran devaluación de la moneda nacional (Willebald, 2006: 23). En los noventa se realizaron algunas de las reformas estructurales sugeridas por el Consenso de

Washington. Se transitó por el camino de las mencionadas reformas, mediante apertura comercial

y regional a través del MERCOSUR, con un incremento del gasto público y principalmente social, una flexibilización parcial en el mercado de trabajo y sin recurrir casi a privatizaciones. (Antía, 2003: 133)

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Al llegar al año 2000 el crecimiento del PBI había sido de 3,1% a.a. desde 1985, la IED creció aceleradamente en la década de los noventa, siendo Uruguay uno de los mayores receptores de flujos de inversión de la región. Factores como el avance de la integración regional en el marco del MERCOSUR, políticas comunes entre los países integrantes, principalmente metas macroeconómicas, y el crecimiento de la economía Argentina, fueron parte de los condicionantes para que ello sucediera. En promedio, Argentina y Brasil pasaron de absorber el 22% del total de exportaciones de bienes en 1984 a un 41% en el año 2000. Lo mismo sucedió con el turismo, siendo visitantes de las mencionadas nacionalidades quienes mayormente concurrieron al país. Así se iría configurando una relación en la que la situación por la que atravesaran los dos países más grandes del bloque –Argentina y Brasil- afectaría de manera directa el comportamiento de la economía uruguaya. (Antía, 2003: 140 a 144)