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La metodología empleada en la intervención se fun- damentó en su condición como pieza arqueológica, la cual la hace poseedora de información impor- tante de estudio para distintas disciplinas.

10 Realizado por BORREGO, Pilar. Departamento de Textiles IPCE. 11 Realizados por ARTEAGA, Ángela; GONZÁLEZ ARTEAGA, Elena;

MARTÍN DE HIJAS, Carmen; SANZ, Estrella. Área de Laboratorio: Sección de Análisis de Materiales IPCE.

12 Realizado por VEGA MARTÍN, María del Carmen. Área de Laboratorio:

Sección de Estudios Físicos del IPCE.

Fig. 4. Desgarros, deformaciones e intervenciones posteriores. Fig. 5. Arrugas y pliegues en sentido horizontal. Fotografía ultravio-

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Una vez analizado el resultado de los estudios previos y el intercambio de criterios del equipo de trabajo se planteó una metodología de intervención.

El tratamiento propuesto comenzó con un método preventivo de anoxia13, seguido por una limpieza

mecánica y una limpieza acuosa. La consolidación se realizó mediante un soporte general de tejido situado por el reverso y un montaje sobre soporte rígido para la exposición y almacenaje de la pieza.

El tratamiento de anoxia fue realizada por el departamento de Biodeterioro del Instituto del Patrimonio. Este tratamiento consiste en la extrac- ción del O2 y la aplicación de un gas inerte14 den-

tro de un sistema herméticamente sellado en cuyo interior se introduce la pieza infectada. El gas sus- tituye al oxígeno en el interior de la bolsa. De esta manera se produce la eliminación de las colonias de insectos presentes en la pieza por asfixia.

La humedad relativa debe de mantenerse cons- tante para evitar la deshidratación del fragmento.

La presencia de suciedad y residuos impregnados sobre los tejidos no se podía eliminar únicamente con una limpieza mecánica por aspiración, por lo tanto era necesario una limpieza más profunda.

La presencia de arrugas y pliegues hacían impres- cindible un alineado del tejido para su mejor lectura, pero un tratamiento habitual de humidificación con

13 Realizado por VALENTÍN, Nieves. Departamento de Biodeterioro

del IPCE.

14 Nitrógeno de alta pureza humectado.

vapor en presencia de restos de suciedad podría provocar una hidrólisis ácida y en consecuencia la ruptura de la cadena molecular de las fibras.

Después de estudiar estos puntos se deci- dió realizar una limpieza mecánica mediante una aspiración controlada del fragmento seguida de la limpieza acuosa que se realizó sobre mesa de succión usada sólo como soporte del fragmento permitiendo la penetración del agua por gravedad (figs. 7, 8). También se descartó la utilización de un detergente para reducir al mínimo los enjuagues y de esta manera realizar una manipulación mínima del fragmento.

La limpieza acuosa estuvo supeditada a la prueba de solidez de los colorantes, que consiste en simular

Fig. 6. Líneas oscuras cruzadas provocadas por las bandas o

cuerdas que ponían en contacto el tejido con el cuerpo a la hora de atarlos.

Fig. 7. Esquema gráfico de la limpieza acuosa por gravedad del

agua sobre mesa de succión.

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el tratamiento de lavado del fragmento en las micro muestras recogidas de las todas fibras teñidas; de esta manera podemos determinar si están en condi- ciones óptimas para recibir un lavado. Esta prueba también nos permite evaluar las condiciones de tem- peratura y de tiempo que serán necesarias para este tratamiento.

Finalmente se colocan las muestras entre un tejido de origen celulósico y otro de origen proteí- nico y éstos, a su vez, entre cristales. Este proceso permite retardar el secado lo cual nos aporta un margen de tiempo a la hora del lavado definitivo. Luego las muestras se dejan secar a temperatura ambiente. La prueba de solidez de los colorantes en el fragmento TCMDM 2 dio resultados negati- vos; es decir, confirmaron la solidez de los tintes en el medio acuoso, por lo cual se procedió al proceso de lavado.

Para realizar el lavado se preparó un soporte de Remay15 sobre el cual se posó el fragmento. Segui-

damente el Remay con la pieza se colocaron sobre la mesa de succión. Las condiciones del lavado se realizaron con una temperatura del agua a 35 ºC sin detergente y durante 45 minutos aproximada- mente.

El proceso se inició con una primera humec- tación homogénea de la superficie mediante un spray para evitar la tensión superficial y ayudar a la disolución de la suciedad y al desprendimiento de materiales no solubles.

Una vez humectada la pieza se procedió al baño sobre la mesa de succión sin ponerla en fun-

15 Aglomerado de tejido sintético sin ligamento.

cionamiento; insistiendo más en las zonas rígidas del tejido. Con la ayuda de esponjas de celulosa se masajeó suavemente la superficie y se repitió el proceso varias veces.

Posteriormente se procede al aclarado del frag- mento mediante varios baños de agua intentando eliminar todos los restos de suciedad desprendidos en el lavado.

El secado se aceleró mediante la absorción manual del exceso de agua con papel secante16

(fig. 9). Antes y después del lavado se realizó la medición del pH variando desde 5 a 6 su valor indicativo.

Si bien durante el proceso de lavado se rea- lizó un primer alineado del fragmento, es decir la eliminación de las deformaciones aprovechando que el fragmento estaba mojado, fue necesario rea- lizar una segunda intervención para completar el trabajo. Antes de realizar este proceso se retiraron las intervenciones posteriores que estaban provo- cando algunas tensiones en el tejido.

Una vez seco, mediante un humidificador de vapor frío se procedió a la humectación controlada del fragmento sobre el cual se trazó una cuadricula con hilos de algodón que permitieron un mejor ali- neado de las fibras. Debido a la fragilidad de la pieza no se insistió demasiado en los pliegues y arrugas para evitar mayores tensiones en el tejido. Por lo tanto no fue posible ni necesario eliminar todas las deformaciones.

En la etapa de consolidación se busca dotar al fragmento de un soporte que refuerce su estruc-

16 Papel de celulosa que absorbe al 1005 el exceso de agua.

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tura y frene su deterioro. Para ello se colocó por el reverso de la pieza un nuevo tejido de lino17 previa-

mente tratado que sirviera de soporte estructural al fragmento. El soporte de lino sobrepasa las medias máximas del fragmento en unos 4 cm aproximada- mente formando en este caso un rectángulo. Pos- teriormente se une al fragmento mediante costuras con hilos de seda teñidos con colorantes sintéti- cos18. En la parte central del fragmento se realizan

líneas de fijación19 que permiten una unión general

y se realiza con hilos de seda de dos cabos. En los bordes, cuyo deterioro es más acusado y donde las fibras no permiten una mayor interven- ción, se realizó un punto de restauración escalo- nado (fig. 10) con hilos de seda de un cabo. Esta costura permite consolidar una gran zona deterio- rada con un mínimo de puntadas.

Una vez terminada la consolidación (figs. 11, 12) por el reverso se realizaron las ventanas de regis- tro20. También se remató el perímetro del soporte

de consolidación, con un doblez fijado con Fiselina. Posteriormente el fragmento consolidado se posó en un nuevo soporte en este caso rígido21 y

de las mismas dimensiones que el soporte de tejido sin realizar ningún tipo de costura adicional. El soporte rígido previamente acolchado y forrado22

17 Lino 70 % poliéster 30% Casa Ribes y Casals.

18 Tintes Lanaset para fibras proteínicas. Casa Ciba Geigy. 19 Puntada de bastilla abiertas e intercalas.

20 Pequeñas aberturas realizadas en el tejido de soporte de lino

para futuros estudios del fragmento por el reverso.

21 Plancha de Aerolan celular de 12 mm.

22 Muletón suizo 100% algodón, lino 70% poliéster 30% Casa Ribes

y Casals.

nos permite una mejor manipulación y conserva- ción del fragmento y también tiene la finalidad de servir como montaje de exposición y almacenaje.

Conclusiones

La degradación de los textiles es un proceso irrever- sible por lo cual el restaurador no puede devolverlos a su estado original, pero su intervención permite estabilizar los procesos de degradación en curso y asegurar una mejor conservación a largo plazo.

Para ello son necesarias una serie de activi- dades posteriores a su intervención. Un control exhaustivo de la temperatura, estrechamente ligada al control de la humedad relativa, podría evitar deterioros muy importantes.

Tanto la luz visible como las radiaciones ultravioletas (UV) e infrarrojas (IR) aceleran el envejecimiento de las fibras. El grado de dete- rioro depende de la intensidad y del tiempo de exposición, por lo que es importante controlar la incidencia de luz que contenga este tipo de radiaciones, ya que el daño fotoquímico que pro- duce es irreversible y acumulativo. Las zonas de almacenaje de la pieza deben contar en lo posible con una buena ventilación y fácil acceso para su correcta manipulación.

La restauración textil ha pasado a ser una disciplina que exige capacidad técnica y conoci- mientos específicos. Sus planteamientos se debe- rán hacer a partir de una visión interdisciplinar contando con otros especialistas y siguiendo una metodología científica que asegure la perpetuidad del patrimonio textil.

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en los tejidos Paracas.

Patrones de referencia